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Ciudadania y revolución

Ciudadania y revolución MIGUEL ENRIQUEZ

Ciudadania y revolución

José Steinsleger
La Fogata

En el agitado trajinar de las luchas independentistas de América Latina, tres períodos históricos adquieren singular relevancia política: el que va de la emancipación al fin de la Gran Colombia (1810-30); el de los estados oligárquicos que acaban chocando con el nacionalismo antiimperialista (1860-1950), y el de la revolución cubana (1959) a nuestros días.

Los primeros períodos han sido ampliamente debatidos en investigaciones, documentos y tratados. El tercero, poco debatido aún, continúa girando en torno al pensamiento y praxis de Ernesto 'Che' Guevara (1928-67).

¿Qué edad tenían los patriotas que "a la hora del 'Che'' recogieron su legado? El tupamaro uruguayo Raúl Sendic era el más viejo (42 años). Le seguían 'Inti' Peredo (Ejército de Liberación Nacional de Bolivia, 31) y los argentinos Mario Roberto Santucho (Ejército Revolucionario del Pueblo, 31) y Norma Esther Arrostito (Montoneros, 27). El paraguayo-argentino Carlos Enrique Olmedo (Fuerzas Armadas Revolucionarias) y el chileno Miguel Enríquez (Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR) tenían 23 años.

No porque erice la piel pasamos revista a las edades de aquellos héroes. Su memoria sigue siendo escarnecida por los herederos de quienes a partir de 1860 rompieron la patria grande en veinte pedazos, y luego convirtieron en bronce y mármol a Hidalgo, Artigas y Bolívar, Morazán, San Martín, Sucre y O'Higgins.

A las oligarquías y los demócratas 'modernos', políticamente vacíos de la 'ética y moral' que predican, nada les cuesta levantar monumentos y reducir el ejemplo de los revolucionarios a íconos sin nervio y contenido. Ya lo vienen haciendo con el 'Che', y ya levantaron un monumento a Salvador Allende, frente al palacio de La Moneda en Santiago.

Por encima de ideologías y opciones políticas (y cuando tanto se habla del deber ser del 'ciudadano'), es necesario recordar a gobernantes como Allende y revolucionarios como Enríquez, ante gobiernos que le dijeron adiós al emblema del Escudo Nacional de la 'Patria Vieja': 'Tras las tinieblas la luz, por la razón y por la fuerza' (1810-1814).

Salvador Allende y Miguel Enríquez, tan distintos y tan iguales, fueron ciudadanos de verdad porque de la vida hicieron conciencia y compromiso. ¿Qué si vivieron y murieron soñando? Pero es que sueños como los de Miguel, muerto hace 30 años a los 30 años, simbolizan el revés de Chile hoy.

Fábrica eficiente de tecnócratas lobotomizados, pobreza maquillada y sectores medios endeudados de por vida, hostil a la integración subregional, sumiso con Estados Unidos, partidario del ALCA y de la carrera armamentista, perseguidor de la nación mapuche y enemigo de Cuba, el 'modelo chileno' no podría ser lo que es sin velar por los derechos individuales de los cómplices de la dictadura, torturadores y genocidas como Pinochet.

Partidario de que el ciudadano debe ser acrítico, adocenado e indiferente a la épica historia de sus luchas populares, el modelo que Chile exporta al mundo ofende la memoria de Allende y Pablo Neruda, cultivando la triste complacencia de intelectuales y escritores que a falta de vergüenza propia, cosechan vergüenza ajena.

Ninguna de estas reflexiones busca gravitar en el bizantino debate de si la vía armada o legal conducen a una sociedad más justa. Pero Chile queda al desnudo cuando vemos que su 'estado de derecho' consiste en ser tributario y administrador del saqueo neo-colonial, y los políticos 'pragmáticos' se entienden mejor con el crimen organizado, que con el pueblo que ignora cómo llegaron al poder que ocupan.

Es posible que la generación de Salvador Allende, formada en escuelas políticas donde la ética y los principios contaban, no concibió los alcances y dimensiones del enemigo que enfrentaba. 'Yo no renuncio', respondió el presidente a los caballeros de la muerte, mientras Miguel Enríquez, oliendo la mierda en el aire, dijo: 'Yo no me asilo'.

Miguel murió matando a la muerte. El periodista Hugo Guzmán nos recuerda palabras del padre ante el cadáver: '...levanté la tapa que cubría la cara de nuestro hijo. Raquel, Marco e Inés estaban a mi lado. Tenía el ojo izquierdo, parte de la frente y la mejilla izquierda, cubiertas por una sábana dispuesta diagonalmente. El rostro lucía sereno, con un gesto irónico y de satisfacción, como que hubiera muerto feliz, luchando y disparando a los esbirros de la más despreciable y sangrienta dictadura de América'.

Raquel Espinosa, la madre, exclamó en el funeral: 'Miguel Enríquez Espinosa, hijo mío, tú no has muerto. Tú sigues vivo y seguirás viviendo para esperanza y felicidad de todos los pobres y oprimidos del mundo'.

El patriciado chileno expatrió y condenó a la miseria a Bernardo O'Higgins y asesinó a José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez. Hoy quiere borrar a Allende y Enríquez, vidas y ejemplos de un Chile que no podrá ser sin ellos."

Denuncian a funcionarios de Florida por irregularidades electorales

PRENSA LATINA
Agencia Informativa Latinoamericana S.A.

Denuncian a funcionarios de Florida por irregularidades electorales

Washington, 13 oct (PL) La AFL-CIO, la mayor central sindical de Estados
Unidos, demandó a la secretaria de Estado de Florida, Glenda Hood, por
privar del derecho al voto a ciudadanos de ese territorio, revela hoy el
diario La Opinión.
La impugnación, realizada ante un tribunal federal, afecta también a los
supervisores de elecciones en los condados Duval, Miami-Dade y Palm Beach a
quienes se acusa de "conducta ilegal" al obstaculizar el derecho al
sufragio.
"El estado de Florida ha fallado en procesar solicitudes válidas de
registro de votantes o no ha notificado de manera oportuna si las
solicitudes están incompletas", dice el reclamo.
Precisa que "en particular, nuestra acción tiende a proteger los derechos
de voto del más de 10 mil floridanos, que son elegibles para votar y se han
registrado antes de la fecha límite del 4 de octubre".
El documento subraya que "esas solicitudes no han sido procesadas por los
supervisores de elecciones porque adoptaron procedimientos indebidamente
restrictivos de registro que violan leyes federales".
Abogados, sindicalistas y otros sectores buscan evitar una repetición en
estas elecciones del recuento manual de votos que, tras numerosas
irregularidades, dio la victoria al presidente George W. Bush en Florida en
el 2000.
"Aprendimos la lección, y estamos seguros que este año marcará un récord
de asistencia a las urnas", dijo Erica Tealey Linnick, consejera de la
región Oeste en la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de
Color (NAACP).
Indicó que "debemos actuar para que a nadie se le desestimule a la hora
de votar, no lo haga por ignorancia, o por pensar que su voto no será
contabilizado. Este año esperamos que el 57 por ciento de afroamericanos que
votaron en Florida, aumente al 70 por ciento".
Muchos ciudadanos negros que residen en Florida se quejaron de que su
voto no fue contabilizado.
"El potencial de fraude está latente, porque no tenemos sistemas de
votación uniformes en los 50 estados del país", denunció el profesor Jaime
A. Regalado, director ejecutivo del Instituto de Asuntos Públicos, Edmund G.
Brown, en la Universidad Estatal de Los Angeles.
Explicó que "hay riesgo de ver situaciones fraudulentas y votos no
contados, especialmente en estados donde la población hispana [y
afroamericana] ha crecido y pueden ser clave en esta elección".
Consideró que, aunque ya es demasiado tarde, el Congreso de Estados
Unidos debería invitar a observadores internacionales calificados para que
monitoreen la elección de noviembre próximo.
En igual sentido se había pronunciado el ex presidente James Carter,
quien alertó sobre la repetición en Florida de las irregularidades
electorales ocurridas en los últimos comicios presidenciales.

Octubre cinco (2004)

Octubre cinco (2004)

Compañeras y compañeros: buenas noches.

A nombre de la Comisión de Trabajo de los Ex Prisioneros Políticos del MIR agradecemos su presencia en este acto.

Conmemoramos hoy el 30º Aniversario de la caída en combate de nuestro compañero Miguel Enríquez Espinoza, líder revolucionario chileno y Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR. Y en su figura rendimos también homenaje a los cientos de compañeros miristas que cayeron en la lucha, en particular a aquellos militantes que ofrendaron su vida aquí en Concepción.

Nos referimos a los compañeros: Rudy Cárcamo Ruiz, José Castro Alvarez, Sergio Riffo Ramos, Héctor Rodriguez Cárcamo, detenidos desaparecidos, y a los compañeros: Luciano Aedo Arias, Oscar Arros Yañez, Ricardo Barra Martínez, Tránsito Cabrera Ortiz, Hugo Candia Nuñez, Miguel Catalán Febrero, José Constanzo Vera, José Delgado Sanhueza, Nelson Herrera Riveros, Mario Lagos Rodriguez, Carlos Lara Garrido, Héctor Lepe Moraga, Ernesto Mardones Soto, Manuel Melo Domani, Marcos Montecinos San Martín, Máximo Neira Salas, Oscar Salas Parra, Alberto Salazar Briceño, Jane Vanini, Iris Vega Bizama, Luis Villegas Mesa, todos ellos muertos en diversos momentos y circunstancias.

Miguel fue un destacado militante revolucionario que desde muy joven abrazó la causa de los trabajadores y de los desposeídos de este país. Él fue producto y parte de toda una generación de jóvenes luchadores sociales que se comprometieron a fondo con los destinos del pueblo chileno y trataron de abrir caminos que nos pudieran conducir a la construcción de una sociedad más justa y libre y solidaria.

A comienzos de los años sesenta, eran varias las pequeñas organizaciones revolucionarias que dispersas y fragmentadas buscaban influir en los procesos de organización y de movilización del movimiento popular chileno. El influjo de la revolución cubana dio un nuevo impulso a esta búsqueda y cimentó los afanes de las huestes revolucionarias, ahora con la convicción y la certeza de que el triunfo de la causa popular era posible aun en el patio trasero del imperialismo. Es así como progresivamente empiezan a generarse las condiciones y a producirse las confluencias que darían paso a la gestación de una sola organización que aglutinara los esfuerzos y unificara las políticas revolucionarias chilenas.

Miguel formó parte activa de todo este proceso previo, por lo que fue una consecuencia lógica y natural que, integrando una delegación de rebeldes penquistas, concurriera al Congreso de fundación del MIR en agosto de 1965, en Santiago. En ese Congreso fundacional, junto a Luciano y Baucha, fue elegido como uno de los 21 miembros del Comité Central de la naciente organización. Miguel tenía recién 21 años de edad.

En los años siguientes, empieza a notarse la preponderancia de Miguel y del grupo de miristas jóvenes de Santiago y Concepción en los destinos de la nueva organización. Este predominio se expresaba en el crecimiento orgánico y la influencia del MIR en al ámbito estudiantil y en la extensión del trabajo hacia las zonas mineras de Lota y Coronel y en otras provincias cercanas. Ya para 1966 el MIR era la primera fuerza política de la izquierda aquí en la Universidad de Concepción y desde 1967 logra la conducción de la FEC a través de otro de sus líderes históricos más importantes y decisivos como fue Luciano Cruz.

Sin embargo, el desarrollo que el MIR en su conjunto tuvo en estos años iniciales no fue miel sobre hojuelas ni dio muestras de una identidad granítica a escala nacional. Por el contrario, el propio Miguel hacía un balance descarnado de este período describiéndolo con estas palabras: "El movimiento se desarrolló entre 1965 y diciembre de 1967 marcado por las siguientes características: Era una bolsa de gatos, de grupos, fracciones, disputas, etc. No había niveles orgánicos mínimos. Predominaba el más puro ideologismo. No había estrategia y menos aún táctica. Aislados de las masas. No se intentaron seriamente realizar acciones armadas, si bien se hablaba de ellas y el movimiento se definía por la lucha armada. Eran años en que recién buscábamos un programa correcto para la revolución chilena y a lo más hacíamos propaganda revolucionaria en restringidos sectores y zonas del país, neutralizados internamente por una lucha de tendencias que abarcaba más de una decena de grupos internos". Era evidente que el nacimiento de una organización revolucionaria no se resuelve con el mero hecho de fundarla. Miguel era consciente de ello y más aun de la necesidad que tenía el pueblo chileno de dotarse de una organización de vanguardia que supiera expresar las aspiraciones populares y fuera capaz de abrir una senda revolucionaria hacia la conquista de los objetivos socialistas.

Por eso tampoco fue extraño que en el Tercer Congreso Nacional del MIR, celebrado en diciembre del 67, Miguel fuera elegido Secretario General del Movimiento y el grupo que él lideraba obtuviera 10 de los 15 miembros del nuevo Comité Central y la totalidad del Secretariado Nacional.

Es a partir de este suceso que empieza a forjarse la identidad ideológica y política del MIR. El núcleo de dirección, encabezado por Miguel, se da a la tarea de darle al Movimiento un carácter leninista de partido revolucionario, de vanguardia político-militar de la clase obrera y el pueblo, por extender físicamente su presencia y por homogeneizar los criterios de funcionamiento y de militancia partidaria. Del mismo modo, la introducción de la violencia revolucionaria en el accionar de las masas, y la incorporación de la lucha armada como instrumento legítimo de lucha popular, se convirtieron en los elementos distintivos del que hacer político y práctico del MIR.

No fue tampoco un período fácil o exento de problemas. El balance que Miguel hacía de la situación de nuevo da cuenta de ello: " éramos una organización que estaba constituida por varios ‘partidos’, ‘grupos’ ‘fracciones’, con políticas divergentes de pensamiento, y en el último período incluso orgánicamente diferenciadas. Tenía por base todo tipo de ‘militantes’, donde no se realiza ningún proceso de selección para el ingreso; así, habían ‘aficionados’ a la revolución, descomprometidos, intelectualoides, etc. Sin niveles de organización y especialización aceptables. Que contaba con una concepción general estratégica relativamente correcta a largo plazo (tesis político-militar de 1967) pero sin una adecuación táctica concreta al país y al período. Se intentó hacer mucho, pero el instrumento básico (la organización) era malo." De nuevo se hacía evidente que la creación de una organización revolucionaria era algo más complejo que dotarse de un simple esquema de adherencia política.

Es en ese contexto que la Dirección Nacional emprende una ofensiva interna por consolidar el carácter revolucionario del MIR. En aquel período, el documento interno "Solo una revolución entre nosotros puede llevarnos a una revolución en Chile" fue el instrumento utilizado por Miguel para ponerle el cascabel al gato y sacudir al partido de los últimos lastres que le impedían avanzar. La dirección nacional se esforzaba por forjar y afianzar el partido que la revolución chilena necesitaba, adecuado a las características y condiciones de la realidad y la lucha de clases nacional. Es allí donde la definición del tipo de organización, de programa, la estrategia político-militar, la concepción de guerra revolucionaria y las orientaciones de línea táctica pasaron a ser los pilares que centraron todas las fuerzas y los esfuerzos del mirismo.

Estos fueron, sin duda, algunos de los grandes méritos de aquella generación de dirigentes revolucionarios encabezados por Miguel.

Desde entonces el MIR se extiende y se desarrolla profundamente en el país. El partido se arraiga al calor de las luchas populares y se orienta principalmente a construir sus fuerzas en la franja del pueblo que Miguel definió como "los pobres del campo y la ciudad", es decir, los marginados, los desposeídos, los de abajo, los explotados y los olvidados de la sociedad. Junto a ellos, el MIR extiende su presencia hacia los obreros, los mineros, los trabajadores urbanos y los estudiantes. Es la época de las tomas de terreno y la política de los campamentos de pobladores, es la época de las corridas de cerco en la lucha campesina y mapuche por la recuperación de las tierras, es la época de las grandes manifestaciones y movilizaciones de trabajadores, es la época de las acciones directas de masas y de las primeras acciones armadas. Fue la época en que el MIR se convirtió en una fuerza revolucionaria real, activa y efectiva, en el bullente escenario de la lucha de clases en Chile de fines de los años 60. Fue la época en que se consolida la unidad e identidad orgánica, ideológica y política del MIR como partido revolucionario chileno y en que se acrecienta la imagen y el carisma de sus jefes.

La llegada del período pre-revolucionario, que se abrió con la asunción de Allende al gobierno en 1970, encuentra al MIR como una organización fuerte y afianzada en el ámbito nacional, y la figura de sus principales líderes reconocida como prestigiados dirigentes políticos de la izquierda revolucionaria chilena. Miguel era uno más de ellos, pero al mismo tiempo, el más destacado por sus cualidades de elaboración teórica y de ejercicio práctico; aunque eso era sólo un aspecto de sus características esenciales.

Durante el gobierno de la UP, la política y la táctica del MIR sufrió las adecuaciones necesarias a las nuevas condiciones que se generaron en el país. El partido sostuvo una postura de apoyo crítico al gobierno de Allende; postura que podría resumirse en el "Golpear juntos, marchar separados" que fue la consigna con que el MIR invocó a la unidad del pueblo y de la izquierda para enfrentar al imperialismo, a la burguesía y a la derecha reaccionaria.

El explosivo crecimiento que experimentó el MIR durante la época del gobierno de Allende, la extensión de las luchas populares, la profusión de las manifestaciones revolucionarias, la radicalización del proceso de lucha de clases, los gérmenes de poder popular, no fueron suficientes para desplazar la conducción y la influencia reformista de las masas y, menos aún, para detener la contraofensiva burguesa y reaccionaria que culmina con el golpe de estado, que derroca a Allende y destruye al movimiento popular.

La irrupción de la dictadura militar estableció el cierre definitivo de un período único de libertades y de conquistas populares. Significó la clausura de toda forma de expresión y organización popular, social y política que, impuesta por la fuerza de las armas, se tradujo en una derrota total y absoluta del pueblo. La dictadura trajo consigo su secuela de crímenes, represión desatada, detenciones masivas, campos de concentración, centros de tortura, asesinatos sumarios, detenidos desaparecidos, perseguidos, exiliados y desterrados que profundizan la derrota y limitan enormemente las posibilidades de levantar una alternativa.

Sin embargo, desde un primer momento, el MIR, con Miguel a la cabeza, intentó organizar la resistencia a la dictadura y supo mantener una actitud de entereza revolucionaria.

Miguel y la Dirección Nacional, participaron activamente en los intentos por generar y mantener focos de resistencia en Santiago. En esos afanes protagonizaron combates y escaramuzas, que debido a la inmensa superioridad de fuerzas del enemigo, terminaron siendo derrotados y obligados al repliegue. Lo mismo se reproducía en mayor o menor medida, pero con similar suerte, en otras regiones y provincias del país.

A la par con ello, el MIR definió su política de ‘No al asilo’ expresado en la consigna "El MIR no se asila". Esta no fue una actitud voluntarista o antojadiza de la Dirección de entonces y no expresa una posición principista respecto del asilo en particular, sino que refleja la necesidad de la permanencia del MIR en Chile como fuerza política activa y actuante. Respondía no sólo al rol y responsabilidad histórica del MIR sino también, y sobre todo, a las necesidades de un pueblo que quedaba absolutamente desamparado de sus antiguas direcciones y que estaba siendo aplastado a sangre y fuego por una dictadura criminal y despiadada. Miguel explicó y defendió, en más de una ocasión, la validez y certeza de esta política. Por cierto, e independientemente de lo que digan los reconvertidos y renegados de hoy, esta fue una decisión moralmente justa y políticamente correcta.

En aquellos primeros meses, después del golpe, la Dirección se preocupó por conducir el repliegue del MIR, por organizar las fuerzas para la lucha clandestina, por activar los primeros núcleos que empezaran a golpear a la dictadura. Al mismo tiempo, trabajaba en la definición de una línea política que orientara el que hacer en la nueva situación; ésta se conoció en diciembre de ese año con el nombre de "La táctica del MIR en el actual período", una de las últimas producciones teóricas de Miguel.

La represión, sin embargo, no daba respiro. A la andanada de ataques y golpes represivos a mansalva, provocados en los primeros tres meses de dictadura, el MIR logró sobrevivir a pesar de sufrir bajas considerables. Pero luego, la represión destinó fuerzas y recursos organizados específicamente en buscar, detectar y aniquilar al MIR. Los equipos especializados de exterminio comenzaron a tener éxito de manera creciente. En diciembre cae Bautista van Schouwen, en febrero, marzo y mayo del 74, sufrimos la caída de numerosos compañeros de dirección y cuadros de todo orden. El objetivo máximo de la represión era lograr la eliminación de Miguel y tras ello desata una feroz cacería.

En medio del acoso represivo Miguel no se esconde, permanece en la clandestinidad pero realizando una febril actividad. Descarta y rechaza absolutamente el hacer abandono del país, como le sugerían algunos compañeros de la Dirección. Por el contrario, intenta articular esfuerzos para tratar de ayudar a los detenidos; participa en el rechazo de intentos de negociaciones con la Fach; se involucra en la realización de las primeras acciones de propaganda armada realizadas en julio y agosto de ese año; se preocupa por amortiguar los efectos de los golpes represivos y reconectar a los regionales y bases del partido; interviene, desde la clandestinidad, en el acontecer político con declaraciones y entrevistas; acude personalmente a los puntos de contacto de mayor riesgo prescindiendo del uso de enlaces; es decir, a pesar de las limitaciones de la vida y accionar clandestino, Miguel era un líder de cuerpo presente.

Los golpes represivos sufridos a fines de septiembre del 74, terminaron por estrechar el cerco que se cernía sobre Miguel y la Dirección del MIR. La represión logró detectar el barrio en que vivía y señas específicas que le permitieron a la postre localizar la vivienda: la casa de la calle Santa Fe 725.

El sábado 5 de octubre de 1974, poco después del mediodía, la represión cerca y ataca la casa de Miguel. Allí murió combatiendo. Pudo, talvez, haberse ido apenas iniciado el combate, pero su amor y sentido de la lealtad con su compañera embarazada y herida en el primer ataque, le hizo quedarse a auxiliarla y ya después fue demasiado tarde.

Miguel murió resistiendo y combatiendo a la tiranía. La dictadura pudo cantar victoria. Para el MIR fue un golpe demoledor. A pesar de las consignas en contrario y de las buenas intenciones, lo cierto es que a la postre, la caída de Miguel se convirtió en una pérdida irreparable, notoria e irreemplazable, como solo ocurre con los imprescindibles.

Nos legó su ejemplo. De esos ejemplos que son difíciles de seguir. Desde luego que la capacidad teórica y calidad política de Miguel, son propias de los líderes que la lucha del pueblo produce solo de tanto en tanto, con un talento y cualidades que no son imitables ni se encuentran a la vuelta de la esquina.

Pero de Miguel pudimos nutrirnos, rescatar y aprehender los valores que enmarcaron su figura:

El compromiso y lealtad a toda prueba que asumió y demostró con el pueblo oprimido, con la causa de la revolución, con el destino de los trabajadores, con la suerte de los pobres del campo y la ciudad. Compromiso y lealtad que no solo están expresados en la línea política, el programa, la estrategia y el desempeño del MIR, sino en la forma práctica, consecuente y desprendida de remilgos con que Miguel asume su vida militante.

La pasión con que abordó las tareas y los deberes del partido revolucionario, de los militantes revolucionarios, de la teoría revolucionaria, de la práctica revolucionaria. Pasión que se manifestaba tanto en su discurso teórico e intervenciones públicas, como en el irrefrenable propósito de que el MIR se convirtiera efectivamente en el instrumento de vanguardia de la clase obrera y el pueblo.

La audacia que le imprimía al accionar del partido, que exigía de los dirigentes y cuadros, y conque asumía su actividad de militante y dirigente. Audacia que demostró ya en los tiempos de las primeras acciones armadas, las acciones directas y la primera clandestinidad de fines de los 60; que no disimuló en los tiempos del gobierno de Allende y que derrochó en los tiempos de dictadura, en donde se expuso y asumió riesgos sin los resguardos que los dirigentes suelen atribuirse.

Fueron los cimientos del partido que él contribuyó a forjar los que, nutriéndose de su ejemplo, mantuvieron en pie la lucha de resistencia, levantaron al pueblo de sus cenizas y posibilitaron el camino de la lucha amplia y masiva contra la dictadura.

Miguel murió cuando tenía apenas 30 años de edad. Ya para entonces había alcanzado la estatura propia de los elegidos y era reconocido por su consecuencia y capacidad como el mayor líder de la resistencia contra la dictadura.

Fue sepultado en el Cementerio General de Santiago al amanecer del 7 de octubre de 1974. Esa mañana, solo unas pocas personas de la familia fueron autorizadas para acompañar su entierro. El cementerio fue copado por centenas de militares armados. Ni sus compañeros ni el pueblo pudieron estar entonces presentes.

Sin embargo, la dictadura no pudo impedir que su enseñanza y su ejemplo quedaran grabados a fuego en la memoria colectiva del pueblo por el que luchó y dio su vida.

En los tiempos presentes, las grandes causas que dieron origen al MIR y dieron a luz a líderes como Miguel, siguen pendientes y sin solución. Bajo nuevas formas, nuevos modelos de explotación, nuevos estilos de dominación, prolongan y perpetúan la injusticia, la desigualdad y las opresiones. Los valores y los ejemplos que nos legaron Miguel y todos nuestros héroes y mártires, siguen también allí, disponibles para el buen uso en las causas justas y buenas. Debieran ser recogidos por nuevas generaciones de luchadores sociales que sepan armarse del compromiso, la pasión y la audacia necesarias para descubrir las nuevas realidades, los nuevos desafíos, los nuevos objetivos, los nuevos horizontes en esta siempre exigente construcción de futuro, porque, como dijera recientemente Fidel: "las revoluciones ya pasaron, las revoluciones volverán".

Miguel fue uno más entre miles de caídos, y así, sin duda, quisiera ser él recordado; como uno más. Además es imposible recordar a Miguel sin mencionar a Luciano, Baucha, Edgardo, Villavella, Sergio Pérez, Jorge Fuentes, Fernando Krauss, Ricardo Ruz, José Bordaz, y a todos aquellos miembros de la generación de forjadores del MIR que regaron con su sangre la lucha por los ideales de un mundo mejor.

Nosotros les rendimos hoy homenaje porque lo merece su historia y la historia, como parte de la memoria viva de nuestro pueblo y de este país.

Quisiéramos terminar recordando parte de un responso de combate hecho en memoria de los caídos por un camarada, más tarde, también caído (Máximo Gedda).

Serás guardado aquí

serás repartido aquí / se arreglarán tus cuentas aquí

se sacará tu lección / se ocupará tu lugar

y el jirón de tu camisa convertido en bandera / y la certeza de tu gesto en metralla

y por donde el que iba contigo entró / seguiremos entrando

Y en la gran rendija histórica / aquí estás.

¡Honor y gloria a Miguel y todos los compañeros caídos!

Muchas gracias.

Cinco siglos de prohibición del arcoiris en cielo americano

Cinco siglos de prohibición del arcoiris en cielo americano Cinco siglos de prohibición del arcoiris en cielo americano .

El Descubrimiento: el 12 de octubre de 1492, América descubrió el
capitalismo. Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los
banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del mar Caribe. En su
diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y
51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor. Él no podía cansar los ojos de
ver tanta lindeza en aquellas playas, y el 27 de noviembre profetizó:
Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas. Y en eso no se equivocó. Colón
creyó que Haití era Japón y que Cuba era China, y creyó que los habitantes
de China y Japón eran indios de la India; pero en eso no se equivocó.

Al cabo de cinco siglos de negocio de toda la cristiandad, ha sido
aniquilada una tercera parte de las selvas americanas, está yerma mucha
tierra que fue fértil y más de la mitad de la población come salteado. Los
indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal,
siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y
siguen condenados a la negación de su identidad diferente. Se les sigue
prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de
ser. Al principio, el saqueo y el otrocidio fueron ejecutados en nombre del
Dios de los cielos. Ahora se cumplen en nombre del dios del Progreso.

Sin embargo, en esa identidad prohibida y despreciada fulguran todavía
algunas claves de otra América posible. América, ciega de racismo, no las ve.

El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él
quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar ("que
deprendan fablar"). Cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una
corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado
retardado mental ("mentally retarded") porque no hablaba correctamente la
lengua castellana. Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en
los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo
público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo
diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos
aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua,
la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que
tiene más de dos mil años de antigüedad.

El Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la
lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional
unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las
encuestas, que quienes no entienden español son como animales.

De cada dos peruanos, uno es indio, y la Constitución de Perú dice que el
quechua es un idioma tan oficial como el español. La Constitución lo dice,
pero la realidad no lo oye. El Perú trata a los indios como África del Sur
trata a los negros. El español es el único idioma que se enseña en las
escuelas y el único que entienden los jueces y los policías y los
funcionarios. (El español no es el único idioma de la televisión, porque la
televisión también habla inglés.)

Hace cinco años, los funcionarios del Registro Civil de las Personas, en la
ciudad de Buenos Aires, se negaron a inscribir ek nacimiento de un niño.
Los padres, indígenas de la provincia de Jujuy, querían que su hijo se
llamara Qori Wamancha, un nombre de su lengua. El Registro argentino no lo
aceptó por ser nombre extranjero.

Los indios de las Américas viven exiliados en su propia tierra. El lenguaje
no es una señal de identidad, sino una marca de maldición. No los
distingue: los delata. Cuando un indio renuncia a su lengua, empieza a
civilizarse. ¿Empieza a civilizarse o empieza a suicidarse?

Cuando yo era niño, en las escuelas del Uruguay nos enseñaban que el país
se había salvado del problema indígena gracias a los generales que en el
siglo pasado exterminaron a los últimos charrúas.

El problema indígena: los primeros americanos, los verdaderos descubridores
de América, son un problema. Y para que el problema deje de ser un
problema, es preciso que los indios dejen de ser indios. Borrarlos del mapa
o borrarles el alma, aniquilarlos o asimilarlos: el genocidio o el otrocidio.

En diciembre de 1976, el ministro del Interior del Brasil anunció,
triunfal, que el problema indígena quedará completamente resuelto al final
del siglo veinte: todos los indios estarán, para entonces, debidamente
integrados a la sociedad brasileña, y ya no serán indios. El ministro
explicó que el organismo oficialmente destinado a su protección (FUNAI,
Fundaçao Nacional do Indio) se encargará de civilizarlos, o sea: se
encargará de desaparecerlos. Las balas, la dinamita, las ofrendas de comida
envenenada, la contaminación de los ríos, la devastación de los bosques y
la difusión de virus y bacterias desconocidos por los indios, han
acompañado la invasión de la Amazonia por las empresas ansiosas de
minerales y madera y todo lo demás. Pero la larga y feroz embestida no ha
bastado. La domesticación de los indios sobrevivientes, que los rescata de
la barbarie, es también un arma imprescindible para despejar de obstáculos
el camino de la conquista.

Matar al indio y salvar al hombre, aconsejaba el piadoso coronel
norteamericano Henry Pratt. Y muchos años después, el novelista peruano
Mario Vargas Llosa explica que no hay más remedio que modernizar a los
indios, aunque haya que sacrificar sus culturas, para salvarlos del hambre
y la miseria.

La salvación condena a los indios a trabajar de sol a sol en minas y
plantaciones, a cambio de jornales que no alcanzan para comprar una lata de
comida para perros. Salvar a los indios también consiste en romper sus
refugiso comunitarios y arrojarlos a las canteras de mano de obra barata en
la violenta intemperie de las ciudades, donde cambian de lengua y de nombre
y de vestido y terminan siendo mendigos y borrachos y putas de burdel. O
salvar a los indios consiste en ponerles uniforme y mandarlos, fusil al
hombro, a matar a otros indios o a morir defendiendo al sistema que los
niega. Al fin y al cabo, los indios son buena carne de cañón: de los 25 mil
indios norteamericanos enviados a la segunda guerra mundial, murieron 10 mil.

El 16 de diciembre de 1492, Colón lo había anunciado en su diario: los
indios sirven para les mandar y les hacer trabajar, sembrar y hacer todo lo
que fuere menester y que hagan villas y se enseñen a andar vestidos y a
nuestras costumbres. Secuestro de los brazos, robo del alma: para nombrar
esta operación, en toda América se usa, desde los tiempos coloniales, el
verbo reducir. El indio salvado es el indio reducido. Se reduce hasta
desaparecer: vaciado de sí, es un no-indio, y es nadie.

El shamán de los indios chamacocos, de Paraguay, canta a las estrellas, a
las arañas y a la loca Totila, que deambula por los bosques y llora. Y
canta lo que le cuenta el martín pescador:
-No sufras hambre, no sufras sed. Súbete a mis alas y comeremos peces del
río y beberemos el viento. Y canta lo que le cuenta la neblina:
-Vengo a cortar la helada, para que tu pueblo no sufra frío. Y canta lo que
le cuentan los caballos del cielo:
-Ensíllanos y vamos en busca de la lluvia.

Pero los misioneros de una secta evangélica han obligado al chamán a dejar
sus plumas y sus sonajas y sus cánticos, por ser cosas del Diablo; y él ya
no puede curar las mordeduras de víboras, ni traer la lluvia en tiempos de
sequía, ni volar sobre la tierra para cantar lo que ve. En una entrevista
con Ticio Escobar, el shamán dice: Dejo de cantar y me enfermo. Mis sueños
no saben adónde ir y me atormentan. Estoy viejo, estoy lastimado. Al final,
¿de qué me sirve renegar de lo mío?

El shamán lo dice en 1986. En 1614, el arzobispo de Lima había mandado
quemar todas las quenas y demas instrumentos de música de los indios, y
había prohibido todas sus danzas y cantos y ceremonias para que el demonio
no pueda continuar ejerciendo sus engaños. Y en 1625, el oidor de la Real
Audiencia de Guatemala había prohibido las danzas y cantos y ceremonias de
los indios, bajo pena de cien azotes, porque en ellas tienen pacto con los
demonios.

Para despojar a los indios de su libertad y de sus bienes, se despoja a los
indios de sus símbolos de identidad. Se les prohíbe cantar y danzar y soñar
a sus dioses, aunque ellos habían sido por sus dioses cantados y danzados y
soñados en el lejano día de la Creación. Desde los frailes y funcionarios
del reino colonial, hasta los misioneros de las sectas norteamericanas que
hoy proliferan en América Latina, se crucifica a los indios en nombre de
Cristo: para salvarlos del infierno, hay que evangelizar a los paganos
idólatras. Se usa al Dios de los cristianos como coartada para el saqueo.

El arzobispo Desmond Tutu se refiere al África, pero también vale para
América:
-Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos
dijeron: "Cierren los ojos y recen". Y cuando abrimos los ojos, ellos
tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia.

Los doctores del Estado moderno, en cambio, prefieren la coartada de la
ilustración: para salvarlos de las tinieblas, hay que civilizar a los
bárbaros ignorantes. Antes y ahora, el racismo convierte al despojo
colonial en un acto de justicia. El colonizado es un sub-hombre, capaz de
superstición pero incapaz de religión, capaz de folclore pero incapaz de
cultura: el sub-hombre merece trato sub-humano, y su escaso valor
corresponde al bajo precio de los frutos de su trabajo. El racismo legitima
la rapiña colonial y neocolonial, todo a lo largo de los siglos y de los
diversos niveles de sus humillaciones sucesivas. América Latina trata a sus
indios como las grandes potencias tratan a América Latina.

Gabriel René-Moreno fue el más prestigioso historiador boliviano del siglo
pasado. Una de las universidades de Bolivia lleva su nombre en nuestros
días. Este prócer de la cultura nacional creía que los indios son asnos,
que generan mulos cuando se cruzan con la raza blanca. Él había pesado el
cerebro indígena y el cerebro mestizo, que según su balanza pesaban entre
cinco, siete y diez onzas menos que el cerebro de raza blanca, y por tanto
los consideraba celularmente incapaces de concebir la libertad republicana.

El peruano Ricardo Palma, contemporáneo y colega de Gabriel René-Moreno,
escribió que los indios son una raza abyecta y degenerada. Y el argentino
Domingo Faustino Sarmiento elogiaba así la larga lucha de kis indios
araucanos por su libertad: Son más indómitos, lo que quiere decir: animales
más reacios, menos aptos para la Civilización y la asimilación europea.

El más feroz racismo de la historia latinoamericana se encuentra en las
palabras de los intelectuales más célebres y celebrados de fines del siglo
diecinueve y en los actos de los políticos liberales que fundaron el Estado
moderno. A veces, ellos eran indios de origen, como Porfirio Díaz, autor de
la modernización capitalista de México, que prohibió a los indios caminar
por las calles principales y sentarse en las plazas públicas si no
cambiaban los calzones de algodón por el pantalón europeo y los huaraches
por zapatos.

Eran los tiempos de la articulación al mercado mundial regido por el
Imperio Británico, y el desprecio científico por los indios otorgaba
impunidad al robo de sus tierras y de sus brazos.

El mercado exigía café, pongamos el caso, y el café exigía más tierras y
más brazos. Entonces, pongamos por caso, el presidente liberal de
Guatemala, Justo Rufino Barrios, hombre de progreso, restablecía el trabajo
forzado de la época colonial y regalaba a sus amigos tierras de indios y
peones indios en cantidad.

El racismo se expresa con más ciega ferocidad en países como Guatemala,
donde los indios siguen siendo porfiada mayoría a pesar de las frecuentes
oleadas exterminadoras.

En nuestros días, no hay mano de obra peor pagada: los indios mayas reciben
65 centavos de dólar por cortar un quintal de café o de algodón o una
tonelada de caña. Los indios no pueden ni plantar maíz sin permiso militar
y no pueden moverse sin permiso de trabajo. El ejército organiza el
reclutamiento masivo de brazos para las siembras y cosechas de exportación.
En las plantaciones, se usan pesticidas cincuenta veces más tóxicos que el
máximo tolerable; la leche de las madres es la más contaminada del mundo
occidental. Rigoberta Menchú: su hermano menor, Felipe, y su mejor amiga,
María, murieron en la infancia, por causa de los pesticidas rociados desde
las avionetas. Felipe murió trabajando en el café. María, en el algodón. A
machete y bala, el ejército acabó después con todo el resto de la familia
de Rigoberta y con todos los demás miembros de su comunidad. Ella
sobrevivió para contarlo.

Con alegre impunidad, se reconoce oficialmente que han sido borradas del
mapa 440 aldeas indígenas entre 1981 y 1983, a lo largo de una campaña de
aniquilación más extensa, que asesinó o desapareció a muchos miles de
hombres y de mujeres. La limpieza de la sierra, plan de tierra arrasada,
cobró también las vidas de una incontable cantidad de niños. Los militares
guatemaltecos tienen la certeza de que el vivio de la rebelión se transmite
por los genes.

Una raza inferior, condenada al vicio y a la holgazanería, incapaz de orden
y progreso, ¿merece mejor suerte? La violencia institucional, el terrorismo
de Estado, se ocupa de despejar las dudas. Los conquistadores ya no usan
caparazones de hierro, sino que visten uniformes de la guerra de Vietnam. Y
no tienen piel blanca: son mestizos avergonzados de su sangre o indios
enrolados a la fuerza y obligados a cometer crímenes que los suicidan.
Guatemala desprecia a los indios, Guatemala se autodesprecia.

Esta raza inferior había descubierto la cifra cero, mil años antes de que
los matemáticos europeos supieran que existía. Y habían conocido la edad
del universo, con asombrosa precisión, mil años antes que los astrónomos de
nuestro tiempo.

Los mayas siguen siendo viajeros del tiempo: ¿Qué es un hombre en el
camino? Tiempo.

Ellos ignoraban que el tiempo es dinero, como nos reveló Henry Ford. El
tiempo, fundador del espacio, les parece sagrado, como sagrados son su
hija, la tierra, y su hijo, el ser humano: como la tierra, como la gente,
el tiempo no se puede comprar ni vender. La Civilización sigue haciendo lo
posible por sacarlos del error.

¿Civilización? La historia cambia según la voz que la cuenta. En América,
en Europa o en cualquier otra parte. Lo que para los romanos fue la
invasión de los bárbaros, para los alemanes fue la emigración al sur.

No es la voz de los indios la que ha contado, hasta ahora, la historia de
América. En las vísperas de la conquista española, un profeta maya, que fue
boca de los dioses, había anunciado: Al terminar la codicia, se desatará la
cara, se desatarán las manos, se desatarán los pies del mundo. Y cuando se
desate la boca, ¿qué dirá? ¿Qué dirá la otra voz, la jamás escuchada?

Desde el punto de vista de los vencedores, que hasta ahora ha sido el punto
de vista único, las costumbres de los indios han confirmado siempre su
posesión demoníaca o su inferioridad biológica. Así fue desde los primeros
tiempos de la vida colonial:

¿Se suicidan los indios de las islas del mar Caribe, por negarse al trabajo
esclavo? Porque son holgazanes. ¿Andan desnudos, como si todo el cuerpo
fuera cara? Porque los salvajes no tienen vergüenza. ¿Ignoran el derecho de
propiedad, y comparten todo, y carecen de afán de rqueza? Porque son más
parientes del mono que del hombre. ¿Se bañan con sospechosa frecuencia?
Porque se parecen a los herejes de la secta de Mahoma, que bien arden en
los fuegos de la Inquisición. ¿Jamás golpean a los niños, y los dejan andar
libres? Porque son incapaces de castigo ni doctrina. ¿Creen en los sueños,
y obedecen a sus voces? Por influencia de Satán o por pura estupidez.
¿Comen cuando tienen hambre, y no cuando es hora de comer? Porque son
incapaces de dominar sus instintos. ¿Aman cuando sienten deseo? Porque el
demonio los induce a repetir el pecado original. ¿Es libre la
homosexualidad? ¿La virginidad no tiene importancia alguna? Porque viven en
la antesala del infierno.

En 1523, el cacique Nicaragua preguntó a los conquistadores:
-Y al rey de ustedes, ¿quién lo eligió? El cacique había sido elegido por
los ancianos de las comunidades. ¿Había sido el rey de Castilla elegido por
los ancianos de sus comunidades?

La América precilombina era vasta y diversa, y contenía modos de democracia
que Europa no supo ver, y que el mundo ignora todavía. Reducir la realidad
indígena americana al despotismo de los emperadores incas, o a las
prácticas sanguinarias de la dinastía azteca, equivale a reducir la
realidad de la Europa renacentista a la tiranía de sus monarcas o a las
siniestras ceremonias de la Inquisición.

En la tradición guaraní, por ejemplo, los caciques se eligen en asambleas
de hombres y mujeres -y las asambleas los destituyen si no cumplen el
mandato colectivo. En la tradición iroquesa, hombres y mujeres gobiernan en
pie de igualdad. Los jefes son hombres; pero son las mujeres quienes los
ponen y deponen y ellas tienen poder de decisión, desde el Consejo de
Matronas, sobre muchos asuntos fundamentales de la confederación entera.
Allá por el año 1600, cuando los hombres iroqueses se lanzaron a guerrear
por su cuenta, las mujeres hicieron huelga de amores. Y al poco tiempo los
hombres, obligados a dormir solos, se sometieron al gobierno compartido.

En 1919, el jefe militar de Panamá en las islas de San Blas, anunció su
triunfo:
-Las indias kunas ya no vestirán molas, sino vestidos civilizados. Y
anunció que las indias nunca se pintarían la nariz sino las mejillas, como
debe ser, y que nunca más llevarían aros en la nariz, sino en las orejas.
Como debe ser.

Setenta años después de aquel canto de gallo, las indias kunas de nuestros
días siguen luciendo sus aros de oro en la nariz pintada, y siguen
vistiendo sus molas, hechas de muchas telas de colores que se cruzan con
siempre asombrosa capacidad de imaginación y de belleza: visten sus molas
en la vida y con ella se hunden en la tierra, cuando llega la muerte.

En 1989, en vísperas de la invasión norteamericana, el general Manuel
Noriega aseguró que Panamá era un país respetuosos de los derechos humanos:
-No somos una tribu -aseguró el general.

Las técnicas arcaicas, en manos de las comunidades, habían hecho fértiles
los desiertos en la cordillera de los Andes. Las tecnologías modernas, en
manos del latifundio privado de exportación, están convirtiendo en
desiertos las tierras fértiles en los Andes y en todas partes.

Resultaría absurdo retroceder cinco siglos en las técnicas de producción;
pero no menos absurdo es ignorar las catástrofes de un sistema que exprime
a los hombre y arrasa los bosques y viola la tierra y envenena los ríos
para arrancar la mayor ganancia en el plazo menos. ¿No es absurdo
sacrificar a la naturaleza y a la gente en los altares del mercado
internacional? En ese absurdo vivimos; y lo aceptamos como si fuera nuestro
único destino posible.

Las llamadas culturas primitivas resultan todavía peligrosas porque no han
perdido el sentido común. Sentido común es también, por extensión natural,
sentido comunitarios. Si pertenece a todos el aire, ¿por qué ha de tener
dueño la tierra? Si desde la tierra venimos, y hacia la tierra vamos,
¿acaso no nos mata cualquier crimen que contra la tierra se comete? La
tierra es cuna y sepultura, madre y compañera. Se le ofrece el primer trago
y el primer bocado; se le da descanso, se la protege de la erosión.

Es sistema desprecia lo que ignora, porque ignora lo que teme conocer. El
racismo es también una máscara del miedo.

¿Qué sabemos de las culturas indígenas? Lo que nos han contado las
películas del Fas West. Y de las culturas africanas, ¿qué sabemos? Lo que
nos ha contado el profesor Tarzán, que nunca estuvo.

Dice un poeta del interior de Bahía: Primero me robaron del África. Después
robaron el África de mi.

La memoria de América ha sido mutilada por el racismo. Seguimos actuando
como si fuéramos hijos de Europa, y de nadie más.

A fines del siglo pasado, un médico inglés, John Down, identificó el
síndrome que hoy lleva su nombre. Él creyó que la alteración de los
cromosomas implicaba un regreso a las razas inferiores, que generaba
mongolian idiots, negroid idiots y aztec idiots.

Simultáneamente, un médico italiano, Cesare Lombrosos, atribuyó al criminal
nato los rasgos físicos de los negros y de los indios.

Por entonces, cobró base científica la sospecha de que los indios y los
negros son proclives, por naturaleza, al crimen y a la debilidad mental.
Los indios y los negros, tradicionales instrumentos de trabajo, vienen
siendo también desde entonces, objetos de ciencia.

En la misma época de Lombroso y Down, un médico brasileño, Raimundo Nina
Rodrigues, se puso a estudiar el problema negro. Nina Rodrigues, que era
mulato, llegó a la conclusión de que la mezcla de sangres perpetúa los
caracteres de las razas inferiores, y que por tanto la raza negra en el
Brasil ha de constituir siempre uno de los factores de nuestra inferioridad
como pueblo. Este médico psiquiatra fue el primer investigador de la
cultura brasileña de origen africano. La estudió como caso clínico: las
religiones negras, como patología; los trances, como manifestaciones de
histeria.

Poco después, un médico argentino, el socialista José Ingenieros, escribió
que los negros, oprobiosa escoria de la raza humana, están más próximos de
los monos antropoides que de los blancos civilizados. Y para demostrar su
irremediable inferioridad, Ingenieros comprobaba: Los negros no tienen
ideas religiosas.

En realidad, las ideas religiosas habían atravesado la mar, junto a los
esclavos, en los navíos negreros. Una prueba de obstinación de la dignidad
humana: a las costas americanas solamente llegaron los dioses del amor y de
la guerra. En cambio, los dioses de la fecundidad, que hubieran
multiplicado las cosechas y los esclavos del amo, se cayeron al agua.

Los dioses peleones y enamorados que completaron la travesía, tuvieron que
disfrazarse de santos blancos, para sobrevivir y ayudar a sobrevivir a los
millones de hombres y mujeres violentamente arrancados del África y
vendidos como cosas. Ogum, dios del hierro, se hizo pasar por san Jorge o
san Antonio o san Miguel, Shangó, con todos sus truenos y sus fuegos, se
convirtió en santa Bárbara. Obatalá fue Jesucristo y Oshún, la divinidad de
las agus dulces, fue la Virgen de la Candelaria...

Dioses prohibidos. En las colonias españolas y portuguesas y en todas ls
demás: en las islas inglesas del Caribe, después de la abolición de la
esclavitud se siguió prohibiendo tocar tambores o sonar vientos al modo
africano, y se siguió penando con cárcel la simple tenencia de una imagen
de cualquier dios africano.

Dioses prohibidos, porque peligrosamente exaltan las pasiones humanas, y en
ellas encarnan. Friedrich Nietzsche dijo una vez:
-Yo sólo podría creer en un dios que sepa danzar.

Como José Ingenieros, Nietzsche no conocía a los dioses africanos. Si los
hubiera conocido, quizá hubiera creído en ellos. Y quizá hubiera cambiado
algunas de sus ideas. José Ingenieros, quién sabe.

La piel oscura delata incorregibles defectos de fábrica. Así, la tremenda
desigualdad social, que es también racial, encuentra su coartada en las
taras hereditarias.

Lo había observado Humboldt hace doscientos años, y en toda América sigue
siendo así: la pirámide de las clases sociales es oscura en la base y clara
en la cúspide. En el Brasil, por ejemplo, la democracia raciasl consiste en
que los más blancos están arriba y los más negros abajo. James Baldwin,
sobre los negros en Estados Unidos:
-Cuando dejamos Mississipi y vinimos al Norte, no encontramos la libertad.
Encontramos los peores lugares en el mercado de trabajo; y en ellos estamos
todavía.

Un indio del Norte argentino, Asunción Ontíveros Yulquila, evoca hoy el
trauma que marcó su infancia:
-Las personas buenas y lindas eran las que se parecían a Jesús y a la
Virgen. Pero mi padre y mi madre no se parecían para nada a las imágenes de
Jesús y la Virgen María que yo veía en la iglesia de Abra Pampa.

La cara propia es un error de la naturaleza. La cultura propia, una prueba
de ignorancia o una culpa que expiar. Civilizar es corregir.

El fatalismo biológico, estigma de las razas inferiores congénitmente
condenadas a la indolencia y a la violencia y a la miseria, no sólo nos
impide ver las causas reales de nuestra desventura histórica. Además, el
racismo nos impide conocer, o reconocer, ciertos valores fundamentales que
las culturas despreciadas han podido milagrosamente perpetuar y que en
ellas encarnan todavía, mal que bien, a pesar de los siglos de persecución,
humillación y degradación. Esos valores fundamentales no son objetos de
museo. Son factores de historia, imprescindibles para nuestra
imprescindible invención de una América sin mandones ni mandados. Esos
valores acusan al sistema que los niega.

Hace algun tiempo, el sacerdote español Ignacio Ellacuría me dijo que le
resultaba absurdo eso del Descubrimiento de América. El opresor es incapaz
de descubrir, me dijo:
-Es el oprimido el que descubre al opresor.

Él creía que el opresor ni siquiera puede descubrirse a sí mismo. La
verdadera realidad del opresor sólo se puede ver desde el oprimido.

Ignacio Ellacuría fue acribillado a balazos, por creer en esa imperdonable
capacidad de revelación y por compartir los riesgos de la fe en su poder de
profecía.

¿Lo asesinaron los militares de El Salvador, o lo asesinó un sistema que no
puede tolerar la mirada que lo delata?
+++++++++++++++++++++
(1992) Eduardo Galeano, Ser como ellos y otros artículos, Siglo Veintiuno
de España Editores, España, 1992

A 30 años de la caída de un héroe

A 30 años de la caída de un héroe

"Ni mataron a Miguel ni matarán a Cuba"

Declaró Ricardo Alarcón al resumir el acto de homenaje al revolucionario chileno
Miguel Enríquez

Miguel Enríquez, el máximo dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), recibió anoche en el teatro del Ministerio de Comunicaciones el homenaje merecido a los 30 años de su caída en combate frente a las fuerzas de la dictadura pinochetista.
EL PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA NACIONAL DESTACÓ LA TENACIDAD Y MADUREZ DEL PENSAMIENTO DE MIGUEL ENRÍQUEZ.

"...Su madurez y tenacidad, la profundidad de su pensamiento y el heroísmo de su conducta, nos recuerdan al Che y a Julio Antonio Mella, a Frank País, a José Antonio Echeverría, y a tantos jóvenes que se crecieron ante los retos y las dificultades", dijo Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Al recordar la época de la lucha en Chile, Alarcón indicó que la experiencia cubana mostraba que un pueblo latinoamericano por sí mismo, sin la participación de aliados externos, podía conquistar el poder e iniciar el desarrollo de su propio camino.
"Fue aquí en nuestro continente —expresó—, donde el marxismo renacido desplegó sus alas, quebró los lastres del reformismo y el sectarismo y alzó, vital y generoso, un nuevo internacionalismo, genuinamente solidario, que alcanzó su expresión más alta en Ernesto Che Guevara."

Analizando la rea-lidad de hoy, Alarcón señaló que "duele saber que los asesinos deambulan libremente por las calles. No sorprende conocer que sus cómplices, veteranos de las nóminas imperiales, se reúnen ya públicamente en Praga con sus amos a recibir la mesada que ahora les asignan para apoyar la guerra contra Cuba".

Y concluyó: "Ni mataron a Miguel ni matarán a Cuba. Rendimos hoy tributo al hermano inolvidable desde esta Isla que él habita y será trinchera permanente" que nadie podrá conquistar.

Antes hizo uso de la palabra en el acto Greter Weinmann Hernández, miembro del MIR y compañera de luchas de Miguel Enríquez, quien señaló que ayer en Chile, en Cuba y en otros países se recordaba al líder heroico caído en combate.

Añadió que los 30 años transcurridos han traído un cambio del multilateralismo al unilateralismo, subrayó que los valores de Miguel se mantienen hoy vigentes y afirmó que para los desposeídos, los asalariados, los excluidos y humillados "la historia no ha cambiado y sigue abierta la esperanza en construir un mundo, una sociedad más habitable para todos".

CARTA DEL SUBCOMANDANTE MARCOS AL PUEBLO DE CHILE

CARTA DEL SUBCOMANDANTE MARCOS AL PUEBLO DE CHILE

Hoy nuestra palabra es para saludar a Miguel Enríquez Espinosa

Hugo Guzmán
ANCHI*
La Fogata

Carta de siete cuartillas del Subcomandante Marcos, jefe del EZLN. Dirigida 'al pueblo de Chile, a la juventud chilena'. El motivo: los 30 años de la muerte de Miguel Enríquez Espinosa, secretario general del MIR, ocurrida durante un enfrentamiento contra fuerzas militares el 5 de octubre de 1974.

Misiva de homenaje pero también de mirada a la memoria, a América y al mundo. Misiva a nombre 'de las mujeres, hombres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, indígenas mayas en su inmensa mayoría, que resistimos en las montañas del sureste mexicano contra el neoliberalismo y por la humanidad'.

Precisa el mensaje que 'nuestra palabra es ahora para unir nuestro saludo y nuestro homenaje a un latinoamericano, a un chileno del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, caído en combate contra la dictadura pinochetista el 5 de octubre de 1974. Hoy nuestra palabra es para saludar a Miguel Enríquez Espinosa'.

El recuerdo también, en la palabra zapatista, para Víctor Jara, Salvador Allende, Violeta Parra, Pablo Neruda y Manuel Rodríguez.

Hacia el final de la misiva el 'puede ser que quienes, como Miguel, se armaron para decir 'No', en realidad estaban diciendo 'Sí' a un mañana entonces lejano. Puede ser que quienes, como Miguel, pusieron fuego a su palabra, no lo hicieron para incendiar con la muerte, sino para iluminar con la vida. Puede ser que quienes, como Miguel, pensaron y dispararon, no lo hicieron para tener un lugar en el museo de la nostalgia revolucionaria, sino para que los pueblos, todos, tuvieran un lugar en el mundo'.

El Subcomandante señala en su carta que 'bien haya la vena abierta de América Latina que se llama Chile y que tiene en la sangre no a la ITT, no a la Anaconda Koper, no a la United Fruti, no a la Ford, no al Banco Mundial, no a Pinochet, ni a los nombres con los que ahora se visten unas y otros, sino a sus obreros, sus campesinos, sus estudiantes, sus mapuches, sus mujeres, sus jóvenes, su Víctor Jara, su Violeta Para, su Salvador Allende, su Pablo Neruda, su Manuel Rodríguez, su Miguel Enríquez, su memoria'.

'Quisiera decir que venceremos, que no nos moverán, que el futuro será nuestro, que romperemos mil cadenas, que la libertad es un horizonte cercano; pero nosotros los zapatistas creemos que no será así porque lo depare un destino oculto o manifiesto, sino porque trabajemos y luchemos por ello' plantea el jefe del EZLN.

Saludo 'bajo los cielos de América Latina' donde se impone el modelo y la geografía de los de arriba.

'Donde había una bandera, hoy hay un centro comercial. Donde había una historia, hoy hay un puesto de comida rápida. Donde florecía el copihue, hoy hay un páramo. Donde había memoria, hoy hay olvido. En lugar de justicia, limosna. En lugar de Patria, un montón de escombros. En lugar de memoria, inmediatez. En lugar de libertad, una tumba. En lugar de democracia, un spot publicitario. En lugar de realidades, cifras. Ellos, los de arriba, nos dicen: ‘Este es el futuro que te prometimos, disfrútalo’. Eso nos dicen y mienten. Este futuro se parece demasiado al pasado. Y, si miramos con atención, tal vez veamos que ellos, los de arriba, son los mismos de ayer. Los que, igual que ayer, hoy nos piden paciencia, madurez, sensatez, resignación, rendición. Esto ya lo hemos visto, lo hemos oído antes. Los zapatistas recordamos. Sacamos la memoria de nuestras mochilas guerrilleras, de nuestros bolsillos de los uniformes de campaña'.

En la carta el cuestionamiento también al policía del mundo, Estados Unidos, y a las poderosas transnacionales, al poder del dinero.

Y la solidaridad con Cuba. 'Hoy, como ayer, el norte revuelto y brutal cerca y pretende asfixiar esa solitaria estrella de dignidad que brilla en el caribe. Hoy, como ayer, los gobiernos de algunos de nuestros países le sirven de triste comparsa en el innoble empeño de doblegar al pueblo de Cuba'. Y el señalamiento de Venezuela. 'Hoy, como ayer, quien pretende desestabilizar a gobiernos legales y legítimos, pero que no le son subordinados (ayer Chile, hoy Venezuela, siempre Cuba), es el mismo'. No olvidar que 'en algunos países, en lugar de gobiernos nacionales hay gerencias regionales'.

El jefe del EZLN y su mirada a un mundo actual donde 'naciones enteras son devastadas. Se conquistan territorios. Se reordena la geografía mundial...' La sentencia de que 'hoy la guerra contra la humanidad, es decir, contra la razón, es más mundial que nunca antes'. La idea de que 'si ayer era un deber oponerse, luchar, resistir frente a la estúpida lógica de la ganancia, hoy es, simple y llanamente, un asunto de supervivencia individual, local, regional, nacional, continental, mundial'.

Al final de la carta del Subcomandante Marcos, su 'P.D.', reiteración del recuerdo para el líder del MIR muerto en su batalla contra la dictadura. 'En realidad nosotros sólo queríamos aprovechar este acto para pedirles a todos ustedes, humildemente, respetuosamente, que, en nuestro nombre, pongan un rojo copihue en la tierra que lo guarda, y que le digan a él que acá, en las montañas del sureste mexicano, Octubre también se llama Miguel'.

* Hugo Guzmán es periodista.

ARGENTINA-TORTURAS

ARGENTINA-TORTURAS

Denuncian torturas en cárcel de Caleta Olivia

Detenidos de la provincia sureña de Santa Cruz, denunciaron torturas con submarino seco y golpes cuando fueron encarcelados en el desalojo de la petrolera Termap que fue tomada en pedido de puestos de trabajo.

Nora Cortiñas, titular de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, aseguró que "hemos visto a un muchacho al que lo ahogaban con una bolsa de plástico en la cabeza, a una chica a la que patearon mientras mantenían esposada y a otra con la cara y las piernas tan golpeadas que no podía caminar".

Asimismo, Patricia Walsh, Diputada por Izquierda Unida, después de visitar a tres mujeres que están detenidas desde el 3 de septiembre, denunció que "están en una celda reducida, no tienen aire y permanecen allí todo el día, salvo cuando salen al patio, lo que ocurre recién desde la semana pasada".

Walsh y Cortiñas recibieron la denuncia de Gabriela Chelme que identificó a un policía que "la encapuchó, la golpeó, la esposó y la amenazó con violarla".

La petrolera fue ocupada tres veces en los últimos meses y dejó un saldo de 36 detenidos en la lucha por trabajo genuino. Hoy quedan 21 piqueteros que no recuperaron su libertad.

El último fin de semana, la policía de fronteras y la policía local desalojó violentamente a desocupados que ocuparon la terminal petrolera Termap con lo que la lista de detenidos creció nuevamente.

Hugo Iglesias, uno de los encarcelados, declaró desde la prisión a FM La Tribu de Buenos Aires que el gobierno nacional pretende "tapar" la represión, pero no puede evitar que la población de Caleta Olivia compruebe que los puestos de trabajo se logran con la protesta.

"En el último año se han logrado más de mil puestos de trabajo peleando" remarcó el trabajador, que obtuvo empleo tras una prolongada toma a otra terminal petrolera, en 2003.

Santa Cruz es la provincia más austral de la Argentina continental, que fue gobernada durante casi una década por el actual presidente Néstor Kirchner, que aún mantiene un férreo control sobre la provincia.(PULSAR)

BOLIVIA-INDÍGENAS

BOLIVIA-INDÍGENAS

Si el gobierno no cumple habrá un levantamiento

Campesinos de las 12 centrales indígenas chiquitanas de Bolivia, se declararon en estado de emergencia y movilización permanente hasta lograr la recuperación total de los hidrocarburos para el Estado.

Además reclamaron un incremento de las regalías petroleras de hasta el 50%; la industrialización de gas y el uso doméstico en Bolivia; la refundación de YPFB y la incorporación de los derechos indígenas en la Nueva Ley de Hidrocarburos.

"Conminamos a los parlamentarios bolivianos a respaldar la incorporación plena del Titulo de los Derechos de las comunidades y pueblos indígenas y originarios en la Nueva Ley de Hidrocarburos”, reconocida por la Ley 1257, por lo que su aplicación es obligatoria por parte del estado boliviano", dice una de las resoluciones de la Asamblea General de las organizaciones, que representan a más de 500 comunidades.

El pueblo indígena chiquitano anunció que reforzará la vigilia permanente sobre el Congreso Nacional junto a campesinos de tierras altas de Bolivia.

"En este momento histórico para los bolivianos, donde está en juego el futuro de la patria y la de nuestros recursos estratégicos, es que convocamos a todos los sectores sociales del país a sumarse a la movilización de los pueblos indígenas, originarios y campesinos de Bolivia a fin de evitar que los intereses de las empresas petroleras respaldadas por el Gobierno y por algunos parlamentarios antipatriotas, se sobrepongan sobre los intereses de los bolivianos," indica otra de las resoluciones de la Asamblea.

De la reunión participaron representantes de la Asamblea del Pueblo Guarani (APG), Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyu (CONAMAQ), Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y del Bloque Oriente.

Los indígenas advirtieron al gobierno y al Parlamento de que serán los directos responsables de las consecuencias que pudieran derivarse del levantamiento indígena, originario y campesino en caso de que los intereses de los bolivianos sean desconocidos durante la aprobación de la Nueva Ley de Hidrocarburos.(PULSAR)