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CUBA

La Habana, 27 Oct. Venpres.- Los bancos extranjeros con representación en

La Habana, 27 Oct. Venpres.- Los bancos extranjeros con representación en
Cuba comprenden este miércoles la prohibición adoptada en la isla a la
circulación de dólares estadounidenses desde el venidero día 8, dijeron
autoridades locales del sector.

El ministro presidente del Banco Central de Cuba (BCC),
Francisco Soberón, expuso la víspera en el programa radiotelevisado Mesa
Redonda Informativa que no se prevén respuestas adversas, a juzgar por la
reacción de los directivos de los 17 entes financieros internacionales
presentes aquí tras ser informados de la medida.

Soberón explicó que la iniciativa aprobada mediante la
resolución 80/2004 del BCC, y anunciada el lunes por el presidente Fidel
Castro, constituirá un factor de crecimiento para el turismo, sector
considerado la locomotora de la economía local.

Ahora los veraneantes (40 por ciento de ellos europeos) no
tendrán que preocuparse por cambiar a la divisa norteamericana, pues
directamente podrán adquirir la moneda local cubana con euros, dólares
canadienses, libras esterlinas o francos suizos.

De acuerdo con el documento difundido, desde el próximo mes
cesará el uso del dólar en transacciones comerciales en el territorio
nacional y será sustituido por el peso convertible, que se cambia uno a uno
con la moneda estadounidense.

A partir del 8 de noviembre al cambio de dólares de Estados
Unidos por peso convertible se le aplicará un gravamen del 10 por ciento,
del que estarán libres el resto de las divisas.

Para el ministro la medida, aplicada por el recrudecimiento de
la guerra económica de Washington contra el pueblo de Cuba, garantizará una
mayor soberanía financiera al país, por cuanto podrá controlar los flujos
monetarios además de contar con mejores posibilidades de programar la
emisión de billetes.

El experto consideró como una muestra de la incapacidad para
emitir criterios las reacciones del vocero alterno del Departamento de
Estado norteamericano Adam Ereli, quien expresó que la iniciativa de La
Habana ratifica el éxito de la política de bloqueo contra la isla
recrudecida por el gobierno de George W. Bush.

"Los muertos que vos matáis gozan de buena salud", dijo Soberón
y destacó que la Revolución Cubana es hoy más fuerte que nunca.

Nos sentimos felices y seguros de lo que se ha hecho, pues le
hemos dado un golpe contundente, que duele, añadió el banquero.

Asimismo expuso que internamente la medida ha tenido una
acogida favorable, pues hasta el mediodía de ayer las Casas de Cambio
(Cadeca) reportaban transacciones 30 veces superiores a las de una jornada
normal.

Este simple dato referido a las compras netas de dólares
(cambiados por pesos cubanos, a una relación de 26 por un dólar) refleja la
confianza del pueblo en su moneda y la comprensión de la medida aplicada en
respuesta a los obstáculos de Washington para impedir las operaciones
financieras externas de la isla.

Pero también, aseguró, se debe a la estabilidad del peso, que
durante los tres últimos años se mantuvo a una tasa fija de cambio.
Soberón indicó que también este martes se abrieron 10 veces más
cuentas bancarias en dólares que en un día normal, lo cual permitirá a sus
titulares extraer dinero en la divisa estadounidense o en pesos convertibles
(en paridad) sin pagar el gravamen del 10 por ciento establecido por la
resolución.

Fidel es como las águilas

Fidel es como las águilas

Sergio Ortiz
Rebelión
Me imagino la decepción de George W, de John F y de los gusanos de Miami, cuando alguien les sopló que Fidel Castro había caído. "¿Por fin lo derrocaron?", preguntaron mientras corrían a la heladera a buscar champán. "No, se resbaló y cayó", les habrán aclarado. En Argentina el dicho popular reza: "Un resbalón no es caída".

Cuando quedó claro que el jefe de Estado cubano había tenido un resbalón que le provocó fracturas en una rodilla y el brazo derecho, esos seudo defensores de los derechos humanos que se turnan cuatro años en la Casa Blanca hasta llenarse los bolsillos, volvieron a mostrar toda su inhumanidad. El portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, declaró que no le deseaban ninguna mejoría al líder cubano.

Es que los dirigentes norteamericanos son casi humanos. Parecen gente pero son genocidas. El peor de todos ellos ordena torturar a los detenidos en la base de Guantánamo, territorio usurpado a Cuba, y deja a los ciudadanos americanos sin vacunas. El demócrata que quiere desplazarlo de su sillón presidencial, agita ante las cámaras de TV que la hija del vice de su rival es lesbiana, como si fuera un delito.

Fidel Castro, en cambio, cuando el pueblo estadounidense estaba shockeado por el atentado a las Torres Gemelas, instantáneamente ofreció los hospitales cubanos, donación de sangre y el uso de sus aeropuertos. La diferencia está a la vista. Por eso Fidel es como las águilas que vuelan alto, entre las nubes. Aquellos dos candidatos a la presidencia son como las víboras, que reptan y nunca llegarán más alto que el suelo o un arbusto (valga el juego de palabras para Bush).

Estoy convencido que el estadista cubano es como las águilas. Recuerdo que en 2003 el movimiento indígena norteamericano lo premió con una pluma de águila, su mayor condecoración. Los indios norteamericanos, que tienen presos políticos como Leonard Peltier desde hace 28 años y una historia de sufrimientos, saben distinguir perfectamente entre los continuadores del Séptimo de Caballería y los amigos. Los pobres del Bronx, los pastores de la Paz del reverendo Lucius Walker y tanta gente progresista perseguida y detenida por años en EE.UU. como el periodista afroamericano Mumia Abu Jamal, también. Fidel es su amigo del alma y se habrán preocupado, como en Argentina y el resto del mundo, por las fracturas provocadas por ese resbalón en la plaza Ernesto Che Guevara, el 20 de octubre pasado.

Si hasta creo que el propio Che habrá querido levantarse de su mausoleo para correr a darle una mano a su hermano Fidel. Pero no hizo falta porque al punto se acordó que no estaba en Vallegrande sino en Cuba, donde la medicina de primer nivel es una conquista de todo el pueblo. Los médicos se ocuparían de ese paciente famoso como curan a los once millones de cubanos. Y como lo hacen gratuitamente con muchos miles de pacientes en Haití, Nicaragüa, Venezuela y otros países del Tercermundo. Ellos no son sólo expertos en el arte de curar sino también, y fundamentalmente, doctorados en humanismo revolucionario. ¿Dónde aprenden eso los cubanos? En toda la isla, de punta a punta, menos –por ahora- en la base de Guantánamo arrebatada por los malos vecinos en 1902. Allí los ocupantes enseñan otras cátedras: Torturas I, II, III y así hasta que los presos, sin abogados, revienten.

Una de las voces más brutales que resonaron fue la de Loyola de Palacio, la española del Partido "Popular" y vicecomisaria de la Unión Europea, quien declaró que espera que Fidel "muera cuanto antes y que espera estar viva para verlo". Pobre franquista. Que no apueste tanto a la muerte porque le puede pasar como a Celia Cruz, que también había hecho planes para volver a La Habana bailando salsa en festejo por la muerte del héroe y la parca la llamó antes a ella en Miami. O como también le pasó al difunto Jorge Más Canosa, presidente vitalicio de la Fundación Nacional Cubano-America y financista del terrorismo anticubano, otro que crepó antes que Castro.

Los cavernícolas que odian a Fidel confunden sus deseos con la realidad. Uno de los más preparados intelectualmente, Andrés Oppenheimer, ya sufrió flor de desengaño: publicó "La hora final de Castro" en 1993 pero desde entonces hasta hoy esa "hora" se estiró once años.

Varios medios en Argentina también usaron el accidente para fantasear con la derrota de la revolución cubana, como Clarín, que el 21 de octubre puso en tapa la foto de la caída y tituló "Fidel por el suelo".

Es al revés: esa circunstancia puso nuevamente por las nubes el aprecio que sienten millones de habitantes del planeta por el dirigente cubano. Las águilas a veces pueden volar bajo y hasta lastimarse, pero las víboras nunca podrán despegar del suelo. Las gallinas tampoco, a lo sumo escalan hasta el palo más elevado del gallinero y desde allí ensucian a las otras aves que dormitan un palito más abajo.

La diferencia entre los liderazgos de Estados Unidos y Cuba es notable. El film de Michael Moore, Farenheit 9/11, muestra cuando le dan la noticia del atentado del 11 de setiembre de 2001 a Bush, que se quedó sin saber qué hacer y después se escondió en una base militar. Fidel, inmediatamente después de sus fracturas, con el dolor en su rostro, pidió un micrófono, explicó lo sucedido, se puso en manos de los facultativos y se fue a la clínica, no sin antes pedir a los 25 mil concurrentes al acto político-cultural que siguieran con el programa. Ellos festejaban la graduación de más de 3 mil instructores de arte, otra proeza de la sociedad cubana, y nada debía empañar la fiesta. Ni siquiera las heridas del comandante en jefe.

Obviamente que algún día Fidel va a morir como todo ser humano. Un día las águilas también dejan de volar. Por suerte para eso falta mucho. El hombre llegará a ese momento con la rótula cosida en ocho pedazos pero con todas las ideas intactas. Por ahora se anticipa a su destino trabajando doce o más horas por día, para adelantar la labor y generar más conciencia revolucionaria en los cubanos. También le gana al tiempo, además de haber sobrevivido hasta ahora a diez administraciones imperiales que pasaron por el Salón Oval y a decenas de atentados terroristas planeados por la CIA. La votación del año pasado en la ONU contra el bloqueo la ganó 177 contra 3. Este año será igual.

La vida de un revolucionario, como dijo el Che, se consume al servicio del pueblo. Cuando Fidel no esté físicamente, es seguro que continuará más presente que nunca con sus enseñanzas en tanta gente, dentro y fuera de Cuba, incluso en aquella que no comparte sus ideas pero respeta su opción de vida y lo valora como estadista. En cambio a Bush, lo seguirán maldiciendo en todos los idiomas. Es más, ya lo insultan, como indican las encuestas sobre el desprestigio de Estados Unidos en todo el planeta. ¿Quién es el que está muerto, políticamente, entonces, y agoniza bajo una montaña de dólares y misiles?.

Los que han festejado las heridas de Fidel no son cristianos, aunque se golpeen el pecho y vayan a misa todos los domingos. Los marxista-leninistas, los antiimperialistas, los tercermundistas, los humanistas en suma, no nos hubiéramos reído si el que se caía y rompía varios huesos era Juan Pablo II, por más diferencias políticas e ideológicas que tenemos con el Vaticano.

* Secretario General del Partido de la Liberación (PL) de Argentina, miembro del MAP y de MIL POR CUBA

Notas acerca de las medidas cubanas respecto al dólar americano

Notas acerca de las medidas cubanas respecto al dólar americano

Michael A. Lebowitz
Rebelión
Las medidas anunciadas por el gobierno cubano ayer respecto al uso y circulación del USD en Cuba son el último de una serie de esfuerzos por enfrentar los serios problemas que la economía cubana enfrenta. Medidas anteriores relacionadas al USD incluyen (a) el reemplazo de la moneda americana que circulaba por moneda cubana convertible, (b) el reemplazo del USD el año pasado en las transacciones entre empresas cubanas y la restricción de éstas a pesos cubanos convertibles, y (c) el cierre temporal en mayo de las tiendas en dólares y la subida de precios de los artículos al consumidor que se vendían en dólares en un 10 a 30%. La última decisión fue la de eliminar el dólar de la circulación al determinar que sólo se puede comprar con dinero cubano convertible. Medida que empezará a aplicarse el 8 de noviembre, pagándose un 10% de impuesto en la conversión.(bajando de esta manera el valor en Cuba del dólar estadounidense en relación a otras monedas fuertes). Este impuesto refleja el riesgo que corre Cuba en las transacciones internacionales en dólares por la interferencia de Estados Unidos.
Los factores económicos básicos que están en el origen de esta medida incluyen el aumento del costo del petróleo (qué probablemente es significativamente superior al que proyectó el presupuesto público cubano), el declive del dólar respecto del Euro y otras monedas fuertes, los continuos problemas en la producción y precios del azúcar y el significativo daño hecho a la economía cubana como resultado de los huracanes. Estos factores específicamente-económicos crean un gran problema en lo que se refiere a la capacidad de Cuba para importar bienes necesarios. El problema inmediato y más serio, sin embargo, es el efecto de las medidas gubernamentales adoptadas por Bush para destruir la economía cubana.

Ninguna acción emprendida por el gobierno cubano se entiende fuera del contexto de los esfuerzos del gobierno americano para acabar de una vez por todas con la Revolución cubana. Mientras los intentos para anular esta ‘afrenta ' a la hegemonía americana en el hemisferio ha sido una política continua de gobiernos americanos desde el comienzo de la revolución, ningún gobierno Estados Unidos ha perseguido esta meta de una manera tan tenaz como el gobierno de Bush y ha declarado públicamente su intención de lograrlo (sin tener en cuenta los efectos que pueda tener sobre el pueblo cubano)

En el contexto de un continuado bloqueo de los Estados Unidos, de la vigencia del Ley Helms-Burton, etcétera, el gobierno de los Estados Unidos anunció restricciones a las visitas de los cubanos residentes en Estados Unidos a sus familias en Cuba y restricciones en el envío de dinero a sus familiares desde los Estados Unidos. Ambas medidas amenazaron con disminuir de manera significativa el flujo de dólares estadounidenses hacia Cuba y estas medidas fueron el contexto para la respuesta que dio Cuba en mayo incrementando los precios de los artículos importados. Mientras estas restricciones en Estados Unidos han sido muy publicitadas ( y son fuente de malestar entre los cubanos residentes en Estados Unidos), ellas son parte de un paquete más grande de medidas que incluye la multa de 100 millones de dólares que tuvo lugar en mayo, por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos, contra el Banco más grande de Suiza (USB) por transferir dólares a Cuba; el establecimiento de una fuerza de tarea para restringir el flujo de moneda extranjera hacia Cuba y el operativo de esta semana en SERCUBA que incluyó el congelamiento de su capital en Estados Unidos. SERCUBA es una compañía que ha facilitado la transferencia electrónica de fondos por parte de residentes en los Estados Unidos a cubanos. El propósito del gobierno de Bush es muy claro: “Estamos aislando financiera a SERCUBA para hacer más difícil al régimen cubano obtener las divisas que usa para oprimir a su propia gente y para mantener a su gobierno” explicó Juan Carlos Zárate, oficial estadounidense del Departamento del Tesoro el lunes 25 de octubre.

La nueva respuesta de Cuba es dramática. Tendrá efectos a largo plazo en la vida cotidiana de los cubanos y la decisión de adoptarlas revela que el gobierno cubano analiza como muy seria la situación. Remover en dólar de su uso en las transacciones de los consumidores con las empresas es consistente con los patrones de sus medidas previas: la necesidad de economizar los dólares y canalizar los dólares recibidos exclusivamente hacia las transacciones internacionales; tiene mucho sentido, entonces, en este aspecto, sustituir el dólar por el peso cubano convertible (que ya había estado sirviendo como substituto en las transacciones internas conjuntamente con el dólar), pero que no tenía valor fuera de Cuba. Lo más probable es que el dólar continuará circulando en la economía doméstica pero el 10% de impuesto que se deberá pagar al cambiarlo a peso convertible después del 8 de noviembre (y la posibilidad de que este impuesto pueda ser incrementado posteriormente) debe llevar a un desplazamiento significativo del dólar de la situación doméstica y su reemplazo por el peso covertible. El resultado de esta respuesta es la concentración de dólares estadounidenses donde son más necesarios para la economía cubana. Este proceso de cambio de dólar a peso cubano convertible va a ser especialmente crítico en el período anterior al 8 de noviembre.

¿Cuál será el efecto de las nuevas medidas de Cuba en los cubanos? En este punto sólo podemos intentar hacer algunas referencias razonables. Mientras el asunto del peso convertible se percibe más en el intercambio de bienes con el extranjero, en la medida en que el peso convertible es requerido para todas las compras de las empresas del Estado cubano, el peso convertible, debe ir sustituyendo al dólar en todas las transacciones y operaciones bancarias. Aunque el dólar no está prohibido. Cómo mencionamos anteriormente, es muy probable que permanezca en circulación en las transacciones personales y en las compras ilegales (por ejemplo, las que están relacionadas con artículos robados), en la medida en que la confianza en el peso convertible crece debe surgir una relación establece en su uso (el impuesto al dólar debería promover esto). De esta manera, si todo permanece igual, la medida debe resultar exitosa para establecer un nuevo balance en el futuro. Sin, embargo, la reacción inmediata de esta transición del dólar al peso convertible puede ser de incertidumbre y confusión. Esta será menor en la medida en que el gobierno cubano tenga éxito en convencer a la gente de que el peso convertible funcionará como depósito de valor.

Para la mayoría de los cubanos será una fuente de confianza el que ellos puedan convertir el peso nacional al peso convertible como lo han hecho en el pasado a la tasa de cambio que exista en los agro-mercado ( y en tasas parecidas). Para aquellos cubanos que reciben envíos regulares de dólares de familiares en el extranjero es muy probable que las restricciones de los Estados Unidos y las nuevas medidas del gobierno cubano de restringir y poner un impuesto al dólar (y la promoción de que los envíos se hagan en otra moneda que no sea el dólar) llevarán a un cambio significativo en los envíos que tenderán a hacerse en otras monedas fuertes, por ejemplo, el dólar canadiense. Y esto incrementará la dificultad de monitoreo del gobierno de los Estados Unidos.

Aquellos cubanos que serán afectados de manera más negativa serán aquellos que han acumulado grandes cantidades de dólares por actividades ilegales. Ellos estarán renuentes a cambiarlos por temor a ser descubiertos. Aquellos que no quieran llevar sus reservas de dólares a los bancos para convertirlos y que no sean capaces de lavarlos sufrirán una pérdida del 10% en dólares a partir del 8 de noviembre. En este sentido hay una obvia oportunidad para monitorear actividades ilegales, tanto en términos de artículos de la economía informal que se nutre de propiedad estatal robada, como también para controlar la interferencia de gobiernos extranjeros.

La transición a una nueva situación estable puede que no llegue fácilmente y hay muchas oportunidades para la incertidumbre y perturbaciones, tanto en el plano interno como en el externo como resultado del impacto de las nuevas medidas. Por esta razones importante enfatizar el asunto del tiempo. El aceleramiento de las medidas de Bush en contra de Cuba reflejan en parte su intención de ganar los votos electorales de la Florida, el tiempo de las medidas implementadas por Cuba (y los efectos a corto plazo de éstas) pueden de igual manera reflejar los efectos destructivos de las políticas de Bush hacia todos los ciudadanos de los Estados Unidos (pero especialmente hacia los cubanos residentes en los Estados Unidos).

Finalmente, aunque las nuevas medidas monetarias de Cuba puedan resolver la crisis económica inmediata que Cuba enfrenta, mientras la política de los Estados Unidos continúe de la misma manera, estas nuevas medidas, por sí mismas, pueden hacer poco por resolver los serios problemas mencionados más arriba. Es más, cada cubano sabe que la reelección de Bush promoverá una mayor aceleración del ataque contra la revolución cubana.

26 de octubre 2004

Cuba recobra la plena soberanía sobre su moneda

Cuba recobra la plena soberanía sobre su moneda

Afirmó Fidel ayer en enérgica respuesta de la Isla ante el intento de Estados Unidos de aislarla financieramente. Rechazada cualquier acusación de vínculo con el lavado de dinero. Emite Banco Central de Cuba resolución que establece el uso obligatorio del peso convertible nacional en las operaciones comerciales internas de los establecimientos que operan en divisas

Agnerys Rodríguez Gavilán, Julieta García Ríos, Amaury E. del Valle, Ricardo Ronquillo y Norges Martínez

“Hay unos miserables que quieren ahogarnos con unos millones de dólares, pero va a ser difícil. Toda esa mano de locos desesperados no acaban de entender lo que es Cuba. Están desesperados de la cadena de derrotas que le hemos propinado. Les aseguro que no podrán”.
Con estas palabras resumió el Comandante en Jefe Fidel Castro, el espíritu de las decisiones tomadas por el país tras las recientes medidas implementadas por el gobierno de Estados Unidos, con el objetivo de arreciar el cerco sobre Cuba y aniquilar por la presión y el estrangulamiento a la Revolución.
Resulta que al Imperio se le acaba de ocurrir el diabólico invento de que Cuba no pueda usar los dólares que se gana honradamente en sus operaciones comerciales. Además, pretenden atemorizar a todos los bancos extranjeros que tienen relaciones financieras con la Isla. Y, por si no bastara la prohibición de viajar al país, enviar la ayuda monetaria que deseen a sus familiares, ahora suman a la cadena de angustias de los cubanos residentes en Estados Unidos, la cruel medida de que si logran enviar remesas, estas deberán ser en otra moneda.
Vamos a llevar la lucha contra estas “pérfidas”, “desvergonzadas”, “diabólicas” y “descaradas” arbitrariedades con la sabiduría necesaria, expresó Fidel.
“Somos un país de Patria o Muerte, con un suficiente número de ciudadanos que no querrá volver al pasado ni a lo que existe en otros lugares del mundo”.
Para contrarrestar las recientes locuras de la administración de Bush, fuertemente presionado por la mafia terrorista de Miami, nuestro Gobierno adoptó la Resolución No.80/2004 del Banco Central de Cuba, la cual establece que a partir del 8 de noviembre próximo todas las operaciones de compra y venta que se realicen en los establecimientos que operan con divisas, serán en pesos convertibles cubanos.
Con esta medida, el país busca protegerse de las constantes acciones de Estados Unidos encaminadas a entorpecer sistemáticamente los flujos financieros externos de la nación, lo cual causa graves daños económicos y crea serios riesgos para el ejercicio de una normal actividad financiera internacional.
Fidel consideró que han tomado una decisión que no puede catalogarse de otra forma que de “estúpida”. “Es lo menos que se puede decir para no ofender. Ahora complicarán su relación con el resto del mundo, mientras nosotros con nuestra decisión cobramos plena soberanía sobre la moneda”, indicó.
Seguidamente añadió que la Revolución no olvida a aquellos que tienen un salario modesto. Apuntó que satisfacen todos los logros sociales de estos años: mortalidad infantil más baja que Estados Unidos, el arte y la cultura, y todo lo que es calidad de vida del pueblo.
“Porque no somos nosotros los que nos ponemos a inventar cosas para crearle dificultades a las personas, ni los que ponemos obstáculos al dólar. Son ellos los que han creado todos estos problemas.
“Pero que no se hagan ilusiones. Que no se crean que van a hacer lo que les dé la gana; que no imaginen que este país puede ser devorado, así, sin más, ni que puede ser matado de hambre, ni que le podrán robar el fruto de su trabajo. Que no se imaginen ninguna de esas cosas con Cuba, porque más de una vez se han equivocado, y se van a seguir equivocando por ese camino con estos inventos”.
EL ORO DEL LAVADO ES DE ESTADOS UNIDOS
En la Mesa Redonda de ayer intervinieron Francisco Soberón Valdés, ministro presidente del Banco Central de Cuba; Carlos Valenciaga, miembro del Consejo de Estado y Rogelio Polanco, director de Juventud Rebelde.
Sobre la acusación por lavado de dinero, Soberón dijo que la ironía más grande que uno puede imaginarse es a Estados Unidos hablando de lavado de dinero, cuando el 50 por ciento del dinero ilegal del mundo se lava en bancos norteamericanos.
El Ministro aseveró que alrededor de unos 500 000 millones de dólares al año, de cifras superiores a los 800 000 millones, son “limpiados” en las instituciones financieras de esa nación. “La medalla de oro del lavado de dinero no hay quien se la quite a Estados Unidos”, aseguró.
HONRADEZ CONTRA DESCARO
“Es el colmo del descaro que nuestro país no pueda usar los dólares que gana honradamente”, expresó Fidel al referirse a la diabólica medida del gobierno de Estados Unidos, en su intento de aislar financieramente a Cuba.
El líder de la Revolución desenmascaró las maniobras diversionistas de la administración Bush, al asegurar que Cuba es la única nación del mundo a la cual no se le pueda remitir por las vías normales y reconocidas internacionalmente una ayuda.
Convencido de que la nueva patraña y las medidas adoptadas por Cuba para enfrentarla son complejas e incluyen una serie de importantes detalles, Fidel recabó mucha paciencia por parte de nuestro pueblo, con el compromiso de que se ofrecerá la mayor información y seguimiento del tema por las más diversas vías.
“No va a haber ningún rollo. A nadie se le va a quitar nada de lo que se ganó honradamente. Lo estamos advirtiendo con tiempo para que quienes remiten dinero a Cuba, lo hagan en euros, en dólar canadiense, en otra moneda”, agregó.
CUBA NO ESTÁ SOLA
Cuba, a pesar de esto, no se va a quedar sola, aseguró Fidel. El país tiene amigos, agregó, que en determinados momentos lo ayudan, con los cuales se puede contar.
También sostuvo que contamos con ingresos diversos. Todo ese dinero, afirmó, va a un fondo que crea los recursos de que el país dispone para comprar lo que haya que comprar.
Igualmente expresó que estos fondos que ahora se tratan de manipular por la propaganda de la mafia miamense, son utilizados muchas veces para pagar negocios de Cuba como el que se sostiene con una cantidad significativa de agricultores norteamericanos.
Estas compras suponen un ahorro significativo para la nación, pues por las circunstancias cambiantes de la economía mundial, en especial los altos precios del petróleo, los costes de flete muchas veces se han duplicado.
“Se ha ido pagando al día y al contado, todo lo que se ha comprado. Somos el único país obligado a realizar esos pagos en tiempo real”, agregó.
Con esa convicción de nuestro lado, Cuba no va a plegarse a las nuevas exigencias de Estados Unidos, ni a claudicar ante políticas cínicas, desvergonzadas, criminales e impotentes, que intentan rendirnos por hambre.
“Lo que están haciendo es creando más problemas de todo tipo, sentenció. Y no pretendan después achacarle ninguna responsabilidad a Cuba. La suerte de este país está echada hace rato. No hay nada que nos pueda intimidar. Ni nada que nos pueda amenazar”.

La CIA y la mafia conspiran contra Cuba

La CIA y la mafia conspiran contra Cuba

“Pretenden derrocar al comandante Fidel Castro y aplastar a su pueblo”
afirma Gilda Chacon Bravo «en la foto» embajadora volante de la Central de
Trabajadores de Cuba para el ASIA y OCEANÍA., escribe desde Sydney el
corresponsal de ANNCOl, Ernesto Almario.

22.10.2004 [Luis Ernesto Almario/ANNCOL/Syney-Australia] La mas contundente
defensa de los postulados socialistas del gobierno revolucionario que enarbola
el gobierno de Fidel Castro en Cuba, hizo aquí Gilda Chacon Bravo embajadora
volante de la Central de Trabajadores de Cuba para el ASIA y OCEANÍA.

La dirigente sindical con rango de embajadora volante de la CTC de Cuba fue
enfática en afirmar que su pueblo preferiría morir de pie en defensa de su
patria que vivir de rodillas ante el imperialismo norteamericano.

Fustigó el bloqueo económico que durante 45 años ha soportado su pueblo del que
dijo “nos han cercado para morir de hambre y sin medicinas pretendiendo los
gringos liquidarnos pero ni ayer ni ahora ni nunca nos aplastaran”.

Todo ha sido orquestado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la
CIA y la mafia camuflada en la Fundación Cubana Americana con sede en Miami
desde donde se pretende legislar y gobernar a un pueblo soberano y
libre .

Aseguro que agentes infiltrados de la CIA mimetizados en fantasmas
organizaciones sindicales están arrestados y prisioneros por actividades
terroristas y no por actividades sindicales como pretenden presentar los medios
transnacionales de información.

Señalo con nombre propio a los agentes de la CIA Pedro Pablo Pérez y Elisario
Sánchez como cabeza visibles de la banda de criminales integrada por siete que
están prisioneros por el gobierno revolucionario.

Abogó de igual manera que la ONU en las deliberaciones previstas para el 28 de
octubre levante ese bloque que los Estados Unidos a mantenido a lo largo de 45
años para matar de hambre al pueblo Cubano.

Reveló también que en Cuba la prostitucion la droga las bandas de criminales que
antes de la revolución azotaran la isla se escaparon para Miami y ahora socavan
y conspiran con la anuencia norteamericana a su pueblo.

Dijo también que no le quepa al mundo la menos duda que el pueblo cubano está
con su comandante Fidel Castro apoyándolo en su mandato por que de no ser así la
revolución socialista en Cuba hubiera desaparecido tiempo atrás.

La embajadora volante de la Centra de Trabajadores cubanos realiza una gira de
solidaridad por Australia organizada por AMWW y se encuentra aquí en Sydney
invitada por la CFMEU que orienta el líder de los trabajadores en NSW
Andres Ferguson.

La dirigente cubana se reunió aquí también con dirigentes de la comunidad latina
entre los cuales figuran activistas del MIR de Chile, Tupamaros del Uruguay,
Montoneros de la Argentina, de los Círculos Bolivarianos de Venezuela, del
Movimiento Bolivariano por una Nueva Colombia, en su mayoría
exiliados aquí.

www.anncol.org

Carta del compañero Fidel a sus compatriotas

Carta del compañero Fidel a sus compatriotas

Queridos compatriotas:

Ayer 20 de octubre, al finalizar mi discurso en el acto de Santa Clara, fui afectado por una caída accidental. Algunas agencias cablegráficas y otros medios que transmiten noticias divulgaron varias versiones sobre las causas del accidente. Como protagonista y testigo afectado les puedo explicar con toda precisión las causas de lo ocurrido.

Yo había concluido mi discurso a los graduados como instructores de arte alrededor de las 10 de la noche. Varios compañeros del Partido y del Gobierno subieron a la tribuna para saludarnos. Entre ellos estaba Elián, como es habitual en determinados actos. Estuvimos allí varios minutos y de inmediato bajamos a reunirnos de nuevo, por la misma pequeña escalerita de madera que usamos para acceder a la tribuna, rápido por el pavimento de granito coloreado, y a sentarme en la misma silla que me asignaron antes de que llegara mi turno en la tribuna, y caminaba sobre el pavimento de granito a la vez que de vez en cuando saludaba a los entusiastas instructores y a más de 25 mil vecinos de la provincia de Villa Clara invitados al acto.

Cuando llegué al área de concreto, a unos 15 o 20 metros de la primera hilera de sillas, no me percaté de que había una acera relativamente alta entre el pavimento y la multitud. Mi pie izquierdo pisó en el vacío, por la diferencia de altura con relación al área donde estaban situados los participantes en sus respectivas sillas. El impulso y la ley de gravedad, descubierta hace tiempo por Newton, hicieron que al dar el paso en falso me precipitara hacia adelante hasta caer, en fracción de segundos, sobre el pavimento. Por puro instinto, mis brazos se adelantaron para amortiguar el golpe; de lo contrario, mi rostro y mi cabeza habrían chocado fuertemente contra el piso.

No se podía culpar a nadie. Era absolutamente mía la responsabilidad. Al parecer, la emoción de ese día lleno de creaciones y simbolismos explica mi descuido.

Lo demás que ocurrió en los siguientes minutos es de sobra conocido. Mi mayor dolor en ese instante era la idea del sufrimiento de aquella masa de jóvenes graduados y de los villaclareños invitados a tan bella y emocionante actividad.
Apenas podía moverme. Y después de muchos obstáculos, en medio de aquella consternación, pude ser introducido en la parte trasera del automóvil en que viajaba y no en el jeep que solicité. No apareció allí ni uno solo. Nos dirigimos hacia la casa que me había sido asignada, para realizar una primera observación de los daños ocasionados por la caída; al fin y al cabo, era poco lo que podía hacerse allí.

Apareció una ambulancia, decidimos utilizarla para trasladarme a la capital. Evidentemente, los dolores y los síntomas indicaban la necesidad de análisis profundos y posibles intervenciones quirúrgicas de modo inmediato. Tendido sobre una camilla me trasladaron en la ambulancia hacia la capital.

No voy a omitir que junto a varios médicos muy competentes y varios compañeros, como Carlitos y otros, apretujados en aquella ambulancia, a pesar de algunos baches, fue cómodo y agradable. Algunos analgésicos habían sido suministrados, y en cierto modo aliviaron al paciente de agudos dolores.

Nos pusimos a trabajar en el camino. Llamamos a nuestra oficina y a diversos compañeros para que suministraran información sobre las reacciones internacionales, y comunicarles con precisión lo ocurrido. Se dieron instrucciones, se movilizaron medios técnicos y personal médico especializado, para disponer de las condiciones requeridas para las distintas variantes de afectación que se consideraban posibles.

Hasta el Presidente Hugo Chávez llamó apenas recibir la noticia. Conversó con Felipe y pidió comunicarse conmigo, lo que fue posible gracias a las comunicaciones inalámbricas, y a pesar de las dificultades de este tipo: son difíciles y se interrumpen con frecuencia por razones técnicas.

Pude conversar por la misma vía con los compañeros instructores reunidos en Santa Clara. Les pedí encarecidamente que no suspendieran la fiesta organizada después del acto. Utilizando un celular puesto ante el micrófono donde estaban reunidos, les hablé directamente y transmití el mensaje.

Salimos de Santa Clara alrededor de las once de la noche. Llegamos hasta el Palacio de la Revolución. Cargado en camilla y al hombro de varios compañeros, fui conducido de inmediato a la pequeña instalación hospitalaria, con un mínimo de equipos necesarios para atender casos de emergencia. De inmediato, exámenes clínicos, radiografías, pruebas de sangre y otras investigaciones. Se pudo precisar que las complicaciones más importantes estaban en la rodilla izquierda y en la parte superior del brazo derecho, donde el húmero presentaba una fisura. La rótula estaba fragmentada en ocho pedazos. Yo podía observar cada una de las imágenes y los exámenes. De común acuerdo, los especialistas y el paciente, decidimos proceder a la inmediata operación de la rodilla, e inmovilizar el brazo derecho con un sencillo cabestrillo.

El proceso alrededor de la operación duró tres horas quince minutos. Los ortopédicos se dedicaron a reunir y ubicar cada uno de los fragmentos en los sitios que les correspondían a cada uno de ellos y, como tejedores, proceder a unirlos sólidamente, cosiéndolos con fino hilo de acero inoxidable unos y otros. Un trabajo de orfebrería.

El paciente les solicitó a los médicos no le aplicaran ningún sedante, y utilizaron anestesia por vía raquídea. El anestésico por vía raquídea adormece totalmente la parte inferior del cuerpo y mantiene intacto el resto del organismo. Les explicó que dadas las circunstancias actuales era necesario evitar la anestesia general para estar en condiciones de atender numerosos asuntos importantes. Por ello, durante las horas mencionadas que duró el proceso, mantuvo el contacto con su jefe de despacho, también en las proximidades del salón de operaciones y vestido con la ropa estéril de los cirujanos. Así, todo el tiempo, continuó recibiendo informaciones y dando instrucciones sobre el manejo de la situación creada con el imprevisto accidente.

Finalizada la parte quirúrgica se procedió a enyesar la pierna izquierda, a la vez que en ese mismo momento se procedía a inmovilizar el brazo derecho.

Realmente, compatriotas, ha sido una experiencia inolvidable. Los especialistas y el paciente analizaron y coordinaron perfectamente bien lo que debía hacerse en las circunstancias concretas que está viviendo el país y sin perder un solo minuto.

Desde el mismo instante de la caída no he dejado de atender las tareas más importantes que me corresponden, en coordinación con todos los demás compañeros.

Deseaba transmitirles en la noche de hoy estas noticias. Evoluciono bien y no dejaré de comunicarme con ustedes. Les expreso mis más profundos agradecimientos por las pruebas de cariño y solidaridad que he recibido de ustedes en estos instantes.

Cada uno de los revolucionarios cubanos sabe lo que debe hacer en cada instante. ¡Hagámoslo!

Les ruego me excusen por tan largo mensaje.

Fidel Castro
Octubre 21 del 2004
7:35 pm

Digo que voy a decir apenas dos palabras sobre Cuba o, mejor, sobre las cosas que decimos de ella.

Cuba vive, Cuba mide

Santiago Alba
Rebelión

Digo que voy a decir apenas dos palabras sobre Cuba o, mejor, sobre las cosas que decimos de ella.

Cada vez que entramos a discutir la estatura de la isla, incluso en el seno de la izquierda, aceptamos inevitablemente los términos del falso debate amañado por la derecha; es decir, concedemos que lo que verdaderamente importa, el metro de las adhesiones y las condenas, la prueba aritmética de su éxito o de su fracaso, tienen que ver con la respuesta a la pregunta cómo se vive en Cuba: si la cartilla se queda corta, si la vivienda encoge, si los cubanos "resuelven", si la prostitución aumenta, si los jóvenes no entran en los hoteles, si los "opositores" se asfixian.

A nadie puede extrañar que los enemigos de la Revolución, tan poderosos que hasta pueden ignorar el principio de no contradicción, utilicen este criterio estrechamente económico para condenarla mientras atribuyen el infierno de Haití o de Bolivia a obscuros atavismos culturales y piden paciencia -un plazo más, una década aún- a los que mueren de hambre en Guatemala o en la República del Congo; o mientras defienden, invirtiendo ahora el razonamiento, que la zozobra cotidiana de Irak es el medio necesario para alcanzar el muy espiritual objetivo superior de la democracia. Más extraño es que los propios izquierdistas afinen sutilmente sus reservas (con majestuosísimos peros y dolientes decepciones) en el terrreno del más abstracto de los empirismos, desde la contabilidad y la experiencia, como si la Revolución fuese un experimento de laboratorio y no una revuelta aún sin ganar; y como si se tratase de contar -cuentas y cuentos- y no de resistir. Incluso los incondicionales de Cuba acaban tratando de compensar las dificultades innegables de los cubanos citando los innegables logros en materia de enseñanza, salud, deporte o investigación, sin darse cuenta de que la importancia de estas conquistas reside menos en su valor objetivo -indiscutible para sus beneficiarios- que en la diferencia de la que surgen. Y no deja de ser triste que finalmente los propios Estados Unidos, aunque sólo sea para combatirla, sean más sensibles a esta diferencia que algunos intelectuales que saben ser muy de izquierdas en Irak, en Palestina o incluso en Nepal.

En otro sitio demostraré por extenso que Cuba es una lengua de tierra; y demostraré que es, al mismo tiempo, la última lengua de nuestros antepasados, la voz ya residual de los gigantes de 1789 y de los vencidos cíclopes de las guerras anticoloniales. Es una franja delgada, una uña, un cabello, un corcho en el mar, un cordel muy fino, muy frágil, quizás mal anudado, quizás debilitado, pero constituye el único hilo que aún nos recuerda el proyecto emancipatorio de nuestros mayores ilustrados, el último vestigio de la modernidad devorada por la biocracia del capitalismo.

Si Cuba cayera, si Cuba fuese pasada por las aguas, si se hundiera en la lava sin fronteras, no tendríamos ya ni siquiera un monte Ararat en el que volver a plantar las primeras viñas después del diluvio; si Cuba cayera, si Cuba dejase de alzarse como un escollo frente al aluvión, no sólo los cubanos: todos tendríamos que empezar desde cero, como si no hubiese habido ni Grecia ni Espartaco ni Bastilla ni nada.

Tendríamos que volver a empezar desde el Ancien Regime o incluso desde más atrás, contra Tiberio y contra Carlos V, contra Thiers y contra Mussolini, desde la aceptación natural -de nuevo- de la esclavitud, la teocracia y el racismo. Defender Cuba no es defender la sanidad pública y universal, la enseñanza gratuita, la cultura generalizada, la investigación pionera, la medicina solidaria y también la alimentación insuficiente, las viviendas estrechas, la escasez de gasolina, los apagones, la ejecución de delincuentes y el encarcelamiento de Raúl Rivero, como si Cuba fuese un lote de criaturas inevitablemente ligadas entre sí o un conjunto floral nacido enrevesado de la misma tierra; defender Cuba es más bien defender esa diferencia -la llamemos socialismo o no- en la que se asientan los valores que siempre hemos defendido y que sobrevive (la diferencia) incluso a las cosas que no apoyamos o que no nos gustan.

No se trata, pues, de cómo se vive en Cuba sino de qué está en juego. ¿Cómo se vive? Digamos la verdad: se vive mal y de nada sirve a los que querrían vivir mejor saber que hay al menos 87 países en los que se vive peor. Pero, ¿qué está en juego? Está en juego no sólo la conservación de algunos milagros que se han convertido en costumbres y que tienen que ver con la igualdad y la fraternidad; están también en juego la libertad y la independencia en una trama universal de sumisiones injustas, humillantes y mortales.

La diferencia cubana es inseparable de y está condicionada a la victoria en una guerra de liberación nacional que han perdido uno por uno todos los países de Latinoamérica y del mundo y que se viene librando en la isla, sin solución de continuidad, desde 1868, cuando Carlos Manuel de Céspedes proclamó la libertad de los esclavos en La Demajagua.

Por esta diferencia sí, por esta independencia, condición de todo lo demás, también; por esta independencia-diferencia hay muchos cubanos que no sólo aceptan vivir mal sino que aceptarían vivir un poco peor; y medir sus angosturas desde nuestro salón, despreciando su sacrificio como inútil y hasta improcedente, es lo mismo que burlarnos de su superior conciencia política, su superior estatura moral y su superior dignidad humana. Cuba no habría sobrevivido 45 años si la Revolución, a la que no dejan desarrollarse económicamente, no hubiese triunfado intelectual y moralmente; es decir, si la mayor parte de los cubanos no tuviese menos presente cómo se vive en Cuba que lo que se están jugando allí.

Cuba es, pues, una trinchera a la que EEUU no permite ser un país. En las trincheras también se vive; en las trincheras la gente fuma, habla, se enamora, se ríe, escribe libros y silba canciones; y en una trinchera tan grande y tan hermosa, con tanta ceiba, tanto flamboyán y tanta palmera, con tanta inteligencia y tantas manos, a veces luchar es una fiesta.

En una trinchera, en todo caso, la claridad se mezcla con las sombras, el heroísmo con la normalidad más cenicienta. Nunca la paideia de la resistencia es tan completa como para evitar -frente a la presión radical del enemigo- las rendiciones individuales: los que desertan, los que buscan su propia ventaja en la apretura, los que acaban cediendo -pobrecitos- a la solución individual o al apaño privado. Pero en esta trinchera, en todo caso, la diferencia alienta y no se trata -lo diré rápidamente para ponerme a cubierto de la justa reprimenda de mi admirado Juan Jesús Rodríguez Fraile, que hace no mucho me hacía algunas certeras observaciones en estas mismas páginas- no se trata de una diferencia sólo de grado: no es que en Cuba se viva menos mal, se oprima menos, haya menos injusticia o menos violencia. Es verdad que desde la grada superior, donde no tenemos que disputarle ni la tierra ni las vacunas a un invasor, solemos tender a menospreciar las diferencias de grado, olvidando que un grado -a menudo menos- es en la mayor parte del planeta la diferencia que existe entre la vida y la muerte. Pero es que, en un sistema mundial de explotación e intercambio desigual, las diferencias favorables de grado sólo pueden entenderse como privilegios conquistados y defendidos a costa de los otros o como discontinuidades cualitativas reñidas contra un sistema de privilegios.

Menos mala, menos violenta, menos injusta, este menos de Cuba no es sencillamente la resta satisfecha de un cupo invariable, resignado, de máxima maldad; es en la historia la apertura cualitativa -la cierren o no- a otro mundo. Restar y resistir no es complacerse en una injusticia relativa: es atravesar el capitalismo, en las condiciones -sí- que todavía decide él, con un hilo de otro color; incubar en el ambiente más hostil que pueda imaginarse el huevo de otra lógica. Triunfe o no, la arrodillen o no, Cuba es al mismo tiempo de este mundo y de otro mundo; y ese otro mundo sólo podemos defenderlo allí, en esa roca, contra esas fuerzas, dentro de esas paredes. ¿Dónde si no? ¿Fuera de la historia? ¿Sin geografía ni armas ni memoria ni lívidos ni estrategias?

(Añadiré de paso que entiendo muy bien lo que invoca Juan Jesús Rodríguez Fraile con su imperativo de "querer siempre lo universal", pero quizás es mejor plantearlo de otra manera, al pie del árbol y no desde la copa. No, de ninguna manera y -aún más- todo lo contrario: hay que querer siempre lo más concreto: la tierra, la casa, el novio, los hijos, los geranios, el aire limpio, el agua corriente y hasta la luz eléctrica y comprender, al mismo tiempo, que nada de esto está individualmente asegurado -y precisamente porque no sería justo- si su disfrute no es formal y materialmente universalizable.

Esto es lo que Cuba ha entendido muy bien, aunque no pueda verificarlo del todo: la necesidad de defender simultáneamente lo universal (las estrellas y las leyes), lo general (la alimentación, la sanidad, la enseñanza) y lo colectivo (los medios de producción y, por ejemplo, los de transporte) en medio de un huracán mundial que ha privatizado ya no sólo los bienes generales y los bienes colectivos sino que está privatizando también los colores, las formas y la mismísima excelencia moral -que Kant asociaba a la visión de las estrellas. "Querer lo universal", "estar sólo pendiente de lo absoluto" y no admitir ni una sola concesión por debajo de esa ambición total, es sencillamente concedérselo todo a los más fuertes y quitárselo casi todo a los más débiles).

Si algo nos falta a los intelectuales europeos de izquierdas es un poco de modestia. Sentados en nuestro sillón, la nevera surtida y la habitación caldeada; o ligeros y apátridas, de avión en avión y de congreso en congreso, discutimos algunos pasajes de Marx o algunas líneas de Gramsci y nos preguntamos si en Cuba hay o no socialismo y cuánto y desde cuándo y hasta qué punto.

Algunos llegan a la conclusión irrefutable de que en la isla no hay socialismo y de que, en consecuencia, cualquier cosa que sea lo que haya allí, no vale la pena. Así que ceden la isla con todos sus habitantes al capitalismo estadounidense, que es la única alternativa realmente existente: si Cuba no es verdaderamente socialista, mejor dejarla caer junto a Haití o Nicaragua o El Salvador u Honduras. ¡Que se la queden ellos!
Ambiguos, reticentes, quisquillosos, puntillosos, bizantinos, más inteligentes que nuestros colegas caribeños, acabamos convirtiéndonos sin saberlo, sin quererlo, en el embrague del imperialismo. Porque nos resulta difícil aceptar que no somos nosotros, sino los cubanos, quienes tienen que decidir si la Revolución vale o no la pena; como nos resulta difícil aceptar que todavía hoy, cuarenta y cinco años después, no obstante todas las penalidades, contra todas las penurias, entre apagones y achuchones, la mayor parte de los cubanos no quieren entregar la isla, sea socialista o no, a los privatizadores de escuelas y de estrellas enrocados en Miami.

Incluso apoyar la Revolución es tan fácil, tan arrogante, tan inmodesto, como condenarla. Confieso que no la apoyo sino que me apoyo en ella. No la apoyo. En la trinchera, en las penosas condiciones de la resistencia, hay cubanos que claudican, que no pueden más, que se rinden, que se cansan, que desesperan y se inclinan por la solución individual; a ésos los compadezco, pues no puedo estar seguro de que no haría yo lo mismo en su lugar.

Pero a los otros, a los que aguantan, a los que "resuelven" y no reniegan, a los que saben lo que está en juego y aprietan los dientes, a los que no ceden, a los que admiten las dificultades e improvisan todos los días soluciones, a los que concentran en sus cuerpos el decoro -como decía Martí- que debería estar mejor repartido también entre los hombres; a los que se sienten cansados y no se rinden (y se ríen y se enamoran y escriben libros en la trinchera); a ésos los admiro locamente, insensatamente, y les doy las gracias.

Y si al final sólo quedara uno -porque vivir mal es siempre real, aunque no siempre verdadero-; si sólo un cubano en pie dijese "no" a los estadounidenses, la razón, la moral, la dignidad y la belleza estarían de su parte; y yo lo admiraría locamente, insensatamente, y le daría las gracias.

¿Cómo se vive? ¿O qué está en juego? "El verdadero hombre" -decía también José Martí- "no mira de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber". Eso quizás no es socialismo, pero es sin duda su condición irrenunciable. Parece mentira que todavía haya que empezar por ahí. Parece mentira que todavía haga falta explicar eso.

Estado general de salud de Fidel es bueno

Companheiros :
Acabo de receber esta nota de Cuba.
Abraços,

Marly

Sent: Thursday, October 21, 2004 1:55 PM
Subject: Estado de salud de Fide

Estado general de salud de Fidel es bueno

Nota Informativa

El examen médico confirmó lo que el propio Comandante en Jefe pronosticó, tras la caída accidental después del acto de ayer: fractura en la rodilla de la pierna izquierda y fisura en la parte superior del húmero del brazo derecho, que recibirán el tratamiento correspondiente.

Su estado general de salud es bueno, y su estado de ánimo excelente. Se informará sobre este tema, por razones obvias, lo estrictamente indispensable.

Él mismo indicó se elaborara esta nota. Pidió agradecieran en su nombre las innumerables muestras de preocupación y solidaridad recibidas de la población. La exhorta a mantener la tranquilidad; considera que muy pronto estará restablecido, y pidió se informara que está en condiciones de seguir atendiendo las cuestiones fundamentales, en estrecha cooperación con la Dirección del Partido y del Estado.

Octubre 21 del 2004
3:14 a.m.