El periodista que reveló las torturas afirma que Abu Ghraib y Guantánamo
forman parte de un plan "ultrasecreto" de Rumsfeld
Eduardo González
El periodista estadounidense Seymour Hersh, conocido por haber desvelado el
pasado mes de mayo las torturas que aplicaban las fuerzas norteamericanas
contra los prisioneros del centro de detención de Abu Ghraib (oeste de
Bagdad), denunció hoy que los abusos registrados en este centro y en el de
Guantánamo forman parte de un mismo programa "ultrasecreto" diseñado por el
secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, en virtud del cual se autorizaba
tanto la creación de un servicio clandestino de Fuerzas Especiales para
combatir a Al Qaeda al margen del Derecho Internacional como el
establecimiento de centros secretos de interrogatorio a espaldas de las
leyes y de la opinión pública.
Asimismo advirtió de que si el presidente George W. Bush obtiene la
reelección en los comicios presidenciales del próximo 2 de noviembre,
"bombardeará Bagdad, hasta dejarla como en la Edad de Piedra". No obstante,
aunque lamentó que el tema de las torturas no haya sido tratado en los
debates electorales, afirmó que es posible que estas revelaciones sean "un
factor determinante" que impida la reelección del actual mandatario.
Hersh se reunió hoy en Madrid con varios medios de comunicación para
presentar la edición en castellano de su libro 'Obediencia debida', en el
que analiza todos los acontecimientos ocurridos en Estados Unidos desde los
atentados del 11 de septiembre de 2001, en particular las guerras de
Afganistán e Irak, las complicadas relaciones con Pakistán (una potencia
nuclear cuya población, recuerda, simpatiza mayoritariamente con el
fundamentalismo islámico), la actual situación en Oriente Próximo o los
errores de inteligencia que permitieron los atentados del 11 de septiembre.
Seymour Hersh, colaborador de la revista 'The New Yorker' desde 1971, fue
el periodista que desveló en 1969 como reportero en Vietnam la matanza de
la aldea de My Lai, cuando los soldados de la 11 Brigada mataron a más de
500 civiles --sobre todo mujeres, niños y ancianos-- en una operación de
búsqueda de guerrilleros del Vietcong.
En sus reportajes, recogidos en el libro, Hersh afirma que los hechos de
Abu Ghraib comenzaron en el "limbo jurídico de Guantánamo". Ambos centros
de detención fueron el producto de "un documento legal ultrasecreto" por el
que Bush autorizaba tanto la creación de un servicio clandestino de Fuerzas
Especiales, encargado de apresar y matar a presuntos miembros de Al Qaeda
al margen del Derecho Internacional, como el establecimiento de centros
secretos de interrogatorio a espaldas de las leyes y de la opinión pública.
Este programa, denominado Special Access Program (SAP), fue creado por
Donald Rumsfeld, y su eslabón principal fue el general Geoffrey Miller, que
llegó a dirigir los dos centros, Guantánamo y Abu Ghraib.
FILTRACIONES
Buena parte de la información aportada por Hersh le fue facilitada, bajo
anonimato, por expertos de seguridad, políticos y militares en activo. La
causa de esas filtraciones, señaló, se debe a los numerosos "enemigos"
creados por Bush dentro de los organismos de seguridad e inteligencia.
"Tras el 11 de septiembre, Bush lanzó el mensaje de que 'o se está con
nosotros o se está contra nosotros'", explicó.
Por ello, los militares, analistas de la CIA y expertos en asuntos
exteriores que apoyaron su idea de atacar Irak fueron considerados unos
"genios", mientras que los discrepantes fueron calificados sencillamente de
"traidores".
"Así que estas personas empezaron a dirigirse a mí, y yo mismo empecé a
llamarles a ellos para obtener informaciones, porque me había leído todos
los informes de la ONU y había preguntas muy serias sobre la capacidad
nuclear de Irak", explicó. "Empezaron a llamar personas que normalmente no
habrían hablado conmigo, y en el 'New Yorker' empecé a escribir lo que yo
llamé una historia alternativa de la guerra", añadió.
El periodista no niega los motivos políticos de su revista y los suyos
particulares para actuar así. Los editores de 'The New Yorker' estaban
"convencidos totalmente de que la política de Bush era una locura", indicó.
"Estábamos haciendo una oposición absoluta a Bush, como muchas personas
dentro del Pentágono y de la CIA estaban haciendo también oposición", añadió.
Fue en estas circunstancias cuando se enteró, el pasado mes de mayo, de que
la cadena de televisión CBS disponía, dos semanas antes que él, de las
fotografías en las que se mostraban las torturas de Abu Ghraib, y que no
las había publicado por presiones del Pentágono. Asimismo, Hersh recibió
por las mismas fechas el informe encargado por el general de división
Antonio M. Taguba, que describía con detalle palizas, humillaciones
sexuales y otras torturas cometidos por los soldados estadounidenses en el
centro de detención.
Entonces, el periodista, con el apoyo de su revista, llamó a la CBS para
anunciar su intención de publicar las fotografías. "Personalmente les llamé
para decirle que si no publicaban las imágenes, les convertiría en parte de
mi artículo", explicó.
Lo que a Hersh le ha causado mayor "vergüenza" ha sido constatar que tanto
Bush como Rumsfeld sabían desde el pasado mes de enero, cuando las
autoridades recibieron las primeras fotografías, lo que estaba ocurriendo
en Abu Ghraib. "Pero no hicieron nada, nada en serio al respecto hasta que
salieron publicadas en mayo", lamentó. "Sólo después de que el público
tuvieran conocimiento de lo que estaba pasando, nombraron un nuevo general
y anunciaron todas las acciones", añadió.
EFECTOS ELECTORALES
Según el periodista, después de que 'The New Yorker' publicara las
fotografías de Abu Ghraib, los sectores más conservadores "empezaron a
decir: 'pero bueno, esto al fin y al cabo no es tan malo, es como las
novatadas de las universidades". "Para muchos americanos, los que apoyaban
a Bush, no había ningún deseo de afrontar esta realidad, de hecho no es un
tema que se haya tratado en los debates electorales, simplemente es algo
duro de afrontar", explicó.
Pese a ello, el periodista cree que las torturas de Abu Ghraib podrían
influir en los resultados electorales. "Para aquellos a los que no les
gustaba Bush ni les gustaba la guerra, es una prueba más de que tenían
razón, y para muchos que apoyaron a Bush y que públicamente dicen que están
a favor de él, éste puede a ser un factor determinante a la hora de emitir
el voto" en contra del mandatario, añadió.
"Al contrario de lo que ocurrió en Vietnam, en Estados Unidos no están
enfadados con los soldados, se les considera tan víctimas como las personas
a las que tienen que matar en Irak", prosiguió. Por ello, "tras saber lo de
las torturas, puede que voten en contra de Bush algunas personas que no lo
hubieran hecho si no lo hubieran sabido", añadió.
En todo caso, Hersh advirtió del riesgo que supondría para su país y el
mundo la reelección del presidente. "Si gana Bush, bombardeará Bagdad: va a
dejarlo como si fuese la Edad de Piedra", aseveró. El presidente "se cree
que tiene la virtud en la lucha contra el enemigo, es un fantasioso, está
convencido de que hace el bien, está alejado de la realidad".
Aparte, en caso de victoria de Bush "el mundo estará más indignado con los
ciudadanos americanos". "De momento, el resto del mundo es capaz de
diferenciar entre el Gobierno estadounidense y los ciudadanos
estadounidense, pero si Bush resulta elegido el mundo va a estar enfadado
con todos los ciudadanos estadounidenses", adviertió.
En tal caso, expresó su convencimiento de que "Europa no permitirá que Bush
siga adelante; los franceses, los alemanes y los españoles, cualquier país
que tenga una población musulmana, aunque sea minoritaria, incluso
Inglaterra, al final acabarán uniéndose y serán un bloque violentamente
opuesto a Bush", señaló.
CHE, COMANDANTE, AMIGO - EL LIBRO
© 1999 Marie-Dominique Bertuccioli y Juan Andrés Neira Franco
ALIENTO DESDE LA HABANA
El Che apunta en su Diario el 2 de enero de 1967:
"... cuando acababa el discurso de Fidel. Este se refirió a nosotros en términos que nos obligan más aún, si cabe."
Efectivamente, cuando pronuncia un discurso en la Plaza de la Revolución de La Habana en ocasión de celebrarse el 8vo aniversario de la Revolución cubana, Fidel Castro subraya después de haberle dirigido un saludo a varios movimientos de guerrilla en América Latina:
"...y nuestro mensaje, especial y cálido, porque nos nace de muy adentro, de ese cariño nacido al calor de nuestras luchas, nuestro mensaje en cualquier sitio del mundo donde se encuentre, al Comandante Ernesto Guevara y a sus compañeros. (Aplausos muy prolongados)
Los imperialistas han matado al Che muchas veces en muchos sitios pero lo que nosotros esperamos, es que cualquier día, donde menos se lo imagine el imperialismo, como ave Fénix, renazca de sus cenizas, aguerrido y guerrillero, y saludable el Comandante Ernesto Guevara. (Aplausos prolongados)
Y que algún día volveremos a tener noticias muy concretas del Che."
El 1ro de Mayo, el Comandante Guevara subraya en su Diario:
"En La Habana habló Almeida, pasándome la mano a mí y las famosas guerrillas bolivianas. El discurso fue un poco largo pero bueno."
Es en las ondas de la emisora cubana de ondas cortas, Radio Habana Cuba, que el Che y sus compañeros conocen de esos discursos.
Si bien menciona los elogios, guarda silencio a propósito de la reacción que tuvieron los centenares de miles de personas congregadas este día en el momento mismo que se percataron que se trataba del Che:
"Además, los pueblos de América Latina cuentan también con la experiencia, la capacidad y el talento de un hombre que se ha convertido en una de las más grandes pesadillas del imperialismo, un hombre de profunda experiencia, de extraordinaria autoridad(Principio de los aplausos), un dirigente puesto a prueba en los hechos, está sirviendo a la Revolución y haciendo su aporte decisivo a la causa revolucionaria: el Comandante Ernesto Che Guevara.
(3 minutos 40 de aplausos ininterrumpidos)
Vaya para él, el saludo de este pueblo; vaya para él y para sus heroicos compañeros el abrazo entrañable de hermanos, el abrazo entrañable(Aplausos)que le extienden los soldados de nuestras Fuerzas Armadas,(Grito de: "Che, llamanos cuando lo necesite) de los obreros de nuestras fábricas,(Aplausos) los campesinos de nuestra patria,(Aplausos) de los estudiantes de nuestros centros de enseñanza;(Aplausos) vaya para él y para los que le acompañan, el saludo y el abrazo de nuestros trabajadores,(Aplausos)de nuestro pueblo.
Al Comandante Guevara, a nuestro entrañable compañero, le decimos que este pueblo apoya incondicionalmente e íntegramente su histórico mensaje a los pueblos de Asia, Africa y América Latina.(Aplausos 1 minuto 45)
Al Comandante Guevara, le decimos desde esta tribuna, interpretando el sentir de este inmenso pueblo que aquí se congrega, que estamos junto a él, que la Revolución cubana sigue adelante y que el pueblo por el que él luchó y combatió no se detendrá jamás."(Gritos de apoyo y aplausos)
En su discurso del aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1967, Fidel Castro reitera el saludo a los que luchan en Bolivia.
RELATOS PARA LA HISTORIA: URBANO Y POMBO
URBANO
Leonardo Tamayo Núñez (Urbano en Bolivia) nació en 1941, en Bayamo, en el este de Cuba.
Tiene 15 años nada más cuando se incorpora a la guerrilla cubana con "tan buena suerte" que cae en la tropa del Che de cual es enlace antes de participar en combates durante la "invasión." Al fin de la guerra, es el Jefe del Pelotón suicida. Después del triunfo de la Revolución se queda con el Che como escolta personal y, en 1961, ocupa el puesto de jefe de escolta cuando Harry Villegas pasa a cumplir otras tareas. En Bolivia es ayudante del Che. El hoy coronel del Ministerio del Interior, cumplió misiones internacionalistas en Nicaragua y Angola.
"Nosotros fuimos llamados el dia 18 de julio de 1966 por el Ministro de las Fuerzas Armadas, Raúl Castro. Fue por separado, uno a uno, con el objetivo de la compartimentación para que si algún compañero decía que no, que no iba, no supiera quienes iban."
¿ Era estrictamente voluntario, una decisión de cada cuál?
"Precisamente, era una decisión voluntaria, si fuera una orden del Ministro, se decía "usted es el designado"; nos dice que el partido y la Revolución nos habían seleccionado para una misión internacionalista combativa y que quería saber cuál era la disposición que teníamos. Al ministro les respondimos: "¿Donde está el avión y a que hora sale?" Entonces nos dijo: "Esto no es así, tienes que hacerte un chequeo médico, un entrenamiento."
Nosotros conocimos el grupo poco a poco - "mañana esté a tal hora en tal lugar - y otros que llegaron fueron directamente para el campamento de Cayajabo, que fue donde nos reunimos al mando del Comandante Pinares, mientras el Che se hacía el trabajo de camuflaje, por eso que vamos con Pinares y no con el Che para ver si cuando nos presentaban, lo conocíamos."
¿Cuando lo mandan a buscar nadie le dice quién va ni a dónde va?
"Misión internacionalista combativa", no sabemos el país, ni el Jefe; nos dicen que Pinares - Marcos - va a estar al frente del grupo. A finales de septiembre, la última decena de septiembre, nos trasladan para San Andrés, y allí está el Che. Nos presentan a Ramón, nos dicen que es un gallego, un español que sabe mucho de táctica de guerra de guerrillas. El Comandante Raúl Menéndez Tomasevitch nos presenta al Che bajo el nombre de Ramón, no como estaba en la guerrilla, nos presenta por el nombre que llevamos nosotros. Las palabras textuales entre Tomas y el Che fueron:
- "Mire, doctor, éste es el grupo al cual usted le va a dar entrenamiento."
- El Che, hablando como un español, le dice: "Bueno, Comandante, ¿Tengo que decirles algo?"
- Dice Tomas: "Bueno, Doctor, si usted quiere... " y el Che nos mira, se ríe y ya hablando en su deje normal de argentino: "¿Que les digo, que son unos comemierdas?" Inmediatamente, dice Jesús Suárez Gayol: "¡Coño, pero si es el Che!" Y así nos presentaron al Che..."
¿Qué pasos siguieron posteriormente?
"Salimos el 29 de octubre de Cuba. En mi caso, dije a mi familia que yo iba a la Unión Soviética a estudiar táctica dos años, y después pasaría a Checoslovaquia a estudiar tanques y que no vendría a Cuba durante 5 años. No sé lo que dijeron otros compañeros. Yo era casado y tenía dos hijos en este momento. Tenía 24 años...
Tomamos el avión en Boyeros, fuimos a Moscú, y de Moscú, a Checoslovaquia. Estuvimos esperando unos días; el Che salió primero que nosotros, él y Pacho. Nos dijo que no continuaremos el viaje hasta que no llegará a Bolivia, hasta que no recibiéramos un cable en que nos decía que había llegado sin novedad. Nos explicó: "Esto es por si acaso el Pacho y yo somos reconocidos, descubiertos en algún país o en un aeropuerto, que ustedes no corran la misma suerte. Por eso es que ellos dos se fueron primero.
Nosotros hicimos el viaje, a partir de Checoslovaquia, por pareja sin saber por donde iban los demás. Braulio y yo éramos compañeros de viaje. El Che dijo: "Nadie debe saber por donde van, tu eres el jefe de la pareja, tu eres el único que debe saber." Salimos por tren a Francfort, Alemania, once horas de viaje. Se me había dicho que tomara el vuelo 556 con destino a Dacca, Bangladesh, pero pregunto: "¿Cuál es el próximo vuelo?" "Miércoles a las 9 de la mañana", no pido numero de vuelo y tomo el 596 con destino a Nueva York, Estados Unidos. O sea que el viaje que tenía que dar por Dacca, fui a Estados Unidos.
Era costumbre del Che preguntarle a cada pareja, yo creo que fuimos la segunda pareja en llegar... Me dice:
- "¿Como hiciste el viaje?".
- "Bueno, lo hice bien, lo que cometí un pequeño error..."
- "¿Que error cometiste?"
- "Me equivoqué de vuelo, tomé el vuelo 596 y fui a Nueva York." Se me echa a reír y me dice:
- "Tu has hecho un gran descubrimiento"
- "¿Que descubrimiento he hecho?"
- "¡Si vestimos a un elefante de persona, llega también a Bolivia!"
Acto seguido, nos dice: "Tu sabes que Pacho y yo también tuvimos problemas, en Dakar, talmente parece que me habían conocido pues a cada rato se presentaba un funcionario distinto del aeropuerto a preguntarnos para dónde íbamos, de dónde veníamos y hasta que no habláramos con el embajador o el cónsul de nuestro país, no podíamos continuar el viaje. Termina el Che diciendo: "Con tan buena suerte que a las 4 de la tarde nos dejaron salir con el compromiso que al día siguiente nos presentaremos con la documentación en orden". El Che y Pacho tenían problemas con el certificado de vacunación y no se podían vacunar porque llevaban una pistola debajo de las axilas. Era un tremendo problema. Ante esta situación, yo con mi elefante al hombro, le digo:
- "Ustedes saben que han hecho también un gran descubrimiento, es un gran aporte a los elefantes"
- "¿Cuál es el aporte mio?"
- "No solamente que los vestimos, sino que pueden viajar sin documentos."
Yo le digo eso a ustedes, porque algunos piensan que el Che tenía un carácter difícil, agrio, que no jugaba con los compañeros, que no era capaz de gastar un chiste, una jarana, el Che tenía posiblemente más sentido del humor... Escribía también poemas, se reunía con nosotros, "bueno, saqué un poema" lo leía con una emoción del cara. Muchas veces se dice... el carácter del Che, si el Che era esto ... aquello... El Che tenía un carácter igual que nosotros los cubanos, porque ya era cubano en ese sentido."
¿Y la llegada a Bolivia, que significó para usted?
"Imagínate, ya era el comienzo de una nueva etapa como escribió el Che en el Diario. Recuerdo que llevaba un sobretodo que me había regalado el papá del Che en Uruguay, en Punta del Este, en el año 61. Yo lo había guardado, me llevo mi sobretodo que tiene una hebillita dorada en la hombrera y cuando el Che va a recibirnos, estaba la luna clarita como el día, ve brillando la hebilla y me dice: "¿Oye, ya tu traes grados puestos, chico?" Le digo: "¿Si todavía no me he ganado el derecho a ser soldado, cómo voy a ser oficial?"
Y cuando llega todo el grupo, el Che designa la jefatura, una jefatura militar, los jefes de vanguardia, de retaguardia, el era jefe del Centro, Vilo era segundo jefe del grupo, jefe de la retaguardia, aunque para eso estaba Braulio; ayudaba a Vilo y San Luis era el político por la parte cubana y El Inti por la parte boliviana. Papí - Ricardo - era jefe de comunicaciones. El Médico, servicios médicos; Alejandro, operaciones; Olo, información; Villegas, servicios y el Tuma y yo éramos los ayudantes. Así era la estructura de la guerrilla y comenzó una nueva odisea."
¿Qué opinión le merece la posición de la dirección del Partido, de Monje? ¿Qué pasó?
"Yo recuerdo que Monje llega - vamos a decir que a la reunión con el Che asistió el Inti, Tuma, Aniceto y yo - somos los que asistimos a la reunión con Mario Monje. El día 31 de diciembre a las 9 de mañana, llega Monje donde está el Che, después de dos horas, sobre las 11 de la mañana, se empieza... En esas dos horas, se hablan de distintos tópicos, de la cosa nacional, internacional pero no de la guerrilla y a las once de la mañana dice el Che:
- "Bueno, Monje, ha llegado la hora que tanto esperábamos y a ti te toca jugar un gran papel en esta historia, serás el segundo jefe de la guerrilla y el jefe político aunque ante el pueblo, comparecerás tú como el jefe de la guerrilla, firmarás todos los comunicados, pero siempre cumpliendo instrucciones mías."
- Monje: "Che, yo no permito que ningún extranjero mande la lucha armada en mi patria, exijo el mando militar, político, total, absoluto".
- El Che: "Monje, es un estrecho concepto del internacionalismo, la lucha que estamos hablando aquí rebasa las fronteras. Es igual que si yo me encontrara en la Argentina, en las condiciones que tu te hallas hoy aquí y llegara Fidel, inmediatamente, yo me subordino a él porque sé que sabe más que yo y en esas condiciones, estas tú aquí. Tú sabes que la Revolución cubana me ha dado un conocimiento militar que tú no tienes. ¿Pero tú crees que cuando se enteren de que el Che Guevara y Mario Monje están en la guerrilla, van a creer que Monje esta dirigiendo la guerrilla? Pregunta el Che.
- Dice Monje: "Mira, Che, ni aunque venga Lenin, yo le entrego el mando."
- El Che: "¿Y si fuera Malinovski?"
- Monje: "Mira, Che, tú sabes que la CIA es poderosa, pueden infiltrar un hombre aquí, inmediatamente se van a dar cuenta que no soy el jefe, que soy un monigote."
- El Che: "Monje, si eso es lo que te preocupa, me comprometo contigo a levantarme todos los días bien temprano, a cuadrarme delante de ti y pedirte instrucciones y con eso, dejamos satisfecho al agente de la CIA."
Este diálogo terminó a las 4 de la tarde, de las 11 de la mañana así, lo que decía el Che, lo que decía Monje... a las 4 de la tarde. Ya Monje sin tener otro móvil que rebatirle al Che, nada más que en el círculo vicioso del mando único, le dice al Che: "Mira, Che, dame una oportunidad, hasta el día 10 de enero, que yo suba nuevamente con mi decisión tomada." El Che accede a la petición y le dice: "Monje, te invitamos a una cena típica cubana."
Monje acepta la invitación del Che y del viejo campamento, cerca de la casa de calamina, nos trasladamos para el campamento central, o sea el Che no lo recibe en el campamento central, lo recibe en el viejo campamento y después llega al campamento central. Monje, después de comer, beber, le pide al Che una reunión con el grupo boliviano, el Che accede. Ya de noche, oscuro, yo le preparé un farol, se lo llevé para que se vieran las caras y Monje le dice al grupo boliviano: "Están a tiempo todavía de regresar a sus casas, de abandonar la guerrilla, el que no lo haga será expulsado del partido y sus familiares se le morirán de hambre porque no podrán contar con ningún tipo de ayuda por parte del Partido."
El Compañero Carlos, que era hasta el momento, el mejor hombre de la retaguardia se para y va para donde esta el Che y le refiere estas palabras así como se la estoy yo contando a ustedes. Le propone al Che: "Ramón, este hombre, debemos tomarlo preso y fusilarlo aquí por traidor." Inti, Coco, todos los compañeros bolivianos les salieron al paso a Monje y en definitiva, ningún compañero le obedeció, se quedaron en la guerrilla.
Al día siguiente, Monje se retira, apenas sin saludarnos, a ninguno de nosotros y el día 10 de enero, nunca llegó para Mario Monje. Mando una carta con Tania, diciéndole al Che su desacuerdo con la lucha armada y la negativa de todo tipo de ayuda a la guerrilla. Creo que con esto, ustedes pueden valorar la actitud de Mario Monje.
Para mí, fue el primer traidor que tuvo la guerrilla porque antes de salir de aquí, él había acordado con nosotros, que Cuba pusiera toda la parte económica y él la fuerza. Son gente que quieren hacer guerra, quieren luchar detrás de un buró y cuando vio que la cosa era en serio, retrocedió. Ese fue la actitud que asumió Mario Monje."
Sin embargo, eso no influyó en la actitud de los bolivianos...
"Todo lo contrario. Y se ha dicho por ahí que el Che escogió una zona inhóspita ...Es lógico, si queda con Mario Monje, con el secretario general del Partido, que este pondría las fuerzas vivas, el hombre y que enviaría hombres a la guerrilla, a esos hombres, había que darles entrenamiento de todo tipo, práctica de tiro... Entonces el Che no podía coger una zona poblada, tenía que coger la zona más intrincada...Había que tomar eso teniendo en cuenta lo que se había acordado con el secretario general de partido, que si no se acuerda eso, a lo mejor se selecciona otra parte, la zona de los mineros, que tienen otro nivel político e ideológico, otro nivel cultural y hubiera recibido más ayuda."
Y el hecho que no le hayan llegado los bolivianos que se entrenaron en Cuba . ¿Usted cree que tuvo un peso en la fuerza de la guerrilla?
"¡Como no, como no va a tener peso! Impidió a 54 hombres que estaban dispuestos a subir, los desintegró, los fue desagregando por todos los lugares.
Otra de la cosas que incidió grandemente en la guerrilla fue la separación con el grupo de Vilo. Fue una separación involuntaria por parte del Che, pero fue precisamente dado a la insistencia que hizo Debray por salir. Ante esta situación - día y noche, estaba hablando con el Che - decía que daba más negocio que él estuviera en la ciudad, que los contactos, que físicamente no era guerrillero, que el podía ayudar mucho desde el mundo exterior."
¿Qué opinión le merece Debray, como intelectual que había escrito "Revolución en la Revolución", que veía desde un punto de vista teórico, la lucha guerrillera? ¿Cómo se desenvolvió en la guerrilla?
"En la guerrilla, no fue nada excepcional. Debray todo el tiempo, lo que estuvo planteando fue salir de la guerrilla, para mí con todo eso que el escribió, buscó ganarse un poco la confianza de la Revolución cubana y del Che, no sé con que objetivo. Con esto que ha hecho, esta posición que ha adoptado últimamente, no descarto de que él estuviera jugando con dos cartas.
El Che fue consecuente, comprensivo con él, cuando él manifestó el deseo de tener un hijo...
Yo les decía a ustedes que precisamente la separación del grupo...Es lo que nadie ha dicho por ahí, incluso yo le diría a Debray que fuera más honesto, que dijera que la guerrilla tuvo más problema por culpa de él. Al menos como persona que diga un día que él fue el culpable de la separación de la guerrilla."
Y Bustos... estaban los dos...
"Los dos, insistiendo, insistiendo, insistiendo... Bustos había hablado conmigo en reiteradas ocasiones y me dijo: "Urbano, de los montoneros que hay allá, yo tengo 12 hombres, yo te los voy a mandar para que tú los ayude. Creo que en ese preciso momento, hasta allí, Ciro Bustos estaba hablando verdad. Los hombres, cuando no son de calibre, pueden cambiar de opinión y Ciro Bustos cambió de opinión, se vio preso, parece que lo amenazaron y se destinó completo, se le corrió la tinta. Es lo que creo de Ciro Bustos y de Debray - repito - para mí estaba jugando con dos cartas."
¿Cómo enfrentaron las condiciones de la guerrilla después de la separación?
"Nosotros pudiéramos haber salido del cerco del ejército, nuestro grupo, del Che, pudiéramos haber salido del departamento sin ningún problema, pero el Che decía una cosa: "El grupo de Vilo - o sea de Joaquín -, confiaron en mí, abandonarlos es traicionarlos y la traición es lo más denigrante que tiene el hombre en la vida." Por eso, ven que nosotros estamos en un área de 300 km a la redonda, dando vueltas y tratando de encontrar a Joaquín, cuando ya oímos por la radio la traición de Honorato Rojas y la desaparición del grupo de Vilo debido a esta traición, el Che ya decide salir a Santa Cruz, dar un golpe de sorpresa, en un cuartel, levantar la moral combativa de los hombres y abastecerse de medicinas y víveres y seguir para otra zona donde haya una incorporación del campesinado."
¿Qué representó para ustedes este momento en que se dan cuenta que las noticias son ciertas, que el grupo de Joaquín fue aniquilado?
"¡Imagínate! Para todos nosotros fue duro, para todo el grupo fue muy duro, como es lógico cada vez que uno pierde un compañero, más que un compañero, un hermano, es difícil, es duro. El Che sintió mucho la caída de Vilo y del grupo, más sabíamos que andaba Tania. Ustedes saben que Tania la rematan los perros en el río, a Ernesto lo asesinan, un sargento lo asesina, le cae a patadas por la cara; como se sabe, tiene una muñeca, un brazo destrozado a tiros, le queda la otra muñeca sana, se la apoyó en la rodilla y le partió la otra muñeca y después empezó a darle tiros por los pies hasta matarlo, asesinarlo. Así muere Ernesto y Tania - te repito - según la información que tenemos, la rematan los perros en el agua. Vilo pasa a la gente y se queda de último para pasar él y tratando de penetrar al agua, lo hieren y después lo rematan, tratando de ganar una loma de arena. A Braulio lo matan ganando ya la orilla deseada o sea que le tiran, lo hieren, pero el puede matar al soldado que le tira y después lo rematan. Así es como tenemos la información que cae este grupo y, lógico, por la traición de Honorato Rojas que situó a los soldados a ambas márgenes del río y dejo un estrecho de 50 metros para que Vilo avanzará y los llevó a la muerte.
Así se manifiesta el contraste entre la actuación de la guerrilla y la del ejército : el trato a los prisioneros - la guerrilla los ponía en libertad y el ejército...
Eso es normal, característico de todos los ejércitos imperialistas, capitalistas estos, de no respetar un prisionero.
Nosotros recordamos - y volvemos a Cuba - como el Che en la toma del cuartel de Guinïa de Miranda, ese cuartel que para él era fundamental y que - en mi opinión personal - es el combate de mas interés del Che en su vida, como él fue capaz de golpear a un compañero del cual escribió que lo quería como a un hijo, Joél Iglesias. Cuando los soldados se rinden, y salen gritando "nos rendimos, nos rendimos", con las manos en alto, Joél no oye la voz de rendición del ejército y sigue tirando y el Che fue corriendo donde estaba Joél y lo golpeó con el fusil: "Oye, está bueno ya de tirar, se rindieron". Fue capaz de agredir a este muchacho del cual había salvado la vida en el combate del Uvero. Estoy hablando de Cuba, como el actuaba con el hombre que se rendía, que no hacía resistencia. Si tu analizas la diferencia entre la forma de ser de ese revolucionario, ese hombre y el trato que le dan en el momento en que cae prisionero, herido en los pies, difiere mucho un jefe revolucionario y un jefe de estos ejércitos títeres.
Cuando se toma el primer mayor preso en el primer combate, o sea el 23 de marzo, nosotros tenemos escasez de ropa, no tenemos zapatos y el Che ordena quitarle la ropa a todos los soldados o sea, todo lo que nos hiciera falta a nosotros, pero no a los oficiales. A estos se le dejó la ropa y el arma corta que llevaban. En el segundo combate, el 10 de abril, se hizo igual con los oficiales que se tomaron prisioneros y se le curaron todos los heridos; en el primer combate, los cinco heridos se le curaron y por la tarde, se le dejó en libertad. Se le dieron 48 horas para que subieran a recoger sus muertos. La forma de actuar del Che y los métodos aplicados por el ejército boliviano hacia los prisioneros de la guerrilla, son totalmente diferentes."
Hay un hecho que nos conmovió en el libro de Pombo, la noche del 8 de octubre estuvieron cerca de donde el Che estaba prisionero...
"Nosotros caminamos toda esa noche, cuando llegamos al obscurecer donde habíamos dejado el Che por la mañana, Villegas - Pombo - el Ñato y yo, tratamos de subir por la parte izquierda de la quebrada, fortuitamente encontramos a Begnino, Inti y Darío. Nos hicieron seña que no subiéramos, estaba todavía entre dos luces, bajamos otra vez por donde estaba el Che por la mañana y cuando ellos bajaron, ya oscuro, le preguntamos: "¿A que hora se retiró Fernando?" Y ellos nos responden: "¿No está aquí con ustedes?" Inmediatamente vino la preocupación.
El Che tenía la costumbre de darnos puntos de referencia, de decir: "Si alguien se pierde, la dirección que vamos a tomar es esta". En este caso, el día del combate del Yuro, dijo: "Nos vamos a dirigir al naranjal que pasamos hace unos días. Fuimos. Le dije a Benigno: "Vamos a dejar a Pombo de jefe del grupo". Benigno acepta que sea Pombo el jefe hasta encontrar a Fernando. Pero Pombo estaba herido, Alarcón estaba herido, Inti se sentía mal y el único que estaba mejor, que no estaba herido, era yo. Entonces, yo caminaba delante y daba instrucciones. En los barrancones de metros de profundidad que había, amarramos todas las sogas de las hamacas - las doce - y bajaba Villegas primero, después Benigno que estaba herido, después los otros compañeros. Yo subía a zafar las sogas y bajaba y así caminamos toda esa noche. A las 6 de la mañana acampamos, no podíamos continuar porque era una zona muy árida sin vegetación a unos 700-800 metros de donde estaba el Che, oíamos los guardias cantando, tocando guitarra, cuando iban a ingerir alimentos etc... Y todo el día lo pasamos ahí.
Por la mañana, habíamos oído la noticia de Radio Altiplano que es la Voz del Estado - por suerte para nosotros, el Che le había dado a Benigno un radiecito pequeño de bolsillo, diciéndole que oyera música para olvidar que estaba herido - ese radiecito nos sirvió para oír las noticias. Le dije a Benigno: "Dame el radio para oír las noticias". Mientras ellos se acostaban a dormir, a descansar, yo hago la primera guardia y, a las 8 de la mañana, oigo la noticia de que fue hecho prisionero en combate Ernesto Che Guevara, herido leve en las piernas, y describen todas las propiedades: trae unos protectores de los pies, los pies envueltos en unos pedazos de colcha, un par de medias de lana tejidas, después todas las propiedades que tenía en la mochila. Cuando oigo esto, no me queda duda de la veracidad de la noticia, le tiro una piedrecita a Pombo, lo despierto y le informo. En aquel momento, viramos la cara los dos para no vernos las lágrimas. Y despertamos al resto de los compañeros, le informamos lo que había y esperamos la una de la tarde.
A la una, esta misma emisora informa: "Ernesto Che Guevara, prisionero en combate, gravemente herido" y describe todas las propiedades, el vestuario, todo lo que el Che llevaba, menos los dos relojes Rolex, 20 mil dólares que le cogieron, el Diario y la pistola o sea que las cosas que se podían coger no aparecieron en la noticia. Ya ustedes ven como a esta altura del día, a la una de la tarde, ya están preparando la opinión nacional e internacional para el asesinato y a las ocho de la noche, dice: "Ernesto Che Guevara, muerto en combate" y describen las mismas propiedades.
Así ellos asesinan al Che. Para asesinarlo - la información que tenemos - es que ellos se valen... Gary Prado que es el jefe de la Sección que coge prisionero el Che, junto con este agente de la CIA, Rodríguez, reciben la orden de asesinar al Che.
Cuando salgo hacer contacto a Cochabamba para sacar a Villegas y al resto de los compañeros que están en el monte, tomo un avión con Inti. Se sienta en la parte izquierda, un teniente del ejército. Va conversando con un sacerdote - o al menos llevaba un crucifijo - jactándose de la muerte del Che, hablando de la valentía de Gary Prado, decía este teniente que Gary Prado había sido el que había rematado al Che, que los dos tiros que le aparecen al Che en el tórax, se lo había dado Gary Prado al Che con un revolver 38."
La muerte de Ñato
Hubo dos acciones combativas de nuestro grupo después de la caída del Che. Habíamos tomado un acuerdo, del que cayera herido, y no pudiera seguir caminando, había que rematarlo, no dejar que cayera vivo en manos del enemigo. Bueno, desgraciadamente, le tocó al Ñato. El Ñato estaba cerca de mí, vamos ganando una loma, viene a unos veinte metros detrás de mí, me paro para verlo, veo cuando cae, y le pregunto: "¿Te hirieron?" Me hace seña con la mano y me dice "Sí, sí, ven, que me jodieron". Voy, le levanto la camisa, le aprieto la parte inferior de la columna y veo que cede, voy a la superior y cede, lo tomo por las manos y le digo: "Empujate con los pies" y me contesta: "No puedo moverme". Pienso...la médula...Voy donde está Pombo, le digo: "El Ñato esta herido grave, tiene la columna vertebral partida en dos". Me dice "Ten cuidado con lo que tu vas a hacer, acuérdate que el Ñato es boliviano, vamos a consultar con Inti". Este nos dice que hay que cumplir con el compromiso. Me acerco a Ñato, se quita la canana, me da el Garand: "Dale el Garand mío a Benigno que la ametralladora de él se encasquilla". El está acostado boca abajo, con el pecho erguido y los brazos puestos así. Hablamos con él: "Bueno, hermano, desgraciadamente, tu no puedes seguir caminando, tenemos que cumplir el compromiso"... Lo único que hizo fue bajar la cabeza, ponerla sobre los brazos, y esperar que le diéramos el tiro en la cabeza. Así perdimos a ese compañero valioso, a Ñato. Creo que para nosotros fue uno de los momentos más duros, son los momentos duros que los hombres atraviesan en la guerra y que la guerra le impone a los hombres...Se lo digo honestamente, a veces, estamos por ahí conversando, en cualquier lugar, en la oficina, manejando el auto en la calle, y cae en la psiquis ese momento de la muerte de Ñato."
También es una prueba de los lazos que ustedes habían logrado con los bolivianos...
"Nosotros pudiéramos decir que el Ñato fue un hermano, no hubo un compañero que pudiera hablar mal del Ñato. El Ñato traía en su mochila todo tipo de agujas, hilo, pedazos de tela, pedazos de nilón, de cuero...Todo lo que el encontraba, lo echaba en la mochila y cuando a ti se te rompía una barca, mientras tu descansabas, el Ñato te la cosía, pegaba una puntilla a la bota, cosía las mochilas, las hamacas... Ese era el Ñato.
Yo diría que el Ñato en ese aspecto, en el aspecto de cooperación, fue el mejor hombre que el Che tuvo allí. A veces preguntaban: ¿Dónde está el Ñato?" "Está en la retaguardia, a fulano se le rompió la mochila y está cociendo la mochila". El Ñato era muy bueno, y, cuando veníamos solos ya, que no teníamos colcha, no teníamos nada, lo único que teníamos arriba era la ropa y el fusil y hacía un frío de hasta cero grado y éramos seis, nos acostábamos, el Ñato y yo, nos virábamos de espalda para darnos calor y así lo hacían también Benigno con Inti y Pombo con Darío.
Así que entre nosotros y el Ñato, nosotros y los bolivianos, hubo una compenetración muy grande, enorme. Recuerdo cosas...Inti por ejemplo, tenía una confianza extraordinaria en mi."
Cuando llegaron a Cochabamba, ¿Recibieron ayuda de quién?
"Del suegro del Inti desde que llegamos sobre las 10-11 de la noche. Llegamos a casa del suegro de Inti y, al otro día por la mañana, Inti me dejó allí, en Cochabamba y se trasladó a la capital, a La Paz. Yo me encargué entonces de los preparativos, de sacar a Villegas y el resto de los compañeros con la ayuda del suegro de Inti."
¿Qué pasó con el segundo intento de guerrilla?
"Hubo intento, sí, por razones ajena a nuestra voluntad, no se pudo cumplir eso."
Pero usted cumplió después otras misiones...
"Después, estuve en el 75-76 en Angola y 86-87-88 en Nicaragua."
¿ Con la experiencia que tiene, la vida que ha tenido, qué podría decir a un joven en el mundo de hoy ?
"Yo diría que las condiciones de antes no son las mismas de hoy, indudablemente. Tenemos que recordarnos que las luchas de América Latina, el apoyo que Cuba le dio a la lucha de América Latina, fue una respuesta al imperialismo, fue dándole una respuesta al imperialismo. Ustedes conocen que desde el triunfo de la Revolución, desde enero del 59, el imperialismo norteamericano se ha ensañado con la Revolución cubana. Y no es que a Cuba le guste la guerra, a nuestros dirigentes les guste la guerra ni que a Fidel le guste la guerra, ni matar a hombres. Pero si el imperialismo norteamericano desde el 59, ha estado contra Cuba, y todos los gobiernos, exceptuando a México, estuvieron apoyando al imperialismo contra Cuba, lo más lógico es que Cuba, cada vez que se formara un movimiento revolucionario, lo apoyara.
Y hoy que las condiciones no son esas, que hay gobiernos, estados, dirigidos por hombres que tienen vergüenza, que son patriotas y no son vendidos al imperialismo y que respetan la Revolución cubana, no podemos decirles que hay que tomar las armas, no podemos inculcarles aquello que hacíamos en los primeros años de la revolución, hoy cada uno es libre, el Che dijo que exoneraba a Cuba de toda responsabilidad salvo de aquella que emane de su ejemplo, el que quiera los ejemplos de Cuba, lo puede tomar pero nosotros no le recetamos a nadie lo que tiene que hacer. Cada país, cada pueblo que haga lo que entienda."
(Continúa mañana...)
FUENTE: "CUBA SOLIDARITY PROJECT" : http://perso.club-internet.fr/vdedaj/cuba/livre_che_es_00.html
Cuba vive, Cuba mide
Santiago Alba
Rebelión
Digo que voy a decir apenas dos palabras sobre Cuba o, mejor, sobre las cosas que decimos de ella.
Cada vez que entramos a discutir la estatura de la isla, incluso en el seno de la izquierda, aceptamos inevitablemente los términos del falso debate amañado por la derecha; es decir, concedemos que lo que verdaderamente importa, el metro de las adhesiones y las condenas, la prueba aritmética de su éxito o de su fracaso, tienen que ver con la respuesta a la pregunta cómo se vive en Cuba: si la cartilla se queda corta, si la vivienda encoge, si los cubanos "resuelven", si la prostitución aumenta, si los jóvenes no entran en los hoteles, si los "opositores" se asfixian.
A nadie puede extrañar que los enemigos de la Revolución, tan poderosos que hasta pueden ignorar el principio de no contradicción, utilicen este criterio estrechamente económico para condenarla mientras atribuyen el infierno de Haití o de Bolivia a obscuros atavismos culturales y piden paciencia -un plazo más, una década aún- a los que mueren de hambre en Guatemala o en la República del Congo; o mientras defienden, invirtiendo ahora el razonamiento, que la zozobra cotidiana de Iraq es el medio necesario para alcanzar el muy espiritual objetivo superior de la democracia. Más extraño es que los propios izquierdistas afinen sutilmente sus reservas (con majestuosísimos peros y dolientes decepciones) en el terrreno del más abstracto de los empirismos, desde la contabilidad y la experiencia, como si la Revolución fuese un experimento de laboratorio y no una revuelta aún sin ganar; y como si se tratase de contar -cuentas y cuentos- y no de resistir. Incluso los incondicionales de Cuba acaban tratando de compensar las dificultades innegables de los cubanos citando los innegables logros en materia de enseñanza, salud, deporte o investigación, sin darse cuenta de que la importancia de estas conquistas reside menos en su valor objetivo -indiscutible para sus beneficiarios- que en la diferencia de la que surgen. Y no deja de ser triste que finalmente los propios Estados Unidos, aunque sólo sea para combatirla, sean más sensibles a esta diferencia que algunos intelectuales que saben ser muy de izquierdas en Iraq, en Palestina o incluso en Nepal.
En otro sitio demostraré por extenso que Cuba es una lengua de tierra; y demostraré que es, al mismo tiempo, la última lengua de nuestros antepasados, la voz ya residual de los gigantes de 1789 y de los vencidos cíclopes de las guerras anticoloniales. Es una franja delgada, una uña, un cabello, un corcho en el mar, un cordel muy fino, muy frágil, quizás mal anudado, quizás debilitado, pero constituye el único hilo que aún nos recuerda el proyecto emancipatorio de nuestros mayores ilustrados, el último vestigio de la modernidad devorada por la biocracia del capitalismo.
Si Cuba cayera, si Cuba fuese pasada por las aguas, si se hundiera en la lava sin fronteras, no tendríamos ya ni siquiera un monte Ararat en el que volver a plantar las primeras viñas después del diluvio; si Cuba cayera, si Cuba dejase de alzarse como un escollo frente al aluvión, no sólo los cubanos: todos tendríamos que empezar desde cero, como si no hubiese habido ni Grecia ni Espartaco ni Bastilla ni nada.
Tendríamos que volver a empezar desde el Ancien Regime o incluso desde más atrás, contra Tiberio y contra Carlos V, contra Thiers y contra Mussolini, desde la aceptación natural -de nuevo- de la esclavitud, la teocracia y el racismo. Defender Cuba no es defender la sanidad pública y universal, la enseñanza gratuita, la cultura generalizada, la investigación pionera, la medicina solidaria y también la alimentación insuficiente, las viviendas estrechas, la escasez de gasolina, los apagones, la ejecución de delincuentes y el encarcelamiento de Raul Rivero, como si Cuba fuese un lote de criaturas inevitablemente ligadas entre sí o un conjunto floral nacido enrevesado de la misma tierra; defender Cuba es más bien defender esa diferencia -la llamemos socialismo o no- en la que se asientan los valores que siempre hemos defendido y que sobrevive (la diferencia) incluso a las cosas que no apoyamos o que no nos gustan.
No se trata, pues, de cómo se vive en Cuba sino de qué está en juego. ¿Cómo se vive? Digamos la verdad: se vive mal y de nada sirve a los que querrían vivir mejor saber que hay al menos 87 países en los que se vive peor. Pero, ¿qué está en juego? Está en juego no sólo la conservación de algunos milagros que se han convertido en costumbres y que tienen que ver con la igualdad y la fraternidad; están también en juego la libertad y la independencia en una trama universal de sumisiones injustas, humillantes y mortales. La diferencia cubana es inseparable de y está condicionada a la victoria en una guerra de liberación nacional que han perdido uno por uno todos los países de Latinoamérica y del mundo y que se viene librando en la isla, sin solución de continuidad, desde 1868, cuando Carlos Manuel de Céspedes proclamó la libertad de los esclavos en La Demajagua. Por esta diferencia sí, por esta independencia, condición de todo lo demás, también; por esta independencia-diferencia hay muchos cubanos que no sólo aceptan vivir mal sino que aceptarían vivir un poco peor; y medir sus angosturas desde nuestro salón, despreciando su sacrificio como inútil y hasta improcedente, es lo mismo que burlarnos de su superior conciencia política, su superior estatura moral y su superior dignidad humana. Cuba no habría sobrevivido 45 años si la Revolución, a la que no dejan desarrollarse económicamente, no hubiese triunfado intelectual y moralmente; es decir, si la mayor parte de los cubanos no tuviese menos presente cómo se vive en Cuba que lo que se están jugando allí.
Cuba es, pues, una trinchera a la que EEUU no permite ser un país. En las trincheras también se vive; en las trincheras la gente fuma, habla, se enamora, se ríe, escribe libros y silba canciones; y en una trinchera tan grande y tan hermosa, con tanta ceiba, tanto flamboyán y tanta palmera, con tanta inteligencia y tantas manos, a veces luchar es una fiesta.
En una trinchera, en todo caso, la claridad se mezcla con las sombras, el heroísmo con la normalidad más cenicienta. Nunca la paideia de la resistencia es tan completa como para evitar -frente a la presión radical del enemigo- las rendiciones individuales: los que desertan, los que buscan su propia ventaja en la apretura, los que acaban cediendo -pobrecitos- a la solución individual o al apaño privado. Pero en esta trinchera, en todo caso, la diferencia alienta y no se trata -lo diré rápidamente para ponerme a cubierto de la justa reprimenda de mi admirado Juan Jesús Rodríguez Fraile, que hace no mucho me hacía algunas certeras observaciones en estas mismas páginas- no se trata de una diferencia sólo de grado: no es que en Cuba se viva menos mal, se oprima menos, haya menos injusticia o menos violencia. Es verdad que desde la grada superior, donde no tenemos que disputarle ni la tierra ni las vacunas a un invasor, solemos tender a menospreciar las diferencias de grado, olvidando que un grado -a menudo menos- es en la mayor parte del planeta la diferencia que existe entre la vida y la muerte. Pero es que, en un sistema mundial de explotación e intercambio desigual, las diferencias favorables de grado sólo pueden entenderse como privilegios conquistados y defendidos a costa de los otros o como discontinuidades cualitativas reñidas contra un sistema de privilegios.
Menos mala, menos violenta, menos injusta, este menos de Cuba no es sencillamente la resta satisfecha de un cupo invariable, resignado, de máxima maldad; es en la historia la apertura cualitativa -la cierren o no- a otro mundo. Restar y resistir no es complacerse en una injusticia relativa: es atravesar el capitalismo, en las condiciones -sí- que todavía decide él, con un hilo de otro color; incubar en el ambiente más hostil que pueda imaginarse el huevo de otra lógica. Triunfe o no, la arrodillen o no, Cuba es al mismo tiempo de este mundo y de otro mundo; y ese otro mundo sólo podemos defenderlo allí, en esa roca, contra esas fuerzas, dentro de esas paredes. ¿Dónde si no? ¿Fuera de la historia? ¿Sin geografía ni armas ni memoria ni líbidos ni estrategias?
(Añadiré de paso que entiendo muy bien lo que invoca Juan Jesús Rodríguez Fraile con su imperativo de "querer siempre lo universal", pero quizás es mejor plantearlo de otra manera, al pie del árbol y no desde la copa. No, de ninguna manera y -aún más- todo lo contrario: hay que querer siempre lo más concreto: la tierra, la casa, el novio, los hijos, los geranios, el aire limpio, el agua corriente y hasta la luz eléctrica y comprender, al mismo tiempo, que nada de esto está individualmente asegurado -y precisamente porque no sería justo- si su disfrute no es formal y materialmente universalizable.
Esto es lo que Cuba ha entendido muy bien, aunque no pueda verificarlo del todo: la necesidad de defender simultáneamente lo universal (las estrellas y las leyes), lo general (la alimentación, la sanidad, la enseñanza) y lo colectivo (los medios de producción y, por ejemplo, los de transporte) en medio de un huracán mundial que ha privatizado ya no sólo los bienes generales y los bienes colectivos sino que está privatizando también los colores, las formas y la mismísima excelencia moral -que Kant asociaba a la visión de las estrellas. "Querer lo universal", "estar sólo pendiente de lo absoluto" y no admitir ni una sola concesión por debajo de esa ambición total, es sencillamente concedérselo todo a los más fuertes y quitárselo casi todo a los más débiles).
Si algo nos falta a los intelectuales europeos de izquierdas es un poco de modestia. Sentados en nuestro sillón, la nevera surtida y la habitación caldeada; o ligeros y apátridas, de avión en avión y de congreso en congreso, discutimos algunos pasajes de Marx o algunas líneas de Gramsci y nos preguntamos si en Cuba hay o no socialismo y cuánto y desde cuándo y hasta qué punto.
Algunos llegan a la conclusión irrefutable de que en la isla no hay socialismo y de que, en consecuencia, cualquier cosa que sea lo que haya allí, no vale la pena. Así que ceden la isla con todos sus habitantes al capitalismo estadounidense, que es la única alternativa realmente existente: si Cuba no es verdaderamente socialista, mejor dejarla caer junto a Haití o Nicaragua o El Salvador u Honduras. ¡Que se la queden ellos!
Ambiguos, reticentes, quisquillosos, puntillosos, bizantinos, más inteligentes que nuestros colegas caribeños, acabamos convirtiéndonos sin saberlo, sin quererlo, en el embrague del imperialismo. Porque nos resulta difícil aceptar que no somos nosotros, sino los cubanos, quienes tienen que decidir si la Revolución vale o no la pena; como nos resulta difícil aceptar que todavía hoy, cuarenta y cinco años después, no obstante todas las penalidades, contra todas las penurias, entre apagones y achuchones, la mayor parte de los cubanos no quiere entregar la isla, sea socialista o no, a los privatizadores de escuelas y de estrellas enrocados en Miami.
Incluso apoyar la Revolución es tan fácil, tan arrogante, tan inmodesto, como condenarla. Confieso que no la apoyo sino que me apoyo en ella. No la apoyo. En la trinchera, en las penosas condiciones de la resistencia, hay cubanos que claudican, que no pueden más, que se rinden, que se cansan, que desesperan y se inclinan por la solución individual; a ésos los compadezco, pues no puedo estar seguro de que no haría yo lo mismo en su lugar.
Pero a los otros, a los que aguantan, a los que "resuelven" y no reniegan, a los que saben lo que está en juego y aprietan los dientes, a los que no ceden, a los que admiten las dificultades e improvisan todos los días soluciones, a los que concentran en sus cuerpos el decoro -como decía Martí- que debería estar mejor repartido también entre los hombres; a los que se sienten cansados y no se rinden (y se ríen y se enamoran y escriben libros en la trinchera); a ésos los admiro locamente, insensatamente, y les doy las gracias.
Y si al final sólo quedara uno -porque vivir mal es siempre real, aunque no siempre verdadero-; si sólo un cubano en pie dijese "no" a los estadounidenses, la razón, la moral, la dignidad y la belleza estarían de su parte; y yo lo admiraría locamente, insensatamente, y le daría las gracias.
¿Cómo se vive? ¿O qué está en juego? "El verdadero hombre" -decía también José Martí- "no mira de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber". Eso quizás no es socialismo, pero es sin duda su condición irrenunciable. Parece mentira que todavía haya que empezar por ahí. Parece mentira que todavía haga falta explicar eso.
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=5985