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COLOMBIA

FARC: «Ratificamos nuestra decisión de lucha»

FARC: «Ratificamos nuestra decisión de lucha»

Y la disposición de buscar la paz por las vías del diálogo como siempre lo hemos
hecho desde Marquetalia en 1964. Invitamos a los colombianos a trabajar en el
2005 por hacer converger los ánimos y esfuerzos de todos quienes no compartimos
los rumbos fascistas por los que hoy se pretende encausar a nuestra patria,
convergencia de quienes luchamos por estrategias soberanas, tolerancia
democrática y sobre todo por el fin de la injusticia social» expresa el
Secretariado del Estado Mayor de esta organización alzada en armas en Colombia,
en mensaje de Fin de Año enviado hoy a la redacción de ANNCOL en Estocolmo.

29.12.2004 [ANNCOL/www.anncol.org] A continuación el saludo de las FARC
dirigido al pueblo de Colombia, para conocimiento de todos nuestros lectores
esparcidos en todo el mundo.

***

Saludo de las FARC al pueblo colombiano

Las FARC-EP saludan al pueblo colombiano que lucha por no sucumbir a la
ofensiva anti social y profundamente anti popular del gobierno uribista, al
pueblo que enfrenta la pretensión gringa de imponer un tratado de libre comercio
desastroso para nuestra economía, que niega cualquier posibilidad a un futuro
pujante, independiente y digno para Colombia.

Saludamos especialmente a los 3. 5 millones de compatriotas que buscan a diario
un inexistente empleo, a los 2 millones que se cansaron de buscarlo sin que los
registren en las estadísticas oficiales y a los 6.4 millones que rebuscan a
diario su manutención y la de su familia sin certezas ni garantías de ninguna
índole.

Sudamos a los 28. 160.000 colombianos que sobre viven por debajo de los índices
de la pobreza absoluta y a los 3 millones de campesinos desplazados, condenados
al desarraigo y a la creciente violencia de las grandes ciudades.

Saludamos a los 3 mil trabajadores cesantes y a los más de 3 millones de
usuarios de los hospitales públicos clausurados por orden presidencial y por
efectos de la ley 100 que transformo al enfermo en un lucrativo negocio para el
capital privado y en poderosa fuente de financiación del vicariato paramilitar.

Saludamos al millón de campesinos que no tienen tierra donde trabajar y a los
más de 2.5 millones de niños que deben emplearse como esclavos para sobre vivir,
sin que el gobierno haga nada por ellos, salvo utilizarlos indignamente para sus
propagandas de televisión.

Saludamos a todos los asalariados de Colombia esquilmados de sus conquistas
salariales por una reforma laboral reaccionaria, e intimidados permanentemente
en su estabilidad y a los 17.490 empleados oficiales botados a la calle con la
disculpa demagógica de la reestructuración del Estado.

Saludamos a los 125. 000 colombianos víctimas de las fascistas detenciones
masivas de Uribe y su lugar teniente el fiscal Osorio, que acusados de
terrorismo y sometidos al escarnio público por televisión, han debido ser
liberados por su absoluta inocencia.

Saludamos a los campesinos afectados secularmente por la violencia latifundista
y por la exclusión, arruinados desde hace 10 años por la estrategia neoliberal y
hoy amenazados por el ALCA.

Saludamos a los indígenas, a las comunidades afro-americanas, a las diferentes
etnias, a los estudiantes, a los trabajadores de la cultura, a los deportistas,
a los sectores progresistas de la iglesia, a los maestros, a todos los
periodistas incluyendo aquellos sometidos a la descarada estrategia oficial de
la "autocensura", Saludamos a todos quienes sueñan con una Colombia más justa y
solidaria.

El año que termina desenmascaró el sainete "de ralito" como un vergonzoso
espectáculo de Álvaro Uribe, el Departamento de Estado y del militarismo, por
medio del cual el narcotráfico al servicio del latifundismo, el vicariato
contra-revolucionario y demás criminalidad desarrollada al amparo de las fuerzas
militares oficiales, trabaja la conformación de su partido político y su
atornillamiento en el poder del Estado.

También dejó al desnudo el " plan patriota" como abierta y cínica intromisión de
la Casa Blanca en los asuntos internos de Colombia, que ha demostrado la
absoluta y total inutilidad del accionar militar para
enfrentar la guerra de guerrillas revolucionaria como decisión armada que es del
pueblo colombiano en su objetivo de construir un nuevo país soberano, en
democracia y con justicia social.

Dejó en evidencia que los abusos, la criminalidad, la violación sistemática de
los derechos humanos y la corrupción son consustánciales a una fuerza pública
que defiende los privilegios de una clase minoritaria en el poder como en
Cajamarca, Guaitarilla, en Arauca, en los casos del Coronel Estupiñán, del
Coronel Santoyo, etc. Ratifico el año 2004, como sucedió innumerables veces
antes, que el militarismo es insaciable en la exigencia de más y más presupuesto
con el caramelo "de que ya casi los acabamos" a sabiendas de sus pírricos
resultados y la baja moral de una tropa mercenaria sin más aliciente que el del
dinero.

En el 2004 quedó en evidencia ante el país la falsedad de un gobierno que
prometió meritocracia y se descaro en la repartija clientelista; prometió ética
en el manejo de los recursos y las investigaciones invaden a todo el aparato
gubernamental hasta el Palacio de Nariño; prometió respeto a la independencia de
los poderes públicos y luego de someter al parlamento prepara reformas a la
justicia para que en el futuro todo el aparato del Estado tiemble ante sus iras
jupiterinas; prometió respeto por la constitución y trampeo hasta lo imposible
por aprobar su reelección como cualquier dictadorcillo de una república bananera
del siglo pasado.

Pero el 2004 también nos mostró otras características de este gobierno de los
ricos, por ejemplo: Colombia no puede darse el lujo de subir su presupuesto para
el ministerio de guerra de $8.59 billones que se gastaron en el 2004 a $11.84
billones aprobados para el 2005, (sin incluir los $234 mil millones para los
nuevos aviones, ni las ayudas gringas para el plan Colombia, ni las adiciones
presupuestales siempre concedidas en el transcurso del año fiscal a los voraces
generales), cuando no hay recursos para la salud, la educación, ni para la
vivienda.

Para qué tanta alharaca al rededor de los ahorros con la reestructuración del
Estado del orden de los $362.348 millones con el cierre de numerosas
dependencias, si a renglón seguido se engorda más al Estado aumentando el
presupuesto para la guerra en dos billones de pesos de un año al otro? y si por
un lado echó a la calle a los empleados civiles para "reducir el Estado", por el
otro aumentó la fuerza pública oficial en 78.984 unidades que solo gastan los
recursos públicos sin agregar un centavo de valor a la producción nacional.

El año 2004 nos mostró que el arrodillamiento uribista frente a Bush en lo
político y militar y su defensa de los intereses gringos en la aprobación del
ALCA traerán nefastas y complejas consecuencias en la vida colombiana: la
indigna aceptación y manipulación de la extradición por parte de políticos
pusilánimes incapaces de adelantar procesos judiciales en nuestro propio país;
incremento del personal militar gringo en el territorio nacional; feria del
patrimonio nacional en materia de biodiversidad y de recursos naturales en
general; y fracturas en la identidad nacional alrededor de los acuerdos sobre
cultura y educación que adquirirán visos de catástrofe.

Uribe y Bush le están apostando al adormecimiento del espíritu de lucha del
pueblo colombiano. Pero cuan equivocados están desde la época de la resistencia
indígena a la conquista española, pasando por las heroicas jornadas de los
comuneros de Galán y de la monumental gesta libertaria conducida por Bolívar,
hasta hoy, este pueblo ha demostrado que nunca ha bajado la cabeza ante el
poderoso y el ruin. Muy al contrario.

Por eso, al saludar a los colombianos y alentarlos a la conquista de mejores
horizontes para nuestro pueblo en el año 2005, ratificamos nuestra decisión de
lucha y la disposición de buscar la paz por las vías del diálogo como siempre lo
hemos hecho desde Marquetalia en 1964.

Reiteramos nuestra propuesta de adelantar conversaciones directas para lograr el
canje, en el área de los municipios de Florida y Pradera en el Valle del Cauca,
con plenas garantías, lo mismo que sobre la necesidad de alejar estos procesos
estratégicos para el país, de la coyuntura de una campaña electoral.

Saludamos a todos los colombianos que han sufrido en carne propia el dolor de
enterrar y de llorar a sus seres queridos por causa del conflicto y también a
todos aquellos que tienen familiares como prisioneros de guerra. A todos los
invitamos a persistir por lograr la meta de las soluciones civilizadas.

A nuestros presos en las cárceles del Régimen los alentamos a mantener enhiesta
y erguida la dignidad como combatientes revolucionarios que juramos lealtad a la
causa de nuestro pueblo por encima de todas las dificultades y oprobios a que
nos quieran someter. Nunca es tan importante como en medio de la adversidad,
reafirmarnos en nuestra condición de hombres libres, para rabia de nuestros
adversarios y ejemplo ante las nuevas generaciones. Las calumnias y dudas que
pretenden sembrar sobre nuestra condición de luchadores políticos se estrellan
con el enérgico rechazo a los halagos, prebendas y engaños que están ofreciendo
a los guerrilleros presos a cambio de su traición.

Nuestro único compromiso es con el pueblo y lo ratificamos hoy recordando el
ideario de Jacobo Arenas, Efraín Guzmán, Arnulfo, Adán Izquierdo y de todos los
revolucionarios íntegros que hicieron de sus vidas ejemplo de dignidad y
sembraron el suelo patrio con la semilla de la esperanza de poder construir una
nueva Colombia con justicia social, democracia y plena soberanía.

A los guerrilleros farianos y a los milicianos los convocamos en el 2005 a
mantener el esfuerzo por el cumplimiento de los planes, a cualificarse en todo
sentido y a fortalecer las organizaciones del pueblo, en primer lugar el partido
y el movimiento bolivariano.

A los colombianos nuestra invitación a trabajar en el 2005 por hacer converger
los ánimos y esfuerzos de todos quienes no compartimos los rumbos fascistas por
los que hoy se pretende encausar a nuestra patria, convergencia de quienes
luchamos por estrategias soberanas, tolerancia democrática y sobre todo por el
fin de la injusticia social.

Atentamente,

Secretariado del Estado Mayor Central FARC-EP
Montañas de Colombia, diciembre de 2004

Colombia/Sabas Pretel De la Vega ordenó amarrar indígenas

Colombia/Sabas Pretel De la Vega ordenó amarrar indígenas

Emberas Katios del Alto Sinu una vez desalojados del Ministerio del Medio
Ambiente se encuentran confinados fuera de las instalaciones de la ONIC.
“372 indígenas, entre los cuales 185 niños y 25 ancianos que requieren la
solidaridad de los colombianos en asistencia medica, cobijas, vestidos para el
frío...” : ONIC

24.12.2004 [ONIC/Bogotá/www.anncol.org] Después que el gobierno dilatara el
proceso de negociación de acuerdo a una agenda firmada por este y los Emberas
Katios, en la ciudad de Bogotá, la Asamblea permanente del pueblo indígena
decidió trasladarse en pleno, para así, como hace cuatro años, realizar sus
exigencias frente al Ministerio del Medio Ambiente de la capital de la
República.

El plantón que estaba previsto para largo tiempo, dependiendo de la respuesta
del gobierno de la Seguridad Democrática, se vio truncado cuando “a las 3
de la madrugada del 23 de Diciembre, 200 agentes del Escuadrón Metropolitano
Antidisturbios, ESMAD, al mando del coronel Ricaurte, dieron 10 minutos para que
desalojaran o de lo contrario procederían a desalojarlos por la fuerza”,
así lo dio a conocer un líder del pueblo Embera.

Ante tal atropello, y teniendo en cuenta que de los 372 indígenas que permanecen
en Asamblea Permanente desde el 25 de Octubre, se encuentran 185 niños y niñas,
decidieron salir marchado hacia la ONIC. Ante esta decisión el Coronel Ricaurte
“nos interceptó para manifestarnos que la orden del Ministro del Interior
y Justicia, Sabas Pretel De la Vega era que nos subieran a los buses, y que para
ello si era necesario nos amarrarían, primero a los hombres, luego a las mujeres
y finalmente a los niños, para regresarnos a nuestras tierras en Córdoba, orden
que no aceptamos y entonces procedimos a caminar hasta la ONIC”.

Los cabildos mayores del Rio Sinú y Rio Verde del Resguardo Embera Katio del
Alto Sinú, recalcaron que “los 372 indígenas nos encontramos confinados
frente a las instalaciones de la ONIC, no nos dejan salir, por tanto exigimos al
Gobierno de Alvaro Uribe, restablecer la mesa de negociación para avanzar en un
acuerdo fundamental como lo es la licencia ambiental”.

Por su parte un ejecutivo de la ONIC, precisó “que es hora de evaluar los
compromisos adquiridos por URRÁ, y sobre todo para garantizar que se les vuelva
la mirada a partir de ser un pueblo afectado por URRA, con necesidad de
protección por el estado y las leyes colombianas. Y que como la asamblea
permanente del pueblo Embera en Bogotá es INDEFINIDA, convocamos la solidaridad
del pueblo colombiano en ropa y cobija para el frió, asistencia
médica...”.

COMITÉ EJECUTIVO ONIC
Bogotá D.C. Diciembre 23 de 2004

Repudio a la política terrorista de Uribe

Repudio a la política terrorista de Uribe

Expresa el partido Patria Libre de Paraguay, en declaración enviada a la
redacción de ANNCOL en Estocolmo. Exigen la libertad inmediata del dirigente de
las FARC Ricardo González secuestrado hace pocos días, en pleno centro de
Caracas. Y de «todos los presos políticos, el cese de las políticas de
Terrorismo de Estado y el reinicio de los Diálogos de Paz que conduzcan a ese
país hermano al camino de la Democracia, la Justicia y el fin de la guerra,
anotan en su mensaje fechado ayer»

25.12.2004 [Informativo Patria Libre/Paraguay] El Partido Patria Libre (PPL)
de Paraguay, en relación al secuestro de Ricardo González, miembro de la
Comisión Internacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -
Ejército del Pueblo (FARC-EP) expresa:

1- Su repudio a la política de Terrorismo de Estado del gobierno colombiano
presidido por Álvaro Uribe, responsable según las informaciones internacionales
por el secuestro ocurrido en la ciudad de Caracas-Venezuela de Ricardo González,
dirigente de la Comisión Internacional de las FARC-EP de Colombia.

2- Su exigencia al gobierno colombiano por la inmediata libertad de Ricardo
González y de todos los presos políticos, el cese de las políticas de Terrorismo
de Estado y el reinicio de los Diálogos de Paz que conduzcan a ese país hermano
al camino de la Democracia, la Justicia y el fin de la guerra.

3- Este grave hecho del accionar clandestino del Departamento Administrativo
de Seguridad (DAS) policía política de Colombia en territorio de la República
Bolivariana de Venezuela forma parte del llamado PLAN COLOMBIA que intenta
resolver el conflicto armado por medio de la política guerrerista del gobierno
de los Estados Unidos, aplicando la política de criminalizar los reclamos del
pueblo practicando el asesinato de sus dirigentes por medio de grupos
paramilitares, el secuestro, la tortura y la prisión de miles de opositores al
régimen.

4- El gobierno de Álvaro Uribe alentado por las tendencias fascistas y
totalitarias del gobierno Busch en Estados Unidos pretende desconocer las
profundas causas de injusticia social y política que tiene el conflicto armado
en Colombia, situación que no tuvo, no tiene ni tendrá una salida por la vía de
la profundización del conflicto militar, por lo que nos sumamos a las fuerzas
políticas de América Latina y del mundo para presionar por el inmediato
restablecimiento con garantes internacionales del Proceso por la Paz en
Colombia.

Por la DIRECCION POLITICA NACIONAL José Rodríguez - Francisco Lezcano PARTIDO
PATRIA LIBRE (PPL) PARAGUAY
24 de diciembre de 2004

Rechazo a reelección

Rechazo a reelección

Durante su campaña electoral y al momento de ser juramentado como presidente de
los colombianos, Uribe prometió que derrotaría a la guerrilla, particularmente a
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero las FARC se han
fortalecido y la política de Uribe sigue siendo un total fracaso, que lo único
que ha hecho es armar a los civiles e involucrarlos en un conflicto en el que la
fuerza no es la salida, dice Carlos Quintanilla desde los Estados Unidos.

20.12.2004 [Carlos Quintanilla*/ANNCOL/www.anncol.org] Diversos sectores
progresistas de Estados Unidos rechazan el proyecto de reelección impulsado por
el presidente derechista, Alvaro Uribe. Vaticinan que la prolongación del
mandato del presidente Uribe, subordinado a Washington, significaría más guerra
para Colombia.

Miembros de la organización pacifista Veteranos por la Paz, en California,
califican a Uribe como un hombre de guerra que está arrastrando al país por los
caminos de la polarización.

Es oportuno señalar que durante su campaña electoral y al momento de ser
juramentado como presidente de los colombianos, Uribe prometió que derrotaría a
la guerrilla, particularmente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC), por ser la más numerosa y aguerrida del país; sin embargo, según
expertos y medios de prensa latinoamericanos, las FARC se han fortalecido y la
política de Uribe sigue siendo un total fracaso, que lo único que ha hecho es
armar a los civiles e involucrarlos en un conflicto en el que la fuerza no es la
salida.

Darío Rincón, de origen colombiano, y quien en días recientes participó en
California en una marcha contra la intervención norteamericana en Irak,
manifestó que una posible reelección de Uribe envalentonaría al gobierno y a las
fuerzas represivas en su política de mano dura. Agrega Rincón, que la
“política de seguridad” del gobierno colombiano, una copia total de
lo que se da en Estados Unidos, está sembrando temor en la población.

Su esposa, Carmen Valderrama, quien también es activista y participó en la
marcha, expresó que aunque le tripliquen la ayuda a Uribe mediante el llamado
Plan Colombia, no podrán derrotar a la guerrilla ya que considera, que los
movimientos guerrilleros nacen como resultado de la pobreza, explotación,
represión e injusticia social.

En tanto, el activista ecuatoriano Rolando Aguas, residente en San Francisco,
California, se lamentó de que el gobierno de Lucio Gutiérrez, esté entregando el
país a los norteamericanos para que instalen bases militares e intervengan en
Colombia.

El activista califica al presidente Gutiérrez como un oportunista que usó a los
indígenas y al sector social ecuatorianos para llegar a la presidencia. En
opinión de Aguas, Gutiérrez correrá la misma suerte del ex presidente boliviano
Gonzalo Sánchez de Lozada, quien fue destituído por la fuerza popular.

Es oportuno señalar que Colombia es el quinto receptor de ayuda militar
estadounidense con alrededor de 3,000 millones de dólares desde el año 2000,
cuando se puso en marcha el llamado Plan Colombia, una estrategia que vence a
finales del 2005 y que el gobierno de Uribe quiere extender con la ayuda de los
norteamericanos.

Lo irónico de Colombia es que a pesar de estar recibiendo esta millonaria ayuda,
el ejército de desempleados se incrementa, se incrementa también el número de
niños pidiendo limosna en las grandes ciudades, los maestros exigen aumentos
salariales y la situación de los campesinos se agudiza.

A raíz de esta situación, muchas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs),
alegan que los fondos que le asignan al país mediante el Plan Colombia, son
destinados para combatir a la guerrilla y no para implementar proyectos
sociales. Argumentan, qué debería ser lo contrario.

En medio de esta situación, en que la campaña de reelección de Uribe parece
estar ganando terreno, la posibilidad de un proceso de paz con las FARC se
aleja. La intransigencia de Uribe, como nos manifestó el activista colombiano
Darío Rincón, es la que está alejando la de paz de Colombia y abriendo los
caminos para más guerra. Ojalá reflexione el mandatario y, reconozca, que un
mundo de paz también es posible.

Carlos Quintanilla es periodista y director del Noticiero Pacífica, que se
transmite por la estación KPFK, de la Cadena Pacífica, en Los Angeles, EE.UU.

Un fracaso anunciado

Un fracaso anunciado

La reforma tributaria de Uribe montada sobre los hombros del pueblo colombiano.
“El fracaso de la reforma no puede asignarse a ninguna maniobra contra el
Gobierno, diferente a la simple consideración de que los parlamentarios, cuya
mayoría está acostumbrada a seguir servilmente las decisiones del Ejecutivo,
saben de las repercusiones de una tan desvergonzada injusticia…..”,
escribe Álvaro Vásquez en la última edición de VOZ.

16.12.2004 [Álvaro Vásquez/VOZ/COLOMBIA] El proyecto de reforma
tributaria ha sido la peor iniciativa del Gobierno en este período
parlamentario. Montada sobre la base de un aumento del IVA de manera irracional
y contra toda consideración a la situación de la población, nunca fue aceptada
por la opinión ni por el Congreso.

El pretexto de la necesidad de atenuar el déficit fiscal y de atender supuestos
gastos sociales, a costa de una exacción directa a los consumidores hasta en sus
más urgentes compras diarias, es absurdo y desafía los elementales principios de
la lógica real.

Pero lo principal ha sido el empecinamiento de Uribe y su Ministro de Hacienda
de negarse a buscar los dineros para el presupuesto del Estado en donde
realmente los hay como son las altísimas ganancias que en este período están
recibiendo los grandes monopolios empresariales.

Ganancias que son en buena medida el premio recibido por el patronato como
consecuencia de la aprobación de la reforma laboral de fines de 2002.

En repetidas ocasiones Uribe y su combo se opusieron tercamente a considerar la
supresión de las jugosas exenciones que hoy se otorgan a los capitalistas con
pretexto en las reinversiones de las utilidades, algo que es consustancial con
el proceso de acumulación del capital. Mientras el Producto Interno Bruto en
estos dos años se eleva trabajosamente por el orden del tres por ciento, los más
altos empresarios han tenido ganancias semestrales hasta del ciento por ciento.

En cada ocasión en que diversos sectores plantearon esta monstruosa anomalía, el
Gobierno insistió en la manida tesis de que había que asegurar las altas
ganancias a costa de la baja del salario real, porque supuestamente ésta es la
vía del crecimiento económico. Tesis refutada por la experiencia y por el
fracaso de la mentira de que así crecería el empleo.

El fracaso de la reforma no puede asignarse a ninguna maniobra contra el
Gobierno, diferente a la simple consideración de que los parlamentarios, cuya
mayoría está acostumbrada a seguir servilmente las decisiones del Ejecutivo,
saben de las repercusiones de una tan desvergonzada injusticia que pretende
reducir el consumo popular en una etapa en que la miseria crece sin tasa y
cuando se acercan las elecciones para renovar las Cámaras.

El principal responsable de haber llevado al Gobierno a este callejón sin salida
que culminó con el hundimiento del proyecto notoriamente injusto, no es otro que
el ministro Carrasquilla, quien, en un gesto de dependencia sin límites a la
mentalidad patronalista y clasista, pretendió que, contra toda lógica, el
parlamento aprobará esta seudo reforma, que, además, nada resolvería para la
crisis fiscal, cuyas causas no son otras que la servidumbre de la deuda pública
de “seguridad democrática”, concretada en la intensificación de una
“guerra integral” para pretender derrotar a la insurgencia armada.

Las FARC resisten bien a una ambiciosa ofensiva que pretende destruirlas

Las FARC resisten bien a una ambiciosa ofensiva que pretende destruirlas

El estado mayor del Ejército de Colombia, trabajando en cooperación con el
Pentágono partió del presupuesto de que, cerrando gradualmente el anillo del
cerco, obligaría a las fuerzas de las FARC a concentrarse en un espacio cada
vez mas reducido. El Ejército estaría entonces en condiciones favorables para
proceder a su aniquilación. El ambicioso Plan Patriota no está sin embargo a
producir los resultados previstos. Camina hacia el fracaso. El Ejército,
desorientado, acumula frustraciones. La complicidad de Uribe con la escoria
humana…, escribe el analista Miguel Urbano Rodrigues

15.12.2004 [Miguel Urbano Rodrigues/www.anncol.org] No lejos de la frontera
venezolana, las Fuerzas Armadas de Colombia están involucradas en una ambiciosa
ofensiva. El presidente Álvaro Uribe, principal aliado de los EE.UU. en América
Latina no oculta que el objetivo estratégico es la aniquilación de las FARC-EP.

George Bush en su reciente encuentro en Cartagena de Indias con el colega
colombiano renovó los compromisos de ayuda económica y prometió reforzar el
apoyo militar.

Lo que está ocurriendo en el gran país andino (1 138 000 km2 y 44 millones de
habitantes) es acompañado con mucha atención en el Continente Americano, pero
casi ignorado en Europa.

El Ejercito colombiano es actualmente el más poderoso de América Latina (280 000
a 300 000 hombres) y el mejor equipado, disponiendo de armas sofisticadas que
los EE.UU. solamente proporcionan a Israel.

El Plan Patriota, en ejecución en el ámbito del Plan Colombia, parte del
principio de que actuando las FARC en todo el territorio nacional (18 000
guerrilleros luchan en 60 frentes) interesa al gobierno tomar la ofensiva en
las regiones donde ellas se encuentran mas implantadas entre el pueblo.

El esfuerzo militar se concentra así en los Departamentos del Guaviare, del
Meta, del Caquetá y del Putumayo, en la zona amazónica del sureste del país.

Mas de 20 000 hombres de tropas de elite fueron movilizadas para una gigantesca
operación de cerco, apoyada por 86 helicópteros. Campamentos móviles surgieron
en la selva y 15 helipuertos construidos para el efecto proporcionan un máximo
de eficacia a esa fuerza de choque.

El estado mayor del Ejército de Colombia, trabajando en cooperación con el
Pentágono partió del presupuesto de que, cerrando gradualmente el anillo del
cerco, obligaría a las fuerzas de las FARC a concentrarse en un espacio cada
vez mas reducido. El Ejército estaría entonces en condiciones favorables para
proceder a su aniquilación.

De acuerdo con el organigrama, en Bogotá y Washington se admitía que en la fase
final serian libertados muchos de los prisioneros en poder de la organización
revolucionaria, incluyendo los tres agentes de la CIA capturados al ser
derrumbado el avión espía en que viajaban. No se descartaba la posibilidad de
capturar o matar a algún miembro del Secretariado o del Estado Mayor de las
FARC.

El ambicioso plan no está sin embargo a producir los resultados previstos.
Camina hacia el fracaso.

Las FARC, una vez más, demostraron la capacidad estratégica que hizo de ellas
una organización revolucionaria que, por la imaginación y la tenacidad trae a la
memoria las hazañas de los combatientes de Vietnam.

Antes del inicio de la ofensiva la desconcentración ya era una realidad. En
túneles abiertos en lugares de difícil acceso habían sido instalados grandes
almacenes para acumulación de armas, ropas, medicinas, combustible y alimentos.
Cuadros seleccionados para el efecto fueron entrenados durante ocho meses en el
manejo de explosivos, preparándose para misiones especiales.

Las formaciones tradicionales de la guerrilla fueron desechas. Como era
necesario evitar que los aviones espías identificasen grupos numerosos de
combatientes, las FARC optaron en los Frentes de aquella zona por la
desconcentración. Desaparecieron súbitamente en los departamentos del sureste.

Un comandante amigo con el cual mantuve, hace pocos días, en algún lugar, una
prolongada conversación, me informó que la dilución de las FARC en la selva
amazónica coincidió con el aparecimiento de un gran número de «unidades tácticas
de combate». Cada una tiene cinco elementos y actúa con autonomía. Mezclados
con los campesinos, esos hombres (y mujeres) no pueden ser identificados por los
aviones que espían de los cielos, sobre el tapiz verde de la selva amazónica.
Cuando es necesario atingir un objetivo en la gran floresta, dos o tres
«unidades» atacan simultáneamente al enemigo en un golpe fulminante,
separándose después.

El Ejército, desorientado, acumula frustraciones. El anillo del cerco tiene
ahora 40 Km. de diámetro en una área del Meta y Caquetá en donde se localizaba
la antigua zona desmilitarizada.

Conozco la región lo que me permite imaginar el escenario donde los elementos
de las «unidades tácticas», desplazando-se como hormigas en el bosque
constituyen una fuerza de batalla prácticamente invisible.

Simultáneamente, las FARC, para reducir la presión a que están sometidas,
intensificaron sus ataques de flagelación en Departamentos muy poblados, como
Antioquia y en el Medio Magdalena, incluso en el Chocó, en el Pacifico, causando
enormes perdidas al Ejército colombiano.

«Si en este momento dispusiéramos de misiles, la situación en el terreno seria
muy diferente – informó el comandante amigo- Pero son demasiado caros para
nosotros. En la frontera de Afganistán un misil Stinger es negociado por 15 000
dólares y un fusil común por 400. En nuestras fronteras los traficantes de
armas piden 180 000 dólares por un misil de modelo anticuado y 4500 a 5000 por
un fusil. No olvides esa evidencia. Si las FARC fueran la narcoguerrilla como
proclaman el imperialismo yanqui y sus aliados europeos, impresionando a
millones de personas, no nos faltarían armas adecuadas para enfrentar los
helicópteros. Ahora bien, su ausencia es la mejor prueba de que no tenemos los
millones que nos atribuyen y somos calumniados.»

La complicidad de Uribe con los Paramilitares

Mientras el Ejército persigue fantasmas en la amazonía colombiana y en las
sabanas ganaderas del Caquetá, Uribe, el aliado neonazi de George Bush, monta en
Bogotá la gran farsa de la reintegración en la sociedad de los paramilitares.

En primer lugar solamente un porcentaje pequeño de los paramilitares entregó
sus armas, renunciando oficialmente a sus actividades de delincuentes. Muchos
siguen en actividad en varios Departamentos, asesinando campesinos, robando,
íntimamente relacionados con los carteles de la droga. Fue de humor negro el
discurso de Salvatore Mancuso, el sucesor de Carlos Castaño en la dirección de
las llamadas Auto Defensas Unidas de Colombia –AUC:

«Con el alma plena de humildad- así habló el mafioso promovido a héroe al
entregar su fusil- pido perdón al pueblo de Colombia y a las naciones del mundo,
entre ellas los Estados Unidos, si, por acción o omisión, los ofendí ».

El mismo gobierno que se niega a negociar con las FARC el canje de prisioneros
y pone a premio la cabeza de los principales comandantes de la organización
trató de buscar lo que llama «una salida digna» para los paramilitares,
ocultando sus crímenes en una neblina impenetrable. Aún mas, garantizó su
impunidad total a través de una «suspensión condicional de penas», conocida
como «Alternatividad Penal», oficialmente designada por «Ley de justicia y
reparación». Una comedia siniestra.

Ese mismo gobierno, que dialoga amistosamente con el jefe de una organización
responsable de la matanza de decenas de miles de campesinos se prepara para
entregar a los EE.UU., en el ámbito de un acuerdo de extradición, a Simón
Trinidad, el comandante de las FARC detenido en Quito, Ecuador, durante una
operación montada por la CIA con la complicidad de los servicios secretos
ecuatorianos y colombianos.

Es oportuno transcribir aquí palabras de un comunicado en que el Estado Mayor
del Bloque Caribe, de las FARC-EP define bien la escoria humana que integra los
bandos de Castaño y Mancuso:

«El paramilitarismo es una estrategia de contra-insurrección del Estado cuyo
blanco principal es la población civil. Es una estrategia desalmada, erigida
sobre un presupuesto absurdo y cruel: sus promotores creen que promoviendo la
delocalización de los campesinos a través de matanzas, incendios y terror
lograran el objetivo de derrotar la guerrilla, porque según su perversa lógica
estarían así impidiendo su abastecimiento logístico y la incorporación de
jóvenes en sus filas».

La conexión entre paramilitares y Ejército ya no puede ser ocultada desde que
algunos generales, como Jaime Alberto Uscategui, responsable de la matanza del
Meta, han reconocido no solamente sus crímenes como la evidencia: el
paramilitarismo es el brazo de las Fuerzas Armadas para la ejecución de las
tareas más sucias.

El general Farouk Yañez, autor de la matanza de 600 campesinos en el Magdalena
Medio, sugirió que el paramilitarismo debería estructurarse como «fuerza
irregular para realizar aquello que el Ejército no podría hacer abiertamente.»

Entre más de veinte generales que mantuvieron contactos con bandos de
paramilitares es público el involucramniento de Ramírez Quintero, Rito Alejo del
Río, Carreño Sandoval, Herrera Verbel, René Pedraza y Carlos Ospina, quien es
el comandante en Jefe de las Fuerzas Militares, nombrado por Uribe.

Las FARC-EP: 40 años de lucha por la paz

Difícilmente hubo en el siglo XX una institución revolucionaria tan calumniada
como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejercito del Pueblo.

Creadas en 1964 por un grupo de guerrilleros comunistas en las montañas de su
país, ellas crecieron en luchas épicas, sobreviviendo a cercos y ofensivas casi
permanentes.

El núcleo inicial de 46 hombres y dos mujeres se transformo en estas cuatro
décadas en un guerrilla –partido que se asume como marxista-leninista. Sus
columnas, compañías, escuadras y unidades tácticas luchan hoy en 60 Frentes,
agrupadas en diferentes Bloques, integrando un Ejercito popular de 18 000
combatientes.

Construí relaciones de amistad fraternal con algunos camaradas de esa guerrilla
heroica. Confraternicé durante tres semanas en campamentos de la selva amazónica
con esa gente. Son de respeto y admiración los sentimientos que las FARC me
inspiran.

Creó que el comandante Raúl Reyes expresa bien en palabras muy sencillas el
pensamiento de sus compañeros al escribir:

«Las FARC-EP ratifican ante los pueblos del mundo su invariable compromiso de
lucha política revolucionaria en defensa de los intereses de la clase
trabajadora, de los desposeídos, los marginados, los excluidos de nuestra
patria; por el respeto de nuestra soberanía en lucha por la segunda
independencia , bajo el liderazgo de una nueva dirección estatal y gobernativa,
libre de los vicios de la politiquería, de la corrupción, del engaño y la
mentira, donde prevalezcan la honradez y la decencia en el manejo del dinero
del pueblo y la dignidad frente al imperio».(1)

(1) In «Resistencia», revista de la Comisión Internacional de las
FARC-EP, Mayo de 2004

Una aventura peligrosa

Una aventura peligrosa

Contratan ex militares colombianos para matar en Irak. “Muchos en Colombia
opinan que Estados Unidos no quiere mandar a morir a su gente y, para ello,
emplea a mercenarios latinoamericanos”, escribe desde Los Angeles el
columnista de ANNCOL, Carlos Quintanilla.

15.12.2004 [Carlos Quintanilla/ANNCOL/www.anncol.org] Decenas de ex militares
de diversos países latinoamericanos están siendo contratados por empresas
estadounidenses para custodiar oleoductos, empresas privadas, sedes diplomáticas
y cuidar hombres de negocios, en diversas ciudades de Irak. El pago
aparentemente es jugoso; sin embargo, la resistencia iraquí, de acuerdo a
fuentes noticiosas de esa región, ya los declaró objetivo militar.

Lo último en relación con esta aventura militar en el país del Medio Oriente, ha
sido la reciente publicación del diario colombiano El Tiempo, el cual informó
que 16 ex miembros de la Policía y de las Fuerzas Militares salieron del país
hacia Irak. Asegura el periódico que los ex militares van bajo un contrato
irrenunciable por un año, con un sueldo de 7,000 dólares. Asimismo, según el
periódico colombiano, tendrán vacaciones en Europa cada tres meses y un seguro
de vida que ronda los 60,000 dólares.

El diario bogotano señala que los ex militares fueron contratados para proteger
la infraestructura petrolera y como escoltas de personal de empresas privadas.
Según el rotativo, los 16 ex militares desempeñarán sus funciones en Bagdad,
la capital iraquí, así como en Basora, Mosul y Faluya. Es oportuno señalar que
tanto la capital iraquí como Mosul y Faluya, sos zonas de alta peligrosidad. En
esas áreas, la resistencia iraquí realiza sus acciones casi a diario.

De acuerdo a diversas fuentes, entre ellas el diario colombiano, el
reclutamiento de ex militares lo está realizando supuestamente la transnacional
Halliburton Co., la cual emplea su filial latinoamericana para tales fines. La
transnacional fue dirigida por el actual vicepresidente norteamericano, Richard
Cheney. Muchos en Colombia opinan que Estados Unidos no quiere mandar a morir a
su gente y, para ello, emplea a mercenarios latinoamericanos.

Una similar situación se produce en El Salvador, país que tiene un contingente
de 370 soldados en Irak, apoyando a las tropas norteamericanas. En este país,
varias empresas norteamericanas, entre ellas Triple Canopy, realizan
reclutamientos de ex militares. Se estima que hasta la fecha, alrededor de 150
ex militares salvadoreños laboran para esta empresa estadounidense en Irak.

De acuerdo a medios de prensa salvadoreños, el estadounidense George Nayes,
quien reside en El Salvador, es el que coordina los reclutamientos de ex
militares. Estos ex militares van ganando un salario mensual que oscila entre
$2,400 y $3,000.

Se estima que en Irak, hay alrededor de 10 mil mersenarios. Los colombianos son
los últimos que han llegado a engrosar la lista de ex militares que están
resguardando los intereses de las transnacionales. Hay también chilenos,
españoles, irlandeses, entre otros.

Frente a este panorama, diversas organizaciones pacifistas de Estados Unidos,
critican a su gobierno por emplear personal de otros países en labores de alto
riesgo y así evitar las bajas de sus connacionales. Mientras se incrementa el
envío de más soldados y ex militares a Irak, la resistencia también intensifica
sus acciones. El conflicto, generado por la invasión y posterior ocupación
norteamericana de Irak, cada día se parece más al Vietnam.

Carlos Quintanilla es periodista y director del Noticiero Pacífica, que se
transmite por la estación KPFK, de la Cadena Pacífica, en Los Angeles, EE.UU

Atentado contra un trabajador de Coca Cola

Atentado contra un trabajador de Coca Cola

Gustavo Lindarte, afiliado del sindicato SINALTRAINAL y trabajador de Coca Cola
es la nueva victima. Los hechos se dieron el pasado 25 de noviembre en la ciudad
de Cúcuta. Recibió un balazo en su pierna derecha.

09.12.2004 [Redher/ANNCOL] «El dirigente sindical Lindarte se encuentra fuera
de peligro, pero nos preocupa este grave hecho, que puso en peligro su vida» ,
denuncia el presidente de SINALTRAINAL Javier Correa Suárez, en comunicado
enviado por Redher a la redacción de ANNCOL en Estocolmo.

Cúcuta, al nororiente de Colombia y limítrofe con la República Bolivariana de
Venezuela ha sido denunciada nacional e internacionalmente por tener sus
funcionarios al servicio del Estado, vínculos con el paramilitarismo. Ramiro
Corzo, alcalde de esta ciudad, se encuentra privado de la libertad, acusado por
su connivencia con estos grupos criminales.

«Responsabilizamos al Estado colombiano de lo que le suceda al compañero Gustavo
Lindarte o a cualquiera de nuestros afiliados» puntualiza Correa Suárez.