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VENEZUELA

La OEA y Carter avalan los cómputos que mantienen a Chávez.

La OEA y Carter avalan los cómputos que mantienen a Chávez.

El ex presidente norteamericano Jimmy Carter y el secretario general de la OEA, César Gaviria, aseguraron que su conteo rápido de los votos en el referéndun es muy similar a los anunciados oficialmente, que dan una amplia victoria a Chávez.

Referéndum Chávez hasta el 2007.Venpres.gov.ve

Los organismos internacionales encargados de monitorear la elección en Venezuela le dieron un fuerte aval al presidente Hugo Chávez, al asegurar que los controles del escrutinio que realizaron en la madrugada de hoy avala la victoria del oficialismo.
“Votaron más de diez millones de venezolanos y hay una clara diferencia a favor del presidente Chávez”, dijo Carter y enseguida el titular de la OEA, César Gaviria remarcó que no recibieron denuncias serias de fraude, a pesar de lo que sostiene la oposición.

La oposición, en tanto, acusó recibo de la definición internacional, pero mantuvo una convocatoria para protestar por el supuesto fraude, en el mismo lugar donde el jueves último cerraron su campaña para desbancar a Chávez”. “No hay que esperar un minuto más, hay que tomar la calle ahora”, clamó Antonio Ledezma, dirigente de la Alianza Bravo Pueblo, uno de los sectores de oposición a Chávez.(PULSAR)

ms/Cobertura Especial Púlsar
16/08/2004

VENEZUELA – REFERENDUM

VENEZUELA – REFERENDUM

Confirmada la victoria, se debilitan denuncias de fraude
Los veedores internacionales validaron la limpieza del referéndum que confirmó a Chavez en el poder y la oposición se dividió a la hora de denunciar fraude y la estrategia perdió fuerza.



Rojo. El festejo de la victoria del NO duró todo el día frente al Palacio de Gobierno.Púlsar


Al caer la tarde del largo lunes 16 de agosto, la oposición de la Coordinadora Democrática siguió denunciando que hubo fraude en el plesbicito revocatorio del mandato de Hugo Chávez, aunque no aportó pruebas concretas que avalen la denuncia.
Respaldadas por las cadenas privadas de televisión, los dirigentes del “SI” pasaron todo el día denunciando fraude y algunos incluso llamaron a movilizarse aunque no lograron demasiadas adhesiones.

Un centenar de personas se congregó en la Plaza Altamira, ubicada en una zona de sectores de altos de ingresos y allí se registró el único hecho trágico de la jornada. Desde dos motocicletas en movimiento dispararon contra los opositores.

En el lugar, según la policía del distrito, murió una mujer y otras tres personas resultaron heridas, entre ellas un legislador opositor.

En el otro extremo de la ciudad, el presidente Chávez aseguró que no se trató de un enfrentamiento entre opositores y oficialistas, y sugirió que se trató de un hecho preparado para la televisión opositora, especialmente para la cadena Globovisión, que transmitió el incidente en vivo.

Mientra afuera del Palacio de Gobierno un millar de chavistas festejaban el triunfo en las urnas, en el interior del edificio Chávez recibió a corresponsales extranjeros, y allí reiteró lo que ya había dicho por la mañana, al anunciar la victoria.

“Este referendum fue el catalizador del proceso bolivariano, Venezuela cambió para siempre”, aseguró.(PULSAR)

Por qué Chávez se encamina hacia una rotunda victoria

Por qué Chávez se encamina hacia una rotunda victoria
Por: Richard Gott - The Guardian – Agosto 10 del 2004

La controversia política venezolana, polarizada en dos bandos absolutamente
irreconciliables,
alcanza un nuevo, y tal vez definitivo capítulo el próximo 15 de agosto, con
la celebración del referéndum revocatorio del mandato presidencial de Hugo
Chávez
Frías. Tras su irrupción y meteórico ascenso al poder, el ex teniente coronel
paracaidista se somete nuevamente al juicio popular que él mismo dispuso en un
mandato constitucional.
Para consternación de los grupos opositores de Venezuela y para sorpresa de los
observadores internacionales reunidos en Caracas, el presidente Hugo Chávez está
a punto de obtener una victoria aplastante el 15 de agosto en un referéndum
concebido
para conducir a su derrocamiento.
Elegido por primera vez en 1998, cuando era un coronel casi desconocido, armado
con poco más que retórica revolucionaria y un programa socialdemócrata moderado,
Chávez se ha convertido en el líder de la emergente oposición latinoamericana
a la hegemonía neoliberal de Estados Unidos. Estrecho aliado de Fidel Castro,
rivaliza con el dirigente cubano en sus feroces denuncias de George W.Bush, una
estrategia que es bien acogida en la gran mayoría de la población de América
Latina, donde sólo las elites reciben bien las recetas económicas y políticas
ideadas en Washington.
Mientras que Chávez conserva su popularidad después de seis años como
presidente,
el apoyo a los dirigentes abiertamente proestadounidenses de América Latina,
como Vicente Fox en México y Alejandro Toledo en Perú, ha quedado reducido a
la nada. Hasta el presidente de Brasil, Lula, que permanece neutral, no sale
muy bien parado en las encuestas. La noticia de la victoria de Chávez en el
referéndum
será recibida lúgubremente en Washington.
Chávez llegó al poder después de que el sistema político tradicional se hubiese
autodestruido en la década de 1990. Pero los restos del antiguo régimen, en
especial
los atrincherados en los medios de comunicación, han mantenido una lucha
constante
contra él, en un país en el que las antipatías racistas heredadas de la era
colonial
no están nunca muy soterradas. Chávez, con sus rasgos indios y negros y un
acento
que revela sus orígenes provincianos, es visto con simpatía en los barrios de
chabolas, pero es aborrecido por quienes viven en las ricas zonas residenciales
de blancos, que temen que movilice contra ellos a la empobrecida mayoría.
El esperado triunfo chavista será la tercera derrota de la oposición en igual
número de años. Las dos primeras fueron resultado de tentativas
espectacularmente
contraproducentes para sus opositores, que sólo sirvieron para hacer que se
atrincherase
en el poder.Una intentona de golpe de estado en abril de 2002, con un trasfondo
fascista que recordaba la época de Pinochet en Chile, fue derrotada por una
alianza
de oficiales leales y grupos civiles que se movilizaron de forma espontánea y
exigieron con éxito el regreso de su presidente.
La inesperada restauración de Chávez no sólo alertó al mundo sobre la existencia
de un inusual experimento de izquierdas, por no decir revolucionario, que está
teniendo lugar en Venezuela, sino que también llevó a la mayoría pobre del país
a entender que tenía un Gobierno y un presidente que valía la pena
defender.Chávez
logró retirar a oficiales de alto rango contrarios a su proyecto de implicar
a las fuerzas armadas en progamas para ayudar a los pobres y eliminó la amenaza
de nuevo golpe.
El segundo intento de derrocamiento -la prolongada huelga de diciembre de 2002,
que se extendió al cierre patronal de la empresa petrolera estatal, Petróleos
de Venezuela, nacionalizada desde 1976- también acabó por favorecer al
presidente.
Cuando fracasó la huelga (con sus ecos de la de los propietarios chilenos de
camiones, respaldada por la CIA, contra el gobierno de Salvador Allende a
comienzos
de los 70), Chávez consiguió despedir a los sectores más mimados de un personal
laboral privilegiado.Los enormes excedentes de suministro de crudo que producía
la empresa fueron redirigidos a nuevos e imaginativos programas sociales. Se
fundaron por todo el país innumerables proyectos o «misiones», que recordaban
el clima de los primeros años de la revolución cubana. Con ellos se combate el
analfabetismo, se da ulterior educación a quienes no terminan los estudios
básicos,
se promueve el empleo, se proporcionan alimentos baratos y se extiende la
atención
sanitaria gratuita en las zonas pobres de las ciudades y el campo, con la ayuda
de 10.000 médicos cubanos.
Edificios sobrantes de la compañía petrolífera se han reutilizado como sede de
una nueva universidad para los pobres y se ha desviado dinero del petróleo para
fundar Vive, un innovador canal de televisión que está ya rompiendo los
tradicionales
moldes estadounidenses de los medios de comunicación latinoamericanos.
Los opositores tachan los nuevos proyectos de «populistas», un término
habitualmente
usado con intención peyorativa por los científicos sociales de Latinoamérica.
Sin embargo, ante la tragedia de la extrema pobreza y el abandono en un país
con unos ingresos procedentes del petróleo comparables con los de Arabia Saudí,
es difícil ver por qué un gobierno democráticamente elegido no debe embarcarse
en programas para ayudar a los más desfavorecidos.
Su impacto está a punto de comprobarse en la consulta popular del 15 de agosto.
Vote «sí» para echar a Chávez de la presidencia, vote «no» para mantenerlo en
ella hasta las próximas elecciones presidenciales de 2006. La oposición,
políticamente
dividida y sin ninguna figura carismática que pueda competir con Chávez para
liderar su campaña, sigue comportándose como si tuviera la victoria segura. Les
gusta imaginar que pueden obtener un triunfo comparable con el de los
antisandinistas
en Nicaragua en 1990.
La campaña chavista por el «no» ha sacudido el país, poniendo en juego todas
las habilidades de Chávez como estratega militar y organizador político.
Un empujón en la inscripción, que recuerda la tentativa de introducir a negros
en el censo electoral de EEUU en los años 60, ha producido cientos de miles de
nuevos votantes. Lo mismo ha sucedido con una campaña para conceder la
ciudadanía
a miles de inmigrantes que llevaban largo tiempo en el país. La mayoría optarán
por Chávez, y los partidarios del presidente están ya patrullando los barrios
y las regiones más remotas del país para sacar votos el 15 de agosto.
Una inesperada ventaja para Chávez ha sido el espectacular aumento de los
precios
del petróleo en el mundo. Como me explicó hace unos días, ahora puede dirigir
los ingresos extra a los pobres, tanto en el país como en el extranjero, pues
Venezuela suministra petróleo a precio reducido a los países de América Central
y el Caribe, incluyendo a Cuba. Le ha ayudado también el cambio en el clima
político
de América Latina. Antaño percibido por sus vecinos como un estrafalario, ahora
se parece más a un hombre de estado latinoamericano. En todo el continente, se
ha convertido en el hombre al que hay que observar.
Ante una victoria de Chávez, puede que la oposición, desesperada, recurra a la
violencia. Su asesinato, recientemente insinuado por el ex presidente Carlos
Andrés Pérez, o el uso de fuerzas paramilitares del tipo de las que se
desencadenaron
hace pocos años en Colombia, son siempre una posibilidad. No obstante, los
sectores
más civilizados de la oposición se aplicarán, si hay suerte, a la difícil tarea
de organizar una fuerza electoral adecuada para enfrentarse a Chávez en 2006.

Marcos Jesus Concepcion Albala
Director General de Argos Is-Internacional

PCC: El pueblo venezolano vencerá una vez más

PCC: El pueblo venezolano vencerá una vez más

Trabajemos para apoyar con más empeño la consolidación del proceso de la
Revolución democrática bolivariana en Venezuela. Para el pueblo colombiano es
muy importante lo que ocurra en Venezuela. Nuestras luchas tienen un origen
común, una historia común y enemigos comunes. Apartes de la declaración del
Partido Comunista Colombiano en apoyo al gobierno legítimo de Hugo Chávez,
fechada el día de ayer.

10.08.2004 (ANNCOL) El Partido Comunista Colombiano [PCC] ha hecho llegar a
nuestra redacción en Estocolmo una declaración de apoyo y solidaridad con el
gobierno de Hugo Chávez Frías en vísperas del referendo del próximo domingo.

A continuación el texto completo:

***

Viva la revolución democrática bolivariana

En Venezuela va a realizarse un referendo de mucha trascendencia el 15 de
agosto.

Con él han pensado las oligarquías opositoras añadir un ensayo más de
desestabilización del gobierno legítimo del presidente Hugo Chávez. Los intentos
de golpe de abril de 2002 o la huelga patronal del año pasado no lograron tomar
por asalto o echar atrás el proceso de cambios democráticos que tiene lugar en
Venezuela.

Ahora, buscan provocar la revocatoria del mandato del presidente y forzar a
nuevas elecciones. Piensan que pueden ganar. O piensan pueden recurrir a la
provocación para desatar hechos que justifiquen el recurso a la violencia, la
descalificación del gobierno revolucionario o, incluso, la intervención militar
externa.

La administración de los Estados Unidos no es ajena a estos procedimientos en su
apuro por torcer el rumbo que el pueblo venezolano se ha trazado de manera
autónoma y soberana.

Tenemos el firme convencimiento de que van a ser derrotados nuevamente. El
pueblo venezolano va a reafirmar el respaldo a un gobierno que ha traído, por
vez primera, beneficios tangibles para los más empobrecidos, salud y educación
para quienes no podían gozar de estos derechos, opciones de crecimiento y futuro
para la juventud, la mujer, los trabajadores todos.

En Venezuela se está desenvolviendo una Revolución democrática. Dicho proceso ha
tocado poderosos intereses del gran capital transnacional y de sus agentes
nacionales. Ha puesto de presente cómo tales intereses, identificados con el
imperialismo, son totalmente incompatibles con el bienestar y el progreso para
la inmensa mayoría de los habitantes del país.

Ha puesto de presente, así mismo, la identidad de la lucha de la Revolución
bolivariana con los intereses legítimos de los pueblos del Área Andina, de
Suramérica y del conjunto de América Latina y el Caribe. El proceso es una
revolución pacífica, pero, como lo ha dicho su dirigente, el presidente Hugo
Chávez, no es una revolución desarmada.

Sus fuerzas militares cumplen una función de defensa de la soberanía de
Venezuela y de respaldo al proceso transformador popular. Este papel no solo
marca una diferencia con el que cumplen otros ejércitos nacionales, sino que
representa un aporte singular de la revolución bolivariana a las experiencias de
cambio en el continente.

Si hay algo que eleva la moral de nuestros pueblos es la decisión, el
compromiso, la abnegación del pueblo de Venezuela con su proceso y su gobierno.
Sin esto, ningún logro sería posible ni sostenible. Allí está la vitalidad del
proceso y la garantía de llegar aún más lejos en las conquistas sociales,
democráticas y de soberanía.

Para el pueblo colombiano es muy importante lo que ocurra en Venezuela. Nuestras
luchas tienen un origen común, una historia común y enemigos comunes. Al pueblo
colombiano no le conviene la desestabilización de Venezuela. Si, a la oligarquía
colombiana y al imperialismo.

La política de seguridad “democrática”, con su brazo intervencionista enmarcado
en el Plan Colombia, y su ala paramilitar, en curso de legalización por el
gobierno de Álvaro Uribe, es una grave amenaza para Venezuela y demás vecinos
suramericanos.

El ALCA y los TLC que buscan imponerla, tienen en el intervencionismo del Plan
Colombia y en la Carta democrática de la OEA una patente de corzo para imponer
la estrategia imperialista. La presencia de paramilitares colombianos en el
hermano país es una vergüenza nacional y, a la vez, una demostración de que los
propósitos imperiales pretenden materializarse a través de manos ajenas.

El pueblo colombiano no admitirá semejante papel. Las fuerzas populares,
democráticas y revolucionarias de Colombia están alerta frente a estas
maniobras. La amistad, cooperación, solidaridad y unión entre nuestros pueblos
es promesa de victoria.

El pueblo venezolano vencerá una vez más. Trabajemos para apoyar con más empeño
la consolidación del proceso de la Revolución democrática bolivariana en
Venezuela. Luchemos por una solución política negociada del conflicto histórico
interno colombiano, con justicia social y sin intervención militar de los
Estados Unidos. Luchemos por la autodeterminación y la soberanía de nuestros
pueblos, por la unidad y la integración de América Latina.

O Chávez o Bush*

LA JORNADA
José Steinsleger
O Chávez o Bush*
Ningún pensador honesto podría dejar de apuntar que ha sido en la Venezuela de
Hugo Chávez donde las libertades cívicas han estado minuciosa y escrupulosamente
sometidas a las regulaciones y presupuestos que exigen los impolutos comisarios
de la democracia.
Los teóricos de la libertad "esencialista", que en el nacionalismo chovinista,
el autoritarismo caudillista y la demagogia populista ven la síntesis de todos
los males de América Latina, podrían felicitarse recíprocamente: de 1998 a la
fecha, siete procesos electorales han confirmado sus teorías, ratificando una
y otra vez a Chávez Presidente Constitucional de la República Bolivariana de
Venezuela.
En otro espacio podríamos debatir acerca de si en Venezuela existe o no un
proceso
revolucionario o de las potencialidades de una revolución sin más. Podríamos
detenernos a estudiar la claridad estratégica, conciencia política, alcances
y posibilidades reales en torno a si el gobierno de Venezuela dispone de los
requisitos necesarios para empujar una revolución social a fondo, y no he dicho
"socialista".
Chávez ha demostrado ser lo opuesto al temido líder "providencial", que tanto
azota el biorritmo de los demócratas sin hueso. Líderes providenciales,
designados
por Lucifer o el Magnífico, fueron Hitler y Mussolini. El presidente George W.
Bush y Augusto Pinochet son líderes providenciales, así como también lo son
periodistas
y escritores best-sellers a tanto la línea y politiquitos que "piensan
distinto",
aunque sintonicen sus "puntos de vista" con los mensajes fabricados en los
estudios
del gángster Gustavo Cisneros, dueño de Venevisión, Univisión, AOL
Latinoamérica,
Directv América Latina, Playboy, TV Latin America, Caracol TV de Colombia,
Chilevisión,
Galavisión, Caribbean Comunication Network, Blockbuster, Americatel, HTV,
Líderes,
Concurso Miss Venezuela, Rodeen, Vale TV, Much Music Argentina, por sólo citar
empresas de comunicación.
Uno de ellos, de habla ya pastosa, es el ex presidente Carlos Andrés Pérez
(1974-79/1988-93).
Acaso pensando en sus años mozos, cuando siendo ministro del interior de Rómulo
Betancourt (1959-64) consentía en aplicar la tortura a los caídos en acciones
guerrilleras, o bien nostálgico de aquellas fuerzas armadas "institucionalistas"
a las que ordenó la masacre del pueblo de Caracas (1989), acaba de reiterar que
Hugo Chávez debe ser asesinado.
Y lo dijo así nomás, en su mansión de Miami, con la soltura de pecho que sólo
pueden ostentar los demócratas "no populistas", en declaraciones a El Nazi-ional
de Caracas (25/07/04), periódico que según la Sociedad Interamericana de Prensa
(SIP) sería uno de los medios que sufren tantos, pero tantos atropellos a la
libertad de expresión, que nadie se explica cómo puede circular, transmitir y
fomentar la destruccción del país, sirviéndose del "imperio de la ley" y del
"estado de derecho" que le garantiza la revolución bolivariana.
En fin, podríamos discutir acerca de los límites institucionales de líderes
populares
que surgen de las fuerzas armadas y de los puntos suspensivos que esto conlleva,
o acerca de si los dirigentes auténticos de un pueblo deben surgir de abajo,
del medio o del vértice de la pirámide social.
Pero el 15 de agosto próximo, la Constitución Bolivariana nos convoca a votar.
Y lo digo en segunda persona del plural, tal como acaban de manifestarlo
prominentes
personalidades del mundo, comprometidas en dar a la dignidad humana (en esta
hora de máxima reserva y prudencia en torno al destino del mundo) el decoro del
que habla José Martí, cuando tantas personas parecen haberlo perdido, mientras
muchísimas más que no son de atención de los medios lo recuperan, adhiriéndose
a la causa de liberación de los pueblos.
De Pakistán a Brasil, de Filipinas a Gran Bretaña, de Australia a Uruguay, ellos
han dicho en referencia a lo previsto por una Constitución a la que califican
de "extraordinariamente progresista": "Esta clase de mecanismo constitucional
es único en Latinoamérica y tal vez en el resto del mundo. ¿Cuántos jefes de
Estado tendrían el coraje de poner a prueba su popularidad antes de finalizar
sus mandatos?" Y concluyen: "si fuéramos venezolanos... votaríamos por Hugo
Chávez".
Pues bien: yo soy venezolano... voto por Hugo Chávez. Y permítanme una
digresión:
honor y gloria a los mártires y combatientes de Cisjordania, Gaza y Fallujah,
que con su heroísmo cotidiano distraen a la bestia para que nosotros podamos
estar aquí, en estos actos de análisis y reflexión.
* Texto leído en la mesa redonda "El referendo revocatorio presidencial en
Venezuela",
Casa Lamm, ciudad de México, 2 de agosto de 2004

Ante el referéndum de Venezuela

Argos Is-Internacional
Ante el referéndum de Venezuela

Por: Antonio Doctor - Rebelión – Julio 30 del 2004

Tras un seguimiento de todo lo que se viene publicando en Aporrea sobre el refer
éndum,
he recopilado varios textos que reflejan distintos aspectos y puntos de vista
tanto sobre los probables caminos que tiene la oposición para intentar sacar
partido del referéndum; bien sea por su victoria en las urnas (mediante
fraude),
o bien, creando una situación confusa que permita lanzar todas sus baterías medi
áticas
contra Chávez y propiciar una anulación de los resultados o una intervención
a través de la OEA. Creo necesario recopilar en un único texto sugeridos por
estas aportaciones y con ello reflejar con la mayor exactitud posible la problem
ática
que cada uno de los contendientes tiene por delante, a la manera de los
entrenadores
de los estados mayores de dos ejércitos a punto de enfrentarse respectivamente
que examinan los puntos fuertes y débiles del equipo contrario para preparar
su estrategia. Puede ser que peque por repetición o que las conclusiones
finales
no aporten muchas novedades, pero quiero contribuir con mi granito de arena
aunque
sólo sea a arañar un par de votos más contra el revocatorio.
Empiezo por situar el marco general en el que me voy a mover, colocando de
inicio
dos afirmaciones, a modo de teoremas. En primer lugar, no habiendo una figura
que aglutine atrás de sí a la oposición, para colocarla como alternativa a Cháv
ez,
lo que le permitiría influir sobre los indecisos con mayor efectividad, hoy por
hoy se puede plantear la lucha en los términos en que la ha puesto Chávez. “O
Bush o yo”.
Es decir, frente a Chávez lo que existe es una pléyade de políticos ya
suficientemente
conocidos por el pueblo venezolano, enfrentados entre sí y con un historial pol
ítico
y unos intereses económicos que permiten saber casi con certeza lo que harían
si toman el poder.
Pero - y ya volveré sobre esto – la carencia de un líder carismático la suplen
con la relativa autoridad de que se revisten a causa del poder económico que
detentan que, si lógicamente no infunde cariño y adhesión, como el carisma, si
infunde respeto y miedo a ciertos sectores de ciudadanos que encuentran mucha
dificultad para desprenderse de la secular obediencia a las jerarquías
sociales.
Sentado esto, no voy a perder el tiempo especulando sobre las figuras que se
estarían preparando para asaltar el poder, ni sobre sus particulares maniobras
o intrigas.
El enemigo principal es Bush (en cuanto encarnación de todo lo que se prepara
y dirige desde Washington) y la mayor atención hay que prestarla a las
maniobras
que prepara la CIA, tanto para intentar crear un clima de terror, de
inseguridad
e inestabilidad ligados a la continuidad de Chávez, (maniobras militares,
declaraciones
amenazadoras, etc.) como para intentar alterar los resultados del referéndum.
En segundo lugar, hay que evitar que se distraiga al pueblo de lo esencial, que
tiene que ser, votar NO masivamente, y este “masivamente” significa que hay que
echar toda la carne en el asador para rebañar votos por todas partes, sin
dejarse
influenciar por encuestas que dan la victoria ni triunfalismos demagógicos. No
basta con ganar, hay que hacerlo por goleada. Centrarse en aumentar el número
de votantes entre la población pobre y en alentar a los ciudadanos a votar
tiene
que tener una prioridad absoluta. Cuanto mayor sea el número de votos
ratificando
a Chávez, menor será el margen de maniobra que tendrá Bush y sus serviles
medios
venezolanos y mundiales para maniobrar en contra del resultado.
La guerra de las encuestas no es nuestra guerra. Tanto las que nos beneficien
como las que nos perjudiquen. Las que nos benefician pueden llevar a algunos
a bajar la guardia, confiarse y no acudir a votar, las que nos perjudican
pueden
meter el miedo en el cuerpo, otro medio para bajar la guardia.
A tenor de todo esto me voy a permitir hacer algunas consideraciones críticas
que me han sugerido estos textos que han ido apareciendo en Aporrea.
Las organizaciones marxistas: Las organizaciones que se sitúan a la izquierda
(básicamente las organizaciones de orientación marxista), aun apoyando a Chávez
y el proceso que no quieren asumir que sea revolucionario, acusan al gobierno
de haber permitido una y otra vez que la oposición tome aliento tras cada
fracaso,
no tomando medidas más duras contra ella, que podría haber hecho dentro de la
legalidad constitucional. En sus proclamas finales, parece que impulsan a las
organizaciones populares y sindicatos a forzar al gobierno a ir mas lejos en
el proceso, incluso expropiando a los empresarios que prácticamente están
descargando
su ira sobre las espaldas de los trabajadores. Esto parece poner el carro
delante
de los caballos por las siguientes razones:
Está mas que constatado que ni Chávez ni una buena parte de los que le apoyan
tienen en mente una revolución socialista con la expropiación de los medios de
producción y la puesta en marcha de una economía centralizada. La mayor parte
de la población hasta ahora marginada no cuestiona el capitalismo ahora. Quiere
mejores oportunidades para vivir, formar una familia (hay que tener en cuenta
la media de edad de la mayoría de la población), tener un trabajo, una vivienda
digna, una cobertura sanitaria y la posibilidad de llevar a sus hijos a la
escuela.
Cito como ejemplo: Sería interesante hacer una encuesta para descubrir cuantos
son los buhoneros afectos a Chávez que aspiran a dejar de serlo. Claro está que
los trabajadores que sienten la explotación diaria dentro del centro de trabajo
piensan de otra manera, pero la caída de la burocracia sindical (la CTV) aún
no está del todo consolidada y el proceso de maturación de la conciencia obrera
requiere su tiempo, mientras que el referéndum (al que hay que ver como una
cuestión
de vida o muerte) está a menos de dos meses.
Es obvio que la continuidad de Chávez garantiza todas estas libertades democrát
icas
que tan necesarias le son a ese proceso de maturación, sobre todo para irse
desprendiendo
de los nuevos y viejos demagogos obreros que tanto daño han hecho y están
haciendo
al movimiento obrero en todas las partes del mundo que, además (y esto hay que
tenerlo bien en cuenta), han surgido y se han impuesto como líderes en el caldo
de cultivo de la democracia burguesa, no participativa.
Ahí tenemos como ejemplo la central mexicana, la argentina, la brasileña, o los
grandes aparatos que controlan el movimiento sindical en todos los países de
Europa, firmantes de todos los acuerdos que los empresarios y políticos les
ponen
por delante, que no persiguen otro objetivo que el de abaratar la mano de obra
y aumentar la precariedad laboral, como medio para mantener alta la tasa de
ganancia.
En suma: a mi modo de ver, la lucha por el socialismo pasa ahora en Venezuela
por volcarse a defender la continuidad de Chávez al frente del gobierno, no
porque
Chávez pueda acabar inclinándose por él, sino porque garantiza las libertades
de asociación, reunión y difusión de ideas que ahora se tienen. Y como esa
democracia
tiene un apoyo popular mucho mayor que la idea del socialismo, hay que colocar
su defensa en primerísimo plano cuando se encuentra amenazada en un plazo de
pocas semanas.
La especulación sobre las encuestas: Ni las encuestas nos pueden distraer ni
la especulación sobre la desorganización y debilidad de la oposición, carente
de un líder y un programa atractivo para el pueblo. Más arriba ya apunté los
peligros que presenta la extensión de esa especulación. Porque no solo engañan
las empresas contratadas para hacer las encuestas, pagadas por quienes quieren
que salga lo que les interesa, sino que también engañan los ciudadanos a los
encuestadores, como se ha comprobado mil veces en las elecciones que
regularmente
se celebran en los países llamados democráticos, donde las encuestas no son
otra
cosa que un juego para distraer a los ciudadanos de lo esencial: que los
candidatos
no pasan de ser los mismos perros con collares diferentes. Aquí se ventila
mucho
más. La trascendencia que tiene este referéndum no admite maniobras de distracci
ón.
¿Un “chavismo sin Chávez”? En otros textos se apunta el dilema que se le
presenta
a Bush: El cerco mediático, por intenso y persistente que sea no puede impedir
lo que se mete por los ojos en la calle: Los logros de la revolución en materia
de sanidad, educación, etc. Se apunta a un cambio de estrategia que ese si que
puede ser peligroso: Lanzar la idea de un “chavismo sin Chávez”. Veamos más de
cerca lo que podría ser su “fundamento” y los puntales en los que se apoyaría:
El ideal sería una figura no ligadas a los políticos corruptos de todos
conocidos,
una figura nueva que se presenta con este discurso: Hay que normalizar la vida
ciudadana, no podemos estar en la calle todos los días ni mantener una
permanente
confrontación entre pobres y ricos. Admitidos los avances sociales durante este
gobierno, se trata de seguir adelante con otro talante más conciliador, sobre
todo de cara a los EEUU, que, entre otras cosas es el primer consumidor de
nuestro
petróleo.
Nada hay que objetarle a la Constitución bolivariana, que reconocemos como una
de las más progresistas del mundo. Vamos a seguir el proceso pero sin tanto
mitin,
sin tanta palabrería seudorevolucionaria, a través de los órganos del Estado,
que para eso están. No se duda de las buenas intenciones de Chávez, pero le
pierde
su fogosidad, su falta de diplomacia, que sólo le granjea enemigos, allí donde
no necesitamos tenerlos. Se consigue más con un talante dialogante y
conciliador
que con ataques virulentos a gobiernos con los que tenemos que tener
relaciones,
queramos o no. A este discurso se apuntaría con toda seguridad la jerarquía
eclesiástica
encabezado por Baltasar Porras. Ya conocemos todos su discurso. “La humildad
cristiana, el pecado de la soberbia…”
La cuestión de encontrar esta figura no presenta mucha dificultad. Llegada una
situación límite, la burguesía siempre ha encontrado su hombre. Abundan los
ejemplos
que nos proporciona la historia. De la nada salió Suárez para salvar la monarqu
ía
y estabilizar la situación política cuando nadie sabía como salir del atasco
en la España de 1976. Y, caído Suárez, la Casa Blanca y la socialdemocracia
alemana,
al alimón, ya tenían preparada la figura de Felipe González para rematar la
faena
empezada por Suárez.
Los mismos que también encontraron a un Mario Soares para Portugal y una
Violeta
Chamorro para Nicaragua, donde uno de sus triunfos residía en ser del sexo
femenino.
Y no faltó un Kirchner para una Argentina convulsionada, que con infinita
paciencia
logra mantener al país dentro de la órbita de Bush, esperando que la evolución
de la economía le permita dar un golpe de mano contra todas aquellas fuerzas
que se despertaron y mantienen aún la bandera de lucha. De igual manera, en
Brasil
consiguieron domesticar a todo un líder sindical de verbo caliente para ponerlo
al frente con la seguridad de que no corrían riesgo alguno. Forman legión las
figuras que podríamos citar en esta relación.
¿Qué es lo que les permite vencer en estas jugadas? Sencillamente, las
debilidades
humanas. Principalmente, como ya dije más arriba, la fuerza que tiene la
concepción
jerárquica de la sociedad, presente en la mente de la mayoría de la población
en cualquier país del mundo. El estudiante a estudiar, el obrero a trabajar,
el político a gobernar, etc. conforman para millones de seres humanos una
sociedad
normal. Esto por un lado, por el otro, la cuestión de los modales, de las “b
uenas
maneras”. Esto tiene una importancia mucho mayor de la que se le da
generalmente
y es un arma muy poderosa en manos de aquellos a quienes los pobres consideran
como superiores por estar en un estatus social elevado, a los que tienden a
considerar
también superiores en cultura y educación.
Grande es en Venezuela el crecimiento de las organizaciones populares y la
participación
del pueblo en actividades que nunca creyó que participaría. Pero este proceso
de empezar a cuestionar las jerarquías sociales y pasar a juzgar a las personas
por sus valores morales e inteligencia natural es lentísimo (es tan fuerte esa
concepción jerárquica, que yo conozco muchos luchadores anarquistas y
comunistas
con muchas horas de formación en su haber, que no han conseguido romperla) y
el “chavismo sin Chávez” puede encontrar más audiencia de lo que se piensa.
Un barómetro de esta situación lo encontramos en la cantidad de lectores de
cada
articulo de Aporrea según sea el tipo de información o análisis de que trata.
Un estudio de este dato nos deja ver algo más sobre las preferencias de los
lectores,
de los que hay que suponer, tratándose de Aporrea, que la mayoría de ellos
participan
en el proceso. Encontraremos menos lectores en los artículos de análisis (de
los que si son largos, tampoco sabemos si han llegado al final) y más lectores,
con gran diferencia, cuando avanzamos hacia lo más llamativo, como pueden ser
las criticas irónicas o sarcásticas que sacan a relucir las miserias de figuras
conocidas de la oposición, (periodistas, políticos, empresarios...) por su
proyección
social o su aparición frecuente en la televisión.
Frente a esto, hay que hacer un trabajo educativo, haciendo ver que no es Cháv
ez
el que estorba, sino precisamente lo que él ha desatado. Que de lo que se trata
esencialmente para Bush (en cuanto símbolo de la clase dominante, que es como
lo estoy colocando en este trabajo) es de interrumpir ese proceso de participaci
ón
del pueblo en lo que nunca participó. Que Chávez, con su mismo carácter y modos
de tratar estuviese de su lado, no habría ningún problema en aceptarlo y
aplaudirlo,
como hace con el payaso de Berlusconi. Que por lo tanto, un “chavismo sin Cháv
ez”
es una entelequia, un imposible, que las misiones continuarían, pero integrán
dose
en la burocracia estatal, sin participación del pueblo, lo que conduciría a su
desnaturalización, integrándolos en planes normales de estudios y de asistencia
social deshumanizada, como la que tenemos en todos los países “desarrollados”,
acabando por apropiarse la burguesía del fruto de las misiones en forma de
mayores
beneficios por la mejor cualificación de los explotados.
El hecho de que a la larga, el proceso revolucionario llegue a poder continuar
su andadura sin necesidad de un líder carismático es otra cuestión que en nada
interfiere con la actual necesidad de defender la continuidad de Chávez en el
poder. En este momento, quitarle Chávez al pueblo es lo mismo que quitarle a
unos polluelos que están en un nido a sus padres, cuando, aunque creciditos,
aún no han dado el paso de lanzarse a volar. Hay que tener esto bien presente
y mantener la guardia alta contra cualquier maniobra de este tipo que saque de
entre las piedras alguna figura, conocida o no, que aparezca con algún discurso
parecido al que he expuesto más atrás.
Puede aparecer hasta como un radical que va a ir más lejos y más deprisa que
Chávez. Cuando murió Franco, había varias corrientes dentro de Partido
socialista,
y hubo una intensa lucha en el Congreso de Suresnes. Pero tanto la CIA como el
partido socialdemócrata alemán sabían lo que necesitaba en aquel momento el
pueblo
español y dejaron con un palmo de narices al ala mas moderada (que también era
la más culta, diplomática, pulida y educada) poniendo al frente del partido a
un jovenzuelo radical, con nula experiencia política, que prometía llevar España

al socialismo. Lo pusieron porque iba a decirle al pueblo lo que el pueblo quer
ía
oír. Lo pusieron demostrando con ello un conocimiento de la sicología de las
masas que para sí quisieran algunos productores de marketing.
La cuestión de los modelos. Hay algunos analistas que intentan comparar otras
intervenciones de los EEUU en Latinoamérica para descubrir cual sería la
estrategia
a seguir en este caso de Venezuela. También lo considero una cuestión
secundaria,
que no puede apartarnos de lo esencial, que es, como ya he dicho varias veces,
ganar por goleada el referéndum. En principio un Chile parece imposible. Muchos
creen que, encarrilado el proceso por los cauces democráticos, la batalla se
va a dar en el terreno del enemigo, recordando Nicaragua y las manipulaciones
que llevaron a Bush a la presidencia.
El caso de Nicaragua no es comparable. Para ganar Violeta, tuvo que destruir
a través de los “contras” la infraestructura del país e incluso minarle los
puertos.
De un lado, la revolución nicaragüense no podía acelerar el proceso por su
carencia
de medios económicos, algo que no siempre tiene en cuenta el pueblo que quiere
salir de la miseria cuanto antes, del otro el tamaño del país le permitió
hacerle
mucho daño con un puñado de mercenarios, además de obligar al gobierno a
desviar
recursos para armamento y a mantener en pie de guerra a la juventud que forma
la fuerza productiva del país. De Nicaragua pueden extraer la jugada de poner,
como dije antes, precisamente una mujer para enfrentar a Ortega. Y poco más.
Para finalizar: Es un nuevo atolladero para Bush, pero sea cual sea la
estrategia
que adopte, lo tendrá tanto más difícil cuantas más papeletas con el NO al
revocatorio
aparezcan en las urnas. Y a los impacientes, paciencia: Una vez que se ha
elegido
el camino.

Marcos Jesus Concepcion Albala
Director General de Argos Is-Internacional
MIEMBRO DE LA 'FELAP'
"Nuestra ignorancia ha sido planificada por una gran sabiduría"

¿QUE PASARA EL 15/08/04 EN VENEZUELA?

¿QUE PASARA EL 15/08/04 EN VENEZUELA?

Franklin González

La suerte está echada, tanto para el gobierno como para los sectores de la
oposición
venezolana. El 15 de agosto tendrá lugar el referendo presidencial, en el cual
catorce millones treinta y siete mil novecientos inscritos para votar
(14.037.900)
decidirán cuál de estos dos sectores políticos del país cuenta con la mayoría
de sus preferencias.

Ideas preliminares

La mayoría de las encuestas nacionales e internacionales (Hintercables,
Evan/McDonough-Varianzas
Opinión, North American Opinión Research, INC), están indicando cuál sería el
comportamiento electoral de los venezolanos. Informan, aunque algunas no
publican,
que la opción del N0 aventaja a la opción del si, en unos porcentaje que oscilan
entre 8 y 15%, con una tendencia de crecimiento de la primera opción, situación
difícil de ser revertida faltando apenas pocos días para la realización de este
evento
Las encuestas más sesgadas hacia el sector de la oposición (Alfredo Séller y
Asociados y Mercanálisis) están hablando ahora de probabilidades y no de
números.
Sostienen que la única manera de que la opción del si pueda aventajar
ligeramente
a la del NO se sustenta en dos supuestos. El primero que los llamados indecisos
o abstencionistas crónicos se manifiesten y dos que opere el denominado “voto
oculto”, esto es, que por razones de miedo o temor al final se inclinen por el
SI.
Sobre estos dos supuestos debemos hacer las siguientes consideraciones. En
relación
a los indecisos o abstencionistas crónicos se asume que si estos llegan a
decidirse
lo harían por el SI, obviándose la historia y la realidad nacional e
internacional.
Los abstencionistas, si se deciden a votar, lo harán de una forma parecida a
la de quienes si están decididos, eso ha sido así históricamente y también lo
ha sido en los últimos procesos que se han efectuado en el mundo, además debe
agregarse que la fortaleza del presidente Chávez se encuentra precisamente en
los estratos sociales D Y E donde precisamente se anidan la mayoría de los
abstencionistas,
así, pues, que este supuesto suena más a deseo que a realidad.
El segundo supuesto se sustenta en la experiencia de las elecciones de 1990 en
Nicaragua y la que a principios de este año se realizaron en El Salvador.
Recordemos
que en el primer caso las encuestas indicaban que el ganador sería Daniel
Ortega,
candidato Sandinista, y al final terminó obteniendo el triunfo Violeta Chamorro,
entre otras razones, porque ciertamente muchos nicaragüense que se manifestaron
en la urnas electorales ocultamente cambiaron su opción, por el miedo que se
tenía sobre la incertidumbre o de un futuro incierto que supuestamente
significaría
la continuidad de los sandinistas en el poder.
También se coloca como otro caso emblemático del “voto oculto” la situación
creada
en El Salvador en la cual el Frente Farabundo Martín para la Liberación Nacional
(FMLN) aparecía con clara opción de victoria. Sin embargo, voceros del
Departamento
de Estados de Estados Unidos, amenazaron con expulsar al millón y medio de
salvadoreños
que viven en suelo de Estados Unidos y que son el principal soporte económico
de sus familiares que se encuentran en El Salvador, si el FMLN ganaba las
elecciones.
Debe recordarse que las remesas de dólares constituyen el primer producto de
generación de las divisas de ese deprimido país centroamericano. Muchos votantes
salvadoreños, por ese estado de miedo colectivo que se generó, terminaron
cambiando
sus votos en las urnas.
Se bien lo anterior es cierto, también lo es el hecho de que Venezuela, como
país, como nación, con toda la riqueza que tiene, en particular la que tiene
el Estado como principal propietario de la industria más importante del país,
con un recurso —el petróleo—que es estratégico para la economía de Estados
Unidos,
no es Nicaragua ni tampoco El Salvador, que la política exterior del señor
George
W. Bush ha sido un rotundo fracaso, que no se vive la época de la “guerra fría”
, que la experiencia sirve para no cometer los mismos errores y porque el pueblo
venezolano ha elevado su nivel de cultura política, con lo cual difícilmente
estas triquiñuelas sean digeridas fácilmente.

Los escenarios para el 15/08/04

Con anterioridad anunciamos que sobre la base de los resultados de las firmas
recogidas por el bloque del cambio y desde el punto de vista de los números,
la oposición si podía, lícitamente, recoger las firmas de 2.440.000 (20% de
12.200.000
de electores), que les permitirían activar el referéndum revocatorio para el
Presidente de la Republica.
Por su puesto, ello estaría condicionado a varios factores. Uno, que la
oposición
lograra motivar y sobre todo movilizar “a su gente” para que firmara contra el
Presidente de la República y dos, que el Comando Ayacucho, operario político
del gobierno, lo permitiera, al no activar todos los mecanismos persuasivos que
obstaculizaran tal posibilidad.
Analicemos entonces los escenarios que se vislumbran para el 15/08/04
a) Chávez es revocado

Este escenario deseado por la actual administración de los Estados Unidos y por
sus cipayos nacionales parece poco probable. Los números hasta ahora alcanzados
por los sectores de la oposición venezolana no han logrado superar los 2.800.000
electores, así quedó evidenciado en las elecciones de 1998, cuando el candidato
Henrique Salas Römer alcanzó la cantidad de 2.613.161 contra 3.673.685 de Hugo
Chávez Frías, luego en las elecciones del año 2000 —relegitimación de mandato—,
el candidato Francisco Arias Cárdenas obtuvo 2.359.459 y Claudio Fermín obtuvo
171.346 para un total entre ambos de 2.530.805, mientras que Hugo Chávez Frías
logró la cantidad de 3.757.773.
En las jornadas de recolección de firmas y en la de los reparos, la cantidad
que obtuvo nuevamente la oposición venezolana, que ha venido actuando de manera
consensuada en su único objetivo: salir de Chávez de cualquier forma, no logró
sobrepasar su techo normal establecido desde hace exactamente cinco (5) años.
Para lograr alcanzar su objetivo de derrocarle el mandato a Chávez, no
solamente
tienen que superar en un millón de votante a su favor el síndrome ya establecido
de los 2.800.000 personas, cuestión que ya de por sí es bastante cuesta arriba,
sino que, como es de suponer, la campaña que personalmente está desarrollando
Chávez, más todos los logros que desde el punto de vista social ha significado
la inclusión de millones de venezolanos, crean condiciones poco favorables para
los objetivos de este sector político de Venezuela.
Sin embargo, no hay enemigo chiquito y en el presente caso se está frente al
imperio del norte que está inyectando todos los dólares posibles para producir
cambios en la intención de votos de las mayorías nacionales, que reciben los
beneficios de realizaciones concretas o esperanzadas en un futuro promisor que
lo garantiza Hugo Chávez Frías, pero que aún carecen de importantes derechos.
Con el nuevo registro electoral de 14.037.900 votantes, si proyectamos los
resultados
hasta hora alcanzados por la oposición venezolana, y se aplica el factor de
corrección
de 30% de abstención, quedarían los votantes efectivos en 9.826.530, de eso,
de acuerdo al histórico y a las distintas encuestas (36%), este sector político
del país obtendría un total de votos de 3.537.550, cifra esta que no permitiría
revocarle el mandato al presidente Chávez.
Si la abstención baja a 20%, el número de votantes sería de 11.230.320 y el
total de sufragios para la oposición sería de 4.042.915, cantidad necesaria para
revocar a Chávez.
La opción que tiene la oposición venezolana para lograr su objetivo de
desalojar
al presidente, por la vía constitucional, sería atraer a los indecisos y lograr
el “voto oculto”.
b) Chávez es ratificado en su mandato

Este escenario es el más probable. Razones. Ahora Chávez se ha convertido en
su propio Jefe de Campaña. Está ocurriendo que los venezolanos atendidos por
el gobierno nacional al percibir amenazado su futuro, se han convertido en los
principales buscadores de electores para que afirmen al presidente en su
mandato.
Los misioneros serán garantes de que lo obtenido no se pierda. Los programas
de Barrio Adentro y las misiones Robinson, Ribas y Sucre, así como los otros
programas como las Escuelas Bolivarianas, Mercal, los microcréditos, los bancos
del pueblo y la mujer, son las bases que ha servido para que el pueblo
bolivariano
y no bolivariano, pero de alguna manera beneficiado, ponga en movimientos sus
mejores fuerzas para este proceso de cambios siga avanzando.
Sin pecar de optimismo exagerado, esta batalla —la de Santa Inés, la de
Florentino
contra el Diablo— se vislumbra como vencedora, y será la que garantice la
continuidad
de este proceso.
Si utilizamos los recursos que nos dan los resultados en los diversos procesos
electorales donde ha participado Hugo Chávez Frías (alrededor del 57% y según
las distintas encuestas mencionadas), se tendría que con 30% de abstención la
opción del No obtendría 5.601.122. Si la abstención baja al 20% el resultado
del No sería de 6.401.282 de votos.
No obstante, es bueno acotar que de los casi 2.000.000 de nuevos inscritos,
la inmensa mayoría corresponde a los estratos D y E donde en las elecciones
presidenciales
de 1998 y 2000 y por las intenciones de votos, el mínimo porcentaje de apoyo
hacia el NO es de 70%.



c) LA INGENUIDAD EN EL COMPORTAMIENTO POLITICO

Se trataría de un desarrollo normal del evento del 15/08/04. Este escenario
sería
el ideal porque evitaría el trauma de una diatriba política insulsa, de
estériles
enfrentamientos, con resultados lamentables para todos, donde difícilmente se
esté hablando de ganadores, aunque algunos de los actores en pugnan así lo
perciban
y así lo proclamen.
Sin embargo, es el menos probable, por cuanto sería aquel donde la oposición
venezolana, particularmente los grandes beligerantes internos (dueños de los
principales medios de comunicaciones) y externos (los sectores de la derecha
de los Estados Unidos, vinculados con la administración de Bush), aceptarían
un resultado del chavismo democráticamente.
Ahora bien, por encima de las tendencias existe una realidad. La oposición
venezolana
y particularmente sus seguidores tienen un resultado listo. No aceptarán otro
que la derrota y salida del poder de Chávez y de sus aliados. A las pocas horas
del 15 de agosto estarán lanzando resultados subrepticios y aun cuando vayan
perdiendo en las urnas dirán que ganaron aplastantemente. Todos los medios lo
dirán en cadena y sus seguidores lo corearán, convencidos, como están, de que
no solamente son más importantes desde el punto de vista cualitativo (“la
inteligencia
está de su lado”), sino que también son mayoría cuantitativamente (en los
sectores
donde viven realizan encuestas diarias en las quintas, apartamentos, en los
colegios,
supermercados, y estas así lo indican). Si Chávez y su gente lo niegan, entonces
saldrá el Departamento de Estado de EE.UU. diciendo que no reconoce a un
gobierno
que fue rechazado en las urnas por su pueblo.
De allí pues, que pensar en este escenario es comportarse con mucha ingenuidad.
Toda la oposición venezolana tiene un solo objetivo: Salir de Chávez. El medio
puede ser cualquiera, menos la resignación.

"SI FUERAMOS VENEZOLANOS.. VOTARIAMOS POR HUGO CHAVEZ

"Si fuéramos venezolanos.. votaríamos por Hugo Chávez"

Por: ANCCOL
Publicado el Domingo, 01/08/04 01:17am

Hugo Chávez se ha convertido en el defensor de las mayorías pobres de este país.
Con una Constitución,
extraordinariamente progresista, contiene una disposición que permite convocar
a un referéndum sobre el mandato de cualquier cargo elegido, a la mitad de su
mandato o al término del mismo. Esta clase de
mecanismo constitucional es único en Latinoamérica y tal vez en el resto del
mundo. ¿Cuántos Jefes de Estado tendrían el coraje de poner a prueba su
popularidad
antes de finalizar sus mandatos?, expresan en
su manifiesto numerosas personalidades del mundo, en apoyo a la Republica
Bolivariana
de Venezuela. traducido por Olafo Montalbán, traductor y escritor independiente.

31.07.2004 (Olafo Montalbán, ANNCOL) Tariq Ali, James
Petras, Walden Bello, Naomi Klein, Ken Loach, Perry Andersson, Atilo Boron,
Ignacio
Ramonet, Emir Sader, Manu Chao, Chico Buarque y tres decenas más de
intelectuales,
artistas, escritores, músicos y trabajadores de la cultura han suscrito un
manifiesto
apoyando las reformas que lleva a cabo el gobierno democrático de Hugo Chávez,
y llaman al pueblo venezolano a votar el referendo popular del próximo 15 de
agosto para que continúen la lucha por construir una sociedad "más justa y más
libre", "el país que Simón Bolívar soñó", dice el manifiesto.

Si fuéramos venezolanos, votaríamos por Hugo Chávez el 15 de Agosto

"Nosotros, los firmantes de este manifiesto, queremos expresar nuestra
solidaridad
con la lucha que, junto al presidente Hugo Chávez, la mayoría del pueblo
venezolano
esta llevando a cabo en defensa del derecho a la libre determinación y su
futuro.

Al mismo tiempo, queremos denunciar la campaña de desinformación que está siendo
orquestada por el medio mas grande y que intenta caracterizar como a un tirano,
un presidente que ha respetado continuamente las leyes y la constitución del
país.

En las elecciones democráticas de Diciembre de 1998, y todas las elecciones que
han tenido lugar desde entonces, Hugo Chávez logró abrumadoras victorias. De
acuerdo con las promesas hechas durante su campaña, esta llevando a cabo un
proceso
de reformas políticas, económicas y sociales fundamentales en un país que, por
décadas, estuvo sometido a los dictados de una minoría oligárquica.

Como resultado de este programa de reformas, ha sido blanco de ataques por parte
de grandes empresas venezolanas e internacionales, de instituciones financieras,
y de los medios de comunicación que defienden sus intereses.

Hugo Chávez se ha convertido en el defensor de las mayorías pobres de este país
y se ha dedicado a si mismo a promover los principios de la nueva constitución
venezolana adoptada por el Referéndum Popular en 1999, como resultado de un
proceso
de amplia participación democrática.

Esta Constitución, extraordinariamente progresista, contiene una disposición
que permite convocar a un referéndum sobre el mandato de cualquier cargo
elegido,
a la mitad de su mandato o al término del mismo. Como resultado de esta
disposición
constitucional, el 15 de agosto de este año, un referéndum popular va a
determinar
si Hugo Chávez continuará siendo presidente de Venezuela hasta el final de su
mandato de 5 años.

Esta clase de mecanismo constitucional es único en Latinoamérica y tal vez en
el resto del mundo. ¿Cuántos jefes de estado tendrían el coraje de poner a
prueba
su popularidad antes de finalizar sus mandatos?

Hugo Chávez ha demostrado su coraje y le ha dado así una lección democrática
a los sectores de la oposición venezolana que han recurrido, en el pasado, al
golpe de estado, el sabotaje económico, mentiras y cierres de empresas por parte
de los gerentes en un intento por socavar el orden constitucional del país.

Estos sectores de la oposición, están obligados ahora a actuar dentro del marco
legal que previamente habían escogido desconocer.

Estamos seguros que el 15 de agosto, el pueblo venezolano celebrará una nueva
victoria que les permitirá continuar construyendo una sociedad más libre y más
justa, el país que Simón Bolívar soñó.

Es por esto que nosotros reafirmamos que: SI FUERAMOS VENEZOLANOS, VOTARÍAMOS
POR HUGO CHÁVEZ EL 15 DE AGOSTO."

Tariq Ali: Escritor (Anglo / Paquistaní)
Perry Anderson: Historiador (Gran Bretaña)
Walden Bello: Economista, premio por el derecho a la subsistencia, 2003
(Filipinas)
Tony Benn: Parlamentario ((Gran Bretaña)
Robin Blackburn, Sociólogo (Gran Bretaña)
Victoria Brittain: periodista (Gran Bretaña)
Atlio Boron: economista (Argentina)
Chico Buarque: Músico (Brasil)
Jose Bove: Ex vocero de la confederación campesina, miembro de la Vía
Campesina.
(Francia)
Bernard Cassen: Fundador de ATTAC (Francia)
Luciana Castellina: Periodista, (Italia)
Manu Chao: Músico (España/Francia)
Jean Pierre Chevenement: Parlamentario (Francia)
Alexander Cockburn: Periodista (Irlanda/EEUU)
Alex Cox: Cineasta (Gran Bretaña)
Celso Furtado: Economista (Brazil):
Eduardo Galeano: Escritor, (Uruguay)
George Galloway: Parlamentario (Gran Bretaña)
Richard Gott: Historiador (Gran Bretaña)
Eric Hobsbawm: Historiador (Gran Bretaña)
Mike Hodges: Cineasta (Gran Bretaña)
Francois Houtart: Contro Tricontinental (Bélgica)
Saul Landau: Escritor, cineasta (EEUU)
Ken Livingstone: Alcalde de Londres (Gran Bretaña)
Naomi Klein: Periodista (Canadá)
Ken Loach: Director de cine (Gran Bretaña)
Fernando Morais: Escritor (Brazil)
Sami Fair: Sociólogo (Francia)
Oscar Niemeyer: Arquitecto (Brazil)
Adolfo Perez Esquivel: Premio Nóbel de la paz (Argentina)
James Petras: Sociólogo (EEUU)
John Pilger: Periodista/documentalista (Australia)
Harold Pinter: Escritor de teatro (Gran Bretaña)
Ignacio Ramonet: Escritor (Francia)
Emir Sader: Sociólogo (Brazil)
Jeffrey St. Clair: Periodista (EEUU)
Joao Pedro Stedile: Líder campesino de los sin tierra (Brazil)
Rudy Wurlizer: Guionista (EEUU)