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REVOLUCIÓN EN BOLIVIA

REVOLUCIÓN EN BOLIVIA

¡TODO EL PODER A LAS ASAMBLEAS REVOLUCIONARIAS!

Por Juan Ml.Morel

Sec. Gral del MESG

La revolución en Bolivia, que es una inspiración para los trabajadores y jóvenes de todo el mundo, ha entrado en los últimos días a una etapa decisiva. Las masas se han levantado. Los trabajadores y los campesinos han ocupado las calles y las plazas centrales de La Paz y El Alto. Los mineros marchan con dinamita en sus puños. Miles de campesinos marchan hacia la capital. El ejército y la policía son ineficaces para controlar la situación. El odiado presidente Carlos Mesa se ha visto obligado a dimitir. El parlamento está suspendido en el aire. El poder ha pasado a las calles.

Enfrentada con el poderoso movimiento de las masas, la clase dominante boliviana está paralizada e impotente. Su desesperación e impotencia se pudieron ver en el hecho de que sectores de la oligarquía están intentando dividir el país, separar las ricas provincias orientales alrededor de Santa Cruz de las provincias occidentales más revolucionarias que rodean La Paz y El Alto. Con sólo este hecho, la degenerada oligarquía admite la derrota incluso antes de haber comenzado la batalla. Sabe muy bien que no puede infligir una derrota decisiva a las masas en un enfrentamiento directo.

El hecho de que sectores de la clase dominante quieran separarse de Bolivia demuestra su total bancarrota. En un intento desesperado de defender su poder y privilegios, estos parásitos reaccionarios estarían dispuestos a destruir Bolivia. Ese es el verdadero contenido de su supuesto “patriotismo”. Como cada una de las oligarquías de América Latina, son vampiros y agentes del imperialismo que han engordando chupando la sangre de su país.

La crisis de Bolivia es responsabilidad exclusivamente de la oligarquía y el imperialismo. Refleja el total callejón sin salida del capitalismo en Bolivia, su incapacidad para resolver las necesidades más elementales de la población. Los terratenientes y los capitalistas han arruinado Bolivia y reducido un país potencialmente próspero a la mendicidad. No es posible ningún progreso mientras la riqueza de la nación permanezca en manos de estos bandidos.

Esta crisis no es sólo una crisis política episódica. No se puede resolver con un cambio de gobierno, un nuevo presidente, un cambio de ministros, ni siquiera con nuevas elecciones y una asamblea constituyente. Es una crisis del sistema que sólo puede resolverse con un cambio fundamental en la sociedad. Por eso los trabajadores y los campesinos bolivianos han inscrito en su bandera las reivindicaciones del derrocamiento del parlamentarismo burgués corrupto y su sustitución por el poder popular y de los trabajadores.

La principal fuerza de la revolución boliviana es la clase obrera y sus aliados naturales, el campesinado y las masas empobrecidas de las ciudades. Durante un período de más de dos años de lucha (desde febrero de 2003) las masas bolivianas han demostrado un tremendo espíritu de lucha, coraje y conciencia de clase. ¡Aquí está la respuesta final a todos los poco entusiastas, cobardes escépticos y cínicos que cuestionaban la capacidad de la clase obrera para cambiar la sociedad! ¡Aquí está la respuesta final para aquellos que decían que la revolución socialista ya no estaba en el orden del día en el siglo XXI!

La huelga general plantea la cuestión del poder

La clase obrera se ha movido a través de sus organizaciones tradicionales de masas, los sindicatos, la COB, que han organizado una huelga general. La huelga general es el instrumento que ha puesto a las masas en pie, movilizado a millones, les ha dado un punto focal, concentrando sus fuerzas e infundiéndolas con la inspiración y el valor necesarios, mientras que al mismo tiempo, desorganiza a la clase dominante y paraliza los órganos de represión estatal.

El éxito de la huelga general, que se extiende cada día a nuevas zonas y capas de la clase, es el elemento más importante en la ecuación revolucionaria. Demuestra a los trabajadores el tremendo poder que tienen en sus manos. Demuestra que sin la clase obrera no se enciende ni una bombilla de luz, no se mueve ni una rueda ni suena un teléfono. Demuestra que la sociedad no puede funcionar sin la clase obrera, y que la sociedad puede funcionar perfectamente bien sin los parásitos que hasta ahora han la han gobernado y dirigido hacia un abismo sin fondo.

Sí, la huelga general es la palanca más poderosa para la movilización de la clase obrera, despertando a capas anteriormente inertes e inactivas a la actividad revolucionaria y la conciencia de clase. Pero en y por sí misma la huelga general puede no resolver nada. Plantea la cuestión del poder pero no puede responder a la gran pregunta, que se presenta de una forma simple: ¿QUIÉN GOBIERNA LA SOCIEDAD? ¿QUIÉN DOMINA LA SITUACIÓN? Estas preguntas deben ser respondidas sin ninguna vacilación o ambigüedad.

Ninguna sociedad puede existir indefinidamente en un estado de fermento e inestabilidad. Se pide orden. En un cierto sentido tienen razón. La sociedad se ha visto reducida a una situación de caos por el gobierno de una camarilla corrupta e irresponsable de banqueros, capitalistas y terratenientes y sus sirvientes políticos venales.

El movimiento revolucionario de las masas no es la causa del caos, sino un intento de eliminar el caos e instituir un nuevo orden en la sociedad. Es evidente que el nuevo orden social exigido por las masas sólo se puede conseguir a través de una ruptura radical y completa con el viejo régimen. Para llevar adelante esta ruptura es necesario traspasar los límites de la huelga general. Es necesario que la huelga general se transforme en una insurrección.

Para llevar adelante esta tarea, la clase obrera debe estar organizada. Debe implicar a cada capa de la clase, no sólo al proletariado industrial, los mineros y los trabajadores del petróleo, sino también a los trabajadores de cuello blanco, los profesores, los empleados de bancos, los funcionarios. No debe restringir su llamamiento a los sectores organizados tradicionales, debe sacar a la lucha a las capas hasta ahora no organizadas, los desocupados, los pobres urbanos, las amas de casa, los vendedores callejeros, los estudiantes, los pequeños comerciantes y los campesinos.

Para esta tarea titánica las estructuras tradicionales de la COB son insuficientes. Es necesario crear nuevas formas organizativas -comités de acción y cabildos revolucionarios- que sean lo suficientemente amplios y flexibles para atraer a las más amplias masas al movimiento revolucionario. Los trabajadores insurgentes han comenzado a organizarse en formas diferentes -asambleas revolucionarias, comités de huelga, cabildos abiertos, etc.,-. ¡Eso es lo que se debe hacer! El nuevo orden social sólo se puede construir desde abajo. Su primera tarea es luchar contra el poder existente, enfrentarse a él luchando, derrotarlo y desarmarlo. Ese es el objetivo central, la tarea actual.

Los comités y los cabildos deben organizarse y unirse a nivel local, regional, de distrito y nacional. Su función inicial será la de órganos de lucha de las masas. Sus tareas más apremiantes estarán determinadas por las reivindicaciones inmediatas del movimiento: organizar y centralizar la lucha de las masas, huelgas, manifestaciones, bloqueos de carreteras, boicots, etc. Deben organizar unidades de autodefensa para mantener el orden y proteger las manifestaciones y piquetes de trabajadores frente a las agresiones fascistas. Deben organizar la distribución de suministros a la población e impedir la especulación y el lucro. Deben controlar los precios y garantizar el funcionamiento de todos los servicios públicos.

En la medida que las organizaciones obreras consigan cumplir con estas tareas, asumirán de manera natural el papel de poder alternativo, un gobierno de los trabajadores. Desafiarán a las viejas autoridades y las irán sustituyendo. Los viejos funcionarios y burócratas corruptos serán echados a un lado cuando las masas empiecen a administrar la sociedad con sus manos.

Elementos de doble poder

En realidad, los elementos de doble poder ya existen en Bolivia, como se puede ver en los informes que hemos recibido de testigos presenciales. Las decisiones adoptadas por la primera reunión ampliada de la Asamblea Popular Nacional demuestran el infalible instinto revolucionario de las masas.

Por decisión de esta reunión, El Alto, el centro neurálgico de la revolución boliviana, ha sido declarada cuartel general de la revolución. Esto significa que los elementos proletarios más determinados han decidido ponerse a la cabeza de la nación, proporcionando la dirección necesaria a las masas populares. Estas últimas mirarán hacia el proletariado en busca de una dirección firme. La historia de El Alto durante el último período de feroz lucha de clases nos convence de que no defraudará.

En segundo lugar, han decidido crear una dirección unificada de la Asamblea Popular Nacional específicamente como un órgano (“instrumento”) de PODER, situándose al frente de la Federación de Juntas Vecinales, unido a la COB, el sindicato minero y otros sindicatos de trabajadores y campesinos de todo el país.

Es absolutamente necesario establecer una dirección revolucionaria centralizada. Sin esto, será imposible derrotar al poder centralizado del estado burgués. El nuevo poder además se ha puesto al frente de las tareas de abastecimiento, autodefensa, control de prensa (otra tarea esencial del movimiento revolucionario) y también de las cuestiones políticas.

El último punto es muy significativo. El movimiento ya ha ido más allá de los límites de una lucha sindical “normal”. Los objetivos iniciales limitados del movimiento son historia. Incluso la reivindicación de la nacionalización del petróleo y el gas -aunque sigue siendo correcta y necesaria- ya no es suficiente.

No es una cuestión de nacionalizar este o ese sector, sino de quién dirige la sociedad. La lucha por una única cuestión (el control de los recursos naturales de Bolivia) se ha transformado en una cuestión de poder. Quién no entienda esto, quién intente hacer retroceder al movimiento hacia canales más “seguros”, como la reforma constitucional, la asamblea constituyente, etc., en realidad, está jugando un papel contrarrevolucionario.

La Asamblea Popular Nacional inscribe en su bandera la nacionalización del gas y el petróleo. Eso sigue siendo correcto. Pero la primera cuestión es: ¿quién llevará adelante esto? Es posible que la burguesía, enfrentada con la posibilidad de perderlo todo, ofrezca alguna forma de “nacionalización” para calmar el movimiento. Ya están jugando con la oferta de nuevas elecciones y una asamblea constituyente (en algún momento futuro). Todo esto es un engaño, un intento de confundir a las masas y desmovilizarlas.

Pero los trabajadores están vigilantes y no permitirán que los engañen tan fácilmente. Ya han tenido la experiencia de 2003, cuando el movimiento revolucionario consiguió derrocar a Lozada, cuando los estafaron con una maniobra parlamentaria por arriba que simplemente sustituyó a Lozada por Mesa. En esencia no cambió nada. Las masas saben esto muy bien y no están dispuestas a que se las engañe dos veces de la misma forma.

La reunión realizada en El Alto “rechaza todas las maniobras de la clase dominante de llevar a cabo una sucesión constitucional o elecciones por estos mismos ‘politiqueros’ y en su lugar defiende la creación de asambleas populares a nivel departamental bajo el control de la COB y elección de delegados en asambleas y cabildos”.

La cuestión del partido

El papel de la COB en todo esto es absolutamente central. Es la organización de masas tradicional de los trabajadores bolivianos. Ha jugado un papel destacado en la organización y extensión de la huelga general. Pero debemos poner una nota de cautela. Los dirigentes de la COB no deben limitarse a discursos radicales. Deben pasar de los discursos a la acción.

Los dirigentes de la COB han dicho que la COB cometió un error en octubre de 2003 cuando no tomó el poder. ¡Y tienen razón! La COB pudo y debería haber tomado el poder en aquel momento. Esto era perfectamente posible. Pero los dirigentes de la COB vacilaron, perdieron tiempo y al final permitieron que Carlos Mesa llegara al poder. La “naturaleza aborrece el vacío” y eso también se aplica a la política. Por supuesto que cometer errores es humano. Pero sería criminal repetir dos veces el mismo error.

Los dirigentes de la COB también han dicho que la razón de que no tomaran el poder fue la ausencia de un partido revolucionario. ¡Es una confesión extraordinaria! Es verdad que la razón del triunfo de la Revolución de Octubre en Rusia fue la existencia del Partido Bolchevique bajo la dirección de Lenin y Trotsky. Pero también es verdad que en febrero el Partido Bolchevique era una pequeña minoría en la clase obrera y los soviets. En Bolivia no hay un Partido Bolchevique, aunque existe una fuerte tradición bolchevique (trotskista) entre los trabajadores y miles de activistas que se han educado en esta tradición, expresada en las Tesis de Pulacayo aprobadas en 1946 por la federación de mineros y más tarde adoptadas por la COB.

Si existiera en Bolivia un partido bolchevique la tarea de tomar el poder sería inmensamente más fácil. Pero la tarea está planteada y no se puede posponer. La clase obrera no es una tapa que se cierra o se abre según los deseos y conveniencias del partido revolucionario, la COB o cualquier otra organización. Los trabajadores y los campesinos de Bolivia están exigiendo que el poder pase ahora a sus manos. Las condiciones objetivas son las más favorables para esto. En realidad, es imposible concebir unas circunstancias más favorables. Si se permite que esta oportunidad se escape de nuestras manos, podrían pasar años antes de tener otra oportunidad similar.

En esta situación negarse a tomar el poder porque “no tenemos un partido revolucionario” no es una excusa suficiente. Ha habido circunstancias en la historia en que los trabajadores han tomado el poder sin la ayuda de un partido revolucionario. Basta citar a este respecto el caso de la Comuna de París. Marx dijo que los trabajadores parisinos tomaron “el cielo por asalto”. Derrocaron el viejo estado burgués y crearon un nuevo tipo de poder estatal, o más correctamente, un semiestado, como lo llamó Engels, un poder organizado en líneas extremadamente democráticas, representando a la mayoría de la sociedad frente a la minoría de explotadores.

Lenin mencionó en muchas ocasiones las cuatro condiciones básicas de la Comuna de París que sirvieron como base para el poder soviético en Rusia:

1. Elecciones libres y democráticas con derecho a revocación de todos los funcionarios.
2. Ningún funcionario puede recibir un salario más elevado que el de un trabajador.
3. No al ejército permanente sino el pueblo en armas.
4. Gradualmente todas las tareas de dirección de la sociedad deberían ser realizadas por todos de manera rotatoria (“cuando todos son burócratas nadie es un burócrata”).

Este programa simple puede ser la base de un estado obrero en Bolivia. Aquí no hay un gran misterio, ni una dificultad particular. Cada trabajador y campesino boliviano puede entender fácilmente los principios del poder soviético, los principios de la Comuna de París. El trabajador y el campesino boliviano puede no comprender exactamente que quiere, pero sí comprende perfectamente que es lo que no quiere. No quiere a Mesa ni a ningún otro de los candidatos burgueses alternativos. No quiere el gobierno de los banqueros, terratenientes y capitalistas bolivianos. No quiere que su país esté subordinado a los imperialistas. No quiere un falso parlamento burgués o una falsa “asamblea constituyente”. Quiere tomar el poder.

En febrero de 1917 los trabajadores y soldados rusos se organizaron en los soviets, derrocaron los mil años de régimen zarista. Como en el caso de la Comuna de París, no había un partido que los dirigiera. Eso no los detuvo, pero si supuso que no pudieran llevar la revolución hasta el final. Llevó al aborto del “doble poder”. Al final Lenin y Trotsky consiguieron ganar el apoyo de la mayoría de los trabajadores en los soviets mediante una combinación de firmeza en los principios y flexibilidad táctica.

La consigna principal de los bolcheviques después de febrero era: “todo el poder a los soviets” (no ¨a la asamblea constituyente¨ como imaginan algunos llamados trotskistas en América Latina). Tampoco se debe olvidar que en ese momento los soviets rusos estaban bajo la dirección, no de los bolcheviques (que eran una pequeña minoría) sino de los reformistas de izquierdas y centristas (mencheviques y social-revolucionarios). Cuando Lenin planteó la consigna de “todo el poder a los soviets” él estaba diciendo a los dirigentes de los soviets: “Tomen el poder. Tienen el apoyo de la mayoría. Si toman el poder, los bolcheviques los apoyaremos y entonces la lucha por el poder se reducirá a un debate pacífico dentro de los soviets”.

Lenin hizo discursos en esta línea en innumerables ocasiones después de febrero. Pidió reiteradamente a los dirigentes de los soviets que tomaran el poder y aplicaran una política en interés de los trabajadores y campesinos. Los marxistas bolivianos deberían hacer lo mismo. Aquellos que están a la cabeza de la COB y las asambleas populares tienen el deber de llevar hacia delante el movimiento. Si dices “A” también debes decir “B”, “C” y “D”. Con sus acciones los dirigentes capitalistas han hundido a la sociedad burguesa en una crisis profunda. Han llevado el movimiento tan lejos que ahora es imposible dar marcha atrás. Es necesario tomar el toro por los astas y avanzar hacia la toma del poder.

En principio, sería posible que los trabajadores de Bolivia tomaran el poder a través de sus órganos democráticos -asambleas populares, comités de huelga, cabildos revolucionarios y juntas vecinales- y después proceder a la construcción del partido, o más correctamente partidos, ya que todas las tendencias pueden acomodarse excepto las de la contrarrevolución. La cuestión es tomar el poder mientras existen las condiciones y no esperar.

Reformismo y la cuestión del poder

Llegados a este punto los reformistas de todo tipo entrarán en estado de pánico. Presentarán todo tipo de dificultades, problemas y peligros. Intentarán atemorizar a los trabajadores con el espectro del poder. Los reformistas nunca escatiman argumentos contra la idea de que los trabajadores tomen el poder. El principal argumento siempre es el mismo: el riesgo de la guerra civil, de un terrible baño de sangre y violencia. Por supuesto que si este argumento fuera correcto nunca se habría producido ni una sola revolución en toda la historia de la humanidad, y la humanidad todavía languidecería bajo condiciones de esclavitud. Pero toda la historia demuestra que esto no es correcto.

En los papeles la clase dominante en Bolivia posee un poder armado considerable. Tiene un ejército y una fuerza policial. En teoría, esto es más que suficiente para mantener el “orden” (es decir, mantener para siempre a las masas en condiciones de servidumbre). Pero desgraciadamente para la clase dominante, el ejército y la policía están formados por hombres y mujeres, hombres y mujeres que se ven afectados por el ambiente general de la sociedad. La base del ejército y la policía en lo principal simpatizan naturalmente con los trabajadores y campesinos, aunque puedan habitualmente ser mantenidos bajo control por los hábitos de la disciplina y el temor a los oficiales. Pero en una crisis tan profunda como la de Bolivia aparecen fisuras incluso en las filas superiores del ejército. La disciplina se dilata hasta un punto de ruptura y la más mínima presión puede destruirlo todo.

Un sector significativo de los oficiales del ejército en Bolivia está descontento con la situación. Ven la podredumbre y la corrupción de la oligarquía. Su sentido de orgullo nacional está herido por el espectáculo de las grandes empresas extranjeras saqueando la riqueza natural del país. Y sobre todo, por los intentos de una parte de la oligarquía reaccionaria de separarse de Bolivia, un paso que, si se llevara adelante, significaría la destrucción de la nación, y que ha provocado indignación y furia en las filas de los cuerpos de oficiales.

Se han abierto divisiones tanto en el ejército como en la policía, revelando que estamos presenciando no una crisis normal sino una crisis del régimen. El parlamento pende de un hilo muy endeble. Todos los dirigentes y partidos políticos burgueses están desacreditados. Las instituciones de poder burgués carecen de autoridad real. El viejo poder estatal está resquebrajado como un bloque frágil de hormigón que ha recibido el golpe de un mazo pesado. Haría falta un buen golpe para que toda la estructura insana se resquebrajara.

Algunos dirigentes de la COB desgraciadamente han sacado conclusiones equivocadas de la existencia de tendencias radicales dentro del ejército. Parece que Solares tiene algunas ilusiones en el posible surgimiento de un oficial de izquierda en el ejército para que dirija el movimiento. Probablemente esté pensando en una analogía con Venezuela. Pero no existe tal analogía. En Venezuela el movimiento alrededor de Hugo Chávez surgió de la insurrección derrotada en febrero de 1989 (el caracazo). Sin duda fue un acontecimiento progresista. Permitió a las masas reagruparse después de un golpe terrible, avanzar primero en el plano electoral-parlamentario y posteriormente a través de la acción de masas directa que ha puesto firmemente en el orden del día de Venezuela la perspectiva de una revolución socialista.

La situación de Bolivia hoy, no sólo no es similar a la de Venezuela en 1989-90. Es exactamente la contraria. La clase obrera no ha sido derrotada. Todo lo contrario, está a la ofensiva y está arrastrando todo a su paso. Está creando órganos de poder y desafiando directamente al régimen burgués. Es mucho más avanzada que el tipo de insurrección espontánea de masas que vimos en el caracazo. La conciencia de los trabajadores bolivianos está también más avanzada. Refleja las tradiciones revolucionarias de 1952, cuando los trabajadores bolivianos se levantaron y destrozaron las fuerzas del estado burgués. También es el resultado de décadas de actividad y propaganda con un carácter bolchevique (trotskista) que ha dejado un profundo sello en el pensamiento de por lo menos la capa más avanzada.

Es una proposición elemental que la emancipación de la clase obrera es tarea de los propios trabajadores. Es totalmente indigno de revolucionarios entregar esta tarea a nadie más. No podemos confiar nuestro destino a los representantes de otras clases, no importa los sinceros y progresista que parezcan ser. Nuestro consejo a los trabajadores es el siguiente: confiemos sólo en nosotros mismos, en nuestras fuerzas, en nuestra organización y conciencia. No debemos buscar salvadores arriba, debemos movernos para tomar el funcionamiento de la sociedad en nuestras manos. En palabras de La Internacional.

“No hay un salvador encima nestro,
ni juez, ni emperador ni Dios.
Los trabajadores sabemos cómo nos tratan,
Sólo nosotros queremos nuestro bien”.

La consigna de la asamblea constituyente

En el momento actual existen todas las condiciones para una transferencia pacífica del poder a la clase obrera en Bolivia. Sólo falta la dirección. Tarde o temprano, sobre la base de su experiencia colectiva, las masas, comenzando por la vanguardia proletaria, sacarán las conclusiones necesarias y tomarán el poder. Pero si se pierde demasiado tiempo, si la dirección vacila y pierde oportunidades, si los dirigentes no pasan de los discursos a las acciones, la oportunidad se puede perder, como se perdió en octubre de 2003.

La clase dominante ha sufrido una serie de golpes duros en Bolivia. Pero todavía no está derrotada. Puede volver a la lucha e incluso ganar. Pero su principal arma no será la fuerza (sólo porque no tiene fuerzas suficientes en las que poder basarse) sino en la astucia. No es lo suficientemente fuerte para aplastar en sangre la revolución, al menos por el momento. No puede utilizar el puño porque eso supondría hundir el país en una guerra civil, que no está claro que pudieran ganar y que es probable perdieran. En su lugar, deben basarse en tácticas dilatorias, galanteando a las masas con falsas sonrisas y promesas hipócritas.

La burguesía intentará ganar tiempo consciente de su debilidad. Intentará mantener el poder planteando todo tipo de alternativas y trucos legales “inteligentes”. Entre estos, el truco principal es ofrecer a las masas una asamblea constituyente, una consigna que, lamentablemente, han adoptado de manera obsesiva algunos grupos de izquierda en América Latina. Hablaremos claro sobre esta cuestión (y no es la primera vez). La consigna de la asamblea constituyente, en las condiciones concretas de la revolución boliviana no es otra cosa que un engaño y una trampa.

En una situación donde las masas están en abierta rebelión contra el orden burgués, donde la política parlamentaria burguesa es vista por la aplastante mayoría con una mezcla de desprecio y sospecha, donde la clase obrera, en alianza con los pobres urbanos y campesinos, está construyendo órganos de poder revolucionario en oposición al parlamento burgués, en esta situación, la consigna de la asamblea constituyente tiene un contenido contrarrevolucionario. Es la consigna de la contrarrevolución burguesa con una máscara democrática.

En lugar de soldados con ametralladoras y bayonetas, enviarán a su segunda línea de defensa: los políticos profesionales “democráticos” y de “izquierda”, los abogados inteligentes y los expertos constitucionales. Prometerán el sol, la luna y las estrellas, en algún momento futuro, después de que los trabajadores y campesinos hayan desconvocado sus luchas y se hayan ido a casa a esperar la decisión de los debates constituciones que están teniendo lugar detrás de las puertas cerradas. “Esperen a la constitución”, “esperen las elecciones”, “esperen por esto y aquello”. Y cuando los trabajadores hayan caído en la inactividad, los viejos explotadores pueden reanudar rápidamente el control sobre el estado y la sociedad.

Si la clase obrera no toma el poder, probablemente Evo Morales llegará al poder, y será el equivalente boliviano al gobierno de Kerensky. Pero mientras en Rusia el gobierno de Kerensky duró sólo unos meses, este necesariamente no será el caso de Bolivia. La razón de la breve duración del kerenskismo ruso fue la existencia de dos poderosas alternativas: el bolchevismo y el fascismo. Ese no es el caso de Bolivia, al menos no actualmente. Dada la debilidad de la clase dominante en este momento, un golpe de estado de derecha sangriento está prácticamente descartado. La burguesía tendrá que basarse en otras fuerzas. Tendrá que basarse en su bota izquierda. Bolivia pasará a través de una etapa de parlamentarismo burgués, que será muy inestable y estará sometido a crisis continuas, pero que teóricamente puede durar un tiempo.

El as en la manga de la clase dominante y sus estrategas (probablemente su única carta) es la consigna de la asamblea constituyente. Se aferrarán a esta consigna ante la población como un pescador habilidoso pone un cebo gordo antes de pescar cuando desea cenar. Aún así algunos en la izquierda continúan apoyando esta reivindicación y no se toman la molestia de preguntarse por qué es apoyada por la burguesía. Para encubrir su embarazo ante esta contradicción evidente, algunos de ellos recurren a sofismas como: “Apoyamos la consigna de la asamblea constituyente depende de quién la convoque”.

Esta sofistería “inteligente” no nos lleva muy lejos. No elimina la contradicción central. Si la clase obrera es suficientemente fuerte para convocar la asamblea constituyente, también lo es para tomar el poder en sus manos. Esa es la situación real de Bolivia, cualquier otra perspectiva es simplemente un desvío reaccionario. Nuestra consigna no es la asamblea constituyente sino Todo el poder a las asambleas populares. Debemos concentrar a las masas, y en particular a la clase obrera y su vanguardia, en la cuestión del poder.

¡La clase obrera debe tomar el poder!

Como siempre ocurre en cada revolución, los acontecimientos se suceden con extraordinaria rapidez. El lunes pasado medio millón de personas se manifestaron en las calles de La Paz. El mismo día el presidente Mesa anunciaba su dimisión. Ejércitos de trabajadores, campesinos y mineros están en marcha. La conciencia revolucionaria de las masas también está dando gigantescos pasos adelante. Ayer, los representantes de los obreros y campesinos votaron en El Alto por un programa que significa el poder obrero. Ese mensaje debe extenderse a cada ciudad, pueblo y aldea de Bolivia, incluso extender la huelga general a cada ciudad, pueblo y aldea.

Lenin explicó hace mucho tiempo las condiciones para una situación revolucionaria: la clase dominante debe estar en crisis, dividida e incapaz de actuar. La clase media debe vacilar entre la revolución y la lealtad al viejo orden. La clase obrera debe estar despierta y dispuesta a hacer los mayores sacrificios y esfuerzos para cambiar la sociedad. Por último, pero no menos importante, debe haber un partido y una dirección revolucionaria. Todas estas condiciones están ahora presentes en Bolivia, con una excepción importante, el partido revolucionario.

Los trabajadores han demostrado su voluntad de lucha y su determinación de hierro. En la medida que los trabajadores emprendan una acción decisiva atraerán a su lado a la masa de la pequeña burguesía, que siempre está buscando una salida a la crisis que se ha vuelto intolerable para el conjunto de la sociedad. Lenin escribió que para el triunfo de la revolución era necesario que la clase media vacilara entre la clase dominante y la clase obrera. Pero en Bolivia ese no es el caso. Al menos en La Paz, la masa de la clase media -probablemente los sectores decisivos- apoya el movimiento revolucionario.

En cuanto al ejército y la policía, no han mostrado signos de moverse decisivamente para aplastar la revolución. Según algunas informaciones mujeres campesinas, a la cabeza de las manifestaciones, han apelado exitosamente a la policía para que no actuara contra los manifestantes. El resultado es que por ahora no se han dado casos de represión seria. Dada la situación, y las divisiones dentro del ejército y la policía, cualquier incidente bastaría para romper en pedazos el ejército.

El viejo aparato del estado está resquebrajándose ante nuestros propios ojos. El ambiente de las masas no es buscar acomodo con el viejo poder sino barrerlo a un lado, aplastarlo completamente y construir una nueva sociedad. No es sólo Mesa el que está desacreditado, sino todo el orden político y social. Por eso las masas gritan: “¡Abajo el parlamento burgués!” Pero hay que poner las cosas en su sitio: eso es algo que sólo lo puede hacer un gobierno de trabajadores y campesinos basado en las asambleas populares.

El elemento decisivo es el movimiento de la clase obrera, que está emprendiendo la acción directa desde abajo. Los trabajadores están ocupando fábricas. Según algunos informes que hemos recibido, el sindicato de trabajadores del petróleo ha votado que cada camión cisterna cargado con gas que abandone Senkata irá acompañado por un representante de los trabajadores y uno de las juntas vecinales que garantizarán que el camión no es desviado para fines especulativos o enviado a los barrios de los ricos. Ese es un ejemplo concreto del control obrero desde abajo.

La tarea más urgente es unir a los elementos más conscientes de la vanguardia obrera a un programa revolucionario. Ha pasado el tiempo de hacer discursos revolucionarios. Es necesario pasar de las palabras a los hechos. La actual coyuntura favorable no durará indefinidamente. El tiempo no corre a nuestro favor. Lo que hace falta es una acción decisiva. La clase dominante boliviana se ha revelado débil, corrupta, degenerada y reaccionaria. Debe ser derrocada y sustituida por un gobierno de trabajadores.

En el pasado ha habido muchos movimientos revolucionarios en Bolivia. Algunos han tenido éxito, otros han fracasado. Pero ninguna ha provocado un cambio fundamental de la sociedad y por lo tanto ninguna ha resuelto ninguno de los problemas fundamentales. Pero en esta ocasión hay una gran diferencia. Una oleada revolucionaria está recorriendo América Latina. Las fuerzas reaccionarias en todas partes están a la defensiva. En todas partes los trabajadores y los campesinos están comenzando a ponerse de pie. Sólo una victoria decisiva de la clase obrera en algún país de América Latina puede alterar dramáticamente toda la situación.

El movimiento revolucionario en Venezuela es una fuente de inspiración para millones de trabajadores y campesinos pobres. Los recientes levantamientos en Ecuador (que de ninguna manera han terminado) son una expresión de la inestabilidad general que tiene implicaciones revolucionarias. Ahora Bolivia ha puesto la revolución socialista en el orden del día. Los trabajadores y los jóvenes de toda América Latina -y de todo el mundo- darán la bienvenida a la revolución boliviana con el mayor entusiasmo y la apoyarán con todos los medios a su disposición.

No hace mucho que los escépticos y los cínicos estaban hablando en términos desdeñosos sobre la supuesta muerte del socialismo y la imposibilidad de la revolución en ninguna parte del planeta. Deseaban contener el optimismo natural de los jóvenes bajo un sudario espeso de pesimismo corrosivo y duda. Los inspiradores acontecimientos que estamos presenciando en Venezuela y Bolivia han segado la hierba bajo los pies de estas damas y caballeros. Ahora podemos arrojar esas palabras a sus caras y decir: ¡Qué maravilloso período de la historia humana estamos viendo nacer! ¡Qué inspiradoras son las luchas de la clase obrera! ¡Y que maravillosas posibilidades están comenzando a abrirse para la raza humana!

Movimiento Estudiantil Socialista "Stalin Garcia"
MESG
DOCENCIA, UNIDAD Y LUCHA

Se presentó el Manifiesto Comunista en el idioma de las nacionalidades indígenas Kichua

"Política es eso: el arte de ir levantando hasta la justicia la humanidad injusta; de conciliar la fiera egoísta con el ángel generoso; de favorecer y de armonizar para el bien general, y con miras a la virtud, los intereses." (José Martí)

Se presentó el Manifiesto Comunista en el idioma de las nacionalidades indígenas Kichua
RAMIRO VINUEZA*



Ante la presencia de numerosos indígenas, inetelectuales, autoridades universitarias y estudiantes, se presentó el Manifiesto Comunista, que ya se ha convertido en una obra histórica de política contemporanea.

El Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels en idioma kichwa.

Con la presencia de numerosos delegados de comunidades indígenas de las provincias de Pichincha, Cotopaxi, Imbabura, Chimborazo y de la Amazonía ecuatoriana; junto a ellos académicos, estudiantes y autoridades de la Universidad Central del Ecuador y varios dirigentes políticos y sociales, se realizó el lanzamiento del Manifiesto Comunista en idioma kichua. Esta gran obra, redactada por Carlos Marx y Federico Engels, fue aprobada por el segundo Congreso de la Liga de los Comunistas realizada en Londres en 1848. Luego de casi 160 años de vitalidad y vigencia, el Manifiesto, que inicialmente fue traducido al inglés, francés y alemán, ha sido traducido a la mayoría de idiomas en el mundo.

El manifiesto es el resultado de un progreso continuo de la historia del pensamiento, que con Marx y Engels, dio un salto cualitativo extraordinario en su desarrollo teórico, ya que el Manifiesto da paso del socialismo como idea imprecisa y algo confusa, al socialismo como ciencia en constante e inevitable desarrollo, y que permitió que sus autores deduzcan con certeza que el capitalismo cava su propia tumba: “El desarrollo de la gran industria socava bajo los pies de la burguesía las bases sobre la que ésta se produce y se apropia de lo producido. La burguesía produce, ante todo, sus propios sepultureros. Su hundimiento y la victoria del proletariado son igualmente inevitables” (Manifiesto Comunista). A este trabajo de traducción al kichua no se le conoce precedentes en el Ecuador.

El joven indígena Juan Alfonso Latacunga, quien tiene una licenciatura en Ciencias de la Eduacación, señaló en nombre del equipo de traductores que “este histórico libro hoy lo ponemos en consideración de todos en nuestro idioma kichua. Pretendemos sembrar las ideas revolucionarias y de la liberación en nuestro pueblo indígena que requiere de una dirección consecuente que luche por el cambio y progreso de todos, en contra de los ricos y de quienes se aprovecharon del movimiento indígena. Quizá este documento esclarezca los conocimientos de los líderes que existen en cada pueblo y en cada nacionalidad. En el Ecuador existen 9 nacionalidades indígenas, por ello pido que se incorporen otros compañeros para traducir este material revolucionario a las lenguas de las demás nacionalidades”.

Agradeció a la dirección nacional del PCMLE y a la dirección provincial de Cotopaxi por haberles confiado este trascendental trabajo, que esperan sea difundido y estudiado por sus hermanos del Ecuador y los hermanos de lucha de todo el continente. “En este trabajo, por ser el primero, seguramente habrán errores, y estamos dispuestos a recibir criticas y sugerencias que nos permitan mejorar este trabajo y continuar con nuestro compromiso de traducir otros materiales revolucionarios que contribuyan a acelerar el proceso revolucionario en el Ecuador, y la construcción del socialismo que anhelamos todos los pueblos oprimidos”.

Por otro lado, Ángel Tipantuña, secretario de Asuntos Indígenas de la Federación Única de Afiliados al seguro Social Campesino (FEUNASSC), recordó que “desde muy pequeños se les obligaba a caminar cargados la Biblia en sus mochilas y a leerla permanentemente; “de esta manera nos volvían sumisos y sometidos al control de la iglesia. Hoy con la traducción del Manifisto Comunista al kichua se está dando una gran contribución para la lucha juventud indígena que vive en la miseria y la desocupación, y que anhela cambios y transformación, es seguro que este material nos permitirá hablar más cerca, debatir, sembrar y alimentar el espíritu revolucionario y libertario que el movimiento indígena necesita para acercar el triunfo de la revolución y el socialismo”.

Oswaldo Palacios, vocero nacional del PCMLE, dijo que “para mi organización constituye una gran satisfacción y alegría poner a disposición de los kihuahablantes, y a todos los que se interesan por conocer a nuestros pueblos y por cambiar la situación de nuestro país, el Manifiesto Comunista, elaborado por Marx y Engel en 1848 y que hoy está traducido al Kichua unificado. En el desarrollo de la acción revolucionaria comprendemos que la difusión de la teoría científica del socialismo es imprescindible hacerlo en los idiomas originarios, para una mejor asimilación de esos pueblos.

Este es un esfuerzo del PCMLE, pudo hacerse realidad gracias a este abnegado grupo de traducción de compañeros indígenas, que trabajaron incesantemente para entregar a los pueblos del Ecuador y del mundo esta versión del Manifiesto Comunista en uno de los pocos idiomas que faltaban, el kichua unificado de América latina. Es una victoria de las ideas y del pensamiento revolucionario frente a toda la escalada criminal y reaccionaria del capitalismo a nivel mundial, sin duda alguna este es un paso significativo de los pueblos indígenas del Ecuador que comprenden cada vez de mejor manera que solo el camino hacia el socialismo, la revolución popular dirigida por las fuerzas revolucionarias, marxistas leninistas y de la izquierda de este país pueden darle a los pueblos indígenas esa liberación social y nacional.

“El proyecto de la revolución ecuatoriana que lo presenta y lo exhibe el PCMLE tiene a los pueblos indigenas como a uno de los componentes indispensables de ese proceso. Sin la lucha y la organización de los hombres y mujeres indígenas del Ecuador no podremos ver la gran obra transformadora del socialismo. Si logramos unir en un solo torrente a los distintos y diversos pueblos del Ecuador, si logramos conjuntar en un solo haz el tricolor nacional, la bandera roja del comunismo y la huipala de los pueblos indígenas, esos serán los emblemas que guíen el proceso transformador, revolucionario del Ecuador.

Porque somos un país plurinacional, plurilticultural, multiétnico y en primer lugar los revolucionarios tenemos que aprender a pensar así, a trabajar así para desarrollar el proceso revolucionario en un país tan diverso como el nuestro”. Palacios terminó anunciando que están trabajando para la traducción del manifiesto comunista al idioma del pueblo Shuar. (Ramiro Vinueza)

Colectivo

“LOS DE ABAJO”

Verdaderos Revolucionarios

PUERTO RICO:LA ÚLTIMA COLONIA DEL PLANETA TIERRA.

PUERTO RICO:LA ÚLTIMA COLONIA DEL PLANETA TIERRA.

Por Vilma Soto Bermúdez.

La segunda expedición de Cristóbal Colón, llevada a cabo en el mes de noviembre de 1493, le produjo a España, entre otras inmensidades territoriales, a Borikén. Ese era el nombre indígena a lo que hoy el mundo conoce como Puerto Rico. Forma parte de las Antillas Mayores que a su vez están localizadas en el gran archipiélago de las Indias Occidentales y que prácticamente sirve como línea divisoria entre el océano Atlántico y el mar Caribe. Durante poco más de cuatrocientos años, el régimen expansionista español aplicó la política de colonización que fue común a toda nuestra América: la conversión de los indígenas en esclavos hasta provocar su casi extinción; la extracción de sus suelos de todas las riquezas y minerales, estimu lados por su avaricia y sed de poder; la imposición de la esclavitud negra mediante el rapto de africanos y su traslado a lo que para ellos eran los objetivos de sus nuevas posesiones territoriales y la expoliación metódica de todos sus recursos.

Una vez logrado extirpar de su suelo lo que la tecnología de esos siglos les permitía, convirtieron a Puerto Rico en un bastión militar cuyo objetivo era proteger sus intereses en todo el continente americano. La ubicación geográfica de la isla como primer territorio de entrada al mar Caribe, la convertía, a los ojos de los colonialistas –tanto de España como de Estados Unidos–, en una presa apetecible para garantizar la imposición de su política en el continente americano. En el año 1898, el emergente imperialismo norteamericano, utilizando como pretexto un extraño incidente suscitado el 15 de febrero de 1898, el hundimiento del acorazado Maine en la Bahía de La Habana, Cuba, le declaró la guerra a España infligiéndole una derrota cuyo fin fue pactado el 10 de diciembre de 1898 con el llamado Tratado de París. Con ese tratado, España cedió su soberanía sobre Cuba, Puerto Rico, Filipinas, y Guam a Estados Unidos con acuerdos particulares en relación a cada colonia. Puerto Rico fue entregado totalmente a la nueva potencia del Norte.

Desde antes de la ocupación militar yanqui a Puerto Rico, los boricuas venían desarrollando intensas luchas libertarias reclamando su independencia y la soberanía nacional. Ya desde principios del siglo XIX numerosos puertorriqueños estuvieron integrados a la lucha que el extraordinario General Simón Bolívar desarrollaba en casi toda la América del Sur. Durante diversas décadas de ese siglo, las conspiraciones libertarias, las sublevaciones de esclavos y los levantamientos fueron constantes expresiones del pueblo puertorriqueño en su lucha por la libertad de la nación. Un elemento de gran importancia siempre marcó la trayectoria de esas luchas: La solidaridad entre los patriotas boricuas con los esfuerzos libertarios de los cubanos, dominicanos, venezolanos y haitianos, todos los cuales históricamente han unido su suerte en aras de lograr no solo la libertad de sus naciones, sino también la unidad caribeña y latinoamericana.

Los más importantes próceres de esas naciones expresaban abiertamente la deseabilidad de establecer una Confederación Caribeña vinculada al sueño bolivariano que fue la creación de la Patria Grande: América Latina. Aun cuando los pueblos de cada una de estas naciones han desarrollado sus luchas de manera independiente, ejerciendo su dirección estratégica particular, los patriotas y revolucionarios de cada una de ellas no han escatimado esfuerzos para integrarse a las guerras libertarias históricamente predominantes colocándose al servicio de quienes tenían en su haber el mando de esas contiendas. Esa legítima hermandad fue la razón que motivara la integración de puertorriqueños a la guerra de independencia capitaneada por Bolívar, al igual que la participación de venezolano s en lo que fuera el Grito de Lares del 1868 en Puerto Rico, cuyo gestor e ideólogo lo fue el Padre de la Patria Puertorriqueña: Ramón Emeterio Betances. En ese mismo siglo, al fracasar el Grito de Lares, numerosos puertorriqueños combatieron en la manigua cubana al igual que apoyaron todas las gestas patrióticas que tomaban lugar en República Dominicana y en Haití. Ese entremezclado de revolucionarios caribeños ha sido una constante hasta el día de hoy.

La solidaridad de los cubanos hacia las luchas puertorriqueñas se ha hecho sentir, similarmente, durante todas las épocas tanto contemporáneamente, al igual que en los siglos pasados. Además de la enorme afinidad existente entre Ramón Emeterio Betances, Juan Ríus Rivera (Puerto Rico), José Martí, Antonio Maceo (Cuba), Máximo Gómez, Gregorio Luperón (República Dominicana), Manuel y Miguel Rojas (Venezuela), hacia las luchas de unos y otros, hay que destacar que durante la increíble lucha librada por el puertorriqueño Pedro Albizu Campos y su heroico Partido Nacionalista durante buena parte del siglo XX, la solidaridad de los más importantes patriotas de Cuba siempre estuvo presente. Es igualmente importante expresar que fueron centenares los puertorriqueños que tomaron parte activa de una u otra forma para ofrecer apoyo a lo que todos conocemos como la Revolución Socialista de Cuba comandada por Fidel Castro Ruz. Muchos de los actuales dirigentes puertorriqueños, como lo son Juan Mari Brás, organizador del Movimiento Pro Independencia de los años sesenta; Juan Antonio Corretjer, el ya fallecido líder de la Liga Socialista Puertorriqueña; Filiberto Ojeda Ríos, dirigente del Ejército Popular Boricua - Macheteros, y tantos otros, han luchado por Cuba y por esa unidad caribeña que ha marcado el rumbo estratégico de sus luchas.

Durante las últimas décadas, el movimiento de izquierda puertorriqueño, aun en su dispersión y expresiones diversas, coinciden en numerosos aspectos de fundamento estratégico. La naturaleza de todos es, aunque no expresado así en la práctica, de carácter marxista. Las coincidencias y similitudes en todo lo que son las luchas de justicia social, el apoyo de masas, la naturaleza y el papel que desempeñan los sectores trabajadores; asimismo, la importancia de defensa del ambiente como parte integral de las consignas y luchas de importancia internacional, la lucha contra el neo-liberalismo, y la solidaridad, son características de todos. Las diferencias pueden o no ser mayores en torno a los métodos que sirven de instrumentos para lograr los objetivos comunes. Sin embargo, la coincidencia en torno a nuestra integración a la mancomunidad caribeña y latinoamericana es muy sólida. Ello es indicativo de que el camino por andar está en la fuerte tendencia impulsada por Venezuela e irrestrictamente apoyada por Cuba en torno al desarrollo del ALBA , o sea, la Alternativa Bolivariana para América Latina.

Durante más de cien años de un brutal colonialismo destructivo instrumentado por los yanquis en contra de los legítimos intereses de nuestro pueblo, hemos sido victimizados y atropellados brutalmente. Hicieron todo lo posible por evitar que los puertorriqueños nos comunicáramos en nuestra lengua materna que es el español. Para ello, impusieron la enseñanza en inglés en las escuelas de nuestro país; impulsaron un proceso de transculturación negativa con el propósito de llevar a cabo un genocidio cultural; destruyeron toda la economía de auto-sustento alimentario que poseíamos desde antes de su invasión; obligaron y obligan a nuestra juventud a servir en sus fuerzas armadas, bien sea de manera compulsoria o por necesidad de trabajo; impusieron todas sus agencias federales como elementos decisivos en lo que es la sociedad puertorriqueña, como lo son la Corte Federal, controles sobre inmigración, correos, comunicaciones, leyes de cabotaje y usos de marina mercante exclusivamente norteamericanas, agencias represivas como el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Servicio Secreto, etc., establecieron sus bases militares desde las cuales invadieron a Cuba, a República Dominicana, a Granada, y a todas aquellas naciones de Nuestra América que pudieran representar un aparente peligro para sus intereses. Todo ello, mientras reprimen y dividen al pueblo luchador, e imponen colonialmente sus políticas en nuestra sufrida patria. Este cuadro solo presenta de manera efímera, lo que es la realidad colonial que sufre la nación puertorriqueña.

Nuestro pueblo es un pueblo luchador. Ha habido numerosos movimientos revolucionarios tanto clandestinos (que aún existen y luchan tenazmente), al igual que operando en la legalidad. Importantes sectores de nuestro pueblo se movilizan en torno a las luchas sociales y ambientales, a veces de manera espontánea, aunque siempre orientados por fuertes sentimientos libertarios.

Mediante éste artículo, me dirijo a los pueblos del mundo para solicitarles su apoyo a la justa causa del pueblo boricua. Nuestro enemigo no es otro que el actual enemigo de la humanidad: los criminales del pueblo iraquí y de Falujah, los criminales de Afganistán, los que pretenden usurpar, jurando falsamente en nombre de la democracia, controlar al mundo, los recursos energéticos de los países que poseen esos recursos y tratando de imponer su sistema capitalista fascista como forma de vida a todos los pueblos. Los puertorriqueños decimos NO a esas pretensiones.

República Dominicana no acepta ser albergue de terroristas

República Dominicana no acepta ser albergue de terroristas

En República Dominicana se fraguó parte de la Operación Cóndor, con participación de agentes de la CIA, entre ellos Luis Posada Carriles. Lo denuncia el Coordinador Nacional de la Campaña de Solidaridad con Cuba y Presidente del Partido de los Trabajadores de ese país

Luis Hernández Serrano

La soberanía de República Dominicana no ha sido violada solamente por Estados Unidos en el sentido de la intervención militar, sino que los agentes que ellos han creado, como Luis Posada Carriles, han tomado su territorio para planificar acciones criminales.
Lo afirma Iván Rodríguez, delegado al Encuentro Internacional Contra el terrorismo, por la verdad y por la justicia y Coordinador Nacional de la Campaña de Solidaridad con Cuba en esa nación.

“La información concreta que poseemos —comenta— es que una ciudad nuestra que se llama Monseñor Noel, más conocida como Bonao, fue el escenario donde se discutió la aplicación de la tenebrosa Operación Cóndor, incluyendo el caso del ex canciller chileno Orlando Letelier, además de la criminal voladura del avión de Cubana en cielos de Barbados.

El también Presidente del Partido de los Trabajadores Dominicanos explica que hay una serie de hechos terroristas que fueron planeados cuando Luis Posada Carriles estuvo precisamente en Bonao.

“Él en realidad no vivía en Santo Domingo; quien residía en nuestra tierra entonces era un connotado agente de la CIA que se llamaba Sacha Bolman, un húngaro que estaba en esa época al frente de una compañía minera que explotaba el níquel dominicano. Ese personaje sirvió de base para efectuar aquella siniestra reunión, junto con otros agentes, alguno de los cuales creemos que todavía viven en la República Dominicana”.

Argumenta que se está refiriendo a varios de los involucrados en ese encuentro secreto, en el que participaron determinados integrantes de la CIA de origen cubano.

“Nosotros estamos investigando bien sus nombres y, sobre todo, si todavía residen en territorio nacional. Si lo comprobamos, como todos los indicios parecen evidenciar, pediremos al gobierno dominicano su expulsión del país, porque nosotros consideramos que no podemos albergar a terroristas de ninguna clase. Nuestra patria de ninguna manera puede ser albergue del terrorismo”.

El luchador dominicano aclaró que el brutal andamiaje de la Operación Cóndor se estableció y se llevó a cabo no solo en el Cono Sur, sino también en otras naciones latinoamericanas, “porque el terrorismo ha sido y es el arma preferida de los imperialistas yanquis en su avieso objetivo de convertirse para siempre en la principal potencia hegemónica, en dueños y señores del universo”.

Enfatiza que justamente el terrorismo es el instrumento principal de Estados Unidos para evitar que los movimientos populares y de liberación de los diferentes países puedan coronarse victoriosos.

“Por eso pensamos que las fuerzas de las naciones decididas a unirse por la paz y por un mundo mejor deben apoyar, organizarse y luchar contra esta política de terror del gobierno de Estados Unidos.

“Estamos aquí precisamente demandando que nos unamos a nivel de los diferentes continentes para detener la criminal tarea norteamericana de eliminar las fuerzas progresistas y revolucionarias que pretendemos una vida digna en esta Tierra.

“El pueblo dominicano —dijo— tiene muy en alto a Cuba, porque ha sido la bandera que ha mantenido la dignidad de los latinoamericanos, mientras la inmensa mayoría de los gobiernos se han sometido con los ojos cerrados a la voluntad del imperio, han aplicado sus políticas y no han sido capaces de defender los principios éticos y morales de nuestras naciones”.

Por tal motivo Iván piensa que los latinoamericanos y caribeños tienen un compromiso eterno con esta Isla, “y no solo ellos, porque cuando Cuba está levantando su voz y su brazo, pésele a quien le pese, está defendiendo a los oprimidos del planeta y es necesario respetar los derechos humanos integralmente, como hacen sus revolucionarios”.

Movimiento Estudiantil Socialista "Stalin Garcia"
MESG
DOCENCIA, UNIDAD Y LUCHA

Iglesia dice que tiene visión economicista

Iglesia dice que tiene visión economicista Iglesia dice que tiene visión economicista
"TLC sin agenda complementaria aumentaría pobreza"



Garantizar la suficiencia y soberanía alimentaría y velar por el ambiente, es lo que demanda de la Iglesia Católica, dijo Monseñor Hugo Barrantes.

Critica manera en que se negoció el tratado. El sector agrícola y el ambiente, son sus principales preocupaciones.


"El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y Centroamérica tal y como esta planteado aumentaría la pobreza y la desigualdad social", esta es la principal conclusión a que llega el arzobispo de San José, Monseñor Hugo Barrantes, por lo que demanda una agenda complementaria, pues considera que la renegociación - a pesar de considerarlo ideal- ya no es una opción viable.

El sector agrario, los medicamentos, las garantías sociales y el ambiente, son algunas de las áreas que necesariamente deben contemplarse en dicha agenda, manifestó Barrantes, quien también criticó la manera en que se negoció este acuerdo comercial y la consecuente desinformación sobre las negociaciones.

Estas y otras inquietudes fueron presentadas por el arzobispo al presidente Abel Pacheco el pasado 23 de mayo; además, le solicitó al mandatario impulsar la agenda complementaria.

UNIVERSIDAD conversó a profundidad con Barrantes sobre la posición de la Iglesia Católica con respecto al TLC, sus dudas, temores, interrogantes y propuestas.



En la reunión que sostuvo con el presidente Pacheco, usted argumentó que el TLC le dejaba algunas interrogantes ¿Cuáles son esas interrogantes?



-Las interrogantes que hemos puesto la jerarquía de la iglesia están en el aspecto ético. Hay dos preguntas que nos hacemos ante el TLC: ¿Quiénes van a ser los beneficiados y la otra es ¿Quiénes podrían ser los sacrificados?

¿Serán muchos los perjudicados? ¿Serán pocos los beneficiados? Hay una visión economicista, no hay una visión con rostro humano, que es lo que defiende la iglesia, se podría perder la noción de una democracia social.





Según estas interrogantes, ¿Considera usted que el TLC tal y como está podría aumentar la desigualdad social?



Exacto, ya sabemos que el TLC no es más que un tratado comercial, no es nada que vaya a salvar a Costa Rica. Ver lo económico, que vamos a promover la producción y tener mucha riqueza en Costa Rica, no basta, hay que ver a quien va a llegar esa riqueza, ¿Va a seguir contribuyendo a esa brecha entre ricos y pobres? ¿Va seguir yendo a los bolsillos de los más poderosos?, o sea, ¿Es un TLC que va a producir ricos, o riqueza que se pueda distribuir?



¿Cómo se podría contrarrestar este efecto negativo del TLC?



Que tal si tenemos una agenda complementaria que precisamente sea la que venga a sanar y proteger a los que quedan en peor situación ante un TLC; ahí esta la capacidad de un país para generar leyes, la sensibilidad de los diputados. Hay que ponerse de acuerdo a favor de los pobres. Esa agenda complementaria podría hacer del TLC una realidad no tan amenazante y podría bajar la peligrosidad de muchos aspectos. Hay que evitar que siga la concentración de riqueza en Costa Rica.



Sin embargo, en México a pesar de que establecieron una agenda complementaria, tal y como la que usted plantea, para neutralizar las consecuencias del NAFTA, la pobreza aumento de un 35 a un 52%, se perdieron 1.8 millones de empleos en el sector agrícola y 600 campesinos emigran diariamente a la ciudad. Con este antecedente ¿cree que una agenda complementaría sería suficiente para evitar el aumento de la brecha social, producto del TLC?



- Tenemos que ver qué tipo de agenda complementaria. Estas poniendo un ejemplo real, en México si se crearon nuevos puestos, pero en el sector agrícola 500.000 pequeños agricultores abandonaron el campo. Sin embargo, estamos hablando de un país muy grande, donde durante muchos años estuvo el PRI (Partido Revoluionario Institucional) y parece que no existe mucha conciencia social. Te repito, todo depende de la agenda que buscamos.



¿Qué temas deberían estar contemplados en esa agenda?



Tendrían que tocarse de inmediato la situación de los campesinos para tener suficiencia y soberanía alimentaría, velar por el ambiente, no perder las garantías sociales, asegurar que va a generar un tipo de empleo que no sea elitista, proteger la pequeña y mediana empresa, tampoco queremos retroceder en educación, ni en salud.



¿Estaría de acuerdo con renegociar el tratado?



Renegociar hubiera sido el ideal para salvar estas cosas, pero, entiendo que ya hemos pasado más de la mitad del río, entonces ya tenemos el TLC ante los ojos.



Si renegociar hubiese sido lo ideal ¿Cuáles fueron los problemas de la negociación del TLC?



Nos preocupa que se negoció a pasos agigantados, se corrió mucho, había mucha premura, no hubo tiempo de ir asimilando los sectores, hay países que duran hasta 10 o 12 años negociando.

Se olvidó de que el pueblo costarricense es un pueblo inteligente y que tiene un alto grado de escolaridad, se pudo haber informado más, se pudo haber buscado medios para ir indicando los diversos pasos, yo creo que durante los pasos fue donde hubo más desinformación, quizá era durante el proceso que se debía ir informando.



Como consecuencia del TLC, el país se ha polarizado entre los que están a favor y los que están en contra ¿Qué piensa respecto a esta disyuntiva?



-Nos preocupa esta polarización, es necesario que se pueda informar al pueblo, pero en igualdad de condición, pareciera que han tenido más espacios para crear opinión los que están a favor del TLC y aquellos que ven amenazas en el TLC no han podido expresarse, habría entonces que lograr que haya talleres, encuentros, diálogos, donde puedan presentarse todas las caras del TLC.

Dialogo si, libertad de expresión si, pero todo con respeto.



Tomando en cuenta esta bipolaridad en la población ¿Qué opina de que el TLC se lleve a un referendo?



-Podría ser una solución, no conozco el aspecto técnico legal, hay que reglamentarlo, entiendo que la Sala IV ha exigido a la Asamblea que lo reglamente, yo no sé si nos ha cogido un poco tarde.



¿Comparte la decisión del presidente Pacheco de no enviar el TLC a la corriente legislativa?



Nosotros le estamos diciendo al presidente que antes de enviarlo lo examine bien, él dijo que si va a perjudicar a los pobres no lo va a enviar; nosotros le presentamos nuestros puntos, esto que le digo, de que si va a favorecer un desarrollo con rostro humano, no para acrecentar la brecha, sino para levantar a los marginados, él dijo que aceptaba la propuesta. Le dijimos: examine este TLC, si lo que va a traer es pobreza entonces no es correcto, le decimos también a la Asamblea Legislativa: a ustedes que son los que les va a tocar revisar este tratado, vean también lo mismo, lo ético ¿Si produce desarrollo solidario?

De llegar a aprobarse el tratado, este pasaría a la Sala IV para ver si hay elementos que van contra la constitución, pues algunos dicen que el TLC va en contra de la propia carta magna.



A diferencia de la Iglesia Católica costarricense, en Honduras el cardenal Oscar Rodríguez se ha opuesto de manera tajante al TLC ¿A que atribuye tal diferencia?



- Él lo ha hecho en su contexto de Honduras, que es otro país, con todo respeto a los hermanos centroamericanos, pero los que han firmado se han apresurado porque no tienen mucho que perder, son países empobrecidos, donde hay un montón de cosas que ya se privatizaron, Monseñor (Oscar Rodríguez) ha sido valiente, él lo ve desde su óptica. La razón de nosotros de ponernos alerta, es más bien de no perder un montón de cosas que ya hemos conquistado.



Hace pocas semanas la Iglesia Luterana se pronunció en contra del TLC, su principal preocupación es el aumento del costo de las medicinas, pues ya no se permitiría adquirir de manera inmediata los medicamentos genéricos ¿Cuál es su posición al respecto?



- Ahora nos explican que lo de los genéricos no es una amenaza tan grande, por el hecho de que lo que ya está aprobado, está aprobado, serían los nuevos. Sin embargo, el acceso a la salud no se puede poner en duda, eso se podría prevenir con la agenda complementaria.

Colectivo

“LOS DE ABAJO”

Verdaderos Revolucionarios

Carlos Mesa renuncia a la presidencia de Bolivia

Carlos Mesa renuncia a la presidencia de Bolivia Carlos Mesa renuncia a la presidencia de Bolivia

Exhortó “vehementemente” a quienes están en posiciones duras a no impedir que se
reúna el Parlamento, de igual manera solicitó a quienes exigen la
nacionalización de los hidrocarburos que hagan el debate dentro de la
Constitución, en un contexto de racionalidad, escribe la ABN.

07.05.2005 [ABN/Caracas] Esta noche renunció el Presidente de Bolivia,
Carlos Mesa, luego de varias semanas de bloqueos y manifestaciones populares en
demanda de la convocatoria para elegir una Asamblea constituyente y la
nacionalización de los hidrocarburos.

Corroboró la información el jefe de Prensa de Bolivisión, Víctor Hugo Rosales,
mientras en la Plaza Murillo, frente a la cual está el Palacio de Gobierno y el
Legislativo, se mantenía una nutrida concentración, un poco más allá de un
cordón de efectivos militares que custodia la sede del Ejecutivo, según se pudo
conocer a través de una transmisión de Venezolana de Televisión (VTV) cortesía
del canal del Estado del país suramericano.

El ahora renunciante Mandatario boliviano en su discurso, que también transmitió
VTV, dijo creer que era posible lograr la tolerancia y definir una agenda que le
diera al país un nuevo horizonte, aunque admitió que estaba conciente de la
crisis de su país al momento de ascender a la Presidencia en 2003.

A su juicio, tras la “experiencia tremendamente traumática” de las últimas
semanas sigue vigente la necesidad de buscar un nuevo pacto social.

Manifestó que sólo se puede avanzar con visión de futuro si se siguen las leyes
y la Constitución.

Consideró que cumplió de manera rigurosa con su deber como Jefe de Estado y citó
como ejemplos la promulgación de la Ley de Hidrocarburos y el llamado tanto a la
Constituyente como al referéndum autonómico.

La Asamblea Constituyente es una propuesta que impulsa el líder y diputado al
Congreso, Evo Morales, del Movimiento al Socialismo, y el siguiente lo motoriza
Santa Cruz, jurisdicción que concentra los sectores de mayor poder económico de
Bolivia.

“Hasta aquí puedo llegar (...)” dijo Mesa, para agregar que presentaba su
renuncia a la Presidencia a objeto de que el pueblo boliviano perciba el sentido
de desprendimiento.

Exhortó “vehementemente” a quienes están en posiciones duras a no impedir que se
reúna el Parlamento, de igual manera solicitó a quienes exigen la
nacionalización de los hidrocarburos que hagan el debate dentro de la
Constitución, en un contexto de racionalidad.

Agradeció al pueblo, a su Gabinete, al conjunto de personas que lo acompañaron,
a las Fuerzas Armadas “que son el orgullo de Bolivia”, a la Policía Nacional que
mostró en la calle que puede respetar los derechos y a pesar de presiones
“insufribles” no perdió el control, agradeció a la Iglesia católica su mediación
y le auguró lo mejor en esta tarea.

Igualmente agradeció a su familia por el permanente apoyo en momentos muy duros.

Aclaró que hasta tanto el Congreso no decida, sigue siendo el Presidente. No
está en sus pensamientos viajar a Miami o a Washington, porque nació en Bolivia
y vive en Bolivia. Estará presente, según garantizó, hasta el último minuto
porque así se lo exige su carácter de servidor público.

Para los nueve departamentos de Bolivia el compromiso es igual, el corazón es el
mismo, enfatizó Mesa al final de su discurso.

De acuerdo con la Carta Magna boliviana, le corresponde asumir la alta
magistratura del país al presidente del Congreso, Hormando Vaca Diez, de quien
ha reiterado Morales que fraguaba un golpe de Estado aliado con la extrema
derecha.

A la fecha, el Parlamento no ha podido sesionar en virtud de que sin tregua ni
pausa el pueblo movilizado, especialmente de El Alto, insiste en exigir de aquél
un pronunciamiento a favor de la nacionalización de lo hidrocarburos, hoy en
manos de trasnacionales, así como el llamado para elegir una asamblea
constituyente.

Este martes Bolivia se enfrenta a definiciones cruciales

Toronto: Solidaridad internacional con los presos

Toronto: Solidaridad internacional con los presos

El pasado 27 de mayo. La jornada de protesta demandó del gobierno colombiano la
necesidad de un intercambio humanitario de prisioneros y el retorno inmediato de
los compañeros Simón Trinidad y Sonia, dos lideres de la juventud comunista
vistieron los uniformes naranja que se utilizan en las prisiones de los EU y
Guantánamo. Igualmente denuncian en su comunicado de prensa conocido por ANNCOL,
de la presencia de un sapo en la manifestación.

31.05.2005 [Comunicado de Prensa/Canadá] el pasado viernes 27 de Mayo en la
ciudad de Toronto, Un pool de organizaciones políticas y grupos de solidaridad
en Canada, se dieron cita frente al consulado colombiano, , atendiendo la
convocatoria lanzada por la Coordinadota Continental Bolivariana, de iniciar la
campaña permanente de solidaridad internacional con los prisioneros políticos
que hoy se encuentran privados de su libertad en las cárceles y mazmorras de
regimenes neofascistas como el establecido por el gobierno del paramilitar
Álvaro Uribe Vélez en Colombia, o en las cárceles infames de los Estados
Unidos, donde fueron lanzados Simón Trinidad y Sonia, miembros de las FARC, ,
violando la soberanía y la dignidad del suelo colombiano y lesiona la
autodeterminación de todos los pueblos latinoamericanos.

Todos los voceros expresaron sus valoraciones políticas y coincidieron en
señalar que las políticas de “seguridad” del gobierno paramilitar de Uribe, solo
producen el agravamiento del conflicto político, social y armado que vive el
pueblo colombiano, y la intensificación de la guerra que solo deja dolor y
muerte para las mayorías, y profundiza la crisis económica en que se debate ese
país.

Los lideres del comité de defensa, y los partidos Comunistas demandaron al
gobierno canadiense eliminar de la lista de organizaciones terroristas a las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, por cuanto la lucha por la
liberación nacional es una lucha justa, y el terrorismo se ejerce desde el
estado con las políticas impuestas desde el Imperio.

De igual manera la jornada de protesta demandó del gobierno colombiano la
necesidad de un intercambio humanitario de prisioneros y el retorno inmediato de
los compañeros Simón Trinidad y Sonia, dos lideres de la juventud comunista
vistieron los uniformes naranja que se utilizan en las prisiones de los EU y
Guantánamo, con cadenas recordando la infame situación de tortura física y
sicológica que han vivido los dos guerrilleros extraditados, así como los cinco
héroes del pueblo cubano y los miles de luchadores sociales anónimos del pueblo
norteamericano y del mundo.
Además se enfatizo en el respaldo a la acción del gobierno de Chávez solicitar
al terrorista y criminal Posada Carriles para que pague por sus crímenes
conforme las leyes penales vigentes en la republica bolivariana de Venezuela

Desde el inicio y durante toda la jornada, fue numerosa la presencia de la
policía, quienes permanecieron expectantes, este echo en ningún momento bajo la
moral de los protestantes, al contrario contribuyo a fortalecer la actitud
solidaria y combativa del compromiso solidario.

Y ya al final de la protesta, este individuo, seguramente un “sapo” de esos que
reclaman unos pocos pesos pagados por el régimen de Uribe, por su despreciable
labor( que sostiene una cámara desechable de color rojo) se presento en medio
del grupo tratando de intimidar tomando fotos muy cerca al rostro de los
manifestantes, con el animo de provocar enfrentamientos o desazón o seguramente
pensando en cobrar algo después al consulado o a los servicios de inteligencia
por sus fotos, al ser interpelado por los organizadores del evento, y ante la
pregunta obvia de “Señor usted quien es? Y Dígame para quien toma fotos? Salio
corriendo muy asustado al lado de la policía, y seguidamente se alejo
cobardemente del sitio de la protesta ciudadana, AL VER QUE SE LE TOMABAN FOTOS
TAMBIEN A EL.!- ENTREGAMOS ESTA RESENNA Y ESTA SENCILLA MUESTRA DE SOLIDARIDAD
CON LOS PRISIONEROS DEL IMPERIO CON LA ESPERANZA DE QUE SEA DIFUNDIDA EN LA
PRENSA ALTERNATIVA VIRTUAL, YA QUE LA PRENSA OFICIAL IGNORA TODO ACTO QUE NO SEA ORIGINADO DESDE LOS ESPACIOS DE LA OFICIALIDAD.

Solidaridad con los luchadores bolivarianos

Solidaridad con los luchadores bolivarianos

En la ciudad de Caracas. Los manifestantes expresaron su repudio a las prácticas
represivas, torturadoras y violadora de los derechos humanos que los yanquis
desarrollan en sus invasiones y contra los revolucionarios y luchadores que son
tomados como prisioneros. La jornada se vio complementada con actividades de
protesta similares en ciudades de otros países latinoamericanas como México,
Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina, escribe el corresponsal de
la Agencia Bolivariana de Prensa [ABP] en Venezuela, Vicente Velásquez.

29.05.2005 [ABP/ Vicente Velásquez/Caracas] Decenas de manifestantes se
concentraron desde las 9 de la mañana del viernes pasado en la Plaza Morelos de
la Ciudad de Caracas, para realizar un acto de solidaridad con los luchadores
revolucionarios y combatientes bolivarianos presos del imperio y de las
oligarquías.

El acto fue convocado por la Coordinadora Continental Bolivariana y contó con la
participación de organizaciones sociales, políticas y culturales de Venezuela
entre las cuales se encontraban el Programa Juvenil Fogata, Partido Comunista de
Venezuela, Proyecto Dignidad, el Movimiento Popular Revolucionario, la
Coordinadora Simón Bolívar, la Juventud Comunista de Venezuela, el Movimiento
Marzo 28 (M – 28) entre otros, así como delegados internacionales de movimientos
sociales del Perú, Argentina, México y Colombia.

Entre lecturas de documentos políticos de solidaridad, adhesiones a la Campaña
por la Libertad de los Presos Políticos, música y poesía revolucionaria, e
intervenciones vibrantes, comenzó la jornada política en la que como un solo
pueblo: argentinos, venezolanos, peruanos, colombianos, mexicanos, panameños y
ecuatorianos, elevaron su voz altiva para reclamar la libertad de los miles de
revolucionarios que hoy se encuentran en las cárceles de las oligarquías
latinoamericanas y del imperialismo.

De esta concentración se movilizaron decenas de manifestantes hacia la embajada
de los Estados Unidos, donde realizaron con éxito un mitin en el que resaltaban
tres compañeros vestidos con el uniforme naranja que caracteriza a los presos de
las carceles en Guantánamo y de los Estados Unidos. Los tres presos naranjas
eran encadenados y arrastrados por el villano Tío Sam. Todo esto como expresión
de repudio a las prácticas represivas, torturadoras y violadora de los derechos
humanos que los yanquis desarrollan en sus invasiones y contra los
revolucionarios y luchadores que son tomados como prisioneros.

Luego de pintas y arengas contra el imperialismo y sus funcionarios presentes en
la embajada gringa, la caravana de manifestantes retornó al sitio de la
concentración inicial donde con un parte de victoria popular se clausuró el
evento.

La jornada en Caracas se vio complementada con actividades de protesta similares
en ciudades de otros países latinoamericanas como México, Chile, Colombia,
Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina.