Blogia

Buenosdiasamerica

Carta del EZLN en el homenaje a Montalbán

Carta del EZLN en el homenaje a Montalbán

Carta del EZLN en el homenaje a Montalbán

Subcomandante Marcos
EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.
Noviembre del 2004.

Para: Doña Ana y Don Daniel.
Barcelona, Catalunya, Estado Español.
Guadalajara, Jalisco, México.
(.)

No supe cómo iniciar. Después de todo, esta carta sólo trata de ser un
abrazo a destiempo, con esa anacronía que a los zapatistas nos define, a
personas que sentimos cercanas. Yo quisiera hablarles de Don Manuel Vázquez
Montalbán. Sé que puede parecer absurdo que yo les hable de él precisamente
a ustedes. Sin embargo, al hablar de él trato, no de traerlo con nosotros o
a favor nuestro, sino de volver a tenderlo como lo que fue: un puente.

Y, a lo mejor, aún sin estar, Don Vázquez Montalbán vuelve a ser puente
para que nuestra palabra, la de los zapatistas hoy tan no de moda, tenga un
lugar entre tantos genios de la palabra como ahora se encuentran en tierras
mexicanas.

Y ahora entiendo, al escribir estas líneas, que tal vez ésa siempre fue su
intención, y que deberíamos aprovecharlo y hablar de nosotros, de nuestros
logros y tropiezos, de sueños y pesadillas, de continuidades y rupturas.
Pero no, la tentación apenas duró unos instantes. Así que no hablaré de
nosotros. Hablaré, o más bien, intentaré hablar de él.

En un principio, nosotros no creímos en su muerte. Lo de desaparecer en un
lugar lejano de nuestra geografía, precisamente en un aeropuerto de
Bangkok, nos pareció entonces como una suerte de recurso detectivesco y no
como una ausencia definitiva. No lo creímos muerto, así que esperamos. Ya
aparecería después con una nueva historia de Pepe Carvalho o con una
entrevista a un grupo de "otros" antineoliberales, desconocidos para los
demás "otros" que pueblan la complicada geografía de la resistencia
mundial. Entonces le diríamos algunas groserías (claro, cuidando que él no
las escuchara), y seguiríamos caminando sabiendo que por ahí andaba. Él,
pensaba yo, no se moriría sin avisarnos antes. Pero no, Don Vázquez
Montalbán se había ido de veras, dejándonos a nosotros un poco más vacíos.
Y eso, el que se fuera de veras, nos daba (y nos da) un poco de rabia, de
coraje.

Así nos pasa de por sí con las muertes: primero nos dan rabia, luego
tristeza, más después las dos cosas.

Don Vázquez Montalbán no era nuestro amigo, era nuestro compañero.
"Compañero de viaje", dijo él en uno de sus escritos. "Compañero así
nomás", dijimos y decimos nosotros. No sé si eso sea más o menos para él o
para ustedes. Para nosotros es todo.

Sólo lo hablé en persona una vez, así que no intentaré siquiera decir cómo
era o cómo no era. Seguramente hay más personas, marcadamente ustedes dos,
que podrán darnos un perfil más acabado de él.

Recuerdo que, esa vez, intercambiamos los saludos de rigor y algunas bromas
sobre artistas de España (Marisol, Joselito, Pili y Mili), creo que hasta
cantamos a dueto aquella de "la vida es una tómbola, tom, tom, tómbola."
Claro que él nunca reconoció que la entonamos a coro y me adjudicó entonces
el papel de solista. Después nos pusimos serios. Bueno, al menos lo
intentamos. En realidad, aquel encuentro me pareció entonces como cuando
dos boxeadores se enfrentan y pasan los primeros minutos del combate
estudiándose mutuamente. para después descubrir que al que hay pegarle es
al árbitro.

Creo que él trataba de entender. Creo que él trataba de salirse de la falsa
disyuntiva de ser "fan" de Marcos o "anti fan" de Marcos (dilema entonces
de moda entre los intelectuales progresistas).

Me parece que, a través de sus libros y de su vida, Don Vázquez Montalbán
demostró que lo suyo no era el abrazar causas acríticamente. Creo que,
siguiendo el marxismo de Groucho, no simpatizaría con una causa que lo
aceptara como simpatizante. Es más, creo que no era "fan" ni de sí mismo.
No era de esos intelectuales que cambian de dioses y liturgias como cambian
de calzones (bueno, cuando se los cambian). Después de leer sus ensayos, me
pareció ser un ateo hasta de Manuel Vázquez Montalbán, pero un firme
creyente en la existencia del mal y en la necesidad de enfrentarlo.

El filoso bisturí de la palabra no sólo lo aplicó para diseccionar los
distintos poderes que se han ido sucediendo en la geografía mundial.
También lo usó frente a las supuestas o reales oposiciones que el espejo
del Poder produce inevitablemente. Incluso, intuyo, lo empleó en él mismo
(pero de eso, es seguro, ustedes y otros podrán decir más).

Cuando hablamos en aquella única ocasión, me dio la impresión de que
buscaba, sí, pero no una nueva causa que lo redimiera a la distancia, o una
desilusión más que reforzara un escepticismo frente a todo (esa elegante
coartada para no comprometerse con nada). Creo sinceramente que él trataba
de ver detrás del pasamontañas para descubrir y encontrar un movimiento: el
zapatista. Y pienso que lo encontró, quiero decir, que nos encontró. Sólo
así puedo explicarme el feliz empecinamiento en saber de nosotros, en estar
con nosotros en la luz y en la sombra, aún en Cataluña, en un aeropuerto de
Bangkok o en Guadalajara.

Porque la Guadalajara mexicana se ilumina ahora con la palabra, pero
también carga la sombra de los jóvenes altermundistas reprimidos, presos
por esos asesinos de la luz que ahora son gobiernos en nuestra dolida
geografía.

No lo sé, pero tal vez Don Vázquez Montalbán hubiera desviado aunque sea un
poco de su luz hacia las cárceles que, en Guadalajara, encierran la
juventud y la rebeldía creadora. Y es que, a propósito de la represión
sufrida por estos jóvenes, vienen bien las palabras que alguna vez
escribió: "La nueva derecha se parece como una gota de agua a la derecha de
siempre cuando le sale del alma que el desorden es peor que la injusticia"
("La Teología Neoliberal", en El País, 5 de abril de 1994).

O tal vez él hubiera estado de acuerdo en que nosotros, los zapatistas, lo
usáramos de puente para saludar y abrazar a esos "otros" que están
prisioneros por un delito de "leso neoliberalismo": el de afear, con su
sola existencia, un orden construido sobre la muerte de la inteligencia.

Porque estos jóvenes están cautivos por feos. Al encerrarlos, el gobierno
sólo se está aplicando un tratamiento de belleza. La injusticia de su
encarcelamiento se ha blanqueado con el detergente del "Orden". Porque
cuando el Poder se queda sin argumentos (cosa que ocurre casi siempre), la
represión se viste de ordenador del caos (donde "caos" es sinónimo de
existencia del otro).

En la asepsia neoliberal, las personas afean y ensucian las calles, y los
policías no son sino los modernos barrenderos. Si en lugar de escobas usan
armas de fuego y equipo antimotines, se debe al avance tecnológico y no,
¿quién osa insinuarlo?, al afán represivo contra el diferente.

He dicho que Don Vázquez Montalbán estuvo con nosotros en la luz y en la
sombra. La última carta que nos mandó fue en medio de la polémica desatada
a raíz de nuestro apoyo explícito a la lucha política y cultural del pueblo
vasco. ¿Dije "polémica"? Bueno, en realidad fue una campaña de linchamiento
mediático, pero ya estamos acostumbrados.

A diferencia de quienes aprovecharon para deslindarse de nuestra siempre
incómoda compañía y, desde el "pulcro" púlpito de los medios de
comunicación, nos acusaron (injustamente, como se demostraría casi
inmediatamente) de ser partidarios del terrorismo de ETA, Don Vázquez
Montalbán nos envió una misiva privada.

En ella (creo que ahora puedo revelarlo) nos alertaba sobre lo que vendría:
el zapatismo sería vinculado no a una causa justa, sino al crimen
mesiánico. Claro que él no pensaba que el zapatismo hubiera recibido el
abrazo mortal del fundamentalismo, nos conocía demasiado bien. Pero también
era un gran conocedor del funcionamiento de los medios masivos de
comunicación y sobre eso nos reconvenía. Pronto tuvo su respuesta y casi
estoy seguro de que le satisfizo. Así, nos hizo llegar uno de sus últimos
libros con una dedicatoria que no era sino un "aquí estoy, con ustedes"; y,
reiterando su simpatía por Euzkal Herria, apoyó, junto a otras
personalidades de la cultura europea, nuestra malograda iniciativa "Una
oportunidad a la palabra".

Pero, volviendo a nuestro único encuentro, recuerdo que hablamos un poco de
Antonio Machado. Ambos admirábamos el "Juan de Mairena", sus
cuestionamientos, sus dudas. A lo largo de la plática (se supone que era
una entrevista, pero fue una plática) hubimos de coincidir en que, muchas
veces, los mejores textos de análisis político están en la literatura
universal; y, sin hacerlo explícito, concluíamos que el mundo iría mucho
mejor si los políticos profesionales supieran más de literatura que de
mercadotecnia, y si leyeran más libros de poesía y novela, y menos reportes
estadísticos y boletines de prensa.

Dicho esto, permítanme una divagación:

La habitación donde el Poder decide está cerrada a cal y canto. La
democracia, nos dicen, es que nosotros, los de afuera y los más, podemos
elegir quien entra y quien sale. Pero se les olvida aclararnos que sólo
podemos escoger de entre los pocos que los más pocos nos presentan.

Y no sólo. Nosotros, los más y los de afuera, quienes padecemos las
consecuencias de las decisiones que se toman en esa habitación, nada
sabemos de ella. La política, nos repiten, es asunto de especialistas que
sólo comprenden especialistas.

Así nos encontramos con que aparecen guerras envueltas en el papel celofán
de argumentos insostenibles, programas económicos que no son sino guerras
"blandas", crímenes culturales perpetrados en nombre de la modernización,
aniquilamiento de identidades diferentes mediante el recurso expedito de
eliminar a quienes las portan. En suma: la arbitrariedad asesina de la
fuerza, pero vestida de "razón de Estado", de "razón económica", de "razón
divina", de "razón neoliberal".

En algún lado del libro de Machado, Mairena y sus alumnos discurren sobre
el teatro, sobre cómo las escenas en una habitación transcurren con la
ausencia de un cuarto muro, y que es la ausencia de ese muro la que nos
permite saber lo que pasa dentro. De la misma manera, los actores "hablan"
sus pensamientos y es así como sabemos lo que pasa dentro de un personaje.

Quienes hacen del ejercicio de la razón y el arte su trabajo (como quienes
ahora confluyen en Guadalajara, México), pueden contribuir a derribar ese
cuarto muro de la habitación del Poder y a hacer "hablar" a los personajes
que la habitan.

No sólo ayudarían a derrumbar el mito de la "política especializada" y a
desaparecer el halo sobrenatural del Poder, también contribuirían a echar a
andar otro mundo, uno mejor, uno donde quepan todos los mundos.

La democracia sería así liberada de la prisión de los spots publicitarios,
la frivolidad dejaría de ser programa de gobierno, y la estupidez ya no
sería la bandera que o­ndearan, orgullosos, los gobernantes neoliberales.

Sería magnífico que, a quienes están el Poder, se les obligara a leer al
menos siete libros: uno de poesía, uno de cuentos, uno de novela, uno de
teatro, uno de ensayo, uno de filosofía. y uno de gramática.

Yo sé que todo esto puede sonar subversivo, utópico, o las dos cosas, así
que no hagan mucho caso.

En realidad lo traigo a cuento porque si algo puede definir el trabajo de
Don Vázquez Montalbán es el mazo con el que se pasó derrumbando muros, y la
hábil ventriloquia con la que hizo hablar a los poderosos y a los
intelectuales que les sirven.

Creo que él, Don Vázquez Montalbán, le tenía un profundo respeto al lector.
Creo que se cuestionaba qué escribir, por qué y contra qué, y que
trasladaba esas preguntas a la lectura: qué se lee, por qué y contra qué. Y
creo que, como escritor, no les expropió las respuestas a sus lectores.
Contradiciendo el título de uno de sus libros, no hizo panfletos. Por el
contrario, hizo de la palabra una ventana, y una y otra vez, en sus
escritos, se esmeró en mantenerla limpia y transparente.

Fuera de en los neoliberales, la palabra suele concitar respeto entre
quienes la enfrentan, es decir, los que las hablan y escriben, y los que
las leen y escuchan.

Si alguien me pidiera un ejemplo que sintetizara la resistencia de la
humanidad frente a la guerra neoliberal, diría que la palabra.

Y agregaría que una de sus trincheras más empecinadas, y afortunadas, es el
libro.

Aunque, claro, es una trinchera muy otra porque se parece
extraordinariamente a un puente.

Porque quien escribe un libro y quien lo lee no hacen sino cruzar un puente.

Y el cruzar puentes, viene en cualquier manual de antropología que se
respete, es una de las características del ser humano.

Ya me despido, pero no quisiera hacerlo sin antes declarar que, si alguien
me pidiera una definición de Don Manuel Vázquez Montalbán diría que fue, y
es, un puente.

Vale. Salud y que la vida, algún día, transcurra sin muros.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, Noviembre del 2004.

P.D.- En alguna misiva le propuse a Don Manuel Vázquez Montalbán escribir
una novela policíaca "a la limón", con unas partes escritas en las montañas
del sureste mexicano y otras en las Ramblas catalanas. Él aceptó, aunque,
lo confesó alguna vez, no tenía la menor idea de cómo eso sería posible. Yo
tampoco, pero esto ya no lo supo. Próximamente el Sistema Zapatista de
Televisión Intergaláctica, "la única televisión que se lee", trasmitirá el
primer capítulo de una serie policial que, como todo lo zapatista, tiene un
futuro incierto. Es el pequeño homenaje que, durante meses, le hemos
preparado a él. Seguramente será poco, y la calidad literaria no se
acercará siquiera a sus magníficas producciones, pero es nuestra forma de
hacerle saber, a quienes lo acompañaron en vida, que, cuando abrimos alguno
de sus muchos libros, no sólo lo leemos, también y a nuestro modo, cruzamos
hacia él, es decir, lo abrazamos.

c.c.p.- Manuel Vázquez Montalbán, donde quiera que se encuentre

El combate heroico que libran las FARC

El combate heroico que libran las FARC

El combate heroico que libran las FARC

«En las selvas y montañas de Colombia de manera exitosa, hace parte de los
legítimos combates que encarnan nuestros pueblos contra el “Plan
Colombia”y el intervencionismo yanqui en nuestros países», expresan en un
llamamiento público, la Coordinadora Continental Bolivariana en mensaje enviado
a la redacción de ANNCOL.

30.11.2004 [ANNCOL/www.anncol.org] A continuación el texto en su totalidad
firmado por su Secretario General, Oscar Rotundo.

***

Llamamiento de la Coordinadora Continental Bolivariana

A las Organizaciones Bolivarianas, políticas, sociales, de Derechos Humanos y a
los Bolivarianos de Nuestra América.

Ante los acontecimientos que se desarrollan en la república de Colombia y que
han generado una situación de desastre humanitario por la puesta en marcha del
denominado “Plan Patriota”, extensión del Plan Colombia, ordenado
por los EE.UU., a cargo de las fuerzas armadas del gobierno de Uribe Vélez y
la sanguinaria agresión militar que pretende aniquilar por cualquier medio,
luego de 9 meses de enfrentamiento, a los combatientes de la FARC-EP que junto a
la población resisten la escalada terrorista y el avasallamiento de los derechos
Humanos.

Entendemos que:

El combate heroico que libran las FARC-EP en las selvas y montañas de Colombia
de manera exitosa, hace parte de los legítimos combates que encarnan nuestros
pueblos contra el “Plan Colombia”y el intervencionismo yanqui en
nuestros países.

Rreivindicamos el ejemplo de solidaridad bolivariana con la insurgencia
colombiana y el pueblo palestino, de los compañeros de “Iniciativa
Rebelión” (en Dinamarca) que hoy son amenazados con prisión por los
terroristas de los EE.UU. y el inquilino fascista y paramilitar del palacio de
Nariño.

No nos arrodillaremos ante las amenazas y las satanizaciones de los regímenes
oligárquicos y del imperialismo yanqui, que desata guerras ilegitimas e
ilegales, contemplando en su teoría y en su práctica la tortura, la desaparición
de personas, y el genocidio como herramientas para saquear a los pueblos del
mundo.

Las representaciones de los compañeros que están en combate, frente a la
metralla y las bombas del imperialismo, no pueden estar en actos, foros o
congresos internacionales por estar perseguidos, estigmatizados o amenazados de
muerte por las bandas asesinas de la C.I.A y los sicarios de Uribe. Los
verdaderos Bolivarianos debemos acompañar la voz, la denuncia y la fuerza
solidaria para con esta causa que es nuestra causa, más cuando su accionar se
desarrolla en función los intereses de todos nuestros pueblos.

La Coordinadora Continental Bolivariana hace un llamado a todas las
organizaciones Bolivarianas, Revolucionarias y de Derechos Humanos, a las
personalidades democráticas, antiimperialistas y progresistas, a solidarizarse
activamente con los combatientes de las FARC-EP y con el pueblo colombiano que
resiste esta brutal ofensiva militar asistida por el ejército de EE.UU.

Levantamos nuestra voz por el diálogo, el intercambio humanitario de prisioneros
de guerra y la solución política al conflicto en Colombia.

Oscar Rotundo
Secretario General
Coordinadora Continental Bolivariana

cconbolivar@yahoo.es

La OEA: Manzana de la discordia

La OEA: Manzana de la discordia

Desde hace más de dos meses, y tras la renuncia del ex mandatario costarricense
Miguel Angel Rodríguez, quien enfrenta cargos por supuestos actos de corrupción
en su país, el tema de la elección del nuevo secretario general de la
Organización de Estados Americanos (OEA), ha dividido a Centroamérica y a
algunos países del Caribe y Sudamérica.

29.11.2004 [Por Carlos Quintanilla*, ANNCOL] Algunos mandatarios
centroamericanos han propuesto para la secretaría general de dicho organismo, al
ex presidente salvadoreño Francisco Flores.

Flores es apoyado por Estados Unidos, México, por el gobierno derechista de
Alvaro Uribe, Paraguay y Ecuador. No obstante, el rechazo generalizado hacia
Flores crece en toda la región y hasta en Estados Unidos donde sectores
pacifistas ven como un peligro para América Latina su elección.

La organización Enlace Latino, con sede en California, considera que la
elección del ex presidente salvadoreño a dicho cargo, vendría a poner en
peligro a la región ya que sería un mal interlocutor ante el mundo. Agrega la
organización, que Flores, quien durante su mandato siguió al pie de la letra las
directrices de Washington, se convertiría en un elemento hóstil para Cuba y
Venezuela.

Es oportuno recordar que durante su gobierno (1999-2004), Flores, hizo el gran
ridículo de reconocer a Pedro Carmona y a todos los golpistas, que por 48 horas,
sacaron del poder al presidente Hugo Chávez. Flores, como se recuerda, cuestionó
sin ningún fundamento, al presidente cubano Fidel Castro, en una Cumbre
Iberoamericana realizada en Panamá.

Asimismo, ejerció presión para que el contingente de militares venezolanos que
llegó a realizar tareas de reconstrucción a El Salvador, después de que fuera
azotado por dos terremotos, saliera del país antes del tiempo que habían
acordado.

Según diversos activistas, este ex presidente fue el que le ofreció soldados a
Washington para apoyar a las fuerzas invasoras en Irak. Actualmente, El Salvador
tiene alrededor de 370 soldados en el país del Medio Oriente. Decenas de ex
militares salvadoreños están también en Irak resguardando oleoductos, embajadas
y sedes diplomáticas, contratados por empresas norteamericanas. Todo esto, según
los que rechazan la elección del ex mandatario a la OEA, es resultado de haberse
subordinado al gobierno de Estados Unidos.

La Coalición contra el ALCA, también con sede en Califonria, sostiene por su
parte, que fue bajo el gobierno de Flores que se implantó la dolarización en El
Salvador, medida que ha sumido a los salvadoreños en la miseria. El Salvador
tiene una población de 6 millones y medio de habitantes. Más de dos millones se
encunetran en el exterior, particularmente en Estados Unidos. La pobreza abate
sin piedad al 60% de sus habitantes y la emigración no se detiene.
A Flores también se le vincula en supuestos actos de corrupción. Costa Rica, uno
de los promotores de la candidatura de Flores, comenzó a retroceder después de
conocerse que el ex mandatario ha sido acusado de haber incurrido en supuestos
actos de corrupción. Mientras los gobiernos más derechistas de latinoamérica
promueven la candidatura del salvadoreño, diversos sectores sociales de la
región también intensifican su rechazo.

Al respecto, el diario hondureño El Heraldo, comentó que desde el punto de vista
de los intereses latinoamericanos, también se cuestiona a Flores porque en su
mandato, excibió sumisión a intereses estadounidenses y envió soldados a Irak
contra la voluntad de su pueblo. Hasta el conservador obispo auxiliar de El
Salvador, Gregoria Rosa Chávez, ha señalado ante la prensa que el ex presidente
salvadoreño representa la postura de Washington en la región. La Procuraduría de
Derechos Humanos de El Salvador, también ha advertido que Flores podría provocar
fuertes divisiones en Latinoamérica.

En medio de este panorama, Venezuela ha manifestado tajantemente que no dará su
aval a Flores por el peligro que representaría para la región. Brasil, todavía
no se ha decidido, pero es probable que no lo apoye. Lo mismo se espera de
Argentina, país con gran peso en el continente.

Es oportuno señalar que entre las atribuciones de la OEA figuran: fomentar la
solidadirad entre sus países miembros, garantizar la colaboración, defender la
soberanía, afianzar la paz, promover la democracia, prevenir posibles conflictos
y asegurar la solución pacífica, bajo normas de respecto al derecho
internacional.

Para esta tarea, no cabe la menor duda, que se requiere de una persona íntegra y
que piense en el bien común. De una persona que sea más fiel a los intereses de
los pueblos latinoamericanos y, no, al de las transnacionales.

*Carlos Quintanilla es periodista y director del Noticiero Pacífica, que se
tranmsite por la estación KPFK, de la Cadena Pacífica, en Los Angeles, EE.UU.

Ni un euro, ni una bala, ni un arma para la guerra en Colombia

Ni un euro, ni una bala, ni un arma para la guerra en Colombia

Declaran en resolución aprobada por unanimidad los delegados a la XI Asamblea
Regional de Izquierda Unida [IU] de Asturias, ayer 27. «El presidente
paramilitar de Colombia, Alvaro Uribe Vélez (AUV) continúa su campaña
diplomática por Europa para tratar de contratar adhesiones a su política de
guerra, que ha generado ya el mayor genocidio político del presente», destacan
en la resolución que será presentada en Madrid en la Asamblea Federal a
celebrarse los días 10 al 12 de diciembre.

28.11.2004 [Daniel Santamaría/ANNCOL] Izquierda Unida de Asturias en
asamblea regional, llevada a cabo en la ciudad de Gijón los días 26 y 27 de
noviembre aprobó una resolución alertando a los países europeos sobre la campaña
diplomática de Uribe Vélez en «tratar de contratar adhesiones en Europa a su
política de guerra, que ha generado ya el mayor genocidio político del
presente».

«Uribe, que encontró puntualmente severo rechazo del parlamento europeo, está
ahora tratando de involucrar a gobiernos como el español, y ofertando comprar de
armamentos que podrían fabricarse en Asturias», agregan.

Afirman además en su resolución aprobada en el día de ayer «Indígenas,
campesinos, sindicalistas, estudiantes, defensores de derechos humanos, son
amenazados, secuestrados, torturados, asesinados, exiliados, por el sólo hecho
de querer practicar las mínimas reglas de la democracia».

Uribe Paramilitar

Igualmente acusan abiertamente al presidente Uribe Vélez de «paramilitar ». Hace
una semana la Comisión Colombiana de Juristas que preside Gustavo Gallón,
denunciaba que en casi dos años de negociaciones con los paramilitares en Santa
Fe de Ralito, con cese de hostilidades y cese de fuego ‘firmados por Uribe
y los paras’, se han producido 1899 asesinatos y desapariciones.

Hasta ahora el único país que europeo que apoya estas negociaciones de Uribe con
los paramilitares es Suecia. La canciller sueca, Laila Freivals y voceros de
este ministerio se han limitado a decir que es en «apoyo técnico, unas coronas
suecas y el envío de un delegado para que observe que ocurre allí». Una fuente
consultada por ANNCOL, se limitó a decir «el gobierno sueco está mal asesorado y
ahora no encuentra como salirse de esta metida de pata».

Uribe Vélez, “fiel guardián de los intereses gringos en Colombia”

Uribe Vélez, “fiel guardián de los intereses gringos en Colombia”

Escribe Carlos Antonio Losada en la última edición de Resistencia – Frente
Antonio Nariño, del Bloque Oriental de las FARC-EP. “Plan Patriotas”
y Tratado de Libre Comercio [TLC] son dos caras de una misma moneda:
Intervención militar y absorción económica imperialista, afirma. El comandante
Losada, igualmente hace parte del equipo negociador en representación de esta
organización insurgente, en la búsqueda de la liberación de los prisioneros de
guerra en poder de ambas partes.

28.11.2004 [ANNCOL] Para conocimiento de nuestros lectores
transcribimos en su totalidad este articulo llegado a nuestra redacción de
ANNCOL en Estocolmo.

***

“Plan Patriotas” y Tratado de Libre Comercio

Con el denominado “Plan Patriotas” se da inicio a una nueva fase de
la creciente intervención norteamericana en el conflicto social y armado en
Colombia. No se trata solamente de dar entrenamiento, asesorar, financiar y
brindar ayuda técnica al gobierno en su lucha contrainsurgente. Lo que los
colombianos estamos obligados a entender es que dicho plan hace parte de un
proyecto cuyo objetivo fundamental es asegurar el dominio y control económico,
político, militar, social y cultural del país para los intereses de los Estados
Unidos.

“Plan Patriotas” y Tratado de Libre Comercio son dos caras de una
misma moneda: Intervención militar y absorción económica imperialista. Más allá
de acabar con la “amenaza terrorista” lo que se busca es aplastar
cualquier foco de resistencia política, económica o social al proyecto
geopolítico de dominación norteamericana.

Eso explica, entre otras cosas, el comportamiento de la Fuerza Pública en la
ciudad de Cartagena frente a los manifestantes que protestaban contra el inicio
de las conversaciones, y la actitud intolerante de los voceros oficiales y
autoridades económicas para responder las críticas y llamados de alerta, que
desde diversos sectores, llaman la atención sobre los riesgos que el mencionado
acuerdo encarna para la economía y la soberanía nacional. Y explica también, la
bendición del gobierno norteamericano al proyecto reeleccionista de AUV. Ningún
gobernante como éste, fiel guardián de los intereses gringos en Colombia.

El autoritarismo de Uribe y su odio visceral contra todo lo que se oponga a su
concepción fascista del poder, refleja el pensamiento político de sectores de la
oligarquía, cuyos intereses están ligados a los grandes consorcios
internacionales y en consecuencia, por encima de cualquier consideración
económica, política o patriótica, ven en la firma de un acuerdo de libre
comercio, la oportunidad de realizar multimillonarios negocios que les permiten
amasar enormes fortunas.

Mientras al resto de colombianos lo que nos queda es el desmantelamiento de las
conquistas de los trabajadores y la revisión de las leyes que regulan el mercado
laboral en beneficio de los patrones, la mercantilización de la salud y la
educación, la reforma del régimen de pensiones, la aprobación de nuevos
impuestos en el Congreso, los despidos de miles de trabajadores al servicio del
Estado, la ruina de la pequeña y mediana industria y del agro, nuevas
privatizaciones en sectores estratégicos para el desarrollo y la soberanía
nacional, el abandono de las responsabilidades sociales del Estado y su entrega
a manos privadas y la feria de los recursos naturales.

Un proyecto de las características señaladas, necesariamente requiere de un
régimen de corte fascista, como el que pretende perpetuarse en el poder mediante
la reelección presidencial. Pero como es apenas natural, surgen también la lucha
y la resistencia de distintos sectores económicos, políticos y sociales que ven
con preocupación como, por la vía de la fuerza, se quiere llevar el país a la
quiebra económica, la desestabilización política y el caos social.

Ante esta perspectiva las FARC-EP considera llegado el momento de aunar
voluntades entre todos los colombianos, sin ningún tipo de exclusiones, que
creemos en la viabilidad de la solución política y en la posibilidad de un
Gobierno Alternativo, Democrático y Patriótico que con un Programa de consenso,
se ponga al frente de la conducción del país por el camino del desarrollo, la
soberanía y la solución de los graves problemas que aquejan a las mayorías de la
nación.

La simultaneidad y regionalidad

La simultaneidad y regionalidad

La simultaneidad y regionalidad

..rasgos del proceso de cambios que vive América Latina, escribe Alexis Ponce,
vocero nacional de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, APDH del Ecuador.
‘A los andes nos ha tocado el reverso de la medalla: en el Océano Pacífico
están los principales bastiones de la resistencia del modelo al bloque que pugna
por nacer: la Colombia de Uribe, el Ecuador de Gutiérrez y el Perú de Toledo,
intentan tener un rol distante que, afortunadamente, no puede resistir por mucho
tiempo’, asegura.

27.11.2004 [Alexis Ponce/APDH/Ecuador] Casi todo, en las mismas fechas:

En Uruguay, ganó holgadamente Tabaré Vásquez en la primera vuelta la
presidencia de la República, en tanto su partido -el Frente Amplio- tendrá una
mayoría legislativa holgada, con un Ejecutivo de nuevo tipo gobernando en todo
el país.

En Venezuela, las fuerzas bolivarianas arrasaron en 20 de los 22 estados que
integran este inmenso país, durante las elecciones de gobernadores y alcaldes,
incluyendo la estratégica alcaldía de Caracas.

En Brasil, el PT mantuvo la mayoría del voto popular en las elecciones
regionales, aunque perdió Sao Paulo y Porto Alegre.

En Nicaragua, el FSLN barrió, literalmente, a los viejos y corruptos partidos de
la era pos-sandinista en las elecciones departamentales y coloreó masivamente,
con la bandera roji-negra, el mapa del pequeño país centroamericano.

Quizás porque “no se vería bien” que las “nuevas o viejas
izquierdas” y los nacionalismos progresistas jalonen tanto voto popular a
la vez en América Latina, una perspectiva regional de información y análisis de
estos recientes triunfos, fue ex-profesamente minimizada o no asumida por todos
los mass media de América Latina.

Quizás se deba a que, todavía, ni siquiera caen en cuenta de lo que pasa en la
nueva realidad del continente.

Veamos…

Tenemos por vez primera en América Latina un poderoso “bloque regional de
poder”, como lo define Heinz Dieterich, que a mi modo de ver es emergente
y pugna por nacer, y que -sin duda alguna- es de nuevo tipo:

Gobiernos progresistas simultáneos, disímiles pero concordantes entre sí, se
ejercen en Brasil, Venezuela, Argentina, Uruguay, Panamá y Cuba. En tanto que,
de sur a norte, crece la actoría política y la movilización constante de los
movimientos sociales en casi todos los países.

Experiencias así, en solitario, como las que hoy conmueven al Uruguay,
Argentina, Brasil o Venezuela, eran sencillamente impensables en los sesenta (la
era de las invasiones y las tiranías tropicales), los setenta (la muerte de
Allende y la era de las dictaduras sangrientas), los ochenta (el cerco a la
pequeña y digna Nicaragua y la era de Reagan), y los noventa (el “fin de
la historia” a escala planetaria).

Son, hasta el momento, seis experiencias gubernamentales, distintas, sí, pero de
matrices similares y rasgos comunes: independencia nacional, soberanía,
integración latinoamericana, búsqueda de un modelo post-neoliberal y
participación social como eje político hacia una democracia participativa de
nuevo cuño. Y, a la vez, tenemos una sólida presencia de movimientos sociales
con capacidad de convocatoria y movilización en casi todo el continente, en
medio de una crisis apabullante del modelo que no consigue estabilizarse en casi
ningún país de la región, y la ruptura estratégica de su expresión política
tradicional: la ‘democracia’ formal.

La batalla por la “Patria Grande” en el siglo XIX:

Esa simultaneidad en un proceso de cambios, América Latina sólo la pudo
observar en el pasado, una vez: a inicios del siglo XIX, cuando se gestaba la
independencia continental, abriéndose paso región por región (los Andes, el Sur,
Centroamérica y el Caribe); mientras los ejércitos de Bolívar, Artigas, San
Martín, Sucre, Hidalgo, Petión, Morazán y otros, pactaban y ejecutaban una
estrategia común: la derrota política y militar del colonialismo español, por un
lado; y, por otro, el nacimiento de la Patria Grande como expresión de
“nuevo continente, nueva humanidad”, utopía trunca desde 1830 hasta
la actualidad, en que emergen nuevos elementos de transformación continental, en
un escenario
mundial que -paradójicamente- es unipolar, es decir, presuntamente adverso.

La simultaneidad de un proceso de cambio, como anota Dieterich, sólo fue posible
en América Latina entre la década de 1811, en que se inician las guerras de
independencia -mancomunadamente- en todos los países dominados por España, hasta
1824, en que se sella la expulsión definitiva del Ejército del Rey, de casi todo
nuestro continente.

Ayacucho, como refiere el Congreso Bolivariano de los Pueblos, marca el fin
militar del imperio ibérico en Nuestra América y evidencia –de manera
abierta- la simultaneidad y participación activa, en una misma estrategia
continental, y en una misma batalla original, de los ejércitos liberadores, cuya
mayor asimetría era la visión del tipo de régimen que debería tener la naciente
patria grande.

Nuevo escenario, nueva estrategia: la “Patria Grande” en el siglo
XXI

Hoy, una nueva simultaneidad regional aparece en escena: Ya no es la década de
los sesenta, con la heroica pero derrotada experiencia del foco guerrillero en
casi todos los países de América, aunque Cuba mantuviera estoicamente la
experiencia de “socialismo en un solo país”.

No es la década de los setenta, con una sola nación (Chile) sobrellevando
trágicamente la soledad del “socialismo en elecciones”.

No es la década de los ochenta, en que procesos armados insurreccionales se
desencadenan en casi toda Centroamérica, con enorme heroísmo sí, pero en
medio de una bipolaridad que, por encima de la voluntad de los pueblos de estos
pequeños países, empieza a resquebrajarse en el mundo, ruptura en la cual la
región centroamericana, desafortunadamente, no tenía el “peso”
geopolítico y geoestratégico para su propia supervivencia y para marcar la senda
de otros procesos, más complejos, en el resto del continente. Tampoco es la
década de los noventa, cuando la homogenización de las democracias neoliberales
imperaba, monolíticamente, en el horizonte de América Latina.

Es la primera década del siglo XXI y en América Latina muchas fuerzas de cambio,
nuevas y antiguas, pugnan desde el ejercicio social y electoral,
el poder político en la zona y marcan “Nuestra Nueva Era” a través
de una movilización constante, dinamizando así procesos gubernamentales de nuevo
tipo y dando en el planeta la primera campanada de alerta: es en América Latina,
durante los últimos años del XX y los primeros años de este nuevo siglo, que se
empieza a alterar el mapa político y social del neoliberalismo y sus
“democracias de baja intensidad”: las insurrecciones indígenas,
desde Chiapas a Bolivia, los estallidos sociales de Argentina, Ecuador y
Paraguay, empiezan a vislumbrar esta nueva situación que hoy evidencian Chávez,
Lula, Kirchner, Torrijos y Tabaré. Situación en la que juegan y jugarán un papel
estratégico los movimientos alter-mundistas de Europa, Asia, África y EEUU.

Esta nueva situación, para convertirse en real “Bloque continental de
poder”, requiere de un elemento nodal: Quebrar la hegemonía estadounidense
de dos siglos y, de paso, la Dictadura Unipolar de una década. Ese es, nada más
y nada menos, el reto que se impone con el “nacimiento” de este
emergente bloque de gobiernos progresistas y de movimientos sociales a lo largo
y ancho de Nuestra América, donde las agendas tienden a superponerse y
acelerarse, y en el que sin pueblos poco podrán lograr los gobiernos, por más
voluntad política que tengan y liderazgos estratégicos que asuman.

Ese también es el peso de cuatro décadas de búsqueda y reencuentro, que
sobrellevan estos nuevos triunfos. De allí el “silencio” de la Casa
Blanca, cuyos principales halcones acaban de sumar a Tabaré a la
‘académica’ visión del imperio: es decir, a la “lista de los
populismos radicales” en la región (ver: editorial de Diario La Nación de
Argentina: “Temor al populismo en EEUU”).

Atlántico vs. Pacífico:

El desafío de este proceso está, precisamente, en la simultaneidad regional de
la emancipación: desde el Sur soplan nuevos vientos para toda América y, por
curioso azar, la correlación de fuerzas empieza a concentrar fuerzas y a
desplazarse desde el Atlántico: Uruguay, Argentina, el gigante Brasil, la
poderosa quinta economía petrolera del mundo –Venezuela-, e incluso la
“callada” Panamá, comparten aguas de este “océano
geopolítico”, donde finalmente calza Cuba, en las aguas del Mar Caribe.

Por azar, a los andes nos ha tocado el reverso de la medalla: en el Océano
Pacífico están los principales bastiones de la resistencia del modelo al bloque
que pugna por nacer: la Colombia de Uribe, el Ecuador de Gutiérrez y el Perú de
Toledo, intentan tener un rol distante que, afortunadamente, no puede resistir
por mucho tiempo, pues el peso geopolítico de estos tres países no permite
asegurarles cantar victoria ante un Sur cada vez más vigoroso. La “teoría
del dominó” es, como nunca, una tesis geopolítica acertada: si cae uno de
ellos, pongamos por caso Gutiérrez, ese “bloque retrógrado” sucumbe,
o tiene que sumarse a la Unión del Sur.

El primero, Uribe, empezó a disminuir los hasta ayer “unánimes”
apoyos de cara a su probable reelección, y acaba de beberse un reciente trago
inédito: la primera marcha indígena masiva (80 mil personas) contra su
estrategia bélica y su mandato, en tanto que la Alcaldía de Bogotá y otras
ciudades, por vez primera en la historia de Colombia, la ganaron fuerzas de
izquierda. El segundo, Gutiérrez, acaba de ser “barrido” en las
elecciones seccionales, convirtiéndose éstas en un “revocatorio de
hecho” que pronto tendría desenlace “formal”. El tercero,
Toledo, mantiene un margen de simpatías que en tres años jamás logra sumar más
del 5%.

Y, finalmente, en términos geo-económicos, Chile, también en el Pacífico, se
apresta a jugar en dos canchas: entre ser el país “modelo” del
neoliberalismo “exitoso”, o sucumbir a la Unidad del Sur. Su papel
será contundente, desde el punto de vista táctico, más no estratégico:

-impedir la unidad sudamericana en ciernes, someter a Bolivia a un
conflicto que amenace la integración, pero -por si acaso- sumarse al
bloque progresista de naciones si su aislamiento amenaza su visibilidad
internacional ante la Unión Europea o los gigantes asiáticos.

La primera en dar cuenta de este “caprichoso azar geográfico” del
poder, fue Gloria Gaitán, la hija del líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán. En
una conversación con el autor de este texto, hizo referencia, dos años atrás, a
la curiosa ubicación marítima de los bloques de poder en Sudamérica: el bloque
retrógrado en el Pacífico, con Uribe, Gutiérrez y Toledo; y el bloque emergente
en el Atlántico, con Brasil, Argentina, Venezuela y Cuba. Ahora se suman Panamá
y Uruguay.

Y es que ya no se trata de agrupaciones guerrilleras que alteran las fronteras
nacionales en los sesenta; ya no es la Unidad Popular solitaria en Chile; ya no
es Centroamérica incendiada pero atenazada, y con un gobierno sandinista acosado
por la principal potencia mundial.

Éste, es un proceso simultáneo que tiene a Sudamérica como escenario del cambio
y a las principales potencias de la región (por su peso geopolítico, su
extensión territorial, su densidad poblacional, sus recursos naturales y
energéticos, su cultura política y la experiencia de sus pueblos), como el
“Centro de Gravedad Estratégico” que, más temprano que tarde,
intentará “absorber” al bloque progresista a la Bolivia del dudoso
Meza, o a la probable nueva Bolivia del MAS, al Paraguay de Duarte, al Ecuador
pos-Lucio Gutiérrez, al Chile de Lagos y a la Centroamérica del hasta hoy
“callado” Torrijos en Panamá, del FSLN en Nicaragua y del pueblo
movilizado en Costa Rica.

Por supuesto, hay asimetrías inconclusas, incertidumbres objetivas y nubarrones
de presagios que nos obligan a mantener ponderación en el futuro de esa
simultaneidad regional. Si los gobiernos progresistas de América Latina,
definidos como “el nuevo eje del mal” por el diario conservador
“La Prensa” de Nicaragua, no adelantan cambios sociales internos
inaplazables y transformaciones democráticas en la economía, la política y la
sociedad, el bloque regional emergente se hará trizas. Con que uno caiga, como
predice Dieterich, caerían los demás, inevitablemente.

La gringa teoría del dominó, pero al revés, hará lo suyo. Y, de paso, se habrá
perdido una oportunidad histórica que, muy difícilmente, podrá presentarse en
los siguientes treinta años. De allí que el papel de los movimientos sociales
sea estratégico hoy: no esperar a que fracasen sus propios procesos y los
procesos gubernamentales progresistas, radicalizar los fenómenos que se abren en
el continente y profundizar los cambios, acompañándolos y no mirándolos desde
una postura distante, típica de ONG’s asépticas y no de pueblos
politizados, pues esa fisura entre gobiernos progresistas y movimientos
sociales, aplaude y aplaudirá la Casa Blanca como “una ventana de
oportunidad” en el quinquenio.

Sin embargo, es tal la magnitud del desafío que presenta la emergencia de este
bloque regional de poder (porque esta simultaneidad regional y no otra
experiencia concreta americana, es la mayor amenaza a la dictadura unipolar de
Washington en el “patio trasero”), que hacía pocos días, en no muy
publicitada noticia, el Subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos
Hemisféricos del Departamento de Estado de los EEUU, Dan Fisk, anunció que
agilitaría un viaje a Managua y Centroamérica para mantener conversaciones
“con las fuerzas democráticas y liberales del país y el continente”,
todo ello tras un fin, que son dos, realmente:

1) Cómo impedir el retorno de los sandinistas al gobierno en Nicaragua en el
2006, a través de la unión de la derecha nicaragüense que, en estas últimas
elecciones, participó fragmentada, como la venezolana en su momento; y,

2) Cómo organizar estrategias que permitan “defender la
democracia” de
“los nuevos riesgos” que presuntamente traen para ella los repetidos
y tumultuosos triunfos de las izquierdas en América Latina.

El imperio, más sabio que los intelectuales críticos, tiene conciencia de clase.
Por ello no pierde tiempo en calificar y conceptuar cada uno de los complejos
procesos que vive América Latina desde ópticas “mamertas” como en
Colombia tipifican al dogmatismo de izquierdas.

Simplemente desestabiliza cada uno de esos procesos, los subvierte, los
fractura, los disgrega, los intenta destruir.

¿Y el Ecuador?...

Depende de nosotros el desenlace estratégico. Los desenlaces, en el nuevo
escenario continental, ya no sólo dependen de la fatalidad triangular, es decir
de la poderosa embajada, de la cúpula de la iglesia católica y de unas FFAA que,
en el caso ecuatoriano, no tienen norte. La tríada no es invencible. Así
sucedió, con bemoles y todo, en el Ecuador de 1997 y del 2000, en la Argentina
del 2001, en la Bolivia del 2003, en la salida costarricense de la OEA en el
2004.

El desbalance táctico (pues el desenlace pos-Gutiérrez está bajo el hegemónico
control de la partidocracia), puede convertirse en una opción estratégica si las
fuerzas políticas de izquierda y centro-izquierda, los grupos nacionalistas y
traicionados de las FFAA, la sociedad civil progresista y -sobre todo- los
movimientos sociales e indígenas, rompen con el “fatalismo” de
creerse “auxiliares” de todo desenlace. Si en el acelerado proceso
que viven Ecuador y América Latina, se someten a una “cirugía
rápida” de su miopía crónica y miran, por fin, el horizonte continental e
insertan en su agenda, la unidad del país al poderoso bloque emergente que ha
nacido en América Latina.

Empero, tenemos una certeza: con Gutiérrez, es simplemente imposible que el
Ecuador sea parte de ese naciente bloque de unión sudamericana. Acaba de
declarar que “tal vez” no viajará a la cumbre de Río, donde
–como bien sabe la Casa Blanca- el brioso Sur intentará acortar los plazos
para el nacimiento formal de la Unión Sudamericana, programada para el 9 de
diciembre en Ayacucho (Perú) por Duhalde en sus visitas relámpago, tan poco
publicitadas por los mass media y los partidos políticos tradicionales.

¿Estamos a la altura de la actual hora americana, o nos dedicamos a seguir
adivinando si es “mejor” que Lucio Gutiérrez se quede en el cargo,
que León Febres Cordero, “el Padrino” de la Derecha ecuatorial
imponga su salida, que el Vicepresidente asuma la presidencia sin ton ni son,
que el Congreso nacional lo decida todo, que esperemos el 2006 para unificar una
tendencia que, unida, barrería con los restos de la vieja república ecuatoriana
fundada en 1830?

Guayaquil: por la Dignidad y Defensa de la Soberanía Nacional

Guayaquil: por la Dignidad y Defensa de la Soberanía Nacional

Personalidades del Puerto conforman Frente y suscriben Declaración contra la
abierta intervención de EEUU en Ecuador. El ex Comandante de las Fuerzas Armadas
General de Ejército René Vargas Pazzos en la foto, invocando a
Bolívar, indicó el peligro que representa para la integridad patria el
involucramiento ecuatoriano en el Plan Colombia por la presión norteamericana
que además ocupa una base militar y promueve el desplazamiento de nuestras
tropas a la frontera norte.

26.11.2004 [ALTERCOM/Guayaquil/Ecuador/www.anncol.org] En el Aula Magna la
histórica Casona Universitaria, centenares de ciudadanas y ciudadanos prestantes
de Guayaquil se dieron cita el pasado miércoles 24 de noviembre para formar el
FRENTE PROVINCIAL POR LA DIGNIDAD Y DEFENSA DE LA SOBERANÍA NACIONAL y suscribir
su Declaración Constitutiva. Todos los oradores coincidieron que el País ha
perdido su soberanía y dignidad.

El destacado investigador y profesor universitario Leonardo Vicuña señaló que la
contradicción principal que vive la nación es su total pérdida de independencia,
dijo que la realización de un Estado con democracia y justicia pasa por la
recuperación de la soberanía y la liberación de la influencia del FMI y una
renegociación justa de la pesada deuda externa.

La Dra. Nancy Bravo de Ramsey invocó el patriotismo tradicional de sus
conciudadanos para levantar nuevamente las banderas dignas del 9 de Octubre de
1820 y del 5 de Junio de 1895 y luchar por una verda dera y definitiva
independencia.

El ex Comandante de las Fuerzas Armadas General de Ejército ® René Vargas
Pazzos, invocando a Bolívar, indicó el peligro que representa para la integridad
patria el involucramiento ecuatoriano en el Plan Colombia por la presión
norteamericana que además ocupa una base militar y promueve el desplazamiento de
nuestras tropas a la frontera norte.

En nombre del Grupo Dignidad y Soberanía, saludó la constitución del importante
movimiento el Dr. Mauricio Gándara, quien con un ejemplar del Diario de la CIA
(Inside the Company) del ex jefe de la Estación en Quito Phillip Agee, precisó
que el plan de intervención en Ecuador data de la época en que el gobierno de
Estados Unidos se metió en el derrocamiento de los gobiernos constitucionales de
Velasco Ibarra y Arosemena Monroy, lo que desembocó en una dictadura vinculada a
la potencia del Norte.

Gándara llamó a seguir el ejemplo que daba Guayaquil para unir a todas las
fuerzas patrióticas y construir u n futuro digno y soberano.

Entre los firmantes estuvieron:

La dirigente alfarista y ex legisladora Cecilia Calderón, la escritora Ketty
Romoleroux, el ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia Carlos Solórzano,
el Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Guayas, Luis Félix
López, los médicos Francisco Andino, Javier Carrillo, Publio Vargas Pazzos y
Sara Roque, el diputado Juan Carlos Bacigalupo, el jurista y editorialista Luis
Herrería Bonet, el defensor de DDHH Fernando Gutiérrez, la soprano Astrid Achig,
la Dra. Laura de Mora, el Dr. Hugo Arias, el Ab. Xavier Garaicoa, los
representantes de Jubileo 2000, Coordinadora Política de Mujeres, Movimiento
Blanco, Mov. Justicia Social, Mov. Humanista, Mov. Ecuador Siglo XXI, Mov. Eloy
Alfaro Siglo XXI, partidos políticos, centrales sindicales, profesores
universitarios, comunidades religiosas, centros culturales, organizaciones de
agricultores, productores nacionales, entre muchos otros. (Altercom)

***


DECLARACIÓN DE GUAYAQUIL

Nuestro país atraviesa una peligrosa crisis que se refleja en todos los ámbitos
económico, social, político, ético. Creemos que se trata de una situación
límite, ante la cual no podemos mantenernos indiferentes, pues está en juego la
existencia del Ecuador como Estado soberano.

En pocas ocasiones registra la historia peligros como los que nos asechan al
momento: pérdida gigantesca de territorio; renuncia a nuestra soberanía
monetaria; la política económica entregada al Fondo Monetario Internacional, a
tal punto que las “cartas de intención” de este organismo han
reemplazado a los planes de gobierno; masivo endeudamiento externo que atenta
contra el bienestar del pueblo ecuatoriano y que se ha convertido en instrumento
de dominación y mayor control político; emigración masiva de los ecuatorianos.

Desde la entrega de la Base de Manta al ejército de los EEUU pasando por el
cierre impuesto en nuestra frontera sur, hasta la militarización de la frontera
norte, se ha involucrado peligrosamente al país en el Plan Colombia. Este
convenio ha sido extendido de facto durante el actual régimen, al permitir la
violación de nuestro espacio territorial marítimo (hasta con el hundimiento de
barcos) y aéreo, y la imposición de los fallos judiciales, asumida en el
extranjero.

La riqueza petrolera ha sido administrada abusivamente y entregada al capital
extranjero en condiciones desventajosas para el país. Paradójicamente, quienes
debieron proteger los intereses nacionales son los principales defensores de las
compañías extranjeras, lo que significa una vez más, un ataque a nuestra
soberanía, al igual que la firma de tratados que desconocen las instancias
judiciales y administrativas del Ecuador y lo someten a tribunales
internacionales.

En estas condiciones el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos pone en
peligro a la nación. El TLC amenaza con destruir la producción agropecuaria y
farmacéutica, la artesanía y la industria, con la consiguiente eliminación de
fuentes de empleo. Fomenta el ingreso masivo de productos usados o prohibidos en
otros países, pretende controlar y privatizar nuestras reservas de agua y
restringir el uso de medicamentos genéricos, sobrexplotar los recursos
naturales, sacrificar nuestra biodiversidad, los conocimientos y valores
ancestrales, imponiéndonos una concepción de propiedad intelectual que implica
el saqueo de nuestros recursos biológicos y culturales. El TLC supondría la
anulación de nuestras leyes nacionales y la pérdida de nuestros derechos.

Frente a esta situación, quienes suscribimos, hemos decidido formar el Frente
Provincial de Guayas por la Dignidad y Defensa de la Soberanía Nacional,
constituido por ecuatorianos y ecuatorianas, civiles y militares, que aman
nuestro país y quieren defenderlo, sin exclusiones religiosas, ideológicas,
políticas, ni de ninguna clase.

Con este Frente, enriquecido por nuestras diversidades nos proponemos:

-Luchar por la Dignidad y Soberanía Nacional,

-recuperar la Base de Manta,

-romper con el Plan Colombia,

-y apoyar la solución pacífica del conflicto interno de ese país hermano;

-Exigir la auditoría de la deuda externa y su renegociación en función de los
intereses del pueblo.

-Impulsar la construcción de una nueva política económica productiva y
socialmente justa, que supere la actual pesadilla neoliberal y la especulación
bancaria;

-Apoyar la lucha para que se someta a consulta popular el ingreso al TLC. Todos
los ecuatorianos deben conocer las implicaciones de este Tratado y decidir sobre
su suscripción.

-Impulsar la integración de toda América Latina y el Caribe;

-Impulsar la renegociación del Tratado Ecuador-Estados Unidos “De
Protección de Inversiones” y revisar la legislación que atente contra
nuestra soberanía;

-Exigir una política petrolera, energética y de recursos naturales soberana, que
vele por los intereses nacionales;

-Contribuir a que se respeten los derechos humanos y las garantías
constitucionales;

-Asumir, como un ideal, la formación de la Gran Patria Latinoamericana,
inspirados en el pensamiento de Bolívar, Martí y otros próceres, para los cual
es indispensable apoyar la construcción de un sólido proyecto nacional para
lograr un Estado democrático y contribuir al establecimiento de un gobierno
popular que impulse el desarrollo nacional, con una política económica que
responda a los intereses del país y se libere de la influencia perniciosa del
Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y banqueros corruptos.

Para todo ello convocamos a mujeres y hombres, civiles y militares, de todas las
nacionalidades del Ecuador, a sumarse a esta lucha para devolver a la Patria su
dignidad y soberanía.

¡El Patrimonio natural, la salud, la cultura y la vida de los ecuatorianos NO
SON NEGOCIABLES!

¡RECUPEREMOS EL ORGULLO DE SER ECUATORIANOS!

Guayaquil, 24 de noviembre de 2004

Entrevista a la Comandante Paula

Entrevista a la Comandante Paula

Entrevista a la Comandante Paula

Miembro de la Dirección Nacional del ELN

UNA PERLA NEGRA

Por Ana Salavarrieta del Servicio Informativo Patria Libre - SINPAL

Luego de cuarenta años de lucha del ELN de Colombia por primera vez una guerrillera Elena es promovida a la Dirección Nacional. Tal novedad motivó la presente entrevista, la cual está hecha con el propósito de compartir con nuestros lectores la vida y lucha de una clara exponente de las miles de mujeres guerrilleras colombianas.

Conocida en muchas regiones como la Comandante Paula, en Barrancabermeja aún le dicen Elena y en otras zonas le siguen diciendo Marta. Pero ella es una sola, es una revolucionaria nacida en el departamento de Santander, de tez morena y hablar pausado, el cual sólo acelera cuando habla con pasión.

Poco acostumbrada a hablar de si misma y a enfrentarse a un micrófono, debo reconocer que la comandante Paula entregó lo mejor de sí para esta entrevista, para hablar con franqueza y mesura a la vez. Como del fondo del mar se extraen tantas perlas, el hallazgo de esta es una verdadera “perla negra” -por lo singular de su proceso- y es de esperar que se convierta en un aliciente para todas y todos los luchadores por un mundo mejor.

El camino de la igualdad

- En la guerra civil de los años 40 y 50 del siglo pasado, su familia se destacó en las luchas políticas por sus ideas liberales y si no estoy mal, un familiar cercano suyo fue guerrillero liberal en el departamento del Tolima. Vista hoy esta herencia, ¿cuánto la incidió desde su niñez?

- Realmente no me incidió conscientemente, posiblemente otro tío dedicado a la política sí, pero esta historia familiar sólo la conozco siendo adolescente y la tengo en cuenta ahora en mi edad madura en el intento de encontrar en mi pasado, en las raíces familiares las causas que marcaron la ruta que tomó mi vida desde temprana edad.

- Su madre doña Ana Rosa muere cuando usted aún no había cumplido los cinco años, pero es indudable que su personalidad marcó a toda su familia, ¿cómo era ella?

- Ella era una mujer catire (rubia) de ojos verdes, que cambiaban de color “como las culebras”, decía mi papá, cuando se ponía brava. Era fuerte, trabajadora, con quien mi viejo compartía la responsabilidad del trabajo en igualdad de condiciones, incluso en oficios de la ganadería. Dicen, buena jinete, diestra en el manejo del rejo de ganadear, inyectaba y marcaba el ganado.

Caritativa, no religiosa. Jamás la recuerdo yendo a una iglesia, pero sí la recuerdo curando las llagas de los mendigos del pueblo o encargándose de poner en el bolsillo de la camisa blanca de los niños de la escuela publica cada año en el día de la madre, el clavel rojo a los niños que tenían la mamá viva y el blanco a los que se les había muerto la mamá. Precisamente ella muere un amanecer de un día de la madre, los claveles y los manojos de espuma verde con los que los adornaba, estaban listos desde el día anterior, no supe que pasó con ellos.

- En igual forma don Crescencio su padre, muere cuando usted apenas tenía quince años ¿cuáles son los rasgos más destacados de él que influyeron en usted?

- Mi viejo fue un hombre exageradamente trabajador. Su descanso fue escuchar y leer las noticias y la poesía. Recio de carácter pero comprensivo al momento de tender su mano para dar su ayuda. Fue referente para la familia y muchas amistades por su sabiduría, por su responsabilidad y solidaridad, no solo en lo material sino también en lo espiritual.

Como negociante que era, nos enseñó el respeto por la palabra empeñada y la exigencia en la honradez. Intolerante frente al desacato de su autoridad, pero nos daba la oportunidad de la toma de decisiones, aún siendo pequeños. Daba su opinión sobre situaciones personales pero respetaba las decisiones de mis hermanos mayores, incluyendo una mujer y terminaba siempre haciéndonos sentir que él estaría con nosotros y nosotras si algo no funcionaba.

Regla de oro para los varones de la casa: no golpear jamás a una mujer, esto lo enfurecía y lo castigaba así estuvieran casados, alguna vez terminó desafiando a puños a un hermano porque violó esta regla.

Su gran debilidad: sus hijas y las mujeres.

- La posición económica estable de su familia le brindó amplias oportunidades para educarse y para poder vivir su juventud sin mayores necesidades. ¿Qué la motivó a elegir su ingreso al ELN?

- Estudié primaria y bachillerato en un internado, dicen y recuerdo que desde niña era rebelde y me inquietaba ante las injusticias propias y ajenas. A mediados de los 60 fueron los años de Camilo, de luchas estudiantiles, la revolución cubana, Vietnam. Un profesor en el colegio nos hablaba de todos estos hechos y allí supimos de la existencia del ELN.

Cuando conozco la organización, inmediatamente encuentro un espacio que le da forma a mi manera de sentir y actuar, que hasta ese momento no era producto de un pensamiento trabajado, estructurado. Con el ELN todo va tomando forma, encuentro respuestas a mis angustias y mi mundo mental se amplia. Comienzo a entender que existe el derecho y la posibilidad de transformaciones sociales y políticas, la obligación social y humana de trascender las esperanzas individuales de justicia, dignidad y libertad con la fuerza de lo colectivo, de la participación del pueblo en la construcción de su destino. En mi mente, en mi pensamiento entran nuevos conceptos que enriquecen y configuran lo que en mi mente de niña e inicio de adolescencia no existía.

- El pensamiento socialista del ELN ¿de qué manera la influye?

- El pensamiento del ELN penetró mi razón y cautivó todo mi ser. Entendí que mis inconformidades, mi rebeldía ante la injusticia y desigualdades existentes no era una realidad exclusiva de mi pequeño mundo de colegio o pueblito, era algo más grande, no sólo era mi país, era el mundo entero que se debatía contra un monstruo bárbaro llamado capitalismo y desde esa edad llevo arraigado a mis propias entrañas el odio por el imperialismo norteamericano.

Comprendí que esto era una lucha de clases, una lucha entre 2 bandos, uno de los cuales tenía el poder y era explotador y represivo, el otro, era el de las mayorías explotadas y oprimidas y éste era el bando con el cual desde niña yo quería estar.

Estudiando en los núcleos clandestinos de ELN, me quedó claro que esta lucha por la dignidad y la igualdad nacional era de vida o muerte, donde se tenía que ir hasta el final por la victoria popular… Y ahí quedó sellado mi compromiso revolucionario que lo ejerzo a través del ELN desde mi adolescencia.

Fui entendiendo que hombres y mujeres sin distinción de género, como parte de una organización político-militar, con iguales derechos pero también deberes, teníamos que formarnos integralmente, es decir, alcanzar las capacidades necesaria para el manejo de la política de la Organización (O) para poder ejecutar y recrear los planes de trabajo, como también la responsabilidad de enriquecer estos lineamientos, sin jamás olvidar los principios, la ética y la moral revolucionarías enseñadas y exigidas a su militancia.

- ¿Cómo aprecia usted la construcción de la democracia y la lucha por la igualdad al interior del ELN?

- Lo valoro como un esfuerzo importante, éticamente imprescindible en una organización revolucionaria. El derecho de igualdad es la médula de todo proyecto realmente humanista y proletario. Los Elenos nos esforzamos por ser consecuentes con estos planteamientos de democracia e igualdad porque sobre ellos recaen todas las transformaciones sociales y políticas que planteamos como organización. El ELN nos exige que todos estos propósitos que serán la base de la nueva sociedad, debemos comenzar a construirlos desde YA, tanto en su interior como en todo espacio social o político donde como Elenos actuemos.

- En estos 37 años de militancia insurgente, ¿cuáles expresiones de machismo y mecanismos de reproducción de éste ha identificado en el ELN? ¿Cómo los ha sorteado?

- En el ELN no está normatizado ningún elemento que señale la discriminación de la mujer, por el contrario se reivindica la importancia de nuestra participación y como ya le decía los derechos y deberes son los mismos para hombres y mujeres. Pero si de ser sincera se trata, tengo que decirle que el machismo se vive de manera no intencional, no consciente pero él nos atraviesa silenciosamente, aunque esto se va superando en la práctica producto de la misma realidad por el papel de la mujer dentro y fuera de la O y para eso de atravesamiento silencioso le pongo algunos ejemplos que siento que se dan: a las mujeres se nos juzga más duramente la infidelidad o lo que llaman inestabilidad afectiva, sin ser norma sé que nos resta legitimidad. Otro, la promoción femenina llega más tardíamente que la de un compañero del mismo nivel. La mujer para alcanzar este reconocimiento debe ser doblemente productiva en cualquier área de trabajo.

Quiero hablar del otro extremo, que es el lado amable del machismo que considero tampoco ayuda mucho a nuestro desarrollo dentro de nuestro proceso. Sin darse cuenta algunos compañeros reivindican un elemento sobre el cual se erige y disculpa la existencia de la sociedad machista: la connotación género femenino con “sexo débil” y con la intención real de sentimiento humanista, dan rienda suelta a un sentimiento “protector” que nos limita retos y oportunidades de crecimiento y aporte. Es más fácil lograr que se experimenten capacidades de un barón que de una mujer, para esto hay más confianza y seguridad en ellos que en nosotras, valoro que no se hace malsanamente, que son producto de rezagos culturales que aún llevamos incubados de esta sociedad que queremos transformar.

Además, como la O construye desde YA el hombre y la mujer nuevos para la futura sociedad humanista y socialista, también debemos llenar de contenido la esfera de lo afectivo- sexual, para erradicar el sentimiento de “mujer objeto” y poder ir desarrollando las capacidades ocultas de la mujer, que por nuestro “papel histórico”, formado desde los hogares están encubiertos.

Sobre cómo he sorteado esta situación de machismo, de verdad no la he sentido mucho, creo que se debe a mi modo de ser y a cómo he asumido este compromiso. Sin querer rebatir conscientemente el machismo, confieso que yo en momentos también echo mano de él, si es que así se puede llamar eso de uno proponerse las cosas, sacar más fuerzas de las que uno hasta el momento creía tener, pero lo he asumido más con la intención de responder a toda misión que me han dado, en cualquier campo. Tampoco ha sido con sentido competitivo, ¡No!, solo me ha movido el compromiso de echar para adelante esta revolución y he asumido que todo lo ordenado es necesario para este propósito, así se sea hombre o mujer, lo importante es la convicción y esto es lo que nos hace fuertes.

Resumiendo, digo que lo he superado preparándome y esforzándome como obligación que tenemos todo militante, hombre o mujer, esto da respeto, credibilidad, legitimidad y así ellos y nosotras caminamos con mucha seguridad, sin importar lo femenino o lo masculino.

La gestación de la mujer revolucionaria

-¿Qué otros valores formó su familia en usted a pesar de no ser religiosos?

-La libertad en la toma de decisiones pero también la responsabilidad de asumir los costos con entereza en caso de no obtener resultados esperados, por tanto ser intensa antes de decidir.

El derecho al miedo pero la fortaleza para manejarlo, evitando así que éste se convierta en un obstáculo al momento de tomar decisiones.

La honradez, no referida exclusivamente a lo monetario. Honradez de no engañar, por encima la verdad, ser consecuente con lo que se piensa se dice y se hace.

-¿Cuáles son sus puntos fuertes a la hora de tomar decisiones?

- Nuestra praxis siempre está en función de lograr objetivos pequeños o grandes y lo primero que tenemos que conocer es la realidad sobre la que vamos a actuar para tener éxitos, porque sobre estos resultados se hace la planeación sea en el campo militar, político, económico, etc., entonces la investigación y planeación es algo que me apasiona, sobra decir que para un conductor de cualquier tipo o nivel, si no se asume esto, fácilmente fracasa.

Lo otro es el trabajo organizativo tanto en lo individual, grupo o comunidades, trabajo que asumo con mucha seguridad porque me ha dado buenos resultados desde ganar a alguien para la O, o jalonar una comunidad para que asuman una lucha por sus reivindicaciones, hasta un comando militar para que vaya seguro con mucho valor a una pelea. Además la razón de ser del ELN es el pueblo y sin la participación de él esto jamás será posible.

- ¿Cuáles valores considera que la han sostenido y la proyectan como dirigente?

- Consecuencia con mi compromiso militante como elemento de ejemplo transformador.

Amor real a los hombres, mujeres de mi organización y pueblo en general, lo que me lleva a una práctica de respeto por todos y todas, de reconocer a los demás, pero lo más importante es lograr que ellos y ellas se reconozcan como sujetos importantes y necesarios en este proceso desde su ser individual.

Responsabilidad de lo humano de la tropa y el pueblo. Parto de que una de mis responsabilidades más importante es tener disponibilidad total para escuchar propuestas y problemas y me esmero con angustia por dar respuestas y salidas oportunas, para que ellos y ellas (individual, grupos o comunidades) sepan que la O a través mío está ahí y pueden contar con ella.

En mis relaciones interpersonales mantener una postura sincera de servicio a través de la responsabilidad y no de poder.

- ¿Qué cosas de las que hacía en los años sesenta y setenta no haría hoy?

- La radicalidad, referida al reconocimiento de la existencia de otras organizaciones políticas o armadas, que sin ser política de la O en ese entonces si lo éramos, se era excluyente e incluso agresivos. El tiempo y también la O nos formaron en la unidad del campo revolucionario como herramienta estratégica para los logros revolucionarios y cada día la realidad del país, del mundo nos va demostrando que este es el camino correcto. Todo será más difícil, digo yo, imposible si no logramos la unidad del campo revolucionario y popular.

- ¿Cómo cultiva usted su salud física y mental en medio de la dureza de la actividad insurgente?

- No crea que cuido mucho mi salud física, el campo y el agite de lo urbano nos lleva a descuidarnos. Pero eso sí, cuido mi salud mental y emocional y la fórmula ha sido sentirme plena en todo lo que hago y vivo. He aprendido a desechar concientemente todo aquello que sospecho pueda dañar mi interior. Le comento cuál fue la prueba de fuego para llegar a este estado: la separación con mis hijos, eso es duro, es doloroso, incluso después de tantos años el recuerdo de esos momentos duelen. Después de esa decisión estoy segura que tengo la capacidad de renuncias y propósitos sin temor a desequilibrarme.

Los retos como mujer dirigente

- ¿Cómo vive su liderazgo como mujer que marcha en la punta de vanguardia y sabiéndose un referente de los demás compañeras y compañeros revolucionarios?

- Lo vivo con mucha responsabilidad. Soy consciente que de la calidad revolucionaria de los miembros de una conducción estratégica depende no solo la legitimidad y vida del ELN, sino el presente y futuro de esta revolución que es patrimonio de la sociedad colombiana y el aporte a las esperanzas de humanidad a nivel mundial.

Pero como mujer sé también que tengo una doble responsabilidad y es legitimar el papel de la mujer en la conducción de la revolución, por su capacidad, su valor, su entrega y madurez emocional. Que hombres y mujeres seamos consecuentes de que esta lucha no se divide en lucha de género, sino que tiene que ver con una posición clasista y humanista donde confluimos todos y todas en proyección a la construcción de una nueva sociedad, donde quepamos todos y todas en igualdad de condiciones, de oportunidades y responsabilidad social.

Sé que desde diferentes lugares del mundo, muchas mujeres asumen este mismo reto y yo no puedo fallarles con mi aporte.

- Tras cuarenta años de lucha el ELN ha ganado aprecio, respeto y confianza entre la sociedad colombiana, compártanos sus vivencias en este sentido, sobretodo cuando le ha correspondido recibir muestras de este reconocimiento.

- Ahí está el tesoro de mi vida. Este pueblo le ha dado razón a mi existencia, es el mismo que con su cariño y confianza sostiene mi compromiso. Me pide que le comparta algunas vivencias en relación a esto, sólo le comentare algunas porque mi vida esta llena de gratos recuerdos de confianza y reconocimiento al ELN.

¡Barrancabermeja, pueblo Eleno! Pueblo que me dio su apoyo y cariño en libertad y que en prisión estuvo presente desde el primer día de mi captura hasta que abandone la prisión. En esa ciudad hasta los niños se convirtieron en un dispositivo de seguridad. Cuando estaba en los barrios, ellos posiblemente me veían pasar o suponían que estaba por ahí, entonces cuando entraba el ejército gritaban en coro a todo pulmón: “Elena viene el ejército” y yo me ponía pilas o si estaba retirada otros compañeros, o cualquier civil iba y me avisaban, esto me llenaba de mucha fortaleza porque era la muestra del cariño del reconocimiento al ELN al cual no querían se golpeara. Hoy algunos de esos niños están muy cerca de mí en la lucha. Me cuentan que cuando abandoné la cárcel varias familias lo festejaron.

Otro hecho muy hermoso. El día de mi detención, soy paseada por todas las instalaciones militares, con la única finalidad de tomarnos fotos como trofeo. A la llegada al Batallón Nueva Granada pareciera que todo el personal me estuviera esperando, había mucha tropa, me rodeaban, vociferaban, me hacían calle de honor me insultaban y alardeaban de su victoria por mi captura. De pronto a un lado, en una esquina, veo unos jóvenes soldados de rostro humilde, con ojos de mirada tierna que con disimulo tenían sus manos a la altura de la cintura y me hacían una señal con puño cerrado y dedo pulgar extendido y sus labios susurraban “ánimo Elena”. Este acto de compañía solidaria en medio de esta jauría humana, elevó mi espíritu y sentí que crecía inclusive de estatura física y me elevé a lo máximo de la realización y orgullo humano al ver cómo la causa justa de la lucha de los Elenos estaba ahí en las entrañas de esos batallones y supe que este amor de pueblo es lo que nos sostiene y nos hace invencibles a las intenciones enemigas de acallar nuestra conciencia.

- ¿Cuál es su sello personal al momento de liderar actividades?

- Acompañando en directo, asumiendo el reto de lograr que los participantes se reconozcan como transformadores y transformadoras y asuman conscientemente la lucha directa por cambiar las realidades individuales y sociales.

- ¿Cómo fue su aprendizaje en esto de la actividad revolucionaria integral?

- Si usted mira mi hoja de vida, notará que he participado en diferentes actividades de la acción guerrillera y la O nos ha dado los elementos básicos para poderlos desarrollar, nos da su acompañamiento y ahí va ya el sello personal. Esto me ha permitido ir asumiendo la responsabilidad de diferentes misiones en variados campos de acción, que me han ido dando una visión más integral al momento de conducir, proceso de aprendizaje que nunca termina. Me inicié con fuerte inclinación en lo militar, luego la O me asignó a otro tipo de espacio, con énfasis en lo político y más adelante he estado en lo de conducción donde se requiere mayor integralidad, desde lo zonal, local, regional y ahora nacional.

Mis mayores logros están en lo político-organizativo, aunque en lo de finanzas no me ha ido mal, claro que estos logros no los alcanzaría si no contara con compañeros y compañeras que acompañan estos procesos y dan mayores posibilidades de éxito.

- En dos ocasiones ha sido capturada y enjuiciada por rebelión, ¿cómo vivió su compromiso revolucionario en esos momentos?

- Lo asumí como revolucionaria Elena. Lo primero fue mi lealtad al ELN y al pueblo –no traición-. Lo siguiente fue hacer conciente mi propósito de lograr mi libertad que es orden de la O para la militancia y paralelo a esto ser ejemplo de solidaridad y lucha para y con mis compañeras prisioneras, sociales y políticas.

- En su reflexión sobre el uso del poder y el ejercicio de la autoridad por parte de las mujeres, ¿qué elementos ha logrado sintetizar de ello?

- Lo he visto más por fuera de la organización, situación que lo lleva a uno a estar alerta. Por el machismo imperante en esta sociedad, si usted investiga sobre el comportamiento de mujeres jefes de personal, directoras de cárceles u hospitales, etc., son muy duras porque a la mayoría de los hombres les queda grande aceptar una mujer de jefe, entonces a las mujeres nos toca extremar y asumir actitudes machistas para evitar nos violenten o para decirlo más concretamente, nos saboteen nuestra autoridad.

Afortunadamente en la O uno va ganando reconocimiento por lo que uno hace y por como uno es y eso va generando sentimientos de aceptación de ahí que cuando uno llega a una zona o sitio donde uno nunca ha desarrollado su práctica, se llega algo tensionada y va uno con las pilas puestas para ganar legitimidad y evitar tener que extremar medidas, además da un poco de seguridad que estamos formados y formadas para una conducción basada fundamentalmente en el consenso, a pesar que tenemos normas, reglamentos. De todas maneras hay algo real y es que un mando que no logre respeto a su autoridad, hombre o mujer, es mejor hacerse al lado de cualquier tipo de responsabilidad.

- ¿Se le han presentado casos de desacato o insubordinación?

- De verdad que nunca he tenido que enfrentarme a una insubordinación de peso; indisciplinas mínimas sí, que es normal y menos insubordinaciones por ser yo mujer. Soy comprensiva pero también reconozco ser muy estricta en la exigencia de la disciplina y en el cumplimiento de las órdenes.

Creo que no tengo problemas porque como medida preventiva siempre hago énfasis en la responsabilidad de todos y todas de que todo ande bien, como corresponde al sentido de pertenencia que se asumió voluntariamente al llegar a la O. Además muchos me conocen, por otro lado hablo mucho con la tropa, especialmente con aquellos que tienen perfiles difíciles donde mi trabajo es ganar su voluntad y entendimiento.

Su segunda familia

-¿Cómo ha desarrollado usted esa capacidad que ha caracterizado al ELN de ganar la voluntad del pueblo?

- Queriendo mucho, respetando e interactuando con todos generando un intercambio de saberes para conocernos mutuamente en nuestras angustias y esperanzas, haciéndolos sentir que no están solos, que el ELN está con ellos, siendo ejemplo y cumpliendo.

- ¿Cuánto le importa la opinión de los demás? ¿Cuánto la afecta la valoración que de usted tengan los demás compañeras y compañeros Elenos?

- Lo primero es que la opinión de los demás me importa en un solo sentido, depende de quien venga, tengo claro que de acuerdo a la concepción que se maneja del mundo, así mismo son las opiniones o las valoraciones, pero también mucho pueblo aún maneja una cultura de alienación impuesta por este sistema, soy cuidadosa en no chocar con los valores y prácticas de grupos o comunidades, práctica que asumo paralela con la formación hacia estos.

Sobre lo útil que me siento para los intereses del pueblo colombiano, siempre he sostenido que todos y todas desde que se tenga voluntad de aportar somos útiles, por lo cual, yo me siento útil, pero le corresponde al ELN hacer este balance.

En cuanto a en qué medida me afecta la valoración de compañeros y compañeras Elenas le digo que he sido fuerte para separarme de mis hijos, de mi pareja, para aguantar la lluvia, el sol, el ruido de los tiros y las bombas enemigas, la cárcel, etc., pero, la valoración de los míos sí que me afecta. Eso es lo que me sostiene pero también es lo único que me consumiría en vida.

No se me entienda que necesito esa valoración como reconocimiento para creerme la “súper yo”. ¡No! Yo he realizado múltiples renuncias porque he querido ser buena revolucionaria para aportarle a este proceso, ese ha sido mi ideal personal de vida, entonces, la Organización es para mí el termómetro que mide el valor de ese aporte y si de pronto el ELN valora que mi aporte ha sido nulo en esta construcción, concluiría yo que soy el más grande fraude humano, porque según el concepto tradicional de familia no fui buena mamá, ni buena esposa, para realizarme como buena revolucionaria, que es la dimensión universal donde se sintetizan, confluyen valores, aspiraciones y el amor de lo humano.

- ¿Usted considera que ELN es su segunda familia?

- ¿Mi segunda familia? No lo entiendo bien, yo tengo hermanos, tíos o tías, etc., y los quiero; guardo el recuerdo de mis padres con amor, agradecimiento y mucho reconocimiento de lo que fueron pero creo que debido al desenvolvimiento de mi vida, de orfandad materna desde muy niña, la muerte de mi padre en los inicios de la adolescencia, once años de internado y la llegada del ELN a mi vida siendo muy joven, le digo que no hay una primera o una segunda y el ELN es mi familia, desde donde mis otros seres queridos tienen mi cariño, la solidaridad e incluso el espacio si ellos lo necesitan y lo quieren.

- ¿El ELN cómo resuelve la situación frente a muchos jóvenes que se incorporan presionados por la represión? ¿Estos jóvenes la ven a usted como una segunda madre?

- Sabemos que hoy día, menos que antes, los que llegan no llegan con conciencia plena de lo que es el ELN y las causas de su lucha, por lo que la mayor preocupación de la Organización es darles todos los elementos para que asuman su pertenencia a la organización con claridad y acojan concientemente las causas de su lucha.

No sé si me verán como la segunda madre, pero yo si los quiero, me preocupo por ellos y ellas y soy capaz de cualquier cosa por todos, si este sentimiento implica que me vean como la mamá de todos, entonces debo decirle que tengo muchos hijos e hijas e incluso algunos mayorcitos que yo o de la misma edad.

¿Las muchachas que llegan a la organización son concientes de los avances en cuanto a igualdad con los hombres? ¿Ellas adquieren el compromiso de hacer llegar dicha igualación a topes más altos? ¿Cómo forman a las guerrilleras para que se proyecten como revolucionarias y no dependan para ello de su pareja o de sus hijos?

- Esta pregunta es una de las más duras de responder, porque como mujer no me siento conforme, además que asumo autocríticamente como mando los pocos resultados logrados en este campo. Desafortunadamente el machismo tiene sus actores en los varones y en las mujeres tiene el comité de aplausos o seguidoras. Esta actitud no es cien por ciento en la Organización, hay compañeras muy buenas, pero pesan más las compañeras que reproducen en la vida guerrillera el papel enajenador y de dependencia.

La mayor culpa la tenemos las mujeres, especialmente nosotras mujeres mandos, pero también es necesario que los compañeros sean consecuentes y unamos esfuerzos y prácticas comunes en este campo que permita generar otro tipo de dinámica en las compañeras que las lleve a actuar y pensar como sujeto, y encontrar mecanismos efectivos para crear nuevas relaciones de género.

En la Organización de verdad que nos preocupamos por crear condiciones objetivas de participación de la mujer, pero falta algo y es mayor conciencia de nosotras mismas para dar los saltos y participar en las oportunidades que nos brindan y esto sólo se logra si hacemos conciencia de nuestras carencias y forzamos nuestra voluntad de superación para alcanzar esos niveles de igualación de los que usted habla, pero esto será más fácil con el concurso de los hombres de organización en estos propósitos.

- ¿Qué opina usted de la afirmación de que la guerra insensibiliza a quienes participan en ella? ¿La incorporación de niños podría tomarse como una muestra de ello?

- Aunque no es tan cierto lo de la cantidad de niños reclutados, sé que las Organizaciones insurgentes ninguna tiene este reclutamiento como política de crecimiento, pero la guerra, la agudización del conflicto social, deja muchos menores sin protección, sin esperanza de vida, en un país donde se tiene que enfrentar desde el niño hasta el anciano por sobrevivir.

Hay muchos niños abandonados producto de toda esta situación de violencia en el país y como Organizaciones insurgentes no podemos hacernos los de la oreja gacha, algo tenemos que hacer y les damos protección. Lo que no hemos podido hacer, así esto sea el propósito, es tener un lugar especial para ellos, para que ellos puedan cumplir un poco con su proceso de acuerdo a su edad. Eso es una utopía. Tenemos un enemigo bárbaro y criminal, los buscarían para asesinarlos. Estos niños y niñas tienen que crecer con conciencia de quiénes son sus enemigos y también con conocimiento de la conspiratividad y defensa para sobrevivir.

Esto es duro de aceptar y seguimos intentando que ellos no se involucren en las primeras filas de la confrontación, queremos ofrecerles otras posibilidades.

La levedad de los sentimientos

- ¿Se siente plena afectivamente? ¿Considera que ha realizado satisfactoriamente la consigna de “Primero los demás”, en lo afectivo? ¿Cuánto se estima a sí misma? ¿Este nuevo tipo de afectividad, no le parece que no incluye suficientemente la riqueza de una relación de pareja?

- Me siento plena afectivamente y en esto le he dicho se basa la fortaleza de mi compromiso.

En relación a si he realizado satisfactoriamente lo de “primero los demás” Sí, en lo que de mi sale hacia los demás, desafortunadamente en lo de pareja o en lo de hijos no era posible que ellos fueran primero y luego los demás, para mí han sido ellos haciendo parte de los demás. Sobre todo mis compañeros afectivos creo que no lo entendieron, tengo fe en que mis hijos si lo entiendan y lo valoren.

En cuanto a la autoestima, creo que me estimo suficientemente como ser social, en la medida que me creo útil y veo los resultados y el sello lo pone el reconocimiento de quienes comparten mi vida dentro de este proceso.

El nuevo tipo de afectividad que manejo posiblemente no incluye suficientemente la riqueza de una relación de pareja. Viví plenamente las relaciones de pareja en su momento. Mi crecimiento como militante me fue llevando a nuevas responsabilidades que fueron desviando el curso de la mujer tradicional en relación al papel y exigencias de la vida de pareja, esto dañaba a mis compañeros y creí que no era justo. Les di la libertad para que construyeran sus parejas de acuerdo a sus proyectos de vida. La mía no pegaba y ellos merecían otras opciones.

- ¿Las dos parejas que ha tenido no han podido tener continuidad debido a la incompatibilidad de proyectos de vida? ¿Cuánto se desgastaron también por rivalidades secundarias, que pudieron armonizarse con cooperación adecuada? ¿Y cuánto eran infundadas sus expectativas sobre el apoyo que podían brindarle sus compañeros afectivos?

- Ya le decía que nos separamos cuando nuestros proyectos de vida tomaron rutas diferentes. Y era lógico. El hombre y mujer tradicional construyen la relación sobre la atracción, la entrega total que implica exclusividad a todo nivel. Analizo que ellos sintieron al ELN como un rival que le arrebataba el tiempo de su mujer amada, e incluso los privaba de los abrazos cuando ellos lo necesitaban, ellos no quisieron o no pudieron acompañarme en este camino, no había nada que hacer. Yo rompí siempre las relaciones porque fui conciente que no podía tampoco acompañarlos en su andar, pero son buenos hombres, que me amaron y me enseñaron la importancia de una pareja mientras se tenga identidad en los ideales.

Finalmente no se cuánto de válido tenga eso de “infundadas mis expectativas”, de pronto sí. Pero no puedo creer que sólo yo tenga en la cabeza eso de la “pareja posible” dentro de este proceso de conflicto social y armado. Sé que eso es válido. ¿Sabe dónde están las fallas? Los compañeros admiran mucho a las mujeres como yo, somos la mujer ideal, eso le digo a los compañeros, pero ya como compañera afectiva, prefieren a las compañeras que conserven algo de la mujer tradicional y ese algo es la aceptación de acompañarlos dentro de esta revolución pero donde lo principal es “ser la compañera de”… y se trasladan muchas costumbres de pareja tradicional a los campamentos. Yo no rechazo esto, me parece bonito si hay tiempo, pero la responsabilidad más grande debe ser con las tareas de la revolución y que ellos y nosotras sintamos que es otra forma diferente de amarnos, donde la seducción más grande entre dos seres que se aman sea el abrazo y las caricias por logros y victorias o el refugio de angustias y temores. Sé que esto no es fácil. ¿Cómo armonizar esto? Es el gran dilema.

Dejo constancia que esto no es lo general de las parejas en la Organización pero no hay muchas excepciones. Hay compañeras de mucha calidad y proyección pero me inquieta que se enreden en la dualidad de compromiso y entrega y quede mermado el aporte que pueden hacerle a este proceso.

- De acuerdo a su experiencia particular, ¿podría concluirse que sentirse estable en el campo afectivo y emocional depende de la riqueza de la vida interior y de la armonía de las relaciones interpersonales? ¿Qué tan eficaz puede ser esta fórmula contra la soledad?

- Definitivamente sí. Quienes me conocen y comparten los espacios cotidianos conmigo saben que soy una mujer plena. La claridad en mi compromiso me ha dado el manejo estable en el campo afectivo y emocional, jamás me he negado. Ni me niego la posibilidad de una relación afectiva, aunque nunca, ni en mi juventud fue una de mis mayores preocupaciones, si llega bienvenida sea, si no llega sólo queda la añoranza sin amargura, viviendo plenamente lo posible.

- En las charlas que hemos sostenido la percibo feliz por su maternidad y por el amor que sus hijos le tienen, si hoy tuviera la oportunidad de criarlos y educarlos, sin tener que abandonar sus tareas revolucionarias, ¿en qué haría los énfasis?

- De manera idealista diría que el énfasis sería en acercarlos más a mis vivencias guerrilleras pero éste énfasis aún no me convence totalmente porque me interesa mucho la seguridad y tranquilidad de sus vidas, no quiero que paguen por lo que no han hecho, además, soy partidaria de que ellos tengan la posibilidad de definir libremente la ruta de su vida, así como yo la tuve.

Montañas de Colombia

Noviembre de 2004