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NUESTRA DECISION Y LA BORRACHERA DEL FÚTBOL

"Porque la historia es nuestra y la hacen los pueblos" Salvador Allende

NUESTRA DECISION Y LA BORRACHERA DEL FÚTBOL
Carlos Alberto Castro Pereira
Opinión Diario Extra

Casi a todos los ticos nos gusta el fútbol, lo disfrutamos, la mayoría celebramos cuando ganamos, nos resignamos cuando perdemos y opinamos al respecto. Nos gusta la sección de Deportes de los medios de comunicación y oímos algún programa radial deportivo.

No obstante, ese entretenimiento sano para algunos se convierte en la obsesión de muchos y por eso hay programas de «deportes» (mejor dicho de fútbol), desde buena mañana, hasta las 10 de la noche, en televisión, en FM, AM, sin contar las innumerables charlas en parques, esquinas, lugares de trabajo, cantinas, mercados, es decir la calle en general. Todos opinamos, a veces estamos de acuerdo, otras discrepamos, dejamos cualquier cosa a un lado cuando el tópico se hace presente. Otros mas fanáticos se levantan la voz, pierden «amigos» y se van hasta los golpes. Definitivamente todo el entorno del fútbol conlleva a la pasión.

Este comportamiento a la vez es muy bien aprovechado por la oligarquía, que aprovecha cada momento de «borrachera futbolera» para acometer con sus propósitos, es decir cada triunfo de la Selección y cada clasificación a un mundial, trae a la par un montón de aumentos y políticas que han venido debilitando la economía y la identidad costarricense.

Esta oligarquía, tiene comprados los medios de comunicación mas poderosos del país, tiene su candidato a la presidencia, quién está ejerciendo su candidatura de una forma muy dudosa, ya que la reelección se decidió por la sala constitucional y no por el parlamento. Este tema lo conocen muy bien muchas personas y lo pueden explicar mucho mejor que yo. Hay quienes dicen que si don Oscar Arias llega a la presidencia de la República, sería de una forma ilegal, y declaran como golpe de estado la luz verde a la reelección.

CANARA me decepcionó, cuando por muchos días cedió espacio a los defensores del TLC y nunca escuche los comentarios de los que están en contra.

Las personas y los grupos que están en contra del TLC, casi no se les da oportunidad de expresarse en los grandes medios, por eso mi reconocimiento al periódico la Extra, canal 42, canal 54, algunas emisoras de AM como Radio Costa Rica; al programa Bitácora, Alto contraste, y me perdonan si omito algunos, ya que soy un ciudadano común y corriente y no estoy al tanto de todo eso.

¿Por qué no se le cede un espacio en los medios de comunicación al señor ex presidente de la república Don Rodrigo Carazo Odio, para que se refiera a la venta de activos y el TLC?, que nos explique don Rodrigo quienes están en capacidad de comprar los bancos del estado. Y no solo a don Rodrigo, a don Luis Alberto Monge, a los grupos sindicales aliados, a la figura siempre de lujo y cátedra de don Beto Cañas.

Se sabe que una de las últimas frases de William Walter fue: «lo que no se logró con las armas, se va a lograr con los dólares». ¿vamos a permitir eso?
Como ciudadano exijo la respuesta a:
¿Quién esta pagando toda la propaganda del TLC?
¿Qué es el TLC, y que conlleva? Obviamente, con opiniones neutrales.

¿Por qué hay tanto interés en debilitar el ICE, el INS, la salud y la educación de este país?
¿Qué es lo que pasa con las playas de este país?
Ustedes y yo tenemos el arma para ir a la guerra por defender la soberanía de este país, no es un rifle, es su dedo pulgar, con él usted se puede convertir en otro Juan Santamaría y ser un héroe.

Dicen que el mundo está cambiando, yo prefiero que Costa Rica continúe por la senda de las garantías sociales y la defensa de los más necesitados. Que sigan los ideales de Calderón Guardia, Figueres Ferrer, Manuel Mora y Monseñor Sanabria, ¡Qué me muestren algo mejor que eso!
No cometa el error de entrar en la neutralidad, con su dedo usted le puede cambiar la historia a este país, los recientes escándalos de políticos han servido para que el periodismo y sindicalismo responsable, sirvan de fiscales y custodios del comportamiento político. Involúcrese así como lo hacemos con el fútbol, forme parte del valiente bloque en defensa de la soberanía y rescate de las políticas que conforma la verdadera idiosincrasia de este país. No forme parte del grupo que solo sabe de fútbol, guaro y parrandas.

Piense, usted y sus hijos se merecen lo mejor. USTED TIENE EL PODER.

Colectivo

“LOS DE ABAJO”

Verdaderos Revolucionarios

NICARAGUA-TERRORISMO

NICARAGUA-TERRORISMO

NICARAGUA-TERRORISMO

Diputados votaron la extradición de Posada Carriles

La Asamblea Nacional de Nicaragua se pronunció para que Estados Unidos extradite a Venezuela al terrorista y contrarrevolucionario cubano, Luis Posada Carriles.
Los diputados aprobaron una resolución de apoyo para que Posada carriles sea juzgado por los tribunales venezolanos por la destrucción en pleno vuelo de un avión civil de Cuba en 1976, en el que murieron 73 personas.
La iniciativa parlamentaria la presentó la diputada Rita Fletes y fue votada y apoyada por los legisladores opositores del Frente Sandinista de Liberación Nacional y el Partido Liberal Constitucionalista.

La diputada frentista, Rita Fletes, aseguró que la propuesta se opone a la estrategia de Estados Unidos de dilatar el juicio por terrorismo mediante un juicio por ingreso ilegal a ese país.

Fletes agregó que Posada carriles también "fue la mano "derecha" de la Agencia Central de Inteligencia en la guerra sucia desatada por Estados Unidos contra la Revolución Popular Sandinista, en Nicaragua".(PULSAR)

«¡SÍ, ESTA SÍ ES UNA EMISORA DE LAS FARC!»

«¡SÍ, ESTA SÍ ES UNA EMISORA DE LAS FARC!»

«¡SÍ, ESTA SÍ ES UNA EMISORA DE LAS FARC!»

La Voz de la Resistencia transmite ‘desde el ojo del huracán del Plan Patriota’.
“Yo soy la única que tiene experiencia de trabajo en emisora. Estuve en la radio
del Bloque Caribe de las FARC-EP. Me gusta mucho la radio porque es un trabajo
político, una tarea fundamental para nuestra organización”, dice Lucero Palmera
mientras entramos al campamento más escondido en la selva colombiana que he
visto, escribe el reportero sueco, Dick Emanuelsson.

[15.06.2005] En esta segunda parte sobre las emisoras y medios
populares, el corresponsal Dick Emanuelsson presenta un exclusivo reportaje
desde las selvas del sur de Colombia donde transmite LA VOZ DE LA RESISTENCIA,
órgano radial de la guerrilla de las FARC-EP. Es una de siete emisoras que cada
Bloque de las FARC-EP tiene. Sin embargo, varios Frentes Militares de la
guerrilla también operan sus emisoras en las distintas regiones del país.

En la primera parte entrevistó al director de la emisora Café Stereo Miguel
Suárez, una emisora creada en Estocolmo, Suecia, por unos de los cuatro millones
de colombianos que viven en el exterior en calidad de exiliados. La emisora fue
acusada por la inteligencia militar colombiana a final de septiembre 2004 de ser
una emisora oficial de las FARC, acusación que fue rechazada como un ataque
peligroso a toda expresión critica a la política de “seguridad democrática”.
Ésta es interpretada por los exiliados como una política de guerra arrasada
contra toda la oposición en Colombia o que se encuentra en el exilio.
Pero esta vez, el reportero sueco sí ha llegado a una verdadera emisora de la
insurgencia que no niega de ser el órgano oficial de las FARC-EP.


Por Dick Emanuelsson *

"¡Únete al ejército del pueblo, un ejército voluntario, no obligatorio como el
ejército burgués!" - las palabras de La Chica salen como tiros de una
metralleta. Es una linda guerrillera de 22 años que podría ser, sin duda, una de
las modelos más lindas del reinado de belleza de Cartagena. Pero en vez de
rellenar partes de su cuerpo con silicona, prefiere llamar a los soldados rasos
del ejército para que deserten con sus fusiles y se metan a la guerrilla.

Estoy en la “La Voz de Resistencia” y es la primera vez que un periodista pisa
un estudio radial de las Farc con autorización para hacer un reportaje. La razón
es obvia y militar. Si los integrantes del Secretariado viven bajo medidas de
seguridad sumamente estrictas, los guerrilleros y los campamentos especiales
desde donde operan las emisoras guerrilleras son, si es posible, aún más
protegidos por cordones de guerrilleros responsables para que el enemigo no
logre apagar “La Voz de Resistencia”.

Evitar detección de la aviación

“Una vez estuvieron muy cerca, a unos 15 minutos a pie y desembarcando tropas de
los helicópteros. Ya habíamos empezado a desarmar y empacar los equipos de la
radio para irnos rápido de ese lugar", dice Freddy, el guerrillero técnico de la
emisora. Sin él, la emisora no saldría al aire.

Es importante que el campamento no se quede mucho tiempo en un mismo lugar.
Nunca se sabe si algún campesino pueda delatar el lugar aproximado donde están
el campamento y la emisora.

Varias veces, durante la semana en que permanezco en el campamento, a los
guerrilleros les toca apagar la transmisión para evitar que la aviación, que se
escucha a lo lejos, detecte las señales de la radio. Hay una calma plena y se
ríen de mí cuando pregunto, con preocupación, qué pasa, cuando escucho un avión
cerca.

Pero no solamente la aviación puede interrumpir el trabajo de la emisora. Cortan
también la transmisión las fuertes lluvias tropicales y los rayos, ya que la
antena, que se encuentran en un lugar alto, puede dañarse.

Emisora en el ojo del huracán

Son muchas marchas y jornadas para llegar al campamento especial donde funciona
la emisora, en el ojo del huracán del Plan Patriota. Ni siquiera los
guerrilleros en otros campamentos del Bloque Sur saben dónde esta ubicada, y la
persona que me ha recogido ese día en el campamento de Raúl Reyes llega sola.

Marchamos durante dos horas hasta un río donde nos esperan cinco guerrilleros
con brazaletes tricolores en un brazo, y en el otro, y en el pecho, sobre el
uniforme verde olivo, placas conocidas que dicen “FARC-EP”. Por acá no es
necesario andar en ropa civil, este territorio inmenso está bajo control total
de las FARC, me cuentan.

Por el río la lancha recoge población civil que espera en la orilla para ver si
alguna embarcación la puede recoger. Pregunta a los guerrilleros por su hijo o
amigo o amiga, y pide enviar saludos a los “muchachos”. No se nota ningún miedo
en los civiles, al contrario y están muy agradecidos por el transporte en un
lugar donde el estado nunca ha respondido por sus responsabilidades. "La
guerrilla ha hecho un trabajo político de masas muy importante, por eso puedes
ver que acá la población ve en la guerrilla su defensa y herramienta para sus
intereses". Dice la guerrillera que me ha recogido, una mujer de unos 30 años,
con una voz suave, ojos pillos y lindos que expresan mucha ternura. Ella y su
compañero causaron grandes títulos en la prensa mundial el 2 de enero del 2004.

Después de varios días de marchas por trochas y ríos nos acercamos el destino;
LA EMISORA DE LA VOZ DE LA RESISTENCIA. Y casi me muero de susto cuando subo por
la trocha hacia el campamento que esta como "enterrado" en la vegetación densa
de la selva. Falta unos centímetros para que pise a una culebra coral que los
guerrilleros han matado los minutos antes. Una picada de esa culebra tan lejos
de la “civilización” y encuentras a una muerte segura. Pero es hermosa con sus
colores amarrillo, verde y negro esta culebra de un metro de largo, un gigante.
Pienso en los casi 4.000 soldados “élite” que han sido inmovilizados por la
picadura del pito, que produce leshmaniasis, la lepra de la selva o, como dicen
los generales, “la enfermedad guerrillera”.

Compañera de Simón Trinidad

Lucero Palmera se ríe. Ella, que me ha recogido y me ha llevado por todo este
largo camino dirige la redacción desde Noviembre del 2004. No es cualquier mujer
o cualquier guerrillera, sino la compañera hace 14 años de Simón Trinidad,
vocero de las Farc en las mesas temáticas durante el proceso de paz con
Pastrana. Hoy, Trinidad soporta, según los abogados y organismos de derechos
humanos, una situación infrahumana en una cárcel de Estados Unidos, extraditado
por Uribe, acusado de haber contrabandeado, supuestamente, cinco kilos de
cocaína a Estados Unidos. La otra acusación va por cuenta de que las Farc
mantienen a tres estadounidenses del Plan Colombia prisioneros y sujetos a
canje. Son tres agentes que operaba abajo el manto de "contratistas" pero
estaban al servicio de CIA, dicen las Farc.

Lucero estaba con Simón Trinidad y la hija de ellos ese día fatal del 2 de enero
de 2004, cuando los tres fueron capturados en Quito. Al día siguiente fueron
liberados Lucero y la hija, pero ella no sabía a dónde ir para evitar otra
decisión de las autoridades ecuatorianas y ser extraditada a Colombia. Después
un tiempo de “bajo perfil” en Ecuador, Lucero logró regresar a las filas
insurgentes y se integró al Bloque Sur, donde ahora trabaja en la emisora.

“Yo soy la única que tiene experiencia de trabajo en emisora. Estuve en la radio
del Bloque Caribe de las FARC-EP. Me gusta mucho la radio porque es un trabajo
político, una tarea fundamental para nuestra organización”, dice mientras
entramos al campamento más escondido en la selva colombiana que he visto.


Recordando a su Simón

Los guerrilleros en el campamento que no trabajan con la emisora sólo tienen dos
tareas: defender y proteger la emisora a cualquier costo y hacer su turno en la
“rancha”, la cocina del campamento. Me miran con grandes ojos, claro, un mono
(rubio) en esta parte tan alejada tanto de la civilización como de otros
campamentos guerrilleros causa curiosidad. Miran con curiosidad y pasan unos
días antes de que la confianza comience a crecer.

En la caleta (la cama) de Lucero veo un recorte de una revista con una pareja
enamorada al lado del mar, con un sol rojo en el horizonte en el atardecer.
Lucero mira a esa foto cada noche, recordando a su Simón. La distancia que
muestra el cielo y el mar en el afiche romántico parece la distancia de esta
pareja que por convicción sigue las tareas de su organización rebelde, “pero
desde distintas trincheras”, como dice Lucero.

Cubre casi tres departamentos

Otros cinco guerrilleros trabajan con Lucero, y excepto a ella, nadie ha
trabajado en periodismo.

“Fue una tarea que nos ordenaron nuestros mandos y la estamos cumpliendo con
mucho orgullo y entusiasmo”, dice Sonia, una de las tres mujeres en la
redacción.
“La radio cubre el departamento del Putumayo, parte de Caquetá y una gran parte
de Nariño. Transmitimos en FM y se escucha bastante bien”, agrega con una
sonrisa.

Y es verdad. En los otros campamentos, a mucha distancia, se escucha la emisora
a la perfección. Cada guerrillero, en su tiempo libre, la sintoniza en sus
pequeños transistores, y corea la “música fariana” compuesta por los cantautores
guerrilleros Lucas Iguarán y Julián Conrado, que todos los periodistas
nacionales e internacionales los conocimos en la zona de distensión durante el
proceso de paz entre las FARC y el gobierno de Andrés Pastrana. Son expresiones
de lo que Lucero llama “la cultura fariana”, cuya meta es elevar el nivel
cultural de cada combatiente, recoger las mejores tradiciones de la cultura
colombiana y formar al combatiente para que no sea un ignorante.

“Eso se refleja en los campamentos en ‘las noches culturales’, donde el
guerrillero declama sus poemas que resumen el pensamiento de la guerra, el amor
o la amistad entre los guerrilleros o hacia su pueblo.”

La única casa del campamento es donde está situado el estudio, o “el máster”
como lo llaman en Caracol o RCN. Las “paredes” son simplemente plásticos negros.
En la entrada hay un retrato de Jaime Pardo Leal, el primer presidente de la
Unión Patriótica y candidato presidencial en el 1986. Un año más tarde fue
asesinado y la guerra sucia comenzó a tomar fuerza. Las Farc, que en ese momento
se encontraban bajo el cese al fuego acordado en La Uribe desde mayo del 1984,
comenzaron a retirar sus candidatos de las plazas públicas y los regresaron al
monte ante el peligro de ser asesinados. Las fuerzas oscuras no querían un
proceso de paz entre el estado y la insurgencia de las Farc.

Poco sueño

Dentro del estudio hay retratos de Manuel Marulanda, Simón Bolívar y Jacobo
Arenas, cofundador con Marulanda de la guerrilla más antigua de América Latina.
Está el Che, y un afiche de la zona del despeje con Bolívar y Carlos Marx. Pero
detrás de la silla de Lucero hay un recorte de prensa donde se ve la foto ahora
clásica de Simón esposado y extraditado de Ecuador a Colombia el 3 de enero,
2004, muestra sus dos manos en un gesto de victoria, gritando “¡Vivan las ARC!
¡Viva Bolívar! ¡Viva Manuel!”

Esta tarde han programado dos crónicas. La primera por la llegada a Colombia de
Condoleeza Rice, “La Dama de la Guerra”, como ha titulado Lucero su crónica. La
segunda crónica toca el tema de los cuatro generales despedidos por Uribe.

“Mientras el guerrillero se levanta a las 4:20 de la madrugada para la
formación, los periodistas guerrilleros muchas veces nos levantamos a las 3 de
la mañana. En la madrugada pregrabamos lo que son documentos, textos ya
preparados”, cuenta Heriberto, uno de los dos hombres de la redacción.

La transmisión comienza cuando todos los guerrilleros de Colombia se desayunan,
a las 6 a.m. con el himno de las ARC y termina a las 10.00 horas. En la tarde
la programación empieza a las 4 p.m. y cierra a las 8 p.m.

Toribio en el centro

Como en cualquier redacción, ellos tratan de cumplir con la programación, tanto
en contenidos como en horario. Estos días, con las acciones guerrilleras en
Toribío, la llegada de la gringa más odiada en las filas guerrilleras y los
despidos de los generales, la actividad es febril. Casi no duermen durante
varios días.

“Los partes de guerra de los camaradas en Toribío respiran mucho optimismo.
Están dando todo contra el enemigo que está desesperado, lo que hasta los medios
de la gran prensa observan cuando entrevistan a los comandantes guerrilleros en
los retenes de las carreteras”, dice Lucero que no puede ocultar su alegría ante
las noticias.

Ha regresado de la sesión de radioteléfono, en la que se comunica con todos los
frentes en el Bloque Sur de las FARC-EP y recibe y graba los partes de guerra o
las comunicaciones de la población civil. El Bloque Sur esta constituido por más
de una decena de Frentes Militares que a su vez tienen varias compañías y
comandos especiales y móviles para tareas especiales. Es uno de los Bloques que
más dolor de cabeza ha causado a las fuerzas militares regulares del estado y el
presidente Uribe.

Saludos dominicales

Ingresa un guerrillero alto y fornido sudando y entrega unas hojas envueltas en
plástico para protegerlas contra la lluvia que está cayendo de un cielo abierto.
“Son cartas de la población civil y también de los guerrilleros de un frente que
quieren hacer saludos para el día domingo. Ese día tenemos abierta la emisora
para ese tipo de saludos o mensajes”, dice.

Cuenta Lucero que al principio, cuando comenzó la emisora, era difícil que la
población participara en denunciar o solamente opinar sobre temas de la vida
cotidiana. Pero poco a poco se ha diluido la reserva inicial, y ahora entregan
sus mensajes a los frentes que operan en el área para escucharlos el día
domingo, o, como hoy jueves, cuando hay una fuerte denuncia de los campesinos en
contra al candidato uribista para la alcaldía en Puerto Asís. Afirman que él es
una prolongación de la “seguridad democrática” que significa más muerte y más
paramilitarismo”, escriben los campesinos que, por supuesto, no pueden suscribir
la denuncia con sus nombres para no ser asesinados por los denunciados.

Lucero está de afán. Faltan cinco minutos para la transmisión de la tarde y
justo ha terminado de redactar la crónica de los cuatro generales despedidos. No
es muy frecuente que la programación de la tarde traiga una nueva noticia o
crónica en “NotiPunto”, ya que requiere bastante investigación y trabajo para
que quede bajo los parámetros políticos de la guerrilla. Se ve un poco nerviosa.
Sabe que es grande la responsabilidad sobre cómo tratar, desde el punto de vista
político, el tema de los cuatro generales y la “descomposición de las Fuerzas
Militares”.

La Chica abre el programa con su voz de metralleta y ataca casi inmediatamente a
los generales, llamando a los soldados rasos a desertar y a incorporarse a las
filas guerrilleras.

“Ruedan cabezas de cuatro generales”

Lucero ha titulado su crónica “Ruedan cabezas de cuatro generales” y comienza la
lectura. Ha repartido cuatro hojas impresas a sus colegas en el "estudio”. Estos
guerrilleros, durísimos en el combate, están nerviosos porque no han tenido
mucho tiempo para preparar la lectura, y me miran con rostros más nerviosos
todavía sabiendo que el Mono tiene 25 años de experiencia en una profesión que
ellos jamás se imaginaban que iban a ejercer cuando estaban trabajando con sus
padres en el campo, antes de ser guerrilleros.

Pero la vida da sorpresa y ahora están sentados transmitiendo a miles de
personas que esperan las noticias de la guerrilla que cumple 41 años levantado
en armas.
Lucero comienza a cuestionar a las FFMM. Dice que están descompuestas por la
crisis interna y la corrupción, y que ahora varios altos oficiales abiertamente
cuestionan el manejo de las fuerzas armadas por parte de Uribe. Subraya que la
desesperación del presidente tiene que ver principalmente con los duros golpes
dados por las Farc este año en Iscuandé, Nariño, donde fue arrasada una base
completa de la marina, el golpe en Arauca donde murieron 17 soldados de la
contraguerrilla, “el rescate de 25 de nuestros camaradas presos en la cárcel de
Ibagué” y recientemente la “bofetada”, expresión del comandante guerrillero Raúl
Reyes, a la política de seguridad democrática de Uribe en la región de Toribío.

“Como el pez y el agua”

“Durante casi dos semanas este coloso militar de 378.000 efectivos no ha podido
con los guerrilleros. La razón es sencilla, la guerrilla es parte de la
población, los indígenas constituyen una gran parte de la guerrilla y la
guerrilla es parte del pueblo, como el pez y el agua que los gringos en Vietnam
no lograron erradicar con sus aviones de bombardeo, napalm y pesticidas”, agrega
ella esta tarde, con voz de victoria.

¿Será que se siente en deuda con Simón por el hecho de estar libre, mientras su
compañero se encuentra en su celda? “que no es más que otra trinchera de la
guerra”, como éste le escribió a su compañera.

Sigue La Chica con sus palabras fogosas, dirigidas directamente al general
Alberto Ospina, jefe de los soldados y policías colombianos, diciendo
“recuérdese bien, general Ospina, que igual como en Vietnam, donde los mismos
soldados norteamericanos dieron tiros en la espalda a sus oficiales para no
salir a prestar guardia en la noche contra un enemigo que podría ser cualquiera
de los campesinos en la zona, los soldados norteamericanos no estaban dispuestos
a arriesgar sus vidas por una guerra que no era de ellos. La crisis interna de
las FF.MM. colombianas está llegando a una situación similar en Colombia”.

Y sigue Sonia:

“A los soldados hermanos, los soldados rasos que también sienten que esta guerra
no es de ellos sino de la visitante de Uribe, la dama de guerra Condoleeza Rice,
les invitamos a que se lleven sus fusiles y se incorporen a las filas
guerrilleras y que de una vez para siempre terminemos con esta guerra de la
oligarquía y el imperialismo norteamericano.”

“Hoy fueron sacrificados cuatro generales en el altar de Uribe y de Condoleeza.
Mañana habrá más cabezas que rodarán como consecuencia de la lucha del pueblo
colombiano y las acciones guerrilleras de las FARC.”

“Estamos cumpliendo, Jacobo”

Fuera del estudio forma la tropa para la noche. El comandante imparte tareas. Se
escuchan los noticieros de RCN o Caracol, transmitiendo desde las carreteras de
la región en Toribío. Los periodistas entrevistan a los guerrilleros, que
caminan sin preocuparse mucho de los grandes desembarcos de tropas desde los
Black&Hawk en los alrededores. Sonia comienza a grabar el programa “Hora 20”,
por Néstor Morales en Caracol Radio, a ver si hay algún comentario que podría
ser noticia o elemento para una crónica cuando comience el nuevo día para la
radio Voz de Resistencia.

"Sí, esta sí es una emisora de las Farc, y como has visto, requiere mucho
trabajo. Pero 'estamos cumpliendo, Jacobo', como decimos a nuestro inolvidable
comandante Jacobo Arenas”, dice Lucero, y sus ojos brillan a la luz de las
estrellas.

* Dick Emanuelsson es un periodista sueco, acreditado en Colombia que
la ha cubierto desde 1980

VENEZUELA-MAGNICIDIO

VENEZUELA-MAGNICIDIO

VENEZUELA-MAGNICIDIO

Chávez denunció "evidencias" de un plan de magnicidio

El presidente de la República, Hugo Chávez Frías, señaló que existen "fuertes evidencias" de un plan de magnicidio que se pretendía ejecutar el próximo 24 de Junio en el Campo de Carabobo.
Chávez suspendió el acto previsto para el 24 de junio porque "se ha detectado un plan de magnicidio en torno al Campo de Carabobo", señaló el mandatario nacional al rechazar el manejo "perverso" que se ha dado a esta decisión por parte de algunos medios de comunicación y por voceros políticos de la oposición.
Asimismo, el presidente ratificó que no desconfía de los militares en este plan porque "no es en filas militares donde se está preparando un magnicidio".

Precisamente, continuó Chávez, la Inteligencia Militar ha presentado "evidencias firmes y muy serias de que hay grupos de golpistas -algunos están en el exterior, en Estados Unidos, viajan por Bogotá y a las islas del Caribe- son un grupo de terroristas, paramilitares colombianos; esa fue la misma razón por la que a mí se me recomendó no asistir a la marcha del pasado 29 de mayo" en la Avenida Bolívar.

Esta es una conspiración desde fuera del país y está "apoyada por el lacayismo interno; por los lacayos que ya ordenaron mi muerte el 12 de abril, sólo que gracias a Dios, a la Fuerza Armada Nacional (FAN), y a la conciencia de la mayoría de los hombres y mujeres que la integran, porque la orden que dieron para que yo amaneciera muerto el 12 de abril no hubo quien la cumpliera, los soldados no la cumplieron, y cuando digo soldados me refiero a los oficiales, tropas profesionales y tropas".(PULSAR/KOEYU)

REVOLUCIÓN EN BOLIVIA

REVOLUCIÓN EN BOLIVIA

¡TODO EL PODER A LAS ASAMBLEAS REVOLUCIONARIAS!

Por Juan Ml.Morel

Sec. Gral del MESG

La revolución en Bolivia, que es una inspiración para los trabajadores y jóvenes de todo el mundo, ha entrado en los últimos días a una etapa decisiva. Las masas se han levantado. Los trabajadores y los campesinos han ocupado las calles y las plazas centrales de La Paz y El Alto. Los mineros marchan con dinamita en sus puños. Miles de campesinos marchan hacia la capital. El ejército y la policía son ineficaces para controlar la situación. El odiado presidente Carlos Mesa se ha visto obligado a dimitir. El parlamento está suspendido en el aire. El poder ha pasado a las calles.

Enfrentada con el poderoso movimiento de las masas, la clase dominante boliviana está paralizada e impotente. Su desesperación e impotencia se pudieron ver en el hecho de que sectores de la oligarquía están intentando dividir el país, separar las ricas provincias orientales alrededor de Santa Cruz de las provincias occidentales más revolucionarias que rodean La Paz y El Alto. Con sólo este hecho, la degenerada oligarquía admite la derrota incluso antes de haber comenzado la batalla. Sabe muy bien que no puede infligir una derrota decisiva a las masas en un enfrentamiento directo.

El hecho de que sectores de la clase dominante quieran separarse de Bolivia demuestra su total bancarrota. En un intento desesperado de defender su poder y privilegios, estos parásitos reaccionarios estarían dispuestos a destruir Bolivia. Ese es el verdadero contenido de su supuesto “patriotismo”. Como cada una de las oligarquías de América Latina, son vampiros y agentes del imperialismo que han engordando chupando la sangre de su país.

La crisis de Bolivia es responsabilidad exclusivamente de la oligarquía y el imperialismo. Refleja el total callejón sin salida del capitalismo en Bolivia, su incapacidad para resolver las necesidades más elementales de la población. Los terratenientes y los capitalistas han arruinado Bolivia y reducido un país potencialmente próspero a la mendicidad. No es posible ningún progreso mientras la riqueza de la nación permanezca en manos de estos bandidos.

Esta crisis no es sólo una crisis política episódica. No se puede resolver con un cambio de gobierno, un nuevo presidente, un cambio de ministros, ni siquiera con nuevas elecciones y una asamblea constituyente. Es una crisis del sistema que sólo puede resolverse con un cambio fundamental en la sociedad. Por eso los trabajadores y los campesinos bolivianos han inscrito en su bandera las reivindicaciones del derrocamiento del parlamentarismo burgués corrupto y su sustitución por el poder popular y de los trabajadores.

La principal fuerza de la revolución boliviana es la clase obrera y sus aliados naturales, el campesinado y las masas empobrecidas de las ciudades. Durante un período de más de dos años de lucha (desde febrero de 2003) las masas bolivianas han demostrado un tremendo espíritu de lucha, coraje y conciencia de clase. ¡Aquí está la respuesta final a todos los poco entusiastas, cobardes escépticos y cínicos que cuestionaban la capacidad de la clase obrera para cambiar la sociedad! ¡Aquí está la respuesta final para aquellos que decían que la revolución socialista ya no estaba en el orden del día en el siglo XXI!

La huelga general plantea la cuestión del poder

La clase obrera se ha movido a través de sus organizaciones tradicionales de masas, los sindicatos, la COB, que han organizado una huelga general. La huelga general es el instrumento que ha puesto a las masas en pie, movilizado a millones, les ha dado un punto focal, concentrando sus fuerzas e infundiéndolas con la inspiración y el valor necesarios, mientras que al mismo tiempo, desorganiza a la clase dominante y paraliza los órganos de represión estatal.

El éxito de la huelga general, que se extiende cada día a nuevas zonas y capas de la clase, es el elemento más importante en la ecuación revolucionaria. Demuestra a los trabajadores el tremendo poder que tienen en sus manos. Demuestra que sin la clase obrera no se enciende ni una bombilla de luz, no se mueve ni una rueda ni suena un teléfono. Demuestra que la sociedad no puede funcionar sin la clase obrera, y que la sociedad puede funcionar perfectamente bien sin los parásitos que hasta ahora han la han gobernado y dirigido hacia un abismo sin fondo.

Sí, la huelga general es la palanca más poderosa para la movilización de la clase obrera, despertando a capas anteriormente inertes e inactivas a la actividad revolucionaria y la conciencia de clase. Pero en y por sí misma la huelga general puede no resolver nada. Plantea la cuestión del poder pero no puede responder a la gran pregunta, que se presenta de una forma simple: ¿QUIÉN GOBIERNA LA SOCIEDAD? ¿QUIÉN DOMINA LA SITUACIÓN? Estas preguntas deben ser respondidas sin ninguna vacilación o ambigüedad.

Ninguna sociedad puede existir indefinidamente en un estado de fermento e inestabilidad. Se pide orden. En un cierto sentido tienen razón. La sociedad se ha visto reducida a una situación de caos por el gobierno de una camarilla corrupta e irresponsable de banqueros, capitalistas y terratenientes y sus sirvientes políticos venales.

El movimiento revolucionario de las masas no es la causa del caos, sino un intento de eliminar el caos e instituir un nuevo orden en la sociedad. Es evidente que el nuevo orden social exigido por las masas sólo se puede conseguir a través de una ruptura radical y completa con el viejo régimen. Para llevar adelante esta ruptura es necesario traspasar los límites de la huelga general. Es necesario que la huelga general se transforme en una insurrección.

Para llevar adelante esta tarea, la clase obrera debe estar organizada. Debe implicar a cada capa de la clase, no sólo al proletariado industrial, los mineros y los trabajadores del petróleo, sino también a los trabajadores de cuello blanco, los profesores, los empleados de bancos, los funcionarios. No debe restringir su llamamiento a los sectores organizados tradicionales, debe sacar a la lucha a las capas hasta ahora no organizadas, los desocupados, los pobres urbanos, las amas de casa, los vendedores callejeros, los estudiantes, los pequeños comerciantes y los campesinos.

Para esta tarea titánica las estructuras tradicionales de la COB son insuficientes. Es necesario crear nuevas formas organizativas -comités de acción y cabildos revolucionarios- que sean lo suficientemente amplios y flexibles para atraer a las más amplias masas al movimiento revolucionario. Los trabajadores insurgentes han comenzado a organizarse en formas diferentes -asambleas revolucionarias, comités de huelga, cabildos abiertos, etc.,-. ¡Eso es lo que se debe hacer! El nuevo orden social sólo se puede construir desde abajo. Su primera tarea es luchar contra el poder existente, enfrentarse a él luchando, derrotarlo y desarmarlo. Ese es el objetivo central, la tarea actual.

Los comités y los cabildos deben organizarse y unirse a nivel local, regional, de distrito y nacional. Su función inicial será la de órganos de lucha de las masas. Sus tareas más apremiantes estarán determinadas por las reivindicaciones inmediatas del movimiento: organizar y centralizar la lucha de las masas, huelgas, manifestaciones, bloqueos de carreteras, boicots, etc. Deben organizar unidades de autodefensa para mantener el orden y proteger las manifestaciones y piquetes de trabajadores frente a las agresiones fascistas. Deben organizar la distribución de suministros a la población e impedir la especulación y el lucro. Deben controlar los precios y garantizar el funcionamiento de todos los servicios públicos.

En la medida que las organizaciones obreras consigan cumplir con estas tareas, asumirán de manera natural el papel de poder alternativo, un gobierno de los trabajadores. Desafiarán a las viejas autoridades y las irán sustituyendo. Los viejos funcionarios y burócratas corruptos serán echados a un lado cuando las masas empiecen a administrar la sociedad con sus manos.

Elementos de doble poder

En realidad, los elementos de doble poder ya existen en Bolivia, como se puede ver en los informes que hemos recibido de testigos presenciales. Las decisiones adoptadas por la primera reunión ampliada de la Asamblea Popular Nacional demuestran el infalible instinto revolucionario de las masas.

Por decisión de esta reunión, El Alto, el centro neurálgico de la revolución boliviana, ha sido declarada cuartel general de la revolución. Esto significa que los elementos proletarios más determinados han decidido ponerse a la cabeza de la nación, proporcionando la dirección necesaria a las masas populares. Estas últimas mirarán hacia el proletariado en busca de una dirección firme. La historia de El Alto durante el último período de feroz lucha de clases nos convence de que no defraudará.

En segundo lugar, han decidido crear una dirección unificada de la Asamblea Popular Nacional específicamente como un órgano (“instrumento”) de PODER, situándose al frente de la Federación de Juntas Vecinales, unido a la COB, el sindicato minero y otros sindicatos de trabajadores y campesinos de todo el país.

Es absolutamente necesario establecer una dirección revolucionaria centralizada. Sin esto, será imposible derrotar al poder centralizado del estado burgués. El nuevo poder además se ha puesto al frente de las tareas de abastecimiento, autodefensa, control de prensa (otra tarea esencial del movimiento revolucionario) y también de las cuestiones políticas.

El último punto es muy significativo. El movimiento ya ha ido más allá de los límites de una lucha sindical “normal”. Los objetivos iniciales limitados del movimiento son historia. Incluso la reivindicación de la nacionalización del petróleo y el gas -aunque sigue siendo correcta y necesaria- ya no es suficiente.

No es una cuestión de nacionalizar este o ese sector, sino de quién dirige la sociedad. La lucha por una única cuestión (el control de los recursos naturales de Bolivia) se ha transformado en una cuestión de poder. Quién no entienda esto, quién intente hacer retroceder al movimiento hacia canales más “seguros”, como la reforma constitucional, la asamblea constituyente, etc., en realidad, está jugando un papel contrarrevolucionario.

La Asamblea Popular Nacional inscribe en su bandera la nacionalización del gas y el petróleo. Eso sigue siendo correcto. Pero la primera cuestión es: ¿quién llevará adelante esto? Es posible que la burguesía, enfrentada con la posibilidad de perderlo todo, ofrezca alguna forma de “nacionalización” para calmar el movimiento. Ya están jugando con la oferta de nuevas elecciones y una asamblea constituyente (en algún momento futuro). Todo esto es un engaño, un intento de confundir a las masas y desmovilizarlas.

Pero los trabajadores están vigilantes y no permitirán que los engañen tan fácilmente. Ya han tenido la experiencia de 2003, cuando el movimiento revolucionario consiguió derrocar a Lozada, cuando los estafaron con una maniobra parlamentaria por arriba que simplemente sustituyó a Lozada por Mesa. En esencia no cambió nada. Las masas saben esto muy bien y no están dispuestas a que se las engañe dos veces de la misma forma.

La reunión realizada en El Alto “rechaza todas las maniobras de la clase dominante de llevar a cabo una sucesión constitucional o elecciones por estos mismos ‘politiqueros’ y en su lugar defiende la creación de asambleas populares a nivel departamental bajo el control de la COB y elección de delegados en asambleas y cabildos”.

La cuestión del partido

El papel de la COB en todo esto es absolutamente central. Es la organización de masas tradicional de los trabajadores bolivianos. Ha jugado un papel destacado en la organización y extensión de la huelga general. Pero debemos poner una nota de cautela. Los dirigentes de la COB no deben limitarse a discursos radicales. Deben pasar de los discursos a la acción.

Los dirigentes de la COB han dicho que la COB cometió un error en octubre de 2003 cuando no tomó el poder. ¡Y tienen razón! La COB pudo y debería haber tomado el poder en aquel momento. Esto era perfectamente posible. Pero los dirigentes de la COB vacilaron, perdieron tiempo y al final permitieron que Carlos Mesa llegara al poder. La “naturaleza aborrece el vacío” y eso también se aplica a la política. Por supuesto que cometer errores es humano. Pero sería criminal repetir dos veces el mismo error.

Los dirigentes de la COB también han dicho que la razón de que no tomaran el poder fue la ausencia de un partido revolucionario. ¡Es una confesión extraordinaria! Es verdad que la razón del triunfo de la Revolución de Octubre en Rusia fue la existencia del Partido Bolchevique bajo la dirección de Lenin y Trotsky. Pero también es verdad que en febrero el Partido Bolchevique era una pequeña minoría en la clase obrera y los soviets. En Bolivia no hay un Partido Bolchevique, aunque existe una fuerte tradición bolchevique (trotskista) entre los trabajadores y miles de activistas que se han educado en esta tradición, expresada en las Tesis de Pulacayo aprobadas en 1946 por la federación de mineros y más tarde adoptadas por la COB.

Si existiera en Bolivia un partido bolchevique la tarea de tomar el poder sería inmensamente más fácil. Pero la tarea está planteada y no se puede posponer. La clase obrera no es una tapa que se cierra o se abre según los deseos y conveniencias del partido revolucionario, la COB o cualquier otra organización. Los trabajadores y los campesinos de Bolivia están exigiendo que el poder pase ahora a sus manos. Las condiciones objetivas son las más favorables para esto. En realidad, es imposible concebir unas circunstancias más favorables. Si se permite que esta oportunidad se escape de nuestras manos, podrían pasar años antes de tener otra oportunidad similar.

En esta situación negarse a tomar el poder porque “no tenemos un partido revolucionario” no es una excusa suficiente. Ha habido circunstancias en la historia en que los trabajadores han tomado el poder sin la ayuda de un partido revolucionario. Basta citar a este respecto el caso de la Comuna de París. Marx dijo que los trabajadores parisinos tomaron “el cielo por asalto”. Derrocaron el viejo estado burgués y crearon un nuevo tipo de poder estatal, o más correctamente, un semiestado, como lo llamó Engels, un poder organizado en líneas extremadamente democráticas, representando a la mayoría de la sociedad frente a la minoría de explotadores.

Lenin mencionó en muchas ocasiones las cuatro condiciones básicas de la Comuna de París que sirvieron como base para el poder soviético en Rusia:

1. Elecciones libres y democráticas con derecho a revocación de todos los funcionarios.
2. Ningún funcionario puede recibir un salario más elevado que el de un trabajador.
3. No al ejército permanente sino el pueblo en armas.
4. Gradualmente todas las tareas de dirección de la sociedad deberían ser realizadas por todos de manera rotatoria (“cuando todos son burócratas nadie es un burócrata”).

Este programa simple puede ser la base de un estado obrero en Bolivia. Aquí no hay un gran misterio, ni una dificultad particular. Cada trabajador y campesino boliviano puede entender fácilmente los principios del poder soviético, los principios de la Comuna de París. El trabajador y el campesino boliviano puede no comprender exactamente que quiere, pero sí comprende perfectamente que es lo que no quiere. No quiere a Mesa ni a ningún otro de los candidatos burgueses alternativos. No quiere el gobierno de los banqueros, terratenientes y capitalistas bolivianos. No quiere que su país esté subordinado a los imperialistas. No quiere un falso parlamento burgués o una falsa “asamblea constituyente”. Quiere tomar el poder.

En febrero de 1917 los trabajadores y soldados rusos se organizaron en los soviets, derrocaron los mil años de régimen zarista. Como en el caso de la Comuna de París, no había un partido que los dirigiera. Eso no los detuvo, pero si supuso que no pudieran llevar la revolución hasta el final. Llevó al aborto del “doble poder”. Al final Lenin y Trotsky consiguieron ganar el apoyo de la mayoría de los trabajadores en los soviets mediante una combinación de firmeza en los principios y flexibilidad táctica.

La consigna principal de los bolcheviques después de febrero era: “todo el poder a los soviets” (no ¨a la asamblea constituyente¨ como imaginan algunos llamados trotskistas en América Latina). Tampoco se debe olvidar que en ese momento los soviets rusos estaban bajo la dirección, no de los bolcheviques (que eran una pequeña minoría) sino de los reformistas de izquierdas y centristas (mencheviques y social-revolucionarios). Cuando Lenin planteó la consigna de “todo el poder a los soviets” él estaba diciendo a los dirigentes de los soviets: “Tomen el poder. Tienen el apoyo de la mayoría. Si toman el poder, los bolcheviques los apoyaremos y entonces la lucha por el poder se reducirá a un debate pacífico dentro de los soviets”.

Lenin hizo discursos en esta línea en innumerables ocasiones después de febrero. Pidió reiteradamente a los dirigentes de los soviets que tomaran el poder y aplicaran una política en interés de los trabajadores y campesinos. Los marxistas bolivianos deberían hacer lo mismo. Aquellos que están a la cabeza de la COB y las asambleas populares tienen el deber de llevar hacia delante el movimiento. Si dices “A” también debes decir “B”, “C” y “D”. Con sus acciones los dirigentes capitalistas han hundido a la sociedad burguesa en una crisis profunda. Han llevado el movimiento tan lejos que ahora es imposible dar marcha atrás. Es necesario tomar el toro por los astas y avanzar hacia la toma del poder.

En principio, sería posible que los trabajadores de Bolivia tomaran el poder a través de sus órganos democráticos -asambleas populares, comités de huelga, cabildos revolucionarios y juntas vecinales- y después proceder a la construcción del partido, o más correctamente partidos, ya que todas las tendencias pueden acomodarse excepto las de la contrarrevolución. La cuestión es tomar el poder mientras existen las condiciones y no esperar.

Reformismo y la cuestión del poder

Llegados a este punto los reformistas de todo tipo entrarán en estado de pánico. Presentarán todo tipo de dificultades, problemas y peligros. Intentarán atemorizar a los trabajadores con el espectro del poder. Los reformistas nunca escatiman argumentos contra la idea de que los trabajadores tomen el poder. El principal argumento siempre es el mismo: el riesgo de la guerra civil, de un terrible baño de sangre y violencia. Por supuesto que si este argumento fuera correcto nunca se habría producido ni una sola revolución en toda la historia de la humanidad, y la humanidad todavía languidecería bajo condiciones de esclavitud. Pero toda la historia demuestra que esto no es correcto.

En los papeles la clase dominante en Bolivia posee un poder armado considerable. Tiene un ejército y una fuerza policial. En teoría, esto es más que suficiente para mantener el “orden” (es decir, mantener para siempre a las masas en condiciones de servidumbre). Pero desgraciadamente para la clase dominante, el ejército y la policía están formados por hombres y mujeres, hombres y mujeres que se ven afectados por el ambiente general de la sociedad. La base del ejército y la policía en lo principal simpatizan naturalmente con los trabajadores y campesinos, aunque puedan habitualmente ser mantenidos bajo control por los hábitos de la disciplina y el temor a los oficiales. Pero en una crisis tan profunda como la de Bolivia aparecen fisuras incluso en las filas superiores del ejército. La disciplina se dilata hasta un punto de ruptura y la más mínima presión puede destruirlo todo.

Un sector significativo de los oficiales del ejército en Bolivia está descontento con la situación. Ven la podredumbre y la corrupción de la oligarquía. Su sentido de orgullo nacional está herido por el espectáculo de las grandes empresas extranjeras saqueando la riqueza natural del país. Y sobre todo, por los intentos de una parte de la oligarquía reaccionaria de separarse de Bolivia, un paso que, si se llevara adelante, significaría la destrucción de la nación, y que ha provocado indignación y furia en las filas de los cuerpos de oficiales.

Se han abierto divisiones tanto en el ejército como en la policía, revelando que estamos presenciando no una crisis normal sino una crisis del régimen. El parlamento pende de un hilo muy endeble. Todos los dirigentes y partidos políticos burgueses están desacreditados. Las instituciones de poder burgués carecen de autoridad real. El viejo poder estatal está resquebrajado como un bloque frágil de hormigón que ha recibido el golpe de un mazo pesado. Haría falta un buen golpe para que toda la estructura insana se resquebrajara.

Algunos dirigentes de la COB desgraciadamente han sacado conclusiones equivocadas de la existencia de tendencias radicales dentro del ejército. Parece que Solares tiene algunas ilusiones en el posible surgimiento de un oficial de izquierda en el ejército para que dirija el movimiento. Probablemente esté pensando en una analogía con Venezuela. Pero no existe tal analogía. En Venezuela el movimiento alrededor de Hugo Chávez surgió de la insurrección derrotada en febrero de 1989 (el caracazo). Sin duda fue un acontecimiento progresista. Permitió a las masas reagruparse después de un golpe terrible, avanzar primero en el plano electoral-parlamentario y posteriormente a través de la acción de masas directa que ha puesto firmemente en el orden del día de Venezuela la perspectiva de una revolución socialista.

La situación de Bolivia hoy, no sólo no es similar a la de Venezuela en 1989-90. Es exactamente la contraria. La clase obrera no ha sido derrotada. Todo lo contrario, está a la ofensiva y está arrastrando todo a su paso. Está creando órganos de poder y desafiando directamente al régimen burgués. Es mucho más avanzada que el tipo de insurrección espontánea de masas que vimos en el caracazo. La conciencia de los trabajadores bolivianos está también más avanzada. Refleja las tradiciones revolucionarias de 1952, cuando los trabajadores bolivianos se levantaron y destrozaron las fuerzas del estado burgués. También es el resultado de décadas de actividad y propaganda con un carácter bolchevique (trotskista) que ha dejado un profundo sello en el pensamiento de por lo menos la capa más avanzada.

Es una proposición elemental que la emancipación de la clase obrera es tarea de los propios trabajadores. Es totalmente indigno de revolucionarios entregar esta tarea a nadie más. No podemos confiar nuestro destino a los representantes de otras clases, no importa los sinceros y progresista que parezcan ser. Nuestro consejo a los trabajadores es el siguiente: confiemos sólo en nosotros mismos, en nuestras fuerzas, en nuestra organización y conciencia. No debemos buscar salvadores arriba, debemos movernos para tomar el funcionamiento de la sociedad en nuestras manos. En palabras de La Internacional.

“No hay un salvador encima nestro,
ni juez, ni emperador ni Dios.
Los trabajadores sabemos cómo nos tratan,
Sólo nosotros queremos nuestro bien”.

La consigna de la asamblea constituyente

En el momento actual existen todas las condiciones para una transferencia pacífica del poder a la clase obrera en Bolivia. Sólo falta la dirección. Tarde o temprano, sobre la base de su experiencia colectiva, las masas, comenzando por la vanguardia proletaria, sacarán las conclusiones necesarias y tomarán el poder. Pero si se pierde demasiado tiempo, si la dirección vacila y pierde oportunidades, si los dirigentes no pasan de los discursos a las acciones, la oportunidad se puede perder, como se perdió en octubre de 2003.

La clase dominante ha sufrido una serie de golpes duros en Bolivia. Pero todavía no está derrotada. Puede volver a la lucha e incluso ganar. Pero su principal arma no será la fuerza (sólo porque no tiene fuerzas suficientes en las que poder basarse) sino en la astucia. No es lo suficientemente fuerte para aplastar en sangre la revolución, al menos por el momento. No puede utilizar el puño porque eso supondría hundir el país en una guerra civil, que no está claro que pudieran ganar y que es probable perdieran. En su lugar, deben basarse en tácticas dilatorias, galanteando a las masas con falsas sonrisas y promesas hipócritas.

La burguesía intentará ganar tiempo consciente de su debilidad. Intentará mantener el poder planteando todo tipo de alternativas y trucos legales “inteligentes”. Entre estos, el truco principal es ofrecer a las masas una asamblea constituyente, una consigna que, lamentablemente, han adoptado de manera obsesiva algunos grupos de izquierda en América Latina. Hablaremos claro sobre esta cuestión (y no es la primera vez). La consigna de la asamblea constituyente, en las condiciones concretas de la revolución boliviana no es otra cosa que un engaño y una trampa.

En una situación donde las masas están en abierta rebelión contra el orden burgués, donde la política parlamentaria burguesa es vista por la aplastante mayoría con una mezcla de desprecio y sospecha, donde la clase obrera, en alianza con los pobres urbanos y campesinos, está construyendo órganos de poder revolucionario en oposición al parlamento burgués, en esta situación, la consigna de la asamblea constituyente tiene un contenido contrarrevolucionario. Es la consigna de la contrarrevolución burguesa con una máscara democrática.

En lugar de soldados con ametralladoras y bayonetas, enviarán a su segunda línea de defensa: los políticos profesionales “democráticos” y de “izquierda”, los abogados inteligentes y los expertos constitucionales. Prometerán el sol, la luna y las estrellas, en algún momento futuro, después de que los trabajadores y campesinos hayan desconvocado sus luchas y se hayan ido a casa a esperar la decisión de los debates constituciones que están teniendo lugar detrás de las puertas cerradas. “Esperen a la constitución”, “esperen las elecciones”, “esperen por esto y aquello”. Y cuando los trabajadores hayan caído en la inactividad, los viejos explotadores pueden reanudar rápidamente el control sobre el estado y la sociedad.

Si la clase obrera no toma el poder, probablemente Evo Morales llegará al poder, y será el equivalente boliviano al gobierno de Kerensky. Pero mientras en Rusia el gobierno de Kerensky duró sólo unos meses, este necesariamente no será el caso de Bolivia. La razón de la breve duración del kerenskismo ruso fue la existencia de dos poderosas alternativas: el bolchevismo y el fascismo. Ese no es el caso de Bolivia, al menos no actualmente. Dada la debilidad de la clase dominante en este momento, un golpe de estado de derecha sangriento está prácticamente descartado. La burguesía tendrá que basarse en otras fuerzas. Tendrá que basarse en su bota izquierda. Bolivia pasará a través de una etapa de parlamentarismo burgués, que será muy inestable y estará sometido a crisis continuas, pero que teóricamente puede durar un tiempo.

El as en la manga de la clase dominante y sus estrategas (probablemente su única carta) es la consigna de la asamblea constituyente. Se aferrarán a esta consigna ante la población como un pescador habilidoso pone un cebo gordo antes de pescar cuando desea cenar. Aún así algunos en la izquierda continúan apoyando esta reivindicación y no se toman la molestia de preguntarse por qué es apoyada por la burguesía. Para encubrir su embarazo ante esta contradicción evidente, algunos de ellos recurren a sofismas como: “Apoyamos la consigna de la asamblea constituyente depende de quién la convoque”.

Esta sofistería “inteligente” no nos lleva muy lejos. No elimina la contradicción central. Si la clase obrera es suficientemente fuerte para convocar la asamblea constituyente, también lo es para tomar el poder en sus manos. Esa es la situación real de Bolivia, cualquier otra perspectiva es simplemente un desvío reaccionario. Nuestra consigna no es la asamblea constituyente sino Todo el poder a las asambleas populares. Debemos concentrar a las masas, y en particular a la clase obrera y su vanguardia, en la cuestión del poder.

¡La clase obrera debe tomar el poder!

Como siempre ocurre en cada revolución, los acontecimientos se suceden con extraordinaria rapidez. El lunes pasado medio millón de personas se manifestaron en las calles de La Paz. El mismo día el presidente Mesa anunciaba su dimisión. Ejércitos de trabajadores, campesinos y mineros están en marcha. La conciencia revolucionaria de las masas también está dando gigantescos pasos adelante. Ayer, los representantes de los obreros y campesinos votaron en El Alto por un programa que significa el poder obrero. Ese mensaje debe extenderse a cada ciudad, pueblo y aldea de Bolivia, incluso extender la huelga general a cada ciudad, pueblo y aldea.

Lenin explicó hace mucho tiempo las condiciones para una situación revolucionaria: la clase dominante debe estar en crisis, dividida e incapaz de actuar. La clase media debe vacilar entre la revolución y la lealtad al viejo orden. La clase obrera debe estar despierta y dispuesta a hacer los mayores sacrificios y esfuerzos para cambiar la sociedad. Por último, pero no menos importante, debe haber un partido y una dirección revolucionaria. Todas estas condiciones están ahora presentes en Bolivia, con una excepción importante, el partido revolucionario.

Los trabajadores han demostrado su voluntad de lucha y su determinación de hierro. En la medida que los trabajadores emprendan una acción decisiva atraerán a su lado a la masa de la pequeña burguesía, que siempre está buscando una salida a la crisis que se ha vuelto intolerable para el conjunto de la sociedad. Lenin escribió que para el triunfo de la revolución era necesario que la clase media vacilara entre la clase dominante y la clase obrera. Pero en Bolivia ese no es el caso. Al menos en La Paz, la masa de la clase media -probablemente los sectores decisivos- apoya el movimiento revolucionario.

En cuanto al ejército y la policía, no han mostrado signos de moverse decisivamente para aplastar la revolución. Según algunas informaciones mujeres campesinas, a la cabeza de las manifestaciones, han apelado exitosamente a la policía para que no actuara contra los manifestantes. El resultado es que por ahora no se han dado casos de represión seria. Dada la situación, y las divisiones dentro del ejército y la policía, cualquier incidente bastaría para romper en pedazos el ejército.

El viejo aparato del estado está resquebrajándose ante nuestros propios ojos. El ambiente de las masas no es buscar acomodo con el viejo poder sino barrerlo a un lado, aplastarlo completamente y construir una nueva sociedad. No es sólo Mesa el que está desacreditado, sino todo el orden político y social. Por eso las masas gritan: “¡Abajo el parlamento burgués!” Pero hay que poner las cosas en su sitio: eso es algo que sólo lo puede hacer un gobierno de trabajadores y campesinos basado en las asambleas populares.

El elemento decisivo es el movimiento de la clase obrera, que está emprendiendo la acción directa desde abajo. Los trabajadores están ocupando fábricas. Según algunos informes que hemos recibido, el sindicato de trabajadores del petróleo ha votado que cada camión cisterna cargado con gas que abandone Senkata irá acompañado por un representante de los trabajadores y uno de las juntas vecinales que garantizarán que el camión no es desviado para fines especulativos o enviado a los barrios de los ricos. Ese es un ejemplo concreto del control obrero desde abajo.

La tarea más urgente es unir a los elementos más conscientes de la vanguardia obrera a un programa revolucionario. Ha pasado el tiempo de hacer discursos revolucionarios. Es necesario pasar de las palabras a los hechos. La actual coyuntura favorable no durará indefinidamente. El tiempo no corre a nuestro favor. Lo que hace falta es una acción decisiva. La clase dominante boliviana se ha revelado débil, corrupta, degenerada y reaccionaria. Debe ser derrocada y sustituida por un gobierno de trabajadores.

En el pasado ha habido muchos movimientos revolucionarios en Bolivia. Algunos han tenido éxito, otros han fracasado. Pero ninguna ha provocado un cambio fundamental de la sociedad y por lo tanto ninguna ha resuelto ninguno de los problemas fundamentales. Pero en esta ocasión hay una gran diferencia. Una oleada revolucionaria está recorriendo América Latina. Las fuerzas reaccionarias en todas partes están a la defensiva. En todas partes los trabajadores y los campesinos están comenzando a ponerse de pie. Sólo una victoria decisiva de la clase obrera en algún país de América Latina puede alterar dramáticamente toda la situación.

El movimiento revolucionario en Venezuela es una fuente de inspiración para millones de trabajadores y campesinos pobres. Los recientes levantamientos en Ecuador (que de ninguna manera han terminado) son una expresión de la inestabilidad general que tiene implicaciones revolucionarias. Ahora Bolivia ha puesto la revolución socialista en el orden del día. Los trabajadores y los jóvenes de toda América Latina -y de todo el mundo- darán la bienvenida a la revolución boliviana con el mayor entusiasmo y la apoyarán con todos los medios a su disposición.

No hace mucho que los escépticos y los cínicos estaban hablando en términos desdeñosos sobre la supuesta muerte del socialismo y la imposibilidad de la revolución en ninguna parte del planeta. Deseaban contener el optimismo natural de los jóvenes bajo un sudario espeso de pesimismo corrosivo y duda. Los inspiradores acontecimientos que estamos presenciando en Venezuela y Bolivia han segado la hierba bajo los pies de estas damas y caballeros. Ahora podemos arrojar esas palabras a sus caras y decir: ¡Qué maravilloso período de la historia humana estamos viendo nacer! ¡Qué inspiradoras son las luchas de la clase obrera! ¡Y que maravillosas posibilidades están comenzando a abrirse para la raza humana!

Movimiento Estudiantil Socialista "Stalin Garcia"
MESG
DOCENCIA, UNIDAD Y LUCHA

Se presentó el Manifiesto Comunista en el idioma de las nacionalidades indígenas Kichua

"Política es eso: el arte de ir levantando hasta la justicia la humanidad injusta; de conciliar la fiera egoísta con el ángel generoso; de favorecer y de armonizar para el bien general, y con miras a la virtud, los intereses." (José Martí)

Se presentó el Manifiesto Comunista en el idioma de las nacionalidades indígenas Kichua
RAMIRO VINUEZA*



Ante la presencia de numerosos indígenas, inetelectuales, autoridades universitarias y estudiantes, se presentó el Manifiesto Comunista, que ya se ha convertido en una obra histórica de política contemporanea.

El Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels en idioma kichwa.

Con la presencia de numerosos delegados de comunidades indígenas de las provincias de Pichincha, Cotopaxi, Imbabura, Chimborazo y de la Amazonía ecuatoriana; junto a ellos académicos, estudiantes y autoridades de la Universidad Central del Ecuador y varios dirigentes políticos y sociales, se realizó el lanzamiento del Manifiesto Comunista en idioma kichua. Esta gran obra, redactada por Carlos Marx y Federico Engels, fue aprobada por el segundo Congreso de la Liga de los Comunistas realizada en Londres en 1848. Luego de casi 160 años de vitalidad y vigencia, el Manifiesto, que inicialmente fue traducido al inglés, francés y alemán, ha sido traducido a la mayoría de idiomas en el mundo.

El manifiesto es el resultado de un progreso continuo de la historia del pensamiento, que con Marx y Engels, dio un salto cualitativo extraordinario en su desarrollo teórico, ya que el Manifiesto da paso del socialismo como idea imprecisa y algo confusa, al socialismo como ciencia en constante e inevitable desarrollo, y que permitió que sus autores deduzcan con certeza que el capitalismo cava su propia tumba: “El desarrollo de la gran industria socava bajo los pies de la burguesía las bases sobre la que ésta se produce y se apropia de lo producido. La burguesía produce, ante todo, sus propios sepultureros. Su hundimiento y la victoria del proletariado son igualmente inevitables” (Manifiesto Comunista). A este trabajo de traducción al kichua no se le conoce precedentes en el Ecuador.

El joven indígena Juan Alfonso Latacunga, quien tiene una licenciatura en Ciencias de la Eduacación, señaló en nombre del equipo de traductores que “este histórico libro hoy lo ponemos en consideración de todos en nuestro idioma kichua. Pretendemos sembrar las ideas revolucionarias y de la liberación en nuestro pueblo indígena que requiere de una dirección consecuente que luche por el cambio y progreso de todos, en contra de los ricos y de quienes se aprovecharon del movimiento indígena. Quizá este documento esclarezca los conocimientos de los líderes que existen en cada pueblo y en cada nacionalidad. En el Ecuador existen 9 nacionalidades indígenas, por ello pido que se incorporen otros compañeros para traducir este material revolucionario a las lenguas de las demás nacionalidades”.

Agradeció a la dirección nacional del PCMLE y a la dirección provincial de Cotopaxi por haberles confiado este trascendental trabajo, que esperan sea difundido y estudiado por sus hermanos del Ecuador y los hermanos de lucha de todo el continente. “En este trabajo, por ser el primero, seguramente habrán errores, y estamos dispuestos a recibir criticas y sugerencias que nos permitan mejorar este trabajo y continuar con nuestro compromiso de traducir otros materiales revolucionarios que contribuyan a acelerar el proceso revolucionario en el Ecuador, y la construcción del socialismo que anhelamos todos los pueblos oprimidos”.

Por otro lado, Ángel Tipantuña, secretario de Asuntos Indígenas de la Federación Única de Afiliados al seguro Social Campesino (FEUNASSC), recordó que “desde muy pequeños se les obligaba a caminar cargados la Biblia en sus mochilas y a leerla permanentemente; “de esta manera nos volvían sumisos y sometidos al control de la iglesia. Hoy con la traducción del Manifisto Comunista al kichua se está dando una gran contribución para la lucha juventud indígena que vive en la miseria y la desocupación, y que anhela cambios y transformación, es seguro que este material nos permitirá hablar más cerca, debatir, sembrar y alimentar el espíritu revolucionario y libertario que el movimiento indígena necesita para acercar el triunfo de la revolución y el socialismo”.

Oswaldo Palacios, vocero nacional del PCMLE, dijo que “para mi organización constituye una gran satisfacción y alegría poner a disposición de los kihuahablantes, y a todos los que se interesan por conocer a nuestros pueblos y por cambiar la situación de nuestro país, el Manifiesto Comunista, elaborado por Marx y Engel en 1848 y que hoy está traducido al Kichua unificado. En el desarrollo de la acción revolucionaria comprendemos que la difusión de la teoría científica del socialismo es imprescindible hacerlo en los idiomas originarios, para una mejor asimilación de esos pueblos.

Este es un esfuerzo del PCMLE, pudo hacerse realidad gracias a este abnegado grupo de traducción de compañeros indígenas, que trabajaron incesantemente para entregar a los pueblos del Ecuador y del mundo esta versión del Manifiesto Comunista en uno de los pocos idiomas que faltaban, el kichua unificado de América latina. Es una victoria de las ideas y del pensamiento revolucionario frente a toda la escalada criminal y reaccionaria del capitalismo a nivel mundial, sin duda alguna este es un paso significativo de los pueblos indígenas del Ecuador que comprenden cada vez de mejor manera que solo el camino hacia el socialismo, la revolución popular dirigida por las fuerzas revolucionarias, marxistas leninistas y de la izquierda de este país pueden darle a los pueblos indígenas esa liberación social y nacional.

“El proyecto de la revolución ecuatoriana que lo presenta y lo exhibe el PCMLE tiene a los pueblos indigenas como a uno de los componentes indispensables de ese proceso. Sin la lucha y la organización de los hombres y mujeres indígenas del Ecuador no podremos ver la gran obra transformadora del socialismo. Si logramos unir en un solo torrente a los distintos y diversos pueblos del Ecuador, si logramos conjuntar en un solo haz el tricolor nacional, la bandera roja del comunismo y la huipala de los pueblos indígenas, esos serán los emblemas que guíen el proceso transformador, revolucionario del Ecuador.

Porque somos un país plurinacional, plurilticultural, multiétnico y en primer lugar los revolucionarios tenemos que aprender a pensar así, a trabajar así para desarrollar el proceso revolucionario en un país tan diverso como el nuestro”. Palacios terminó anunciando que están trabajando para la traducción del manifiesto comunista al idioma del pueblo Shuar. (Ramiro Vinueza)

Colectivo

“LOS DE ABAJO”

Verdaderos Revolucionarios

PUERTO RICO:LA ÚLTIMA COLONIA DEL PLANETA TIERRA.

PUERTO RICO:LA ÚLTIMA COLONIA DEL PLANETA TIERRA.

Por Vilma Soto Bermúdez.

La segunda expedición de Cristóbal Colón, llevada a cabo en el mes de noviembre de 1493, le produjo a España, entre otras inmensidades territoriales, a Borikén. Ese era el nombre indígena a lo que hoy el mundo conoce como Puerto Rico. Forma parte de las Antillas Mayores que a su vez están localizadas en el gran archipiélago de las Indias Occidentales y que prácticamente sirve como línea divisoria entre el océano Atlántico y el mar Caribe. Durante poco más de cuatrocientos años, el régimen expansionista español aplicó la política de colonización que fue común a toda nuestra América: la conversión de los indígenas en esclavos hasta provocar su casi extinción; la extracción de sus suelos de todas las riquezas y minerales, estimu lados por su avaricia y sed de poder; la imposición de la esclavitud negra mediante el rapto de africanos y su traslado a lo que para ellos eran los objetivos de sus nuevas posesiones territoriales y la expoliación metódica de todos sus recursos.

Una vez logrado extirpar de su suelo lo que la tecnología de esos siglos les permitía, convirtieron a Puerto Rico en un bastión militar cuyo objetivo era proteger sus intereses en todo el continente americano. La ubicación geográfica de la isla como primer territorio de entrada al mar Caribe, la convertía, a los ojos de los colonialistas –tanto de España como de Estados Unidos–, en una presa apetecible para garantizar la imposición de su política en el continente americano. En el año 1898, el emergente imperialismo norteamericano, utilizando como pretexto un extraño incidente suscitado el 15 de febrero de 1898, el hundimiento del acorazado Maine en la Bahía de La Habana, Cuba, le declaró la guerra a España infligiéndole una derrota cuyo fin fue pactado el 10 de diciembre de 1898 con el llamado Tratado de París. Con ese tratado, España cedió su soberanía sobre Cuba, Puerto Rico, Filipinas, y Guam a Estados Unidos con acuerdos particulares en relación a cada colonia. Puerto Rico fue entregado totalmente a la nueva potencia del Norte.

Desde antes de la ocupación militar yanqui a Puerto Rico, los boricuas venían desarrollando intensas luchas libertarias reclamando su independencia y la soberanía nacional. Ya desde principios del siglo XIX numerosos puertorriqueños estuvieron integrados a la lucha que el extraordinario General Simón Bolívar desarrollaba en casi toda la América del Sur. Durante diversas décadas de ese siglo, las conspiraciones libertarias, las sublevaciones de esclavos y los levantamientos fueron constantes expresiones del pueblo puertorriqueño en su lucha por la libertad de la nación. Un elemento de gran importancia siempre marcó la trayectoria de esas luchas: La solidaridad entre los patriotas boricuas con los esfuerzos libertarios de los cubanos, dominicanos, venezolanos y haitianos, todos los cuales históricamente han unido su suerte en aras de lograr no solo la libertad de sus naciones, sino también la unidad caribeña y latinoamericana.

Los más importantes próceres de esas naciones expresaban abiertamente la deseabilidad de establecer una Confederación Caribeña vinculada al sueño bolivariano que fue la creación de la Patria Grande: América Latina. Aun cuando los pueblos de cada una de estas naciones han desarrollado sus luchas de manera independiente, ejerciendo su dirección estratégica particular, los patriotas y revolucionarios de cada una de ellas no han escatimado esfuerzos para integrarse a las guerras libertarias históricamente predominantes colocándose al servicio de quienes tenían en su haber el mando de esas contiendas. Esa legítima hermandad fue la razón que motivara la integración de puertorriqueños a la guerra de independencia capitaneada por Bolívar, al igual que la participación de venezolano s en lo que fuera el Grito de Lares del 1868 en Puerto Rico, cuyo gestor e ideólogo lo fue el Padre de la Patria Puertorriqueña: Ramón Emeterio Betances. En ese mismo siglo, al fracasar el Grito de Lares, numerosos puertorriqueños combatieron en la manigua cubana al igual que apoyaron todas las gestas patrióticas que tomaban lugar en República Dominicana y en Haití. Ese entremezclado de revolucionarios caribeños ha sido una constante hasta el día de hoy.

La solidaridad de los cubanos hacia las luchas puertorriqueñas se ha hecho sentir, similarmente, durante todas las épocas tanto contemporáneamente, al igual que en los siglos pasados. Además de la enorme afinidad existente entre Ramón Emeterio Betances, Juan Ríus Rivera (Puerto Rico), José Martí, Antonio Maceo (Cuba), Máximo Gómez, Gregorio Luperón (República Dominicana), Manuel y Miguel Rojas (Venezuela), hacia las luchas de unos y otros, hay que destacar que durante la increíble lucha librada por el puertorriqueño Pedro Albizu Campos y su heroico Partido Nacionalista durante buena parte del siglo XX, la solidaridad de los más importantes patriotas de Cuba siempre estuvo presente. Es igualmente importante expresar que fueron centenares los puertorriqueños que tomaron parte activa de una u otra forma para ofrecer apoyo a lo que todos conocemos como la Revolución Socialista de Cuba comandada por Fidel Castro Ruz. Muchos de los actuales dirigentes puertorriqueños, como lo son Juan Mari Brás, organizador del Movimiento Pro Independencia de los años sesenta; Juan Antonio Corretjer, el ya fallecido líder de la Liga Socialista Puertorriqueña; Filiberto Ojeda Ríos, dirigente del Ejército Popular Boricua - Macheteros, y tantos otros, han luchado por Cuba y por esa unidad caribeña que ha marcado el rumbo estratégico de sus luchas.

Durante las últimas décadas, el movimiento de izquierda puertorriqueño, aun en su dispersión y expresiones diversas, coinciden en numerosos aspectos de fundamento estratégico. La naturaleza de todos es, aunque no expresado así en la práctica, de carácter marxista. Las coincidencias y similitudes en todo lo que son las luchas de justicia social, el apoyo de masas, la naturaleza y el papel que desempeñan los sectores trabajadores; asimismo, la importancia de defensa del ambiente como parte integral de las consignas y luchas de importancia internacional, la lucha contra el neo-liberalismo, y la solidaridad, son características de todos. Las diferencias pueden o no ser mayores en torno a los métodos que sirven de instrumentos para lograr los objetivos comunes. Sin embargo, la coincidencia en torno a nuestra integración a la mancomunidad caribeña y latinoamericana es muy sólida. Ello es indicativo de que el camino por andar está en la fuerte tendencia impulsada por Venezuela e irrestrictamente apoyada por Cuba en torno al desarrollo del ALBA , o sea, la Alternativa Bolivariana para América Latina.

Durante más de cien años de un brutal colonialismo destructivo instrumentado por los yanquis en contra de los legítimos intereses de nuestro pueblo, hemos sido victimizados y atropellados brutalmente. Hicieron todo lo posible por evitar que los puertorriqueños nos comunicáramos en nuestra lengua materna que es el español. Para ello, impusieron la enseñanza en inglés en las escuelas de nuestro país; impulsaron un proceso de transculturación negativa con el propósito de llevar a cabo un genocidio cultural; destruyeron toda la economía de auto-sustento alimentario que poseíamos desde antes de su invasión; obligaron y obligan a nuestra juventud a servir en sus fuerzas armadas, bien sea de manera compulsoria o por necesidad de trabajo; impusieron todas sus agencias federales como elementos decisivos en lo que es la sociedad puertorriqueña, como lo son la Corte Federal, controles sobre inmigración, correos, comunicaciones, leyes de cabotaje y usos de marina mercante exclusivamente norteamericanas, agencias represivas como el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Servicio Secreto, etc., establecieron sus bases militares desde las cuales invadieron a Cuba, a República Dominicana, a Granada, y a todas aquellas naciones de Nuestra América que pudieran representar un aparente peligro para sus intereses. Todo ello, mientras reprimen y dividen al pueblo luchador, e imponen colonialmente sus políticas en nuestra sufrida patria. Este cuadro solo presenta de manera efímera, lo que es la realidad colonial que sufre la nación puertorriqueña.

Nuestro pueblo es un pueblo luchador. Ha habido numerosos movimientos revolucionarios tanto clandestinos (que aún existen y luchan tenazmente), al igual que operando en la legalidad. Importantes sectores de nuestro pueblo se movilizan en torno a las luchas sociales y ambientales, a veces de manera espontánea, aunque siempre orientados por fuertes sentimientos libertarios.

Mediante éste artículo, me dirijo a los pueblos del mundo para solicitarles su apoyo a la justa causa del pueblo boricua. Nuestro enemigo no es otro que el actual enemigo de la humanidad: los criminales del pueblo iraquí y de Falujah, los criminales de Afganistán, los que pretenden usurpar, jurando falsamente en nombre de la democracia, controlar al mundo, los recursos energéticos de los países que poseen esos recursos y tratando de imponer su sistema capitalista fascista como forma de vida a todos los pueblos. Los puertorriqueños decimos NO a esas pretensiones.

MARTÍ AHORA.

MARTÍ AHORA.

CUBA:
MARTÍ AHORA.
Por Bladimir Zamora Céspedes, por La Jiribilla.

El nacimiento de José Martí (1853) se produce en un período en que están cuajando los perfiles definitivos de nuestra nacionalidad, que solo unos años después, con el establecimiento de nuestra primera República en Armas, cobran rango de nación. Es momento en que el nacido en Cuba puede comenzar a tenerse a sí mismo como ciudadano de esta Isla y no de ninguna otra parte. No fue un trance veloz ni de sencillo desarrollo, pero en él crecieron ya como cubanos hombres valiosos, que van a estar ligados a los destinos mayores de la patria. Entre ellos José Martí.

El hijo mayor de un humilde matrimonio de españoles, pudo haberse perdido de nuestra vista en algún oficio práctico como tantos otros descendientes de gente pobre, dejando a un lado los estudios. Pero su ansia de saber y la suerte de encontrarse con un rotundo maestro como Rafael María de Mendive, lo pusieron en caminos mejores. Indudablemente Martí dio muy tempranas evidencias de su gran inteligencia y de sus sentimientos independentistas, ellos tuvieron a justo tiempo alimentación por la educación brindada, de manera general, por Mendive. En su entorno aprende de los libros y conoce a otros jóvenes, que como él sienten muy pronto como propia la llama libertadora que Céspedes encendió el 10 de octubre de 1868.

Esta vocación revolucionaria lo lleva en la flor de su juventud, al presidio, al trabajo forzado, al destierro cercano de la Isla de Pinos y luego a la deportación a España. El fuerte choque con sucesivas realidades difíciles, como consecuencia de su postura independentista, fue tomado por Martí como una escuela, de la cual iba a salir definitivamente decidido a entregarse al trabajo mayor por su país.

Demostró muy pronto que tenía fuertes dotes de escritor, tanto en sus poemas, como en sus crónicas, artículos o reflexiones. Lo que en sus inicios tenía el rastro positivo de las fuentes donde bebía, luego se volvió literatura anunciadora de otros rumbos estéticos. Y lo más importante, en aquellos tiempos en los cuales muchos reclamaban al poeta, apartarse de los trajines de la lucha revolucionaria para que se quedara encerrado en sus metáforas, José Martí evidenció que el arte y la literatura constituyen armas poderosas en estos menesteres y en su caso, convirtió su obra escrita en testimonio y espejo de su labor emancipadora.

Antes de poder volver a Cuba, por lo menos se acerca, entrando a nuestra América por México en 1975. Aunque de manera personal apenas puede participar en los años que le quedan a la primera guerra que los cubanos desataron contra España, no hay dudas de que se mantenía atento a su desenvolvimiento, en tanto se hacía camino por Guatemala y Venezuela, siempre cubano angustiado por la situación de su tierra y también dispuesto a sentirse hijo de cada uno de esos países, entregando allí lo mejor de sus frutos como maestro o periodista.

Terminada la guerra puede estar brevemente en Cuba, pero su ya conocida determinación independentista, lo pondrán en el teatro de acciones políticas que lo llevan a la segunda deportación a España, con lo que no hacen sino fortalecerse sus empeños revolucionarios, que cobran cuerpo más visible desde la década del 80 del siglo XIX, cuando Martí se establece en los EE.UU., seguramente convencido de que allí, con tan abundante emigración cubana, hay más posibilidades para nuevas luchas.

A estas alturas Martí ha hecho suya la abnegada obra revolucionaria de los padres fundadores que se fueron a la manigua en 1868, pero sin apartarse nunca de una postura de respeto, ha advertido también las razones fundamentales por las cuales tras diez años en la manigua, la guerra no coronó en éxito. Sin pretensión de tomarse para él la dirección de proyectos que surgieron en EE.UU. a lo largo de esos años, se abstuvo de apoyar ninguno donde hubiera rasgos de los viejos regionalismos traídos de la Isla, ni posturas autoritarias, que dieran todo el poder de maniobra a la parte militar, sin tomar en cuenta la parte civil.

A lo largo de los años 80 del siglo XIX y la primera mitad de la siguiente década, Martí desarrolló un enorme cúmulo de labores como escritor y periodista y se ocupó de gestiones diplomáticas en representación de varios países de nuestra América; pero de manera creciente fue dando prioridad a los trabajos revolucionarios, ganándose la confianza de los viejos y nuevos emigrados cubanos, a través de sus trabajos en la prensa y sobre todo con encendidos discursos en los cuales llamaba a la unidad y el concierto con quienes se mantenían en la Isla. Esto lo convirtió en el líder natural de los preparativos de la última guerra contra España. Para llevar a cabo la organización de la que él llamó “la guerra necesaria”, luego de cuidadosos trabajos de creaci& oacute;n entre los colectivos de emigrados diseminados en la nación norteamericana, Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano, que fue proclamado en 1892 bajo su dirección, para la cual fue elegido en calidad de Delegado.

Los largos años de estancia en los EE.UU. en las décadas finales del siglo XIX, y su interés por el destino de Cuba y otros países latinoamericanos, le permitieron advertir el florecimiento del imperialismo y sus nada disimuladas pretensiones de establecerse, a costa del arbitrario trato a nuestros países, tanto en cuestiones políticas como económicas.

A la hora de romperse las hostilidades contra el coloniaje español en Cuba en febrero de 1895, no fueron pocos los que pensaron que Martí en calidad de hombre de letras, debía quedarse en su oficina de Nueva York, dirigiendo a distancia la guerra, ni faltó algún bribón que dudó de que nuestro más grande hombre pisaría de nuevo su tierra cubana. Pero él, hombre de espléndida coherencia, arribó con el Generalísimo Gómez por Playitas de Cajobabo, el 11 de abril de ese año. Lleno de alegría por ver cumplido su sueño de poder estar en la manigua cubana, junto a los demás luchadores, tratando de impedir que los soldados mambises, emocionados, le gritaran presidente. Aclarando su condición de Delegado, hasta que puedan hacer elecciones con las garantías democrát icas que la guerra permita. Pero, sin duda, preocupado tanto por cómo llevar a cabo la contienda, como por el destino de Cuba, después de terminada la lucha.

De ello son prueba sus palabras a su amigo mexicano Manuel Mercado, en carta inconclusa del 18 de mayo, escrita a pocas horas de su muerte en combate: “Ya puedo escribir, ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía y mi orgullo y obligación ; ya estoy todos los días en peligro de dar la vida y por mi deber — puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo — de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin” .

El pasado 19 de mayo se han cumplido los primeros 110 años de la muerte de nuestro José Martí y esas palabras como tantas otras de su rica y voluminosa obra escrita mantienen carne viva. Su esencia palpitante. Con lo cual es tarea irrevocable acudir con asiduidad a su ideario. Y hacerlo con confianza, como si buscáramos en la experiencia de un hermano mayor, que no por sabio, deja de ser un humano afable. Ahora como nunca es preciso andar con la palabra de Martí en bandolera. Pero no citándolo con frases de música centelleante para adornar nuestro discurso, sino tratando de sacar el tuétano de cada pensamiento suyo, para untar con él, las reflexiones que nos son imprescindibles para el crecimiento continuo de nuestro país, en medio de la gracia y también del peligro mayor que nos asecha, que sigue siendo el avizorado por Martí en aquellos años finales del siglo XIX.