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"Yo lancé prisioneros al mar"

Impactante testimonio


"Yo lancé prisioneros al mar"



Por: Julio Oliva García – Octubre 13 de 2004.

En el interrogatorio del juez Juan Guzmán, Pinochet culpó a sus subordinados de las violaciones a los derechos humanos, gesto que tuvo como respuesta la reacción de Manuel Contreras Sepúlveda -"nos dejó solos"- y la ruptura mayor del pacto de silencio que existía al interior de los organismos de seguridad y los uniformados que participaron en los crímenes. Este es un relato de esa nueva ventana abierta a la verdad.

Manteniendo su identidad en anonimato, por las obvias repercusiones que puede tener su testimonio, un ex uniformado relató las labores que cumplieron, por órdenes directas de Pinochet, para hacer desaparecer los cuerpos de prisioneros políticos que se encontraban enterrados clandestinamente en terrenos de las Fuerzas Armadas. En esta ocasión le llamaremos "Claudio Carvajal".



En los casos, que por estos días adquirieron actualidad cuando el juez Guzmán encontró rieles utilizados en el delito, han sido procesados diversos miembros del Ejército, como los suboficiales en retiro Juan de Dios Alberto González Dubó, René Meier Chávez, Sergio Castro Cano, Marco Cáceres Rivera y Rigoberto Saavedra Navarro, a quienes se les acusó de obstrucción a la justicia por negarse a aportar antecedentes sobre estos verdaderos "vuelos de la muerte". En este caso, que investiga los secuestros de Calle Conferencia y el asesinato de la dirigente comunista Marta Ugarte, también están procesados Manuel Contreras Sepúlveda, el ex jefe de la Brigada de Inteligencia Metropolitana de la DINA Carlos López Tapia, los pilotos Emilio de la Mahotiere, Antonio Palomo, Oscar Vicuña y Luis Felipe Polanco, y el ex jefe del Comando de Aviación del Ejército Carlos Mardones Díaz.

El caso de Marta Ugarte y las órdenes de Germán Barriga.

Según el Informe Rettig, Marta Ugarte, integrante del comité central del PC, fue detenida en la vía pública el 9 de agosto de 1976 y llevada al centro de represión de Villa Grimaldi, en Santiago, donde murió a consecuencias de las torturas cuando tenía 42 años. Su cuerpo fue lanzado al mar, pero las precauciones que sus captores tomaron para hacerla desaparecer fueron débiles y su cadáver fue encontrado semidesnudo y dentro de un saco amarrado a su cuello con un alambre, en la playa de La Ballena, sector los Molles en La Ligua, el 9 de septiembre de ese mismo año.



La autopsia determinó que Marta Ugarte, secretaria de Mireya Baltra cuando ésta fue parlamentaria, sufrió en vida una luxo fractura de columna, traumatismo toráxico abdominal con fracturas costales múltiples, ruptura y estallido del hígado y del bazo, luxación de ambos hombros y cadera y una fractura doble en el antebrazo derecho.



Un ex agente que entrega su versión de los hechos afirma que laboró en la Brigada Tucán a cargo de coronel de Carabineros Germán Barriga Muñoz y que en 1976 le correspondió amarrar con alambres a un trozo de riel de tren a Marta Ugarte Román, para luego subirla a un helicóptero Puma del Ejército. El aparato -con piloto, copiloto y un agente- se dirigió hacia la costa para lanzar su "equipaje" al mar.



Barriga Muñoz, procesado en múltiples casos de secuestrados, usaba el alias de "Don Jaime" y siguió siendo parte de la CNI luego de la disolución de la DINA. Aparece implicado en las desapariciones de Alfredo Rojas Castañeda, Carlos Lorca, Ricardo Lagos, Exequiel Ponce, Carolina Wiff, Mireya Rodríguez Díaz, Rosa Solís Poveda y Michelle Peña Herrera, embarazada de varios meses.

"Operación Puerto Montt".

Con el código "Puerto Montt", la DINA designaba a los ejecutados que serían lanzados al mar, y que entre 1974 y 1978 pudieron ser unos 500 prisioneros, lo que lleva a afirmar con mucha seguridad a Manuel Contreras que "los desaparecidos no existen, están muertos".



Luego de tomada la decisión por Contreras, Espinoza, Moren Brito, Ferrer Lima y Miguel Krassnoff, la operación era realizada con el apoyo de pilotos y mecánicos del Comando de Aviación del Ejército, quienes ponían a disposición sus conocimientos en el manejo de los helicópteros Puma, como el que fuera utilizado en la denominada Caravana de la Muerte. De hecho, tres de estos pilotos participaron en ambas acciones: Antonio Palomo, Emilio de la Mahotiere y Luis Polanco.



"Claudio Carvajal" cuenta que "desde los sacos paperos sobresalían las pantorrillas y los pies. A las mujeres se les veían los zapatos con tacones altos o bajos. A veces se les asomaba el ruedo de la falda. A los hombres se les veían los zapatos y el extremo de los pantalones. Cada saco contenía un cuerpo amarrado con alambre a un trozo de riel. Algunos cuerpos todavía mostraban sangre fresca. Otros expelían el olor de la primera descomposición. Otros sacos estaban impregnados de aceite humano, señal de que los cadáveres habían permanecido algún tiempo enterrados. Algunos de los bultos no tenían la forma de un cuerpo, eran de un tamaño más reducido, sólo parte de los restos".



Se habla de unos 40 viajes que comenzaban en Tobalaba, donde funcionaba el Comando de Aviación del Ejército, pasaban por los sitios de entierros clandestinos en Peldehue y culminaban en las costas de la Quinta Región. Antes de cada vuelo los mecánicos recibían la orden de sacar los asientos del helicóptero Puma y el estanque de combustible adicional. La autonomía de vuelo sin el segundo estanque es de dos horas y media. Cada viaje era ordenado por el jefe del CAE al jefe de la Compañía Aeromóvil de ese comando de helicópteros. Todos los vuelos quedaban registrados y la tripulación estaba conformada por un piloto, un copiloto y un mecánico. En Peldehue eran esperados por dos o tres camionetas blancas Chevrolet C-10, operadas por un par de agentes de la DINA que ya tenían los cuerpos ensacados para ser subidos al vehículo aéreo.



"Claudio Carvajal" sigue su relato con dificultad, señalando que "nos dirigíamos hacia la costa de San Antonio o Quintero, a veces nos internábamos mar adentro, aunque la mayoría de las veces arrojábamos los cuerpos en zonas rocosas a poca distancia de la costa. El lanzamiento se efectuaba a través de la escotilla ubicada en el medio del helicóptero, donde se encuentra el gancho de carga que baja por dentro a la altura del rotor principal. Aunque también se hacía desde una escotilla de popa. El lanzamiento lo efectuaban los agentes civiles, que eran los responsables de llevar los cuerpos a Peldehue, ponerlos en el helicóptero y supervisar que los bultos llegaran al fondo del mar.



Los rieles recién cortados brillaban en la oscuridad.



Cumplida cada misión, retornábamos a Peldehue donde los agentes abordaban las camionetas C-10 y se iban. Partíamos luego a Tobalaba, desocupábamos el helicóptero y se procedía a su limpieza, pues la mayoría de las veces quedaba con sangre impregnada y con un penetrante olor a carne descompuesta. Se manguereaba el piso y el interior, y se dejaba ventilar. Sólo cuando el olor y la sangre desaparecían, los mecánicos volvían a instalar los asientos y el estanque de combustible adicional, a no ser que al día siguiente la máquina tuviese que cumplir una tarea similar".



Una segunda fase de esta fórmula de desaparecimiento, arrojando sus cuerpos al mar, se inició después de 1978 y duró al menos hasta 1981 ó 1982, luego de que todas las unidades del país recibieron la orden de "retirar los televisores". Los jefes del Comando de Aviación del Ejército eran el coronel Hernán Podestá Gómez, entre enero y diciembre de 1978; coronel Fernando Darrigrandi Márquez, entre enero de 1979 y julio de 1981; y el coronel Raúl Dinator Moreno, entre agosto de 1981 y febrero de 1982.



La "Operación Puerto Montt", si bien en un primer momento sirvió a la DINA para hacer desaparecer de manera rápida a sus prisioneros muertos, fue usada después para terminar con cualquier vestigio de cuerpos que estuviesen en terrenos militares. Por estos días, cuando el Consejo de Defensa del Estado se pronuncia por el fin del procesamiento por "secuestro permanente" y por la aplicación de la Ley de Amnistía, nada dice sobre este nuevo delito de exhumación ilegal, que agrava el anterior y que está fuera del tiempo cubierto por la amnistía dictada por Pinochet.



Días antes de someter a exámenes sicológicos a Pinochet, el juez Juan Guzmán Tapia se dirigió a la costa de Quintero para buscar los rieles que habían sido usados para fondear a los prisioneros. En la ocasión dijo: "Vinimos a buscar rieles y encontramos rieles". Luego de tanto conocer las atrocidades de la dictadura, de saber cómo funcionaba la DINA bajo el mando operativo de Manuel Contreras y las órdenes del ex dictador, en este caso para hacer desaparecer definitivamente a los detenidos desaparecido, es de esperar que este viernes 8 de octubre, luego de conocidos los informes de los peritos, procese definitivamente a Augusto Pinochet, el mismo que dio la orden de "retirar televisores" en todo Chile.



Incineraciones, la otra forma.

Diversos testimonios hablan de la otra forma en que se hizo desaparecer los cuerpos de los prisioneros enterrados ilegalmente, vinculada directamente a la orden encriptada en máxima seguridad que envió Pinochet a todas las unidades militares del país, conocida como "Operación Retiro de Televisores".



Entre otros, el suboficial mayor Mario Contreras Brito, manifiesta en su declaración que "en una fecha indeterminada de 1978 se presentó en el regimiento (Infantería de Montaña Reforzada N°17) un equipo conformado por unos cuatro funcionarios, provenientes de la Sección II (Inteligencia) de la III División de Ejército de Concepción, al mando del suboficial Eduardo Paredes Bustamante, sosteniendo una reunión con el Comandante de la Unidad, coronel Jaime García Zamorano. Posteriormente, el jefe de la Sección II, el entonces teniente Julio Reyes Garrido, reunió al personal de la sección y nos informó que tendríamos que salir a cumplir una misión en conjunto con el personal de Concepción, sin darnos mayores detalles.



El teniente Reyes dispuso que me quedara de servicio en la oficina, junto a otro colega cuya identidad no recuerdo, ordenándome, además, conseguir dos bidones de combustible para tener a su disposición a su regreso, de acuerdo a lo solicitado por el suboficial Paredes. En estas circunstancias, me enteré que salieron del regimiento dos camionetas civiles, a cargo de los funcionarios de Concepción. La misión era desenterrar los cuerpos de personas que habían sido inhumadas en la zona de Mulchén. Regresaron al regimiento con cuatro sacos plásticos conteniendo restos óseos que, por instrucciones del suboficial Paredes, fue quemado en un incinerador fabricado de ladrillo con forma de chimenea que existía en el regimiento. Una vez finalizada esta tarea, el personal de Concepción abandonó el regimiento.

La Sección de Inteligencia del regimiento estaba conformada, además, por el teniente Julio Reyes, los sargentos José Puga Pascua, José Iturriaga Valenzuela y Luis Palacios Torres, los cabos Jaime Müller Avilés, Julio Fuentes Chavarriga y Juan Cares Molina".



"Me correspondió cumplir esta misión".



Por su parte, el suboficial Luis Palacios Torres declara que "me correspondió abordar una camioneta marca Chevrolet, modelo C-10, con sport wagon completo. El otro vehículo también era civil, ya que no se ocuparon vehículos militares. Salimos rumbo al sur por la Ruta 5, pasado Mulchén nos detuvimos unos momentos y continuamos el viaje en dirección al oriente. Tras recorrer media hora de camino, llegamos a un sector para mí desconocido, ya que no soy oriundo de la zona, en donde se detuvieron los vehículos. En este lugar, recibimos la orden de descender y bajar unas herramientas que se encontraban en el vehículo en que viajaban los funcionarios de Concepción. Según recuerdo el suboficial Eduardo Paredes nos condujo a las cercanías indicándonos un lugar en donde recibimos la orden de comenzar a excavar.



Luego de aproximadamente una hora de excavación, fueron encontradas osamentas que se guardaron en unos cuatro sacos plásticos del tipo "papero", que ayudamos a subir a una de las camionetas. Ya en el regimiento, bajamos los sacos y los dejamos en la parte posterior de las dependencias que utilizaba la Sección II. Al cabo de un rato, no recuerdo si por orden directa del teniente Reyes o por comunicación de otro funcionario que transmitió sus instrucciones, se procedió a incinerar los sacos.

La Sección II tenía un incinerador, fabricado de ladrillo con forma de chimenea, donde se procedió a vaciar el contenido de los sacos poco a poco. Me correspondió cumplir esta misión, pero no recuerdo qué funcionarios colaboraron. Entre el material que pude observar al momento de su incineración recuerdo que había restos de osamentas, cráneos y botas de goma del tipo utilizado en labores agrícolas. En mi opinión, cada uno de los sacos contenía más de un cuerpo, sin poder precisar su número exacto".

Ferrer amenazó a mujer, Fornazzari premiado en Canadá.



El contraste de los peritos.

A fines de 1973, mientras su esposo estaba detenido en el Estadio Nacional, la periodista Marcela del Río se atendía con el doctor Sergio Ferrer Ducaud, en la Clínica INDISA, para tratar una persistente migraña. La relación profesional había comenzado a principios de 1973, cuando el médico le fue recomendado por su hermana, pero luego del golpe militar el trató cambió bruscamente al relatar la paciente que su marido, el militante socialista Gabriel Coll, estaba siendo sometido a torturas en el campo de concentración del Estadio Nacional.



"Le empecé a contar que mi marido estaba siendo torturado en el Estadio Nacional y su rostro comenzó a cambiar. Pensé que era una reacción ante lo inesperado del relato, y continué. Le dije que hacía pocos días había podido ver sus brazos lastimados y su lengua blanca, por los efectos de la electricidad que le aplicaban. Pero tuve que detenerme porque él se paró indignado y comenzó a vociferar. Me dijo que no quería escuchar mis inventos y calumnias, que él era médico del Hospital Militar y su hermano jefe de un servicio de inteligencia militar" (N. de la R. se refiere a Patricio Ferrer, jefe del SIM en Antofagasta y acusador de Eugenio Ruiz-Tagle y otros prisioneros que luego serían asesinados por la Caravana de la Muerte).

"Ferrer me gritaba que él había tenido que estar cerca de 6 a 8 meses en Ecuador porque la Unidad Popular lo perseguía y agregó que mucho se había hecho con dejar gente viva. Lo peor vino cuando se volvió a sentar y abrió el cajón de su escritorio con gesto amenazante. Pensé que sacaría algún arma. Pero no fue así. Sólo me intimido diciéndome: ‘¿Sabe qué es lo que hacían los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial con los calumniadores como usted? Los mataban...’. Nunca más regresé. Lo único que recuerdo es que crucé por el puente que está cerca de la clínica, con pánico, esperando que alguien me fuera a hacer algo. Me tomé un valium y llamé a mi hermano para que me fuera a buscar. No podía más.



Ferrer faltó a la ética profesional al tratarme de esa forma. Si es capaz de transgredir su juramento como médico, no tiene credibilidad como perito con Pinochet. Está totalmente comprometido con la dictadura".

La otra cara.


Por otra parte, quien fuera perito de los querellantes cuando se realizaron los exámenes sicológicos a Pinochet por el proceso Caravana de la Muerte, el doctor Luis Fornazzari, fue premiado en Canadá el 25 de septiembre.

Fornazzari, director de la Clínica Multicultural y Multilingüe de la Memoria de Toronto, fue distinguido con el Premio Somos Latin Americans Achievement Awards por "sus logros en una trayectoria profesional, por su trabajo en la creación de las Unidades de Neuropsiquiatría en el Instituto Psychiatrico Clarke, en el Centre for Addiction and Mental Health y particularmente por la fundación de la Clínica Multicultural y Multilingüe de la Memoria. Esta clínica puede evaluar pacientes con enfermedad de Alzheimer y otras demencias (vasculares, degenerativas, traumáticas toxicas y otras) en nueve idiomas diferentes, con tests sensibles a la cultura y educación de los pacientes. Esta clínica es única en Toronto y en Canadá, y sus investigaciones están arrojando resultados muy valiosos en el tratamiento y en la causa de estas afecciones, sobre todo en la manera que el cerebro de estos pacientes compensa los déficits producidos por la enfermedad".


El Premio Somos fue establecido para estimular y promover el desarrollo de la comunidad latinoamericana en Canadá, reconocer y premiar sus sobresalientes logros y contribuciones.

Marcos Jesus Concepcion Albala
Director de Argos Is-Internacional
MIEMBRO DE LA 'FELAP'
"Nuestra ignorancia ha sido planificada por una gran sabiduría"

La última frase del Che, a las dos y cuarto del 9 de octubre de 1967, fue contada por su ejecutor

La última frase del Che, a las dos y cuarto del 9 de octubre de 1967, fue contada por su ejecutor

La última frase del Che, a las dos y cuarto del 9 de octubre de 1967, fue contada por su ejecutor. Lo habían apresado vivo un día antes. La orden fue acribillarlo sin desfigurarlo. Agentes de la CIA participaron del operativo.

Póngase sereno y apunte bien!
¡Va usted a matar a un hombre!"

Desde el piso mugriento del aula de una escuela de La Higuera, cerca de la Quebrada del Yuro, en plena selva boliviana, Ernesto Guevara supo que había llegado su hora. Miró de una manera tan especial a quien, sabía, iba a asesinarlo, un sargento del ejército de ese país llamado Mario Terán, que el militar recordaría: "En ese momento vi al Che grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se me echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo."

Cuando escuchó que la propia voz del condenado le aconsejaba cómo cumplir con la orden de matarlo, Terán perdió su escasa compostura. "Di un paso atrás hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga. El Che, con las piernas destrozadas, cayó al suelo, se contorsionó y comenzó a regar muchísima sangre. Yo recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga, que lo alcanzó en un brazo, en un hombro y en el corazón. Ya estaba muerto."

Eran las dos y cuarto de la tarde del lunes 9 de octubre de 1967. Ernesto Guevara había sido asesinado junto a su ilusión de trasladar al resto de América latina, en especial a la Argentina, la experiencia de la revolución socialista cubana.

Fuera de las cuatro paredes del aula de escuela de La Higuera, los oficiales que no se habían animado a matar a Guevara esperaban ahora poder alzarse con el cadáver para llevarlo como trofeo de guerra al general Alfredo Ovando Candia, comandante en jefe del ejército y luego presidente de Bolivia. Ovando estaba en Vallegrande, a unos kilómetros al norte de La Higuera, y ardía en deseos de mostrar el cuerpo del Che a la prensa internacional.

La historia oficial aseguraba que Guevara había sido muerto el día anterior, 8 de octubre, en un enfrentamiento con las tropas regulares. Era una mentira sostenida desde el palacio de gobierno de La Paz por su entonces titular, el general René Barrientos, quien decidió que Guevara debía morir no bien supo de su captura y lo dio por muerto en un tiroteo con el ejército. En realidad, y Barrientos lo sabía, Guevara estaba vivo, herido en una pierna.

La mentira se sostuvo durante algunos años y se convirtió luego en leyenda. También en error histórico. Cada vez que se recuerda la muerte de Guevara un 8 de octubre se avala la historia oficial inventada por quienes lo asesinaron un día después.

Esos últimos minutos de la vida del Che fueron reconstruidos años más tarde, cuando el ex ministro de Gobierno Antonio Arguedas huyó de Bolivia con fotocopias del Diario del Che y contó cuanto sabía a la agencia cubana Prensa Latina.

Las últimas horas de la vida de Guevara pudieron ser reconstruidas por otros testimonios igualmente valiosos. Entre los oficiales del ejército boliviano que en La Higuera esperaban que se enfriara el trofeo de guerra había uno que no era ni capitán ni miembro del ejército ni boliviano.

Vestía uniforme y grado de capitán, pero era un mercenario cubano de 26 años, reclutado por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), Félix Rodríguez Mendigutia, que se hacía llamar Félix Ramos.

A principios de los años 70, Rodríguez fue instructor del Ejército Argentino convocado por el entonces general Tomás Sánchez de Bustamante, que lo había conocido en Vietnam. En los años 80, Rodríguez fue uno de los agentes operativos de la CIA que instruyeron al ejército salvadoreño que luchaba contra el izquierdista Frente Farabundo Martí. Estuvo ligado al coronel estadounidense Oliver North en el escándalo Irán-Contras, por el que Estados Unidos proveyó de armas a Irán y financió a la guerrilla opositora en Nicaragua. Fiel a North, Rodríguez es hoy un ejecutivo de la agencia de seguridad Trident, con filial en la Argentina.

Nota Mario Lopez : Ademas Rodriguez fue uno de los asesinos entrenados por Ted Shackley para asesinar a Fidel Castro en la Operacion 40 asesinos para una llave sin nombre, los mismos que fueron usados para asesinar a Kennedy. Posteriormente fue enviado a Vietnam como miembro de la Operacion Phoenix que fue la antesala del Oparativo Condor en Sudamerica. Como parte de la CIA tomo parte en el nacotrafico de Heroina desde Laos junto a los agentes CIA Ted Shackley y Dick Armitage , el actual secretario de estadode Bush

Según describió en sus memorias, Rodríguez intentó salvar la vida de Guevara. Pidió por él al coronel Joaquín Zenteno Anaya, jefe de la VIII División del ejército que había cercado a los guerrilleros. Según Rodríguez, Zenteno Anaya le dijo que sus órdenes eran matar al Che y que fueron inútiles sus esfuerzos por convencer a los militares bolivianos de que Guevara era más importante vivo que muerto. El hombre de la CIA fue entonces a ver a Guevara, a quien sabía con los minutos contados, para hablar con él. Como respuesta recibió una ráfaga de odio: "A mí nadie me interroga", le dijo el argentino. Al igual que el sargento Terán, Rodríguez no pudo evitar sentirse impactado por la personalidad de Guevara que, aun en la derrota, parecía irradiar una extraña fuerza: "Comandante —le dijo adjudicándole grado militar— no vine a interrogarlo. Nuestros ideales son diferentes. Pero yo lo admiro. Usted fue ministro en Cuba. Ahora, mírese: está como está por creer en sus ideales." La conversación siguió unos minutos, Rodríguez se hizo tomar una foto junto a Guevara, herido pero de pie, y el Che dio otra muestra de lucidez: "Usted no es cubano", le dijo a Rodríguez. "No, no lo soy. ¿De dónde cree que soy?", quiso saber el mercenario. La respuesta de Guevara lo sorprendió: "Puede ser de Puerto Rico. O cubano. Pero quien quiera que sea, por las cosas que quiere saber creo que usted trabaja para la agencia de inteligencia de los Estados Unidos."

El ex agente de la CIA narra en sus memorias que le reveló a Guevara que iban a asesinarlo. "Comandante, le dije, he hecho todo lo posible en lo que estaba a mi alcance, pero las órdenes vienen del Comando Supremo boliviano. Entendió inmediatamente. Su expresión mostró que había perdido toda esperanza de sobrevivir. No movió un músculo, pero su cara se puso blanca como un papel. Me miró, su rostro era sereno, y dijo 'Es mejor así. Jamás debí haber sido capturado vivo.'"

Pero el día anterior otro había sido el pensamiento del guerrillero: "Soy el Che Guevara y valgo más vivo que muerto", había gritado a sus captores después de recibir un balazo en la parte posterior de la pierna derecha, entre la rodilla y el tobillo.

El papel que se adjudica Rodríguez en sus memorias ha sido cuestionado. Rodríguez dijo haber instruido a Terán para que baleara al Che sin desfigurarlo, dado que iba a ser mostrado a la prensa, y sin olvidar que se suponía que había muerto en un enfrentamiento. Pero un ex funcionario del servicio exterior de los Estados Unidos, Henry Butterfield Ryan, escribió un libro sobre la caída de Guevara en el que asegura: "Es difícil imaginar cómo la agencia pensaba que Rodríguez podía hacer algo así (mantener con vida a Guevara). Si bien tuvo participación en el esfuerzo por localizar a los guerrilleros, Rodríguez nunca fue un funcionario influyente de los Estados Unidos. De hecho, los agentes claves de la CIA en Bolivia negaron que Washington haya dado orden alguna de salvar la vida de Guevara, incluso cuando había funcionarios en Washington y en la embajada americana en La Paz que sabían la noche antes de su muerte que Guevara había sido capturado."

Tal vez la única persona en Bolivia capaz de salvar a Guevara de su muerte anunciada haya sido el entonces embajador de los Estados Unidos, Douglas Henderson, que al contrario que cualquier otro funcionario americano en ese país podía hablar oficialmente en representación del presidente de su país, el demócrata Lyndon Baines Johnson. Pero Henderson siempre dijo que no supo de la captura de Guevara hasta después de su asesinato.

El gobierno argentino, entonces en manos del dictador Juan Carlos Onganía, colaboró velozmente en la identificación de Guevara. La documentación, entre la que se contaban las fichas dactiloscópicas del argentino, fue enviada a Washington por el entonces canciller, Nicanor Costa Méndez, y recibida y entregada a las autoridades americanas y bolivianas de Washington por el embajador argentino, Alvaro Alsogaray. La Policía Federal envió a Vallegrande a tres oficiales: Juan Delgado, Nicolás Pellicari y Esteban Rolzhauser, que certificaron, por las huellas digitales, que la persona asesinada el 9 de octubre por el sargento Terán era el Che.

Su cadáver permaneció oculto (se dijo que había sido cremado) hasta que los restos fueron hallados en 1997 enterrados a un costado de la pista de aterrizaje de Vallegrande, y enviados a Cuba."

Represión a Indymedia

Represión a Indymedia:
El mayor ataque a la prensa alternativa en internet

Roberto Delgado
La Haine
La Fogata



Con los pocos datos que tanto el FBI como los medios empresariales han dado en estos días, es posible realizar un somero análisis de lo que representa la represión a Indymedia y los objetivos de la misma.
La pelota está en nuestras manos. Un acto de este tipo obliga al movimiento anticapitalista a ponerse en guardia y los pasos que se den a partir de aquí serán muy importantes para el futuro.

Versión oficial de los hechos

El fiscal general de Ginebra, Daniel Zappelli, abrió una investigación judicial, tras la denuncia de dos inspectores policiales de esa ciudad suiza "por la publicación de sus fotos y la dirección y el nombre de uno de ellos en la versión francesa de Indymedia" (Nantes).

Los dos policías del servicio secreto de Ginebra formaban parte de la célula G8, encargada de las investigaciones sobre los incidentes ocurridos en Ginebra durante las protestas contra la cumbre del Grupo de los Ocho de 2003.

Consecuencias

En la mañana del jueves 7 de octubre el FBI allana Rackspace (proveedor de Indymedia, empresa estadounidense con oficinas también en Londres, www.rackspace.com) y retira no sólo toda la información de Indymedia Nantes, sino además de otras veinte páginas web de esta red en otros países.

Tras la acción del FBI las webs afectadas quedaron inaccesibles. Horas después varias páginas recurrían a servidores alternativos solidarios para ponerlas de nuevo en funcionamiento. La mayoría de estas páginas han estado cerradas entre dos y tres días, si bien aún no todas han recuperado su normalidad.

Las fotos de los policías secretos, que hasta ahora habían sido vistas en círculos reducidos, de pronto son conocidas por el movimiento de izquierdas de todo el mundo, ya que continúan accesibles en internet en otras páginas, y acompañan el golpe mediático que ha supuesto este hecho.

La información sobre los motivos es mínima. "Abrí una investigación pero no diré nada más", dijo el fiscal general de Ginebra. El portavoz de la Policía federal estadounidense (FBI) Joe Parris aseguró que la petición de intervenir al proveedor de Indymedia procedió de los gobiernos de "Italia y Suiza", sin dar más detalles. "Los responsables del Ministerio de Justicia sólo cumplieron las obligaciones legales contenidas en nuestro tratado de asistencia mutua", insistió.

Según periódicos ginebrinos, fue la policía de esa ciudad la que recurrió al FBI norteamericano "para que hiciera retirar las fotos".

La trampa y el miedo

A primera vista, los dos objetivos principales de esta acción represiva son: 1. Dividir a la Red Indymedia; y 2. Crear miedo entre los activistas de la prensa alternativa.

1. Con esta acción el poder impone un debate falso en la lista interna de Indymedia: "¿Es correcto publicar fotos e incluso datos de policías secretos?". Esta discusión provocada se centraría en los límites de la ética periodística, la superioridad moral que debe caracterizar a los militantes de izquierda y la necesidad de evitar acciones político-informativas que "provocan la represión". Hay páginas web (Indymedia Madrid, por ejemplo) que en ocasiones cuando publican fotos de manifestaciones manipulan las imágenes para taparle la cara a los policías antidisturbios.

En este caso, el sistema intenta quedar al margen. Su argumentación sería algo así como "nosotros no tenemos intención de cerrar medios alternativos, pero si alguno incumple la ley no nos queda más remedio que acatar las decisiones judiciales". Si aceptamos su argumento, sólo nos queda enfrentarnos entre nosotros, en vez de unirnos en la oposición a "este gran ataque a la libertad de expresión".

Lo que está claro es que hay serias probabilidades de que numerosos activistas de Indymedia caigan en la trampa de este debate, que puede ser interminable y llevar a resquebrajar la cohesión de la Red global.

2. A cualquier activista se le ponen los pelos de punta al leer semejante titular: "El FBI cierra servidores de Indymedia". Si bien este acto represivo representa a día de hoy el mayor ataque a la prensa alternativa en internet, hasta el momento no es especialmente doloroso, sino más bien simbólico. La mayoría de las páginas web retiradas volvieron a estar accesibles a los pocos días, y, más importante, después de este hecho logran, a través de servidores alternativos solidarios, una mayor difusión del proyecto y un aumento del número de visitas. Obviamente el poder cuenta con todo ello, pero la noticia no deja de ser impactante.

Lo que hacen los mandamases es darnos un aviso que pretende meternos el miedo en el cuerpo: cuando deciden atacar al movimiento anticapitalista no hay derecho internacional ni libertades de expresión que valgan; las fuerzas represivas actúan con total impunidad.

Esto no quita que el hecho pueda ser el embrión de un operativo a mayor escala contra Indymedia que pretenda destruir por completo la actividad de la red virtual. No descartemos que en los próximos meses se produzcan otros actos represivos tales como deteniciones de activistas.

Todo ello dependerá de la respuesta que demos como movimiento.

El verdadero debate: el monopolio de la información se ve en peligro

La discusión que deberíamos afrontar todos los activistas del movimiento anticapitalista en relación a la represión a Indymedia es: ¿Cómo respondemos a este ataque? ¿Cómo evitamos este tipo de acciones represivas en el futuro?

Es tarea de todos hacerse estas preguntas. Por mi parte lanzo algunas reflexiones:

Este hecho no puede quedar impune. Deberíamos activar mecanismos de movilización social en la calle para defender nuestros medios de comunicación, como charlas informativas, manifestaciones, acciones de propaganda y denuncia, etc. El escándalo y la concienciación social son ahora los peores enemigos del poder. Es cierto que los gobiernos pueden profundizar la represión a Indymedia y otros medios alternativos con detenciones y encarcelamientos, pero no debemos olvidar que esa es su forma de defenderse. Si por nuestra parte tomamos la decisión de dejar de denunciar públicamente a los policías infiltrados y en general moderamos la política desarrollada en los medios alternativos, estamos cayendo en la trampa que nos tienden, resignándonos a realizar una actividad informativa delimitada por el poder. En definitiva, aceptando la derrota. El poder actúa cuando el monopolio de la información se ve en peligro.

robe_delgado@yahoo.com

Ciudadania y revolución

Ciudadania y revolución

MIGUEL ENRIQUEZ

Ciudadania y revolución

José Steinsleger
La Fogata

En el agitado trajinar de las luchas independentistas de América Latina, tres períodos históricos adquieren singular relevancia política: el que va de la emancipación al fin de la Gran Colombia (1810-30); el de los estados oligárquicos que acaban chocando con el nacionalismo antiimperialista (1860-1950), y el de la revolución cubana (1959) a nuestros días.

Los primeros períodos han sido ampliamente debatidos en investigaciones, documentos y tratados. El tercero, poco debatido aún, continúa girando en torno al pensamiento y praxis de Ernesto 'Che' Guevara (1928-67).

¿Qué edad tenían los patriotas que "a la hora del 'Che'' recogieron su legado? El tupamaro uruguayo Raúl Sendic era el más viejo (42 años). Le seguían 'Inti' Peredo (Ejército de Liberación Nacional de Bolivia, 31) y los argentinos Mario Roberto Santucho (Ejército Revolucionario del Pueblo, 31) y Norma Esther Arrostito (Montoneros, 27). El paraguayo-argentino Carlos Enrique Olmedo (Fuerzas Armadas Revolucionarias) y el chileno Miguel Enríquez (Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR) tenían 23 años.

No porque erice la piel pasamos revista a las edades de aquellos héroes. Su memoria sigue siendo escarnecida por los herederos de quienes a partir de 1860 rompieron la patria grande en veinte pedazos, y luego convirtieron en bronce y mármol a Hidalgo, Artigas y Bolívar, Morazán, San Martín, Sucre y O'Higgins.

A las oligarquías y los demócratas 'modernos', políticamente vacíos de la 'ética y moral' que predican, nada les cuesta levantar monumentos y reducir el ejemplo de los revolucionarios a íconos sin nervio y contenido. Ya lo vienen haciendo con el 'Che', y ya levantaron un monumento a Salvador Allende, frente al palacio de La Moneda en Santiago.

Por encima de ideologías y opciones políticas (y cuando tanto se habla del deber ser del 'ciudadano'), es necesario recordar a gobernantes como Allende y revolucionarios como Enríquez, ante gobiernos que le dijeron adiós al emblema del Escudo Nacional de la 'Patria Vieja': 'Tras las tinieblas la luz, por la razón y por la fuerza' (1810-1814).

Salvador Allende y Miguel Enríquez, tan distintos y tan iguales, fueron ciudadanos de verdad porque de la vida hicieron conciencia y compromiso. ¿Qué si vivieron y murieron soñando? Pero es que sueños como los de Miguel, muerto hace 30 años a los 30 años, simbolizan el revés de Chile hoy.

Fábrica eficiente de tecnócratas lobotomizados, pobreza maquillada y sectores medios endeudados de por vida, hostil a la integración subregional, sumiso con Estados Unidos, partidario del ALCA y de la carrera armamentista, perseguidor de la nación mapuche y enemigo de Cuba, el 'modelo chileno' no podría ser lo que es sin velar por los derechos individuales de los cómplices de la dictadura, torturadores y genocidas como Pinochet.

Partidario de que el ciudadano debe ser acrítico, adocenado e indiferente a la épica historia de sus luchas populares, el modelo que Chile exporta al mundo ofende la memoria de Allende y Pablo Neruda, cultivando la triste complacencia de intelectuales y escritores que a falta de vergüenza propia, cosechan vergüenza ajena.

Ninguna de estas reflexiones busca gravitar en el bizantino debate de si la vía armada o legal conducen a una sociedad más justa. Pero Chile queda al desnudo cuando vemos que su 'estado de derecho' consiste en ser tributario y administrador del saqueo neo-colonial, y los políticos 'pragmáticos' se entienden mejor con el crimen organizado, que con el pueblo que ignora cómo llegaron al poder que ocupan.

Es posible que la generación de Salvador Allende, formada en escuelas políticas donde la ética y los principios contaban, no concibió los alcances y dimensiones del enemigo que enfrentaba. 'Yo no renuncio', respondió el presidente a los caballeros de la muerte, mientras Miguel Enríquez, oliendo la mierda en el aire, dijo: 'Yo no me asilo'.

Miguel murió matando a la muerte. El periodista Hugo Guzmán nos recuerda palabras del padre ante el cadáver: '...levanté la tapa que cubría la cara de nuestro hijo. Raquel, Marco e Inés estaban a mi lado. Tenía el ojo izquierdo, parte de la frente y la mejilla izquierda, cubiertas por una sábana dispuesta diagonalmente. El rostro lucía sereno, con un gesto irónico y de satisfacción, como que hubiera muerto feliz, luchando y disparando a los esbirros de la más despreciable y sangrienta dictadura de América'.

Raquel Espinosa, la madre, exclamó en el funeral: 'Miguel Enríquez Espinosa, hijo mío, tú no has muerto. Tú sigues vivo y seguirás viviendo para esperanza y felicidad de todos los pobres y oprimidos del mundo'.

El patriciado chileno expatrió y condenó a la miseria a Bernardo O'Higgins y asesinó a José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez. Hoy quiere borrar a Allende y Enríquez, vidas y ejemplos de un Chile que no podrá ser sin ellos."

*Extraordinaria protesta popular!*

*Extraordinaria protesta popular!*

Miles, miles y miles de colombianos y colombianas se vincularon al Paro Nacional contra el gobierno de Uribe y sus políticas antisociales, antinacionales, de guerra y paramilitarización del país.

Desde las primeras horas del día se iniciaron las marchas, la mayoría de ellas aún se mantienen en las calles y otras se iniciarán en las horas de la tarde.

La Jornada de protesta está expresando el verdadero sentimiento de rabia y descontento de los colombianos contra un gobierno arbitrario que le está imponiendo el IVA a todos los productos de la canasta familiar, cierra hospitales, cercena las pensiones, crea nuevos impuestos y se niega a impuestar el patrimonio en abierta defensa de los intereses de los poderosos.

La gente en la calle rechaza la guerra, exige el acuerdo humanitario, acusa al gobierno de ser paramilitar, se opone a la reelección y a las mal llamadas negociaciones del TLC.

En las calles colombianas se construye el torrente unitario y combativo que derrotará los proyectos reaccionarios del uribismo y abre el camino de la reconquista democrática del país.

Vive Colombia . . . lucha por ella!

Justicia!

Justicia!

Andrés Gómez. Director Areítodigital

Miami.- Nunca antes se había cometido un crimen de esa índole; la magnitud
de su inmoralidad aún nos conmueve en los más íntimo de nuestro ser. Hace
hoy 28 años, un avión de pasajeros, el CU 455, de Cubana de Aviación con 73
personas a bordo, todas civiles, todas inocentes, fue derribado por una
bomba en pleno vuelo --muertos todos sus pasajeros-- cuando recién había
despegado del aeropuerto de Barbados rumbo a La Habana. El vuelo se había
iniciado en Caracas y traía a bordo al equipo juvenil de esgrima cubano que
acababa de obtener la medalla de oro en los Juegos Panamericanos.

Uno de los dos terroristas que con la más impúdica desfachatez han
públicamente declarado su responsabilidad en la planificación y dirección de
este crimen, Orlando Bosch, vive libre en esta ciudad. El otro, al que se le
reconoce ser el más peligroso de los terroristas, Luis Posada Carriles,
libre desde que recientemente la saliente presidenta de Panamá lo indultara,
vuelve a vivir de incógnito, quizás, también, de vuelta aquí en Miami. Los
dos gozando de la obvia protección y ayuda del gobierno de los Estados Unidos.

A los gobiernos de Estados Unidos no les ha importado su largo historial de
crímenes. Al contrario, por su largo historial de crímenes le otorga la
impunidad. Ellos dos, y los otros terroristas cubanoamericanos, sus
consortes, que también viven libremente aquí en Miami, son las criaturas de
la política de agresión permanente de los gobiernos de Estados Unidos contra
el pueblo cubano en pie hace 45 años. Casi medio siglo. Fueron las agencias
de inteligencia de los Estados Unidos las que en los años 60 los reclutaron,
entrenaron, armaron, formaron y dirigieron, y las que hoy, después de todos
los odiosos crímenes por ellos cometidos, inclusive en este propio país, les
brindan cooperación y amparo.

Esta política de 45 años de agresión y subversión, perpetrada por estos
terroristas, ha resultado en terribles sufrimientos y sacrificios al pueblo
de Cuba, entre estos la muerte de 3,478 cubanos y la incapacidad física de
2,099 otros. El presidente Fidel Castro, es la persona que más certeramente
ha podido explicar lo que estas pérdidas han significado para el pueblo de
Cuba. En el discurso conmemorando el 25 aniversario de este crimen, en
octubre del 2001, menos de un mes después de los terribles hechos del 11 de
septiembre en Nueva York, refiriéndose al crimen de Barbados y a todos los
otros, Fidel dijo: "comparando la población de Cuba en ese año (1976) con la
de Estados Unidos en el 11 de septiembre pasado, es como si 7 aviones
civiles norteamericanos, cada uno con 300 pasajeros abordo, hubiesen sido
derribados el mismo día y a la misma vez. Y si estimásemos en la misma
proporción de poblaciones las 3,478 vidas cubanas perdidas debido a estas
acciones terroristas originadas en los Estados Unidos es como si 88,434
personas hubiesen muerto en los Estados Unidos a consecuencia de actividades
terroristas que equivale al número de soldados norteamericanos muertos en
las guerras de Corea y Vietnam".

Nuevamente exigimos que las autoridades federales competentes hagan cumplir
la ley. Que se procesen a todos esos terroristas culpables de tantos infames
delitos contra el pueblo de Cuba, asesinos, además, en Puerto Rico, de
nuestro compañero Carlos Muñiz Varela; en Nueva York, de Félix García; en
Nueva Jersey, de Eulalio Negrín y, en Miami, de Luciano Nieves. Exigimos que
se haga justicia. Que esas autoridades den fin a la ayuda y al amparo que
gozan en Miami esos terroristas, culpables de deleznables crímenes,
violatorios de leyes norteamericanas y del Derecho Internacional. Que la
supuesta campaña contra el terrorismo, eje fundamental de la campaña
electoral del presidente Bush, comience por aplicarse en territorio
norteamericano. Señor presidente Bush, señor vicepresidente Cheney, señor
secretario de Defensa, Rumsfeld, no tienen que ir a buscar a los terroristas
a Afganistán e Irak, matando en esa búsqueda a miles de personas inocentes,
no, están aquí en casa, están aquí en Miami. Todos lo sabemos.

Mientras tanto 5 cubanos, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio
Guerrero, Fernando González y René González, cuya responsabilidad fue
infiltrarse en las organizaciones terroristas de la extrema derecha
cubanoamericana que operan en Miami, para así conocer y hacer frustrar sus
planes contra el pueblo cubano y contra aquellos que en este país se oponen
al terrorismo y a sus objetivos, fueron arrestados y en injusto juicio,
violatorio de derechos procesales esenciales, fueron encontrados culpables
de delitos de espionaje contra el gobierno de Estados Unidos, nunca por
ellos cometidos, y sentenciados a largas condenas.

Concluyo repitiendo hoy dos preguntas que Ramón Labañino hiciera en su
alegato de defensa, "¿Cuántas vidas más de seres humanos hay que esperar que
se pierdan para que el FBI cumpla realmente con su deber y detenga a los
reales criminales y terroristas? ¿Cuántos muertos más, cuánta calamidad más,
cuánto dolor más antes de que se de fin a la política de agresión, de
violencia y genocidio en contra del noble pueblo cubano?". Fin

Octubre/2004

(Andres Gomez es un cubano-americano radicado en Miami. Es director de la
revista progresista Areito)

Denuncian a funcionarios de Florida por irregularidades electorales

PRENSA LATINA
Agencia Informativa Latinoamericana S.A.

Denuncian a funcionarios de Florida por irregularidades electorales

Washington, 13 oct (PL) La AFL-CIO, la mayor central sindical de Estados
Unidos, demandó a la secretaria de Estado de Florida, Glenda Hood, por
privar del derecho al voto a ciudadanos de ese territorio, revela hoy el
diario La Opinión.
La impugnación, realizada ante un tribunal federal, afecta también a los
supervisores de elecciones en los condados Duval, Miami-Dade y Palm Beach a
quienes se acusa de "conducta ilegal" al obstaculizar el derecho al
sufragio.
"El estado de Florida ha fallado en procesar solicitudes válidas de
registro de votantes o no ha notificado de manera oportuna si las
solicitudes están incompletas", dice el reclamo.
Precisa que "en particular, nuestra acción tiende a proteger los derechos
de voto del más de 10 mil floridanos, que son elegibles para votar y se han
registrado antes de la fecha límite del 4 de octubre".
El documento subraya que "esas solicitudes no han sido procesadas por los
supervisores de elecciones porque adoptaron procedimientos indebidamente
restrictivos de registro que violan leyes federales".
Abogados, sindicalistas y otros sectores buscan evitar una repetición en
estas elecciones del recuento manual de votos que, tras numerosas
irregularidades, dio la victoria al presidente George W. Bush en Florida en
el 2000.
"Aprendimos la lección, y estamos seguros que este año marcará un récord
de asistencia a las urnas", dijo Erica Tealey Linnick, consejera de la
región Oeste en la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de
Color (NAACP).
Indicó que "debemos actuar para que a nadie se le desestimule a la hora
de votar, no lo haga por ignorancia, o por pensar que su voto no será
contabilizado. Este año esperamos que el 57 por ciento de afroamericanos que
votaron en Florida, aumente al 70 por ciento".
Muchos ciudadanos negros que residen en Florida se quejaron de que su
voto no fue contabilizado.
"El potencial de fraude está latente, porque no tenemos sistemas de
votación uniformes en los 50 estados del país", denunció el profesor Jaime
A. Regalado, director ejecutivo del Instituto de Asuntos Públicos, Edmund G.
Brown, en la Universidad Estatal de Los Angeles.
Explicó que "hay riesgo de ver situaciones fraudulentas y votos no
contados, especialmente en estados donde la población hispana [y
afroamericana] ha crecido y pueden ser clave en esta elección".
Consideró que, aunque ya es demasiado tarde, el Congreso de Estados
Unidos debería invitar a observadores internacionales calificados para que
monitoreen la elección de noviembre próximo.
En igual sentido se había pronunciado el ex presidente James Carter,
quien alertó sobre la repetición en Florida de las irregularidades
electorales ocurridas en los últimos comicios presidenciales.

Hasta Cuando Los EE.UU!

Hasta Cuando Los EE.UU!

Por: Enviado por: Red Colinas de Bello Monte


La firma Intervet, de Holanda, suspendió la entrega de una vacuna cuádruple a
Cuba luego de ser notificada por el gobierno estadounidense del riesgo de ser
multada pues el producto contiene un 10 por ciento de un antígeno producido en
Estados Unidos.

Junto a casos dramáticos que impiden comprar medicinas contra el cáncer y otras
enfermedades, hay algunos ridículos como la negativa de la firma XEROX, filial
de Zurich que se negó a renovar un contrato de leasing de una fotocopiadora a
la embajada de Cuba en Suiza.

La XEROX en Paraguay rechazó también vender una fotocopiadora a la misión diplomática
cubana, lo mismo que RICOH.

Más ridículo aún fue lo sucedido el 10 de mayo de 2004 cuando Hitachi Printing
Solutions Europe denegó la venta de un simple cartucho de impresora a la embajada
de Cuba en Irlanda, con el argumento de que es una subsidiaria de una compañía
estadounidense.

El cerco, que ha costado a la isla 79 mil 325 millones de dólares, ha tenido
otras manifestaciones más dolorosas como la imposibilidad de adquirir el isótopo
I-125 para el tratamiento de niños con cáncer ocular. Por ese motivo, el sistema
de salud pública se ha visto precisado a enviar a los pequeños enfermos de ese
mal a ser tratados en el extranjero, con un elevadísimo costo financiero.

Otra de las dificultades para enfermos de cáncer relacionadas es la imposibilidad
de adquirir endoprótesis ósea de tumores para sustituir amputaciones, implemento
que aumenta de tamaño en la medida que crece el niño y le permite conservar su
pierna. En México la compañía estadounidense Harbison Walker Refractories al
adquirir la empresa Refractarios Mexicanos prohibió ofertar a Cuba cualquier
tipo de esos productos.

Otras 10 compañías ubicadas en Argentina, Bahamas, Canadá, Chile, Holanda y Reino
Unido fueron bloqueadas por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros de Estados
Unidos por usar Internet para hacer publicidad y vender a estadounidenses viajes
turísticos a la isla.

El gobierno norteamericano también congeló los bienes a la sociedad Hola Sun
Holidays Limited de Canadá por promover viajes a Cuba de ciudadanos estadounidenses.

Asimismo la empresa sueca NETGIRO informó a su socio cubano que cerraba los contratos
unilateralmente y retenía los fondos para cubrir eventuales reclamos, luego de
ser incluida en la "lista negra" del Departamento de Tesoro de Estados Unidos.

En febrero de 2004 el ciudadano canadiense James Sabzali fue condenado a un año
de prisión condicional y multa de 10 mil dólares por venderle a Cuba resinas
empleadas para purificar el agua para el consumo de la población.

La ceguera queda expuesta por las dificultades para comprar máquinas Braille
para enseñar a leer mediante ese sistema niños ciegos. Aunque esos instrumentos
cuestan unos 700 dólares en el mercado norteamericano, Cuba debe comprarlos en
más de mil dólares.